sábado, 25 de marzo de 2017

El fantasma de la Torre vieja y la Luna llena



Hace poco me recordaron una leyenda sobre Villanueva, que yo había escuchado hace muchos años y que pensaba olvidada o al menos perdida, así que hoy la voy a rescatar. Una historia sobre la Luna Llena y la Torre Vieja. Antiguamente los agricultores solían aprovechar durante verano, las horas nocturnas para realizar algunas faenas del campo; como regar, recoger verduras, o lo que fuera necesario, incluso hoy día se hace así, el caso es que la huerta estaba bastante animada y concurrida por las noches y sobre todo en las de Luna llena porque la visibilidad era mucho mejor.

En cierta ocasión uno de estos labradores se encontraba en su huerto, en una de esta noches de plenilunio, el lugar estaba muy próximo al casco urbano del pueblo y por tanto del campanario cuando observó, que una sombra alargada se acercaba tras de él, el hombre se volvió asustado y la vio pasar de largo, pensó que sería algún vecino que por el próximo camino del Prado se dirigía a su finca, pero no había nadie. Siguió con su trabajo y la sombra volvió a pasar, el hombre comenzó a preocuparse, que podría ser o lo que era peor, ¿quién era?, gritó, pero no contentó nadie, todavía circulaban por Villanueva historias de bandoleros y forajidos que aprovechan la noche para realizar sus fechorías. Dejo el huerto y se volvió a casa, allí contó a su mujer lo que había sucedido y ambos decidieron que, a la noche siguiente le acompañara uno de sus hijos, y así fue.

Padre e hijo se encontraban a eso de la media noche de nuevo en el huerto, cuando la sombra volvió a aparecer, el niño se dio cuenta entonces de que en la torre de la iglesia había una especie de sombras o luces que se movían, lo advirtió a su padre y este volvió la cabeza, pero no vio nada ni a nadie, pensó que sería cosas del chiquillo. A la noche siguiente toda la familia estaba en el huerto y efectivamente pudieron observar como desde la torre, un fantasma de movía por entre las arcadas del piso superior, donde se encontraban las campanas, lugar desde el que partía una enorme luz y una sombra que se proyectaba en la huerta, aprovechando los rayos de la Luna. El matrimonio se quedó aterrorizado ante aquella visión, corriendo volvieron a casa y en su camino se encontraron con otros vecinos que también habían visto lo mismo, todos habían oído que debajo de la torre se encontraba el viejo cementerio del pueblo y que en él, se encontraban enterrados muchas víctimas de cuando la Guerra de Independencia, que sería aquella visión, un soldado francés que vagaba por la torre o ¿vete a saber qué?
 
Gentileza: Foto Muc (Pedro Juliá Núñez)
Poco a poco la noticia fue trascendiendo entre la población, se lo comentaron al cura, pero éste no hizo mucho caso, serían visiones y a veces ya se sabe, ¡la gente exagera!, pero ¿tantos haber visto los mismo? Las fuerzas vivas tampoco hicieron mucho caso, ¿vete a saber? Además si corría ese bulo, durante una temporada la gente se pensaría eso de andar en las noches por la huerta, tampoco estaba mal que de vez en cuando apareciera un fantasma que tuviera un poco atemorizados a los vecinos y así se evitarían algunas cosas.

Cambio la fase lunar y el espectro desapareció, pero con la llegada de la nueva Luna llena el genio de la torre reapareció, la gente volvía de nuevo a estar preocupada y asustada, ¿qué era aquello? Había que subir a la torre pero ¿quién se atrevía? Además ¿Había que pedirle la llave al cura o al sacristán? Así como así no se podía entrar en aquel recinto, además nadie había visto ni entrar ni salir a nadie. El caso es que la población se encontraba cada vez más soliviantada, preocupada y asustada, ¡¡había que hacer algo!! Una noche de Luna llena el fantasma de la torre volvió a aparecer entre los amplios vanos que dan a la huerta, comenzó a hacer sus evoluciones y a asustar de la gente que había a esas horas en el campo, como de costumbre, lo cierto es que ya se había convertido casi en un entretenimiento nocturno, una afición, unos por morbo, otros por curiosidad, el caso es que de repente ¡¡¡pummm! se escuchó un disparo. La detonación se pudo oír claramente propagada por el silencio de la noche, acto seguido la visión desapareció. La siguiente madrugada, que era también plenilunio, el fantasma no volvió a la torre, ni la siguiente, ni la otra. El espectáculo había terminado y aquello había quedado en un recuerdo.

Nadie sabe que fue aquello, unos dicen que si era el cura, quien por cierto poco después del incidente apareció con una leve cojera en una pierna. Otros que el sacristán, que había colgado una sábana entre los ventanales de la torre y que con una vela corría tras de ellos, proyectando las imágenes en el exterior. Hay quien asegura que fue el médico, un maestro o vete a saber quién. Quizás un francés de los de la francesada, que tenían muy mala leche, lo cierto es que en las noches de Luna Llena, la torre vieja sigue imponiendo.




Antonio López, con perdón (Hiperrealismo)


jueves, 23 de marzo de 2017

Rasputin (reemisión)


Reemisión del podcast emitido en marzo de 2015, enlazando con el programa anterior sobre los últimos zares rusos. Rasputin es el símbolo de la decadencia de la Rusia zarista por antonomasia, además de otras muchas cosas más: mito erótico, ejemplo de oportunista y pícaro o estereotipo cinematográfico de maldad. Últimas investigaciones aseguran que era contrario a la entrada de Rusia en la Gran Guerra, pero fue en lo único en lo que los zares no le hicieron caso.

http://www.ivoox.com/rasputin-reemision-audios-mp3_rf_17734379_1.html


Bibliografía:
Sebag Montefiore, Simon. Los Románov 1613-1913, Planeta. Barcelona 2016
Granados, Alberto: La historia más curiosa, Aguilar editores. Madrid 2010
Dossier: “Camino de la revolución: El último zar” en Historia y Vida nº 417 (diciembre 2002), págs. 36-69

Película: Rasputin: Dark Servant of Destiny (1996).

Canciones:
Bonney M: Rasputin (1974)
Fangoria: Rasputín (1984)
Popular, Noches de Moscú. Interpretado por Nairi Grigorian


Fotografía: Imagen inconfundible de Rasputin

martes, 21 de marzo de 2017

El microscopio de Ramón y Cajal



Ayer fue el comienzo de la Primavera y por tanto el Equinoccio, ayer se produjo un suceso curioso que normalmente pasa desapercibido para las personas habitualmente pasan por delante de la estatua de Santiago Ramón y Cajal (esculpida en su día por Mariano Benlliure) que se encuentra en el rellano de la escalera de honor del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza y es que, entre otras cosas curiosas, entre las 10 y las 10:30 de la mañana, se ilumina el microscopio que hay sobre la estatua de don Santiago, justo encima de la pared mármol, que sirve como resguardo del pedestal donde se encuentra sentado nuestro famoso Premio Nobel. Una adorno que corona o remata el monumento y que generalmente, como digo, pasa desapercibido pero que en días puntuales, como es el equinoccio, se ilumina y saca a la luz los detalles del ornamento, un suceso curioso que seguro que el amigo Martín Montejano, ya habrá observado.

domingo, 19 de marzo de 2017

Tiermas según la describió Pascual Madoz

De la colección "Aragón pueblo a pueblo" de Alfonso Zapater, hacia 1980.
El navarro Pascual Madoz recogerá en su Diccionario Enciclopédico que Tiermas, era a mediados del siglo XIX un ayuntamiento perteneciente a la provincia de Zaragoza y a su Audiencia Territorial, de la que distaba un día de camino. Formaba parte del partido judicial de Sos del Rey Católico, localidad de la que distaba 4 horas caminando y su parroquia pertenecía a la diócesis de Jaca, situada a 12 horas, no obstante estaba en pleno Camino aragonés a Santiago de Compostela. “Sito en terreno llano sobre una colina, al pie de los Pirineos, en la orilla derecha del río Aragón y cerca de la sierra de Leire”. La localidad estaba “bien ventilada, pero su clima es frío y afecto a muchas enfermedades, especialmente tercianas, que se atribuyen a la influencia de las aguas de sus baños y a las penosas cuestas que tienen que subirse para llegar a la población”. El lugar estuvo amurallado en tiempos por todas partes, menos por el sur que “lo está por naturaleza y es inaccesible. En la última guerra civil (Primera Guerra Carlista) fue fortificada literalmente, con 3 puertas de entrada”. Al norte se levantaba un castillo en cuyas ruinas fue construida por aquellos tiempos una cárcel pública.

Alfonso Zapater: "Aragón pueblo a pueblo"
Tiermas reunía hacia 1850 cuatrocientas casas, distribuidas por el casco urbano en varias calles bastante regulares y que van a parar a una gran plaza en el centro. Hay escuela de niños; “bien concurrida y dotada con 7 cahices de trigo, cuyo maestro desempeña además la secretaría del ayuntamiento; otra de niñas con 4,5 cahices de dotación (nótese la diferencia de cantidades entre niños y niñas). Iglesia parroquial dedicada a San Miguel Arcángel posee un cementerio adjunto; templo “de segundo ascenso, servido por un rector cura párroco y un coadjutor perpetuo, nombrados por el monasterio de Leire, en terna por el ordinario diocesano”. (La tradición atribuye el nacimiento en Tiermas de San Virila, abad que fue del vecino monasterio de Leire y quien, según la leyenda estuvo doscientos años dormido, después de quedarse absorto contemplando el trino de un pajarillo). Contaba la población también con dos ermitas; una dedicada a los santos San Justo y Pastor (al fin y al cabo no deja de ser un pueblo afectado por la trashumancia y el paso de cañadas ganaderas que bajaban y subían del Pirineo) y la otra, ubicada justo en el límite con la sierra de Leire y por tanto con Navarra, dedicada a la Virgen del Pilar y “adonde concurren los fieles en procesión la víspera de la Ascensión”.

El pueblo estaba bien surtido de fuentes de las que manan “buenas aguas”. Confina el término con Navarra por el oeste y con las localidades de Sangüesa, Yesa, Bigüezal, Castillo Nuevo y el ya mencionado monasterio benedictino. Ya en Aragón lo hace con Escó al este. Ruesta y Undués de Lerda por el sur. Dentro de su término comprende varias casa de campo esparcidas en distintas direcciones, denominándose de Escó las que se hallan hacia el norte, en cuya dirección se encuentra la gran sierra de Leire que divide a Aragón de Navarra; “muy poblada de grandes robles y encinas; hacia el sur y a la izquierda del río Aragón, la sierra de Urriés “cubierta por su parte Norte de arbustos y pequeños robles. Cerca del pueblo “los celebrados baños termales” que dan nombre al pueblo y “diferentes ruinas y sepulcros que se hallan en las inmediaciones de esta localidad y que “prueban su importancia en tiempos”.

Puente de Tiermas (gentileza de Carlos Jiménez)

Prosigue diciendo el Diccionario de Madoz: “El terreno es muy feraz, participa de monte y llano, cuya dilatada huerta se riega con las aguas del río Aragón y varios arroyos que se encuentran en el término. Sobre dicho río y a una hora del pueblo junto a los baños, hay un puente con cinco pilastras de piedra de 6 arcos, algunos de piedra también y otros de madera, habiendo sido derribados durante la última guerra (carlista). Los caminos son locales en mediado estado, produce trigo, cebada, avena, vino, aceite, lino, cáñamo, frutas, legumbres y hortalizas, mantiene ganado de todas clases y yeguas destinadas a la cría. Posee también un molino harinero, cuenta con 84 vecinos y 375 almas”. Nada hacía presagiar ni a Madoz y aquellos pobladores de mediados del XIX, el destino que les aguardaba a sus descendientes y es que, cien años después, Tiermas de convirtió en un símbolo de la despoblación por culpa de un embalse, de una mala aplicación de la política de regadíos y también como un símbolo de lo que posteriormente sería el trasvase del río Ebro. Pantano que ni siquiera lleva su nombre, que es como otra forma de borrarlo del mapa y de la historia. Un pueblo que hoy podría ser una de las localidades más florecientes de Aragón, gracias a su industrial termal y al turismo, permanece sobre la colina que le otorgó Pedro II a sus primeros pobladores allá por 1200 como plaza fuerte ante la frontera navarra y para contener las agresiones de los próximos navarros como la del "bastardo de Tardas" en 1366.


Alfonso Zapater: "Aragón pueblo a pueblo"

Puesta de sol en diferido

Últimamente me dicen que pongo demasiadas puestas de sol y cosas de esas, bueno esto es a rachas, espero que esta guste, es de ayer. Día de la Pepa"

jueves, 16 de marzo de 2017

Nicolás y Alexandra: Los últimos zares

Nicolás II de Rusia, el último Zar, es uno de los tres monarcas que fueron provocadores y víctimas a su vez de la Gran Guerra de 1914, pero de todos ellos tuvo el destino más trágico, marcado por su vida y la Revolución de 1917.

http://www.ivoox.com/nicolas-alexandra-ultimos-romanov-audios-mp3_rf_17589642_1.html?v=3&utm_expid=113438436-34.-j5ptGSdQpiNZ-ev9csBdw.3&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2Fsuscripciones_jb_6121443_1.html



Bibliografía:
Cowles, Virginia. Los últimos zares, Editorial Juventud. Barcelona 1998.
Massie, Robert K. Los Romanov, Thassália. Barcelona 1997.

Película:
Franckin J. Schaffner. Nicholas & Alexandra, 1971
Gleb Panfilov. Los Romanov, 2000.
Uli Edel. Rasputin (miniserie producida por canal HBO), 1996

Música:
Himno del Imperio ruso: Vasili Zhukovski “Dios Salve al Zar”
(Utilizado como himno nacional entre 1833 y 1917).
Tchaikowsky, Piort Ilich. El lago de los cisnes (Ballet)
Franck Pourcel. Nicolás y Alexandra (tema de la película) 1972.
Boney M. Rasputin lyrics: Rasputin, 1974.

Fotografía: Nicolás II y la zarina Alexandra. (Historia y Vida nº417)


martes, 14 de marzo de 2017

El crepúsculo de los Dioses



Caminé hacia la tarde de verano
para quemar, tras el azul del monte,
la mirra amarga de un amor lejano
en el ancho flamígero horizonte.
Roja nostalgia el corazón sentía,
sueños bermejos, que en el alma brotan
de lo inmenso inconsciente,
cual de región caótica y sombría
donde ígneos astros, como nubes, flotan,
informes, en un cielo lactescente.

Antonio Machado


Los marqueses de Pradilla en el palacio de Linares

http://www.casamerica.es/arte-y-arquitectura/los-marqueses-de-linares-vuelven-al-palacio


Ambos lienzos, de más de dos metros de altura representan a José de Murga y Reolid, primer marqués de Linares (Madrid, 1833-1902) y a su esposa, Raimunda Osorio y Ortega, fueron pintados por Franisco Pradilla y Ortiz hacia 1888 y se encontraban en el palacio de los Marqueses de Linares, en plena plaza de Cibeles. Allí estuvieron hasta que se cree, salieron del edificio en torno a 1940 cuando el edificio dejó de utilizarse como residencia privada. Cuadros han estado durante todo este tiempo en varios lugares, entre ellos Venezuela. En 1990 las pinturas fueron recuperadas por el Estado Español y fueron expuestas en el Museo del Romanticismo, tras un intento de sacarlas de nuevo de España fueron llevadas, bajo custodia judicial, al Museo del Prado donde pasaron a formar parte de sus fondos el año pasado. En el Prado ambos lienzos han sido restaurados para terminar siendo exhibidos en el salón del palacio para el que fueron creados. Estos cuadros podrán visitarse los sábados y domingos entre las 11.00, 12.00 y 13.00 horas. Hoy en día el palacio de Linares, aparte de ser un agradable museo situado en pleno centro madrileño y fácilmente visitable, es también la llamada Casa de América, un consorcio creado en 1990 e integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid. Poco a poco este edificio se está convirtiendo en un espacio de recuerdo al genial pintor aragonés, que decoró sus paredes o al menos es algo que algunos deseamos.




jueves, 9 de marzo de 2017

Walt Disney: El mito americano

Disneyland Paris

¿Walt Disney fue criogenizado? ¿Era de Almería? ¿Los dibujos eran de otro? ¿Era nazy? Lo que si es cierto es que, este famoso empresario supo crear, en torno a él, una auténtica leyenda que se ha transformado en un mito.

http://www.ivoox.com/walt-disney-mito-americano-audios-mp3_rf_17453118_1.html


Bibliografía:
Jungk, Peter Stephan. El americano perfecto: tras la pista de Walt Disney, Turner. Madrid 2012.
Hidalgo, Manuel. “Explorando el lado oscuro de Walt Disney”. periódico El Mundo, 15 de diciembre de 2016.
Martínez, Luis. “50 años de la muerte de Walt Disney: la máscara y el genio”. El Mundo, 15 de diciembre de 2016.
Hemeroteca: “Medio siglo sin Walt Disney”. Heraldo de Aragón, 15 de diciembre de 2016.
Joric, Carlos. “La huelga de Disney” en Historia y Vida nº.560, págs. 67-73.

Película:
John Lee Hancock (director): El sueño de Walt Disney o como se hizo la película “Mary Poppins”. Estados Unidos 2013.
Walt Disney (produtor) Mary Poppins, Estados Unidos 1964. Basada en varios libros del mismo nombre, y que firmaba P. L. Travers, bajo el guion de Bill Walsh y Don Dagradi. Música compuesta por: Robert B. Sherman, Richard M. Sherman, Irwin Kostal
Guión: Don DaGradi, Bill Walsh.
De la banda sonora: “Supercalifragilístico espialidoso”.
Voz del ratón Mickey en español.

Música:
Bandas sonoras películas de Walt Disney:
Blancanieves y los siete enanitos; “Canción de los enanitos”
El Libro de la Selva; “Busca lo más vital” y “Yo quiero ser como tú”
La Bella y la Bestia; “Bella y Bestia son” interpretado por Chenoa y David Bisbal.



domingo, 5 de marzo de 2017

Una historia sobre el Cinco de Marzo

Samper de Calanda (Teruel) localidad en la que vivían los Hermanos Biel que acabaron en el Bajo Gállego

Hace años me contaron una historia relacionada con la Cincomarzada, leyenda que hace poco me volvieron a recordar. Durante la Primera Guerra Carlista, en el Bajo Aragón, vivían dos hermanos en la localidad de Samper de Calanda, miembros seguramente de una numerosa familia de jornaleros y con pocos recursos. Debían ser bastante jóvenes, entre los catorce o dieciséis años a lo sumo, cuando la partida de Cabañero llegó al pueblo o los interceptaron por los alrededores. Seguramente por afán de aventura, por conocer mundo, por escapar de la miseria y de paso buscar una vida mejor o quizás engañados por los Carlistas, quienes les habrían dado algo de beber y una vez ebrios, ambos hermanos, firmaron un juramento de fidelidad a Don Carlos V (algo que solía ocurrir en aquellos tiempos). El caso es que los dos se vieron enrolados entre los partidarios de la Santa Tradición. Según me contaron, participaron en los sucesos del Cinco de marzo de 1838, aunque es posible que no, el caso es que fueron capturados y hechos prisioneros. Una vez juzgados fueron enviados a un penal militar a cumplir la condena impuesta. En una hilera, junto con otros compañeros, iniciaron la marcha desde Zaragoza Ebro arriba. A la altura de Utebo pararon para descansar un rato y por si alguno quería “aliviarse”. A ambos hermanos les entraron ganas de ello y se les permitió alejarse un poco del resto de la Compañía. El caso es que en un momento dado se vieron fuera del alcance de los guardias y sin pensarlo un instante, colocaron las boinas que llevaban sobre unas ramas y huyeron en dirección contraria. Aún pudieron escuchar los altos de los guardias y los disparos de sus fusiles, pero los dos hermanos no se amedrantaron y, ocultos entre la maleza y la espesura de los sotos llegaron hasta el rio Ebro, una vez allí cruzaron a la otra orilla y alcanzaron Alfocea, ya estaban a salvo, porque los guardas les habían dado por muertos si no por sus disparos, ahogados en el río.


Una vez en Alfocea se buscaron la vida como pudieron trabajando de “cesteros” es decir realizando trabajos relacionados con la construcción, como elaboración de cañizos, arreglos en casas, etc. El caso es que fueron aceptados entre la población y uno de los dos hermanos, el más mayor, terminó instalándose en el barrio zaragozano de Juslibol, donde se casó y tuvo una numerosa prole e incluso alguno llegó a tener calle en el pueblo. El otro, mi tatarabuelo Julián Biel Insa, se fue a Villanueva de Gállego y aun vivió hasta 1910 aproximadamente. Me contaron en cierta ocasión, que Julián Biel aun retomó contacto con sus familiares en Samper, incluso uno de sus hijos, mi bisabuelo, llegó a casarse con una vecina de ese pueblo, mi bisabuela Pilar Ginés Insa, pues bien, la mujer se trajo una temporada a su padre (que debía ser de los liberales) a Villanueva y ambos consuegros se pegaban el día llamándose “facioso” y “guiri” el uno al otro todo el día. Los descendientes de ambos hermanos acabaron poblando muchos lugares de la huerta de Zaragoza como Juslibol, Villamayor, Villanueva, San Mateo, y las torres del Arrabal, incluso hubo uno, llamado también Julián Biel, que llegó a ser un famoso Tenor a principios del siglo XX.

Cuento esto no solo por recordar una leyenda que en su día escuché de un familiar, sino porque algunos “Bieles” que saben de mis inquietudes, me han preguntado sobre nuestros orígenes y esta, es una curiosa explicación del ¿Porque? hay tantos "Biel" en los pueblos del bajo Gállego.

sábado, 4 de marzo de 2017

viernes, 3 de marzo de 2017

jueves, 2 de marzo de 2017

Amaneceres de Febrero en Zaragoza



Yacimiento en la Balsa de las Pesqueras

Lugar donde se encuentra el yacimiento: zona superior izquierda de la foto, Balsa de las Pesqueras, justo detrás y junto al camino que sube hacia el fondo, restos de empedrado. Al fondo a mano derecha, instalaciones de la Universidad San Jorge. Entre la torre de alta tensión y la loma, se encontraría parte del yacimiento.

Una leyenda villanovense dice que junto a la Balsa de las Pesqueras, es decir muy cerca de la actual Universidad San Jorge, se encontraba antiguamente el pueblo. Hace unos años un agricultor me contó que, en un campo que tiene justo debajo de la balsa y nivelando la tierra de su propiedad, se encontró con unos cimientos como “de una gran casa con corrales, almacenes, etc.” fui un día por ese lugar y aun encontré restos de argamasa que había en los ribazos del campo. Por esas fechas me dijeron que justo encima de la balsa, durante la construcción de las vías de acceso a la Universidad, habían encontrado un curioso empedrado que no sabían muy bien ni cuál era su origen y ni mucho menos su función y que además, durante la realización de un plan urbano en los años ochenta (siglo XX) habían encontrado diversos restos por la huerta de construcciones, muy cerca de ese lugar.

En el año 2000 la Institución Fernando el Católico publicó una separata del número 74 de la revista Caesaraugusta, que corresponden a unas investigaciones que Antonio Ferreruela Gonzalvo hizo por la zona y en la que habla del yacimiento de “La Pesquera”. Sitúa Ferreruela el yacimiento en la segunda terraza del río Gállego, en las proximidades del casco urbano de Villanueva (unos 2 kilómetros) y en su término municipal. Toma su nombre de la balsa que se localiza en el lugar y que es el desahogo de la acequia de Candevanía. El yacimiento: “se ubica en la ladera baja de una loma de grandes dimensiones, desnivel que no se ha labrado nunca, así como en una zona llana, aledaña a la anterior, que si ha sido puesta en cultivo”. El material arqueológico se encuentra en un área muy extensa de unos 200x100 metros aproximadamente.

En la zona no labrada observó la existencia de diferentes estructuras en forma de muros, más o menos inconexos, pero que denotan formas cuadrangulares. “La anchura media de los mencionados muros está en torno a los cuarenta centímetros y están formados por pequeños sillares de alabastro, así como por guijarros de tamaño medio” situados entre la Balsa y el camino de Merzalar y junto a la loma. Se encontraron diversos materiales como una tégula que procedería de los siglos I al III de nuestra Era. También se halló material cerámico como Terra Sigillata itálica de un color rosa-beige o marrón brillante. Sigillata gálica en un fragmento de pared de tonalidad rojiza clara. Sigillata hispánica y cerámica norteafricana entre otros restos tanto cerámicos como metálicos.


Según Ferreruela el lugar es ideal para un asentamiento que ya existía en el siglo I y más concretamente en la época del emperador Claudio, goza de gran visibilidad, está protegido por las avenidas del río y también, en cierta medida del Cierzo. En realidad se trataría de una Villa o casa de campo y estaría en relación con la Via Lata o calzada que uniría la colonia Cesaraugusta con Osca e Ilerda y también tendría cierta vinculación con otros tres asentamientos muy cerca al lugar. Uno de ellos próximo al rio Gállego y junto a la torre Lindar y los otros dos localizados en el actual San Juan de Mozarrifar junto a las torres de Palomar y Molinero.


Historia del Boxeo: de Mohamed Alí a Perico Fernández


El boxeo es uno de los deportes más antiguos, sin embargo en los últimos tiempos permanece casi oculto y marginado, a pesar de que el siglo XX ha sido la centuria del boxeo moderno en general y en España en particular, cuya práctica tras la Dictadura de Franco pasó casi al olvido. Este programa quiere ser también un pequeño homenaje a Perico Fernández, aquel niño grande que venía de vez en cuando por el patio del Colegio y que jugaba con los chavales y del que corrían múltiples leyendas de sus aventuras con los Zaraguayos Lobo Diarte y Nino Arrua, así como de sus orígenes y sus derrotas que fueron un poco nuestras derrotas y quiere ser también un recuerdo a su entrenador, Martín Miranda, un adelantado a su tiempo en el mundo de la gimnasia deportiva aplicada a la escuela.

http://www.ivoox.com/boxeo-entre-mohamed-ali-perico-fernandez-la-audios-mp3_rf_17321658_1.html


Bibliografía:
Salvat, Manuel (Director): “Boxeo” en Monitor. Enciclopedia Salvat, Tomo II. (Salvat- Agostini) 1966. Págs. 394-95.
Mailer, Norman. En la cima del mundo, 451 editores. Madrid 2009.
Bertran, Jordi. “Muahamad Ali desafía a América” en Historia y Vida nº. 508, págs. 74-79.
Heraldo: “Muere la leyenda: Adiós a un gran campeón”. Heraldo de Aragón, sábado 12 de noviembre de 2016, págs. 36-41.
Suarez, Orfeo. In Memorian: “El hospicio, el ring, El Pardo y el burdel”, El Mundo 12 de noviembre de 2016.

Película:
Michael Mann (director). Will Smith, Jamie Fox, Jon Voight (intérpretes) Ali,
Estados Unidos 2001.
John G. Avildsen (director). Protagonizada por Sylvester Stallone: Rocky,
Estados Unidos 1976.


Música:
Paul Simon and Art Garfunkel: “The Boxer”. Álbum: Bridge Over Troubled Water, 1970
Versión en castellano: Laredo. “El boxeador” 1977.
Enrique Bunbury: “El boxeador”. Álbum: Las consecuencias, 2010

Melodía:
Créditos: Andrea Bonafonte

Fotografía: Perico Fernández victorioso tras un combate (Heraldo de Aragón)

Catalina de Aragón, reina de Inglaterra

Catalina de Aragón no solo fue la primera esposa de Enrique VIII, cuyo divorcio costó la ruptura de la Iglesia Anglicana con la Católica,...