miércoles, 20 de febrero de 2013

Castejón de Valdejasa, su Pinar y la Guerra de Independencia

El pueblo de Castejón de Valdejasa posee un entorno privilegiado, no solo por su valor ecológico, si no también histórico. Por ello, paralelamente al cuidado del medio ambiente tan en peligro en los últimos años, debemos preocuparnos por mantener una estructura tan ligada al pasado dentro de un paisaje histórico de interés cultural que constituye la llamada “Muela del Castellar” en la cual se encuentra una masa forestal que abarca los términos de Castejón, Tauste, Zuera y Zaragoza, porque en sí forman parte de una unidad morfológica y física que determina la vida de sus habitantes desde el Ebro hasta el castillo de Sora y el Santuario del Salz junto al Gállego. Una de las dos circunstancias que me han animado a realizar este trabajo (la primera es la experiencia radiofónica) es que a la vez que se conmemoraba al Bicentenario de los Sitios se incendiaba una parte importante de este pinar, más concretamente la que corresponde al monte de Castejón (como si de una parábola bíblica se trataba, las cenizas de este pulmón verde zaragozano caían en medio de la Expo). A la vez que sucedían estos acontecimientos me fui dando cuenta de que esta sierra no solo tenía una importancia ecológica y ambiental, sino también una historia rica en acontecimientos, una historia que se vio afectada por la quema y una historia que tenía que recuperarse, de la misma manera que tenemos que trabajar este entorno para que vuelva a crecer.
Cuando hoy miramos el pinar que se extiende en la zona norte de la muela del Castellar y observamos el silencio que lo inunda, no podemos imaginar las vivencias que recogen cada uno de sus varillos, vales y senderos. Por sus caminos han pasado romanos, seguramente bagaudas, Carlomagno y sus tropas, reyes moros y cristianos, ejércitos de Napoleón, guerrilleros, maquis y guardias civiles. En sus bosques se ha producido carbón, cortado leña, extraído resina y también se ha convertido en cenizas muchas ocasiones, de la misma manera que se han celebrado fiestas, ha servido como válvula de escape dominical o sencillamente como esparcimiento solitario.

La conferencia del próximo 23 de febrero de 2013 quiere recuperar la memoria histórica de la las gentes de Castejón de Valdejasa a través de tradiciones como la del Cristo del Castillo, de los lugares que evocan enfrentamientos armados o guerrilleros ocultos entre los arbustos de un cubilar el fondo de un varillo o el corral de la Contienda. También he querido significar las consecuencias de esta guerra en la localidad, desde su incidencia en la población, para lo cual me ha servido de vital importancia los archivos parroquiales, como algo trascendental pero siempre olvidado y es que la legislación napoleónica primero y de las Cortes de Cádiz después articularon lo que hoy es un municipio. Concluyendo quiera resaltar un detalle que me ha llamado poderosamente la atención a lo largo de todo el recorrido por el Castejón de hace doscientos años y es la longevidad de sus vecinos en contraste con la de otros lugares circundantes, calidad de vida que es sin duda producto de un microclima potenciado por el entorno físico. Por esto y por otras muchas razones merece la pena acercarse y mantener este pueblo.

1 comentario:

  1. Gracis por tus comnetarios Carlos. Los de alguien que veo conoce y siente la idiosincrasia del lugar y sus gentes.
    Un abrazo.
    César Rodrigo

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