martes, 27 de marzo de 2012

Torre de Juncería


Su nombre más popular y actual es el de Torre Guallart, pero a mí me gusta llamarle “Juncería” porque aquí estuvo la abadía cisterciense de este mismo nombre, tal y como aparece documentada hacia 1160 cuando Gerardo de la Marca dona su tenencia situada entre el río Gállego y la acequia madre de Rabal, el desagüe de ésta en la cabecera del Merzalar y la almenara de Burjazud que se situaría al final del actual camino de la Virgen, seguramente en el lugar que hoy se conoce como “el puente de la Muela”. También aparece citada como granja de Juncería en 1460 y más tarde hacia 1500, como molino papelero. El título le viene por la cantidad de juncos y cañas que había en su alrededor, de hecho todavía es posible ver en las cercanías y en el soto de la torre, abundante vegetación de ribera con especies arbustivas de estas características.

El sitio en cuestión tiene mucha historia, no obstante muy cerca, al otro lado de la acequia y en una zona de huerta llamada “Campo grande” (restos de una centuriación) se hallaron hace unos años teselas de mosaicos, terra sigilata y monedas. Los cistercienses estuvieron poco tiempo, unos cincuenta años hasta que en 1202 se trasladaron al monasterio de Rueda, pero quedaron restos de su presencia en la memoria de las gentes y en la forma de trabajar la tierra, la torre pasó a manos de la Iglesia o de órdenes religiosas como los Jesuitas. Su actual nombre se lo debe a Josef Guallart que fue el último torrero antes de la Desamortización y su propietario tras ésta, perteneciendo a su familia hasta mediados del siglo XX, resto de esta época todavía se mantiene una gran piscina. En la actualidad su dueño se llama José Luis Urbiola, un abogado zaragozano que ha invertido su vida en acondicionar todo este magnífico edificio y adecentarlo como negocio hostelero, gracias a su trabajo la torre todavía se mantiene en pié.
El edificio tiene muchas leyendas como las que narran que existen pasadizos que atraviesan el río Gállego y llegan incluso hasta la cartuja de Aula Dei o las misteriosas pinturas que encontró el dueño de la torre y que pudo hacerlas algún habitante olvidado en la casa.
La torre se divide en tres parte; una, seguramente la más antigua, está rematada con una galería de arcos renacentistas, en esta zona se encuentra la cripta y la vieja capilla, es posible que se tratara de la vivienda principal, a su lado la vivienda de los torreros y de las personas de servicio y al norte la zona de molinos, fábricas y almacenes, no quedan restos de cuadras y graneros. Destacar la actividad papelera que se mantuvo durante quinientos años, al menos hasta la década de los veinte del siglo pasado, cuando era conocida como fábrica de papel de Estremera. La fabricación de papel en Villanueva tuvo su importancia, no obstante perduró desde finales del siglo XV a fines del XX cuando cerró la papelera de Las Navas en el Batán. Pero ahora vamos a realizar un repaso de cómo se hacía papel manualmente.


1 comentario:

  1. Comentarios extraidos de Facebook:
    José Luis Ona González Magnífica torre y magnífica historia. Solo falta algún sondeo arqueológico para intentar localizar restos de la antigua abadía.

    Carlos Urzainqui Biel Gracias José Luis: esta semana he estado enseñándosela a los chavales de quinto y sexto de primaria de Villanueva y ha sido una experiencia muy postiva, hay restos que podrían darnos pistas sobre la abadía pero creo que lo importante es conservarla y menos lo que va quedando

    Pilar Gutiérrez de Lachica Carlos, esta torre me retrotrae a paseos en mi adolescencia; me gustaba mucho ir allí, y el río quedaba muy cerquica.

    Manuel Bernal Gálvez Felicidades por la historia de la Juncería.

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