lunes, 9 de septiembre de 2013

Hogar rural

Como va a comenzar el curso escolar, pues vamos hablar de maestros.

Juan José Martínez, Director del Colegio de Juventudes “El Salvador”, escribía en el Programa de Fiestas de Villanueva de Gállego en 1967 que, el popularmente conocido como “Hogar rural” pretendía la cultura «como bien espiritual y material que es», se convierta en una necesidad auténtica para el progreso de los pueblos, vieja aspiración regeneracionista heredada de la Ilustración.

En el Hogar se cursaban los estudios de Bachillerato elemental según el plan educativo de 1950, según el cual los alumnos de Bachillerato debían cursar varias reválidas antes de llegar a la Universidad (reválida de 4º y de 6ª, antes del PreU). Según don Juan José, el Colegio comenzó a funcionar en 1953 y su labor «ha sido durante estos años tenaz, humilde, callada, incluso combatida, pero hoy día se puede afirmar que su actuación ha sido fructífera, y que en nuestro pueblo está cambiando su antigua juventud, por una nueva generación de jóvenes labradores cultos, de funcionarios, de universitarios y de gentes que sienten y buscan, inquietudes de tipo espiritual y progresista». El Director del Centro achaca esta renovación a varias circunstancias sociales que detalla y que eran determinantes en el ambiente rural de la época:

 
a)     Gentes humildes condenadas a un peonaje indiscriminatorio, son ahora especialistas, oficinistas, etc.

b)     Muchachos labradores que hubieran sido ignorantes y rutinarios, ahora son agricultores capacitados para progresar por sí mismos, gracias a sus estudios

c)      Muchísimos son los muchachos que tienen un título de bachiller y, por tanto, una formación básica superior la cual, no habrían conseguido sin la existencia de este Colegio.

Don Juan José se hace eco de la entonces incipiente Ley Villar Palasí, que introduciría en España la famosa E.G.B (Enseñanza General Básica), según la cual;

«El título de Bachiller Elemental, que corona este primer ciclo de Enseñanza Media, no será sólo credencial de acceso al Bachillerato Superior (BUP. y COU.), sino diploma que garantice una formación cultural de base útil, ya por sí misma para una eficiente incorporación a actividades profesionales diversas, regladas o no». Y sobre todo obligatoria pues establecía la edad escolar hasta los 14 años.

Esperaba el profesor que con la nueva normativa el Hogar se llenara de villanovenses preadolescentes con ansias de saber: «El Colegio situado en el mismo pueblo, con cuotas asequibles a todas las economías familiares, es la mejor garantía para que todos los hijos de Villanueva puedan disponer de unos estudios, que hoy día todo el mundo juzga indispensables para defenderse en la vida actual», pero la realidad fue otra y terminó desapareciendo hacia 1973.

Pilar Gómez fue profesora de Francés en el centro durante 18 años y recuerda estos años como de intensa actividad educativa, allí colaboraban todos aquellos profesionales cualificados que había en el pueblo; el cura con clases de Latín y Religión, el veterinario daba Ciencias Naturales, Don Juan José, Lengua y Matemáticas, etc. De esta manera varias generaciones de jóvenes villanovenses bajaban todos los años al Instituto Goya o al Miguel Servet (también había chicas) a examinarse “de reválida” una prueba oral ante un Tribunal formado por varios catedráticos. El Centro dependía del Ayuntamiento y funcionaba como una especia de "Escuela de adultos" actual, más o menos.

Pilarín ha tenido la gentileza de cederme estas fotografías en las que aparece acompañada de varios chicos y chicas de Villanueva que asistieron a las clases del Hogar.
 
 

2 comentarios:

  1. Pilar Marcen Ferrer ¡Me gusta el Retabillo de hoy . Lo mismo paso en Zuera . Yo hice mi BACHILLER Y LA REVALIDA con las ANAS , UNA DE LAS EPOCAS MAS FELICES DE MI VIDA .Entonces no se hacían 5 horas ,.Se hacían 8 ye incluidos los sabados .Pero cuando ya llegaba SEMANA SANTA , las religiosa os hacían ir sabados y domingos por la mañana , sin ninguna remuneración económica , pues sabíamos que al llegar AL INSTITUTO MIGUEL SERVET , los nervios te traicionaban y teníamos que ir bien preparados . Yo tengo que agradecer a mis padre unos humildes agricultores , y a las monjitas mi educaçion . Y no me gusta ser prepotente , pero salíamos mejor preparados que ahora. Por lo que he visto como madre de dos hijos y con muchos mas estudios , hay cosas que las ignoran y sobretodo la pobreza gramatical y geográfica es de detacar. Con esto no quiero ofender a nadie , solo doy mi opinión.

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  2. Se iba a clase los sábados, pero los jueves por la tarde había media fiesta, pues los alumnos hacían excursiones bien al campo o incluso a Zaragoza para conocer algún museo, iglesia, etc., o estar en contacto con el paisaje que les rodeaba

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