sábado, 27 de febrero de 2016

Interconexión religiosa


El otro día hice esta foto y me di cuenta de la curiosa alineación de lugares de culto religioso católico que aparece en la imagen; al fondo se aprecia el Santuario de Nuestra señora del Pueyo en Villamayor, justo debajo la cartuja de Aula Dei y a este lado del Gállego, ese edificio banco que se encuentra detrás de la torre de alta tensión, la vieja iglesia del Barrio del Comercio y que seguramente coincida su ubicación con la antigua ermita del Merzalar, que es casi toda la extensión que hay entre ese edificio y la cámara.

Más a más y en la misma línea, poco más a la izquierda de la foto y fuera de esta, se encontraba la desaparecida torre de San Miguel, también en un alto como el Pueyo y que fue en su día una casa convento perteneciente a los padres Mercedarios, siguiendo en línea recta hacia el sur se pueden apreciar las torres del Pilar y en medio también se puede adivinar el Monasterio de Cogullada. A occidente y atravesando la autovía a Huesca, es decir detrás de la cámara, la paridera del Santísimo, que también fue un viejo santuario dedicado al Santísimo Sacramento. Si nos ponemos más trascendentales, tras el Santuario del Pueyo se encontraría la ermita de la Sabina en Farlete y la de San Caprasio, vamos toda una interconexión de templos cristianos desde la más remota antigüedad.

La iglesia del Comercio era muy curiosa pues entre el lunes y el sábado era la Escuela de este barrio villanovense, luego los domingos se habría un armario y tras él se encontraba una talla considerable de la Virgen en actitud de ascender a los cielos, vamos La Purísima. El sacerdote, que era por lo regular el cura de Villanueva, disponía el altar y ofrecía la Misa, una vez terminada ésta se volvía a cerrar el armario. Yo estuve una vez de monaguillo en esa iglesia y recordaba esa imagen. Treinta años después de aquella ocasión volví a pasar por el lugar y me vino la curiosidad por ver como estaba el interior, vi la puerta entre abierta del recinto, ya abandonado, y entré en la sala que hacía de escuela, aún quedaba algún resto de esta actividad y el armario permanecía allí cerrado, tras la mesa del maestro que hacía las veces de Altar. Abrí las puertas del armario y allí estaba ella, vamos que se me apareció la Virgen, era casi un milagro que la Inmaculada estuviera allí después de tantos años de abandono, con las puertas de la escuela semi-abiertas y con el tráfico que había por el lugar, seguramente alguien ya la habría visto antes y al no verle gran valor y por el tamaño la dejó en su sitio. Bueno el caso es que yo hice lo que se hace en estas circunstancias, (que se aparezca la Virgen claro) di parte a la autoridad competente, (es decir al cura de Villanueva). El señor mossen se dio por enterado y al cabo de los días me dijo que había ordenado que pasaran a recogerla, cosa posible porque yo años después volví a entrar en la semi-ermita y la Purísima ya no estaba. No sé, si permanecerá en algún almacén de la iglesia se Villanueva o en otro lugar, la cierto es que el edificio sigue tan en abandono como estaba antes y no se ha levantado ninguna iglesia en acción de gracias en su honor (que es lo que se ha hecho tradicionalmente), ni yo he pasado a la historia de mi pueblo como el pastorcillo al que se le apareció la Virgen, parece ser que hasta para esto hay clases, ¿digo yo? El caso es que la cosa quedó ahí.

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