miércoles, 29 de julio de 2020

Pedro Salado y el retablo mayor de Villanueva de Gállego


En la anterior entrada sobre el retablo que se encuentra en la iglesia parroquial del Salvador de Villanueva de Gállego, omití un dato interesante sobre esta pieza de culto religioso y que amablemente me han recordado, así que voy a ampliar la información de hace unos días. 

El autor del Retablo es el tallista zaragozano Pedro Salado que vivió en el siglo XVII, pues falleció en la capital de Ebro el 27 de octubre de 1700.  Fue escultor y arquitecto, mantuvo un activo taller al que pertenecieron sus hijos Joaquín y su yerno Miguel de Lamana (marido de María Salado) y tomo el nombre de la saga “Los Salado”, por si fuera poco su otra hija, de nombre Isabel, estaba casada con otro importante autor de imaginería religiosa barroca aragonesa llamado Antonio de Mesa. 

Pedro Salado ejerció su oficio por libre, sin someterse a las pruebas del Gremio de Carpinteros y Escultores de la ciudad, lo que hace pensar que no era originario de Zaragoza pues de haberlo sido, seguramente no hubiera tenido tanto problema para ejercer su oficio. En 1672 los jurados de la ciudad le concedieron la licencia de escultor y en 1685 figura como mayordomo primero del gremio, lo que denota la calidad de sus obras y la influencia que debió llegar a tener, sin duda estaba bien apadrinado, pues recibió encargos de la nobleza aragonesa como el conde de Aranda y la condesa de Fuentes, doña María de Gurrea. 

Se sabe que ya intervino en la construcción de dos túmulos funerarios en honor a Felipe IV con motivo de su fallecimiento en 1665 (junto con otros carpinteros) y en el monumento de Semana Santa para el Cabildo de la Seo en 1674. Trabajó como supervisor de obras en la decoración de la fachada de la iglesia de Santa Isabel de Zaragoza y como perito en arquitectura, junto a otros maestros zaragozanos da su visto bueno a la planta diseñada por Francisco de Herrera para el Pilar de Zaragoza en 1694. Por desgracia sus obras en Zaragoza capital han desaparecido casi por completo, seguramente destruidas durante la Guerra de Independencia. Poco antes de finalizar el siglo, el capítulo de Santiago de la ciudad contrató a los Salado y a Juan Zabalo, ensamblador (suegro de Joaquín) el retablo mayor de su iglesia. Corría el año 1699 y por las fechas no sabemos en que grado intervino en su elaboración o diseño, es posible que fuera fabricado en su taller, más que por él mismo. Según la documentación conservada, la obra consta de dieciséis estípites repartidos en dos cuerpos. Actualmente se conserva del original sus detalles arquitectónicos y la imagen de San Antonio en el ático, de bastante tosca ejecución. 

Como ilustración de la entrada, he aprovechado la ocasión para incorporar una fotografía del retablo mayor de la iglesia parroquial de Villanueva, publicada en el programa de Fiestas de 1975. En él se puede ver en la parte superior y tras la concha de peregrino que remata la obra, el cuadro que en su día pintó Abel Bueno Gros, del que también hablé en otra reciente entrada y que todavía por esas fechas se podía admirar tras el retablo.

Para saber más sobre Pedro Salado:

http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=11152.

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