sábado, 13 de agosto de 2016

Perseidas en Cagarroz

El corral de Cagarroz en la actualidad

El otro día me pasaron una noticia que había salido en Heraldo de Aragón (martes 9 de agosto de 2016; Cultura&Ocio, pág.53) en esa sección que a mí me gusta tanto y que se titula “Hace 100 o 50 años” (según convenga). Quizás en relación con las Perseidas o “Lágrimas de San Lorenzo” que están cayendo estos días.

Pues bien el Heraldo de Aragón del día 9 de agosto de 1916, es decir ahora se cumplen cien años, se hacía eco de un suceso acaecido en el corral de Cagarroz, en los pinares de Zuera, justo debajo del alto de Esteban, frontera con el Castellar y junto a la vieja calzada romana que pasa por ahí, (es la zona que en 2008 sufrió con mayor dureza el incendio que arrasó tres mil hectáreas de pinar). Cuenta el periódico que sobre las dos de la tarde de ese día, “el vigilante de montes Anselmo Olleta y los colonos de una casa de campo cercana (corral de Cagarroz) vieron caer un gran bólido en el monte de este término municipal denominado Las Fajas, en el término de Villanueva de Gállego”. Consultado el ejemplar de hace cien años se amplía la noticia en portada: “Una gran explosión dejó aterrados a los vecinos del corral de Cagarroz y se formó una gran nube de fuego” creyeron sus habitantes que se incendiaba el monte pero, “por fortuna el suceso ocurrió en un sitio sin pinos y no se produjo fuego”. Prosigue diciendo la nota: “Hay que reconocer que es muy acertada la medida de nombrar en esta época, muy a propósito para ocurrir incendios, vigilantes en los montes porque si en el caso de que hubiese ocurrido una desgracia. El señor Olleta, fiel cumplidor de su deber, hubiera tomado las medidas necesarias para dar aviso a las autoridades y procurar la rápida extinción”.

Desde luego la información no tiene desperdicio. En primer lugar desconozco si el meteorito caído en Cagarroz hace cien años tuvo relación con las Perseidas, un fenómeno que aunque su clímax se alcance durante el día de San Lorenzo, se produce entre finales de julio y los 20 primeros días de agosto, es decir casi un mes. Estas "estrellas fugaces" son pequeñas partículas de polvo, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas o asteroides a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol. La nube de partículas resultante, debido al deshielo producido por el calor solar, se dispersa por la órbita del cometa y es atravesada por nuestro planeta en su órbita alrededor del Sol desintegrándose al entrar a gran velocidad en la atmósfera terrestre, creando los conocidos trazos luminosos que reciben el nombre científico de meteoros. (http://www.elmundo.es/ciencia/2016/08/11/57a9bbfd22601d3a1d8b45ff.html).

Cagarroz en la época en que cayó el meteoro
Es posible que lo que observaron los vecinos de Cagarroz en aquel día fue un meteorito que cayera y que fuera un caso excepcional y raro, pues nada quedó de él. Sin embargo llama la atención en la noticia, la preocupación del redactor porque no se produjera un incendio, por encima de cualquier otra consideración y es que hace cien años seguramente eran más prácticos y menos especulativos, hoy día habría sido una “serpiente de verano” y habrían aparecido conjeturas como que se trataba de un OVNI., o algo parecido.


Lo cierto es que el hoy abandonado corral de Cagarroz hace cien años fue protagonista de un suceso singular y extraño y es cayó una Lágrima de San Lorenzo en sus proximidades, curiosidades que tiene la ciencia y la vida.


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