sábado, 29 de octubre de 2016

Cuarenta aniversario de la Reforma Política y la Investidura de Rajoy

Cortes Franquistas

Estos días se conmemora la aprobación por las Cortes franquistas de la Ley Orgánica para la Reforma Política, que hizo posible la Transición. Se le llamó el Harakiri del franquismo y es que, el 18 de noviembre de 1976, dentro de quince días se cumplirán 40 años, 435 de los 531 procuradores (81 % a favor) aprobaron la disolución del Régimen. Disolución que fue sometida a referéndum el 15 de diciembre posterior, con una participación del 77 % del censo y un 94,17 % de votos a favor. Paradojas del destino fue la última de las llamadas Leyes Fundamentales del Movimiento.


Hoy cuando he visto la manifestación esa de “rodea al Congreso” me he acordado de aquella fecha y me he preguntado ¿Qué hubiera pasado si cinco mil fachas-ultras (que entonces en Madrid los había) hubieran hecho lo mismo ese día? ¿Qué hubiera pasado si al salir los procuradores, algunos de los manifestantes hubiera tirado a un procurador, una botella de cerveza Mau? (que es la más típica en Madrid, entonces no existían las latas) o algo peor (todos sabemos cómo las gastaban) o a lo mejor, de esta manera seguramente la Democracia habría tenido cierto respaldo de legitimidad desde el principio, pero estas cuestiones no estaban de moda entonces.

Luego he visto en TV que un comentarista decía que el derecho de manifestación es legal, ¿entonces? Lo que hizo Tejero con 300 guardiaciviles, interrumpiendo otra sesión de investidura, ¿fue una manifestación de protesta por la cantidad de números del cuerpo, que caían como moscas en el País Vasco? La democracia tiene sus ritos y sus normas, que deben ser respetadas. Investir a un Presidente del Gobierno, nos guste o no, es un rito y una formalidad democrática que está entre ellas. Y algunos deben de comenzar a entender si están dentro o fuera, o si tiene capacidades para estar dentro o incluso para estar fuera. Si este fundamento básico no funciona, es que algo falla.

El Mundo

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