viernes, 1 de junio de 2012

Alejandro Lerroux

Uno de los políticos más controvertidos y trascendentales de la historia de España durante el siglo XX, dirigente del primer partido de masas (Partido Republicano Radical), emperador del Paralelo y defenestrado por el Straperlo, todavía hoy día existe la cuestión de si fue o no un traidor a la II República

Todo esto y más en Cadena SER bajo Gállego, 103.2

domingo, 27 de mayo de 2012

Fiestas republicanas


Las Fiestas siempre marcan tendencias, novedades, modas y otras muchas cosas más, hace unos días leí un comentario en Facebook sobre lo "arregladicos" que iban los mozos en las Fiestas Mayores de Villanueva de Gállego antiguamente y es que en esa época era cuando se estrenaba traje, hoy día es todo lo contrario.
El año 1931 fue trascendental por muchas cosas y por eso traigo hoy el programa de esas fiestas. Es la primera noticia que se tiene de una Comisión de festejos y fue la primera vez que se discutió en un Pleno del Ayuntamiento si había de realizarse o nó, la celebración religiosa de las Santas Reliquias, aprobándose por seis votos contra cuatro seguir con la costumbre, con asistencia de la Banda de Música. Es curioso pero el Pleno siempre recalca que las Fiestas son en honor a las Santas Reliquias que ese año se celebraron entre los días 26 al 30 de septiembre.
Sábado de las Fiestas: A las 19 horas recorrerá la Banda de música las calles, acompañando a los cabezudos, de 21 a 24 horas baile en la plaza.
Domingo: Diana, Misa de 11 y a las 13 horas concierto en la plaza, de 4 a 7 baile y de 21 a 24 horas baile.
Lunes 28: Diana de 9 a 11, concierto y a las 15 horas función taurina. De 21 a 24 horas baile yseguidamente quema de una colección de fuegos artificiales y toro de fuego.
Martes 29: Diana y a las 9 horas carrera de bicicletas «solamente para los vecinos del pueblo» dando tres vueltas a un circuito situado entre el casco urbano y el barranco de San Miguel. Los premios fueron; Primero 30 ptas. Segundo 20 y tercero 10, también se repartieron bonos de 5 ptas. para los pobres de la localidad. Por la tarde segunda capea y baile en la plaza.
Miércoles 30: Diana, carreras pedestres y entalegados, oscilando los premios entre las 60 ptas. para el primero y las 25 para el tercero así como «diversos juegos de engaño». De 21 a 24 horas baile, traca y retreta.
Hubo también una subvención de 50 ptas. para los quintos de ese año "para ayuda en la traída del cantador de jotas Pedro Morer" y que participó en una ronda organizada por éstos.
En la fotografía aparece la fuente de la plaza cubierta por tablones, lo que indica que debía ser recién estrenada, es decir esta sacada en la década de los treinta y junto a ella, dos villanovenses recortando una vaquilla (Foto: MarisaMartes)

viernes, 25 de mayo de 2012

Festival de Eurovisión

Esta semana en Cadena SER bajo Gállego hablamos de la historia del Festival de Eurovisión, sus leyendas, sus anécdotas y sobre todo de la trascendencia social y política que ha tenido en España durante años.

Todo esto con permiso de don José María Íñigo claro:

martes, 22 de mayo de 2012

Rendición de Francisco Pradilla


Hace unos días hablaba desde este mismo blog sobre la vida de Francisco Pradilla, hoy lo haré sobre su obra desde mi percepción personal.
Se ha encasillado tanto su labor en la temática “pintura de historia” que en las universidades, en lugar de hablar sobre él en clase de Arte, se habla en clase de Historia, lo que no deja de ser un hecho curioso. Yo diría que Francisco Pradilla en la Pintura es lo que Benito Pérez Galdós a la literatura del siglo XIX español, es decir si Galdós escribe los Episodios Nacionales, Pradilla los pinta. No obstante ambos se conocieron y fueron amigos, vivieron los mismos años y nacieron y murieron con escasas fechas de diferencia y ambos pasaron la principal etapa de su vida en Madrid.

Pero Pradilla no solo se queda en el reflejo del acontecimiento en si, sino que profundiza en la carga psicológica de los protagonistas, es por tanto un pintor de intrahistoria. Si observamos los grandes cuadros que relatan episodios de nuestro pasado, se dará cuenta de que la escena central siempre aparece enmarcada o narrada por personajes secundarios. Este sucede en la Rendición de Granada, donde el paje que sujeta el caballo de Fernando el Católico nos dirige a la escena del cuadro, lo mismo que el heraldo, caso similar ocurre con Juana la Loca velando el cadáver de Felipe el Hermoso. La escena central del féretro contemplado por su viuda, es seguido por el séquito asombrado pensando en la noche que les espera. La reclusión de esta misma reina en Tordesillas crea un ambiente humano con una infanta que quiere jugar con su madre mientras ésta mira al infinito y es vigilada por las damas de compañía. La habitación aparece revuelta por juguetes y de elementos decorativos de la estancia.
Todos estos recursos son novedosos en una temática que ha tendido siempre a idealizar sucesos del pasado.  Don Francisco es un pintor de pueblo que llega a la gran ciudad y eso se nota en sus obras, sobre todo en el respeto con que trata a la naturaleza, a las escenas campesinas y a la importancia que da al continente; las escenas pontinas, escenas rurales como el mercado gallego o los detalles que aparecen en sus grandes obras, siempre recuerdan ese pasado rural, pero sobre todo la distancia con que trata precisamente los ambientes urbanos del Madrid de principios del siglo XX donde Francisco Pradilla sigue siendo el pintor de la intrahistoria.


viernes, 18 de mayo de 2012

Fernando VII el del Paletó

Fernando VII reinó en España entre 1814 y 1833, a lo largo de todos estos años hizo un auténtico ejercicio de supervivencia, tras el cual dejó numerosas víctimas que más tarde pasarían factura a todo el pueblo español, incluso aun hoy día estamos pagando parte de sus culpas y es que este monarca, que fue primero deseado y más tarde odiado es todavía recordado como uno de los más funestos gobernantes de esta tierra ahora bien, a veces tengo la sensación de que creó escuela.

Hoy en "Con la Historia de tú a tú" de Cadena SER bajo Gállego la historia del rey que usaba Paletó:
http://www.ivoox.com/fernando-vii-audios-mp3_rf_1233615_1.html

El cuadro representa al Rey no se sabe muy bien si pintado o insultado por Goya

miércoles, 16 de mayo de 2012

Sierra de Santo Domingo desde Puig Moné


Sierra de Santo Domingo desde Biel
Las peñas de Santo Domingo (1.500 m.)son uno de esos enclaves recónditos llenos de misterio, se trata de la prolongación de los mayos de Riglos y Agüero y se extiende hacia las Cinco Villas en dirección a Sos del Rey Católico, entre la Val de Onsella y los pueblos de Biel, Uncastillo y Luesia, desde esta última localidad se puede acceder al Puy Moné, con una altura de 1.300 metros a la que se llega subiendo por una val que parte del campo de fútbol del pueblo y en la que te encuentras vacas bravas, bosques de hayas y hermosos prados hasta llegar a un excelente balcón desde el que se observa un entramado de valles, sierras y peñas en los que buscó refugio durante la Guerra de Independencia el guerrillero navarro Cruchaga, y es que el lugar constituye un auténtico laberinto cubierto de bosques donde seguramente no se atrevían a entrar nunca los franceses.
En la cima de Puig Moné hay un centro de observación forestal con su correspondiente vigilante, lo que me hace pensar que hoy día los guardas de monte son lo que en su día fueron los fareros, vigilando desde su atalaya todos los peligros que pueden ocurrir en su alrededor, en medio de la compañía de la naturaleza. Desde este lugar se divisa una línea que va desde el Moncayo, las sierras ibéricas riojanas, la zona media navarra hasta la Iga de Monreal y Leyre. Desde aquí se dibuja n las cumbres del Pirineo (Mesa de los Tres Reyes, Petrichema, Castillo de Acher, Collarada y en días claros Monte Perdido. A sus pies la hoya de Huesca, la Sotonera, Monlora y los montes de Castejón, toda una perspectiva. Pero hubo mala suerte y la visibilidad no era muy buena, habrá que esperar a mejor ocasión.  
Peñas de Santo Domingo con los Pirineos al fondo

lunes, 14 de mayo de 2012

Peña la bicicleta


Integrantes de la Bicicleta de derecha a izquierda: Ignacio Sacacia, Javier Royo, Ricardo Cecilio, Daniel Cativiela, Ricardo Morer, Santiago Ortega, José A. Seral, Enrique Lisón, Miguel Vergara (propietario de la fotografía), (Jaime Pérez o Manuel Eito) y José Biel.

Al menos yo la llamo así, aprovechando que son las Fiestas de San Isidro (15 de mayo) quiero hacer un pequeño homenaje a las peñas de Villanueva de Gállego. Con este super tandem, esta cuadrilla causó furor en las Fiestas de las Santas Reliquias a comienzos de los años 70 (siglo XX) por entonces puede que todavía fuera a finales de septiembre y es que, con ingenio tambien puede uno divertirse.

viernes, 11 de mayo de 2012

José Antonio Primo de Rivera

En "Con la Historia de tú a tú" (Cadena SER bajo Gállego 103.2) repasamos la vida de uno de mitos españoles durante el Franquismo, José Antonio Primo de Rivera. Preparando la entrada para el programa me he encontrado con esta frase suya:

"Nosotros queremos una España alegre y faldicorta".

Anda que no tiene su aquel la expresión.

  
En el programa paso de puntillas sobre el tema pero, según José María Zavala en su libro La pasión de José Antonio. La señora miembro de la nobleza aragonesa que fue el amor imposible del fundador de Falange se llamaba Pilar de Azlor y Aragón, Duquesa de Villahermosa.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Video sobre Francisco Pradilla


Francisco Pradilla Ortiz, un pintor para la intrahisoria


Francisco Pradilla Ortiz

Autoretrato de Francisco Pradilla,
 la boina de pintor,
 con la borla le da un aire entrañable
El 24 de julio de 1848 nació en Villanueva de Gállego, más concretamente en el Camino Real que va a Francia (actual calle de Gómez Acebo) Francisco Pradilla Ortíz dentro de una familia muy humilde su padre, Miguel, era albañil y su abuelo Juan había venido de Tardienta a trabajar en las torres del pueblo como jornalero. Su madre, Martina, era del vecino pueblo de Peñaflor y tuvo la desgracia de no ver triunfar a su hijo, pues falleció en 1868. Mi bisabuela contaba lo que a su vez le había dicho su suegra, que los Pradilla vivían a la entrada de la actual calle de Zaragoza (Val de la Bigarda) que por tanto eran vecinos de ella y que una de las travesuras del joven Francisco consistía, en pintar las paredes encaladas de las casas con dibujos que solían representar a caballerías que conducían las galeras que bajaban de Cinco Villas cargadas de trigo, en dirección a Zaragoza. Mi pobre tatarabuela (que se llamaba Josefa Insa) lo esperaba a la salida de la escuela, con la escoba en la puerta de su casa en un intento, no de reprimir el genio del artista sino de conservar la fachada. Otro vecino suyo, un poco más joven que él y llamado Luis Baudín recordaba, cuando Pradilla era ya un pintor renombrado, que siempre estaba dibujando o pintando alguna escena del pueblo. Pradilla era por tanto lo que hoy llamaríamos niño prodigio.

En la mayoría de las ocasiones las crónicas de los grandes personajes de la historia se reducen a un simple cursus honorum de los logros personales, aderezado con alguna nota curiosa, pero en raras ocasiones resaltan las vicisitudes humanas del protagonista y que sin duda marcan su trayectoria vital. Hay que reconocer que sus padres supieron ver las cualidades de su hijo en un ambiente rural, donde este tipo de inquietudes eran totalmente extrañas y ajenas, donde lo primordial era básicamente sobrevivir y como mucho gracias a un oficio artesano, que podría haber sido su salida natural. Por ello hay que pensar en el esfuerzo que tuvieron que realizar para que el joven Francisco (que tenía dos hermanos más), con apenas diez años viajara a Zaragoza para cursar estudios en el Instituto de Bachillerato, donde aprobó en su totalidad el primer curso (1860–61) no así el segundo que no llegaría a concluir, años después comentaría a Gascón de Gotor la razones; «Falto de todo apoyo y sin recursos tuve que dejar el Instituto para ser pintor de puertas», en el taller del escenógrafo del Teatro Principal Mariano Pescador. Logra entrar en la Escuela de Bellas Artes de San Luis donde conocerá a Bernardino Montañés quien le aconseja se traslade a Madrid, tiene apenas quince años y una formación escasa, pero su voluntad es enorme, tan grande como el deseo de corresponder a su familia, tal como dejó constatado en el soberbio mausoleo que mandó construir en su memoria y que se conserva en el Cementerio municipal de Villanueva de Gállego. En la Corte se alojará en casa de su tío Simón.

Una de sus hijas
Trabajador incansable entra como ayudante en el taller de los pintores y decoradores del Teatro Real Augusto Ferri y Jorge Bussato, ingresa en la Escuela Superior de Pintura y Escultura acudiendo a las clases nocturnas de la Agrupación de Acuarelistas que en 1869 organizaron Casado del Alisal y Martínez de Espinosa. Siempre falto de dinero las horas libres las pasará en el Museo del Prado o en la Biblioteca Nacional. Encuentra trabajo hacia 1870 como dibujante en la Ilustración Española y Americana hasta que Alisal, cuando es nombrado Director en la Academia Española en Roma, le concede una beca en esta Institución, a la que le anima que se presente Rosales con el cuadro El rapto de las Sabinas, esto es en 1873 tan apenas diez años después de marchar de Zaragoza, contaba 25 años.

De becario llegará a ser Director del Centro, aunque renunció debido a las muchas obligaciones que le acarreaba el cargo y que lo apartaban de su cada vez más importante actividad artística, sin embargo él mismo reconocerá que son los mejores años de su vida. De esta época son los cuadros que más renombre le han dado. El primero Juana La Loca (1878), se cuenta que le fue encargado por un príncipe ruso, cuando lo vio Alisal éste le aconsejó que no se lo entregara y que lo presentara en la Exposición nacional de Bellas Artes, cosa que hizo obteniendo el primer gran reconocimiento importante de su vida, años después compensaría al noble eslavo con la obra El suspiro del moro. Después vino la Rendición de Granada (Por encargo del Senado español en 1879). Precisamente en esa época contraería matrimonio con Dolores González del Villar, hija del piloto mayor del puerto de Vigo. Vive a caballo entre Roma y Madrid donde recibe encargos de la nobleza y burguesía española y lleva a cabo obras como las “lagunas pontinas” inspiradas en paisajes italianos. Vuelve definitivamente a Madrid en 1896 con un regalo envenenado, la dirección del Museo del Prado, cargo del que dimite por ser «un semillero cargado de disgustos» y se recluye en su casa-estudio de Madrid.

Con su tierra natal mantendrá una relación prácticamente inexistente, a pesar de que se le tiene en alta estima y sus triunfos son celebrados, en 1880 el Ayuntamiento de Zaragoza le encarga dos lienzos de tamaño natural con los retratos de los reyes Alfonso I el Batallador y Alfonso V el Magnánimo, pero la experiencia acaba mal ya que le pagan tarde y nunca. La Real Academia de Bellas Artes de San Luís le nombraba Académico correspondiente el día 19 de febrero de 1880, pero cuando el Casino Principal decide pintar su techumbre no recurre a él, sino a Alejandro Ferrant compañero suyo en Roma y quien lo incluye en la obra. Sin embargo las autoridades zaragozanas recurrirán a Pradilla para que defienda que el Pilar sea declarado Monumento nacional en 1904. Tan solo el Monasterio de Piedra le dará alguna satisfacción pictórica ya que lo visitará en frecuentes ocasiones. Sufre la pérdida de todos sus ahorros por la quiebra de la banca Villodas, en 1886 morirá su hija pequeña Isabel que contaba sólo con tres años de edad y que dejó inmortalizada en el techo del salón de baile del Palacio de Linares, en 1898 fallecerá su padre. Todos estos sucesos le harán caer en un profundo desarraigo, pesimismo y una grave crisis de la cual saldría gracias al incesante trabajo y al apoyo de su familia.

Doña Juana velando el cadáver de su esposo a la intemperie, por no entrar en el convento de monjas.
Su amigo Gómez Latorre dice de Pradilla que era “de carácter serio, reconcentrado, muy estudioso, con cultura extensa y profunda y un tremendo aficionado a la buena música: yo también lo era por aquella época y juntos íbamos a menudo al paraíso del Real, cuando costaba una modesta pesetilla y a los conciertos de Barbieri y Gaztambide… Pasaron los años; aquel muchacho despreciado o poco menos por sus condiscípulos llegó al pináculo del Arte, tras años de lucha titánica y a fuerza de talento y voluntad…”.

Los últimos años de su vida los dedicará a completar sus temas de carácter histórico, el ambiente madrileño de la época; Las manolas en la calle de Alcalá, y Galicia, su segundo hogar, con sus Escenas del mercado. Recluido en su estudio de estilo arabesco y tras los últimos meses de vida con penosos sufrimientos, fallecía Pradilla en su casa del Paseo de Rosales, rodeado de su familia a las 2 de la tarde del día de Todos los Santos, de 1921.

Placa que recuerda en Villanueva de Gállego el nacimiento del pintor

Poco antes de su muerte visitó Villanueva, enterados los vecinos del pueblo de la llegada de su hijo más ilustre, gracias sin duda a Luis Martínez Gracia (un artista zaragozano con cierta raigambre en la localidad), algunos se acercaron al apeadero del tren para recibirlo, la leyenda dice incluso que fue la banda de música. Pradilla bajo del vagón, observó a quienes le esperaban y tras dirigirles unas breves palabras, se dirigió al cementerio municipal donde están enterrados sus padres. Tan solo aquel niño que lo admiraba por sus pinturas se le acercó, hablaron un instante y se volvieron a separar. Wifredo Rincón escribe: «acompañado de su hijo y de don Toribio Macipe, visitaron la casa en donde nació y los tres, con respeto venerado, visitaron departamento por departamento los dos pisos del sencillo edificio, como pretendiendo con el pensamiento ser testigos de la infancia de aquel gran genio de la pintura».

Curiosa es la reseña del acta celebrada por el Ayuntamiento de Villanueva de Gállego el 6 de noviembre de 1921. Reunido el Pleno en sesión extraordinaria, por el Presidente se manifestó el objeto de la misma, que no era otro que «dar cuenta a la Corporación de la muerte de don “Francisco” Pradilla, ilustre pintor hijo de este pueblo» acordándose hacer llegar a la familia el pésame en nombre de la localidad.

Para saber más sobre Francisco Pradilla: