jueves, 3 de julio de 2014

Maniobras militares en Villanueva de Gállego


Hace años descubrí un documento en el Ayuntamiento de Villanueva de Gállego en el que se hablaba de unas maniobras militares realizadas en 1883, poco después llegó a mis manos un plano realizado por el Ejército en el que aparecía como era el pueblo en esas fechas, se describían las cotas del terreno y aparecía el campamento militar, levantado detrás de lo que hoy es el campo municipal de la Sarda y el puente construido por los Pontoneros sobre el río Gállego a la altura de la torre de Guallart, con un par de detalles curiosos; uno es que aparece el paseo de plataneros que llega hasta la misma orilla del río y el otro es que cerca de este paseo se levantaba el llamado “Árbol de la libertad”, un símbolo del liberalismo burgués ilustrado del siglo XIX y que desconozco si lo instalaron en ese lugar los militares o no. No hace mucho encontré que la Ilustración Española y Americana se hizo eco de estas maniobras militares y también publicaba unas fotografías en su reportaje, con todo este material hoy publica esta entrada, el texto de la Ilustración viene a decir lo siguiente:

En mayo de 1882 fue establecido en Villanueva de Gállego un campamento militar para la instrucción práctica en campaña de las tropas del distrito militar de Aragón, para realizar tal tarea se construyeron trincheras, abrigos, dos líneas continuas a derecha e izquierda del campamento, reductos en los flancos, pozos de lobo a retaguardia y otras defensas accesorias. Destaca el reportaje que “una prueba del reconocido ingenio de nuestros soldados se halla en la elegante disposición de los nombres de las calles del campamento”, escritos en mosaicos compuestos por pequeñas piedras que formaban elipses y flores de lis en la superficie del terreno. Perfectamente dibujadas habiendo sido comenzado este vistosos trabajo por los regimientos de la primera brigada de la primera división y continuados con el mayor esmero por los regimientos de la segunda brigada (Galicia núm. 19 y Gerona núm. 22) al mando del brigadier D. Rosendo Moiño. Por su parte, el tercer regimiento montado de Artillería construyó una preciosa batería, “bajo la inteligente dirección de los capitanes señores Peña y Bonet”, disponiéndose  en su extremo izquierdo una obra “del modelo francés en su cuarto período, con un espaldón recodado para evitar fuegos de flanco a la derecha. Siguen los periodos tercero, segundo y primero del mismo sistema francés; a continuación el modelo alemán enterrado y por último, en el extremo derecho el modelo alemán a nivel, con su correspondiente foso y dispuestas sus diversas partes para piezas aisladas”. Resalta la Ilustración que; “Esta bonita obra de campaña quedó terminada en tres días, a pesar de que sus directores solo contaban con 14 artilleros, después de cubrir los servicios de campamento que trabajan en los breves ratos que les dejaban libres las ordinarias ocupaciones y, que se lo permitía el temporal de lluvias”.

Pasa a continuación el reportaje a describir como se desarrollaron estas maniobras que comenzaron el 20 de mayo (de 1883) con un simulacro de ataque en el campamento levantado en Villanueva: “Las tropas de la guarnición de Zaragoza salieron del a capital, con dirección al campamento, al anochecer del día anterior”. En la madrugada del domingo día 20, se celebró una misa de campaña a la que asistieron todos los cuerpos; después del desayuno, se dirigieron las maniobras por el orden previamente designado, “al punto del Gállego donde el batallón de pontoneros había de tender a viva fuerza ya que el río no era vadeable”, un puente para el paso de las fuerzas de 80 metros de longitud en 12 tramos, “levantado con solidez y precisión en menos de una hora”. Los diferentes cuerpos de la guarnición cruzaron por él “en perfecto orden de guerra, mientras que las guerrillas de infantería atravesaban el cauce en pontones, protegiendo el paso del grueso de las tropas; llegadas estas a Peñaflor, simulase el ataque y la toma a viva fuerza de dicho pueblo”. Mientras el batallón de pontoneros regresaba a la base.

Foto: Coyne
Estas interesantes maniobras militares, que fueron presenciadas por gran número de gentes, de todas clases sociales y terminaron el lunes 21, haciendo las tropas su entrada en Zaragoza, al mando del Excmo. Sr. Capitán general ante quien se efectuó un desfile. Gracias al fotógrafo Coyne podemos publicar hoy tres instantáneas de la vida en el campamento de Villanueva de Gállego.


Tras la lectura del artículo me han quedado dos curiosidades una es con que expectación vieron los villanovenses de la época aquellas maniobras militares, sin duda un acontecimiento social importante para la población que las viviría con interés, y la segunda me gustaría saber si puede quedar algo de aquel empedrado con que se diseñó el campamento, aunque seguramente quedará muy poco de aquello, por no decir nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pedro Saputo y los agotes

La llamada "Justicia de Almudévar: págelo quien no lo deba" por Natalio Bayo Esta semana he estado leyendo cosas sobre los ...