viernes, 28 de agosto de 2026

Tarazona (Zaragoza) 19 de junio de 2020


Tarazona de Aragón (19 de junio de 2020) recién salidos del confinamiento por el Covid hice esta foto. Hoy es la festividad de su patrón, San Atilano o más bien se conmemora la traslación de la reliquia del obispo zamorano (en concreto, el brazo derecho) a su ciudad natal en el año 1644 motivo por el cual, Tarazona le dedica esta solemne fecha, distinta a su festividad litúrgica general que coincide con el 5 de octubre (su dies natali en el año 919). Al finalizar la misa, el brazo de san Atilano recorre las calles de la localidad portada por las peñas de la ciudad. 

Los detalles de su vida se conocen a comienzos del siglo XVIII a través de un manuscrito redactado por Fray Athanasio de Lobera titulado: Grandezas de la ciudad e iglesia de León y vidas del glorioso san Froilán y san Atilano. Natural de Tarazona, nació hacia el año 850 y comenzó su vida monástica como monje benedictino en su ciudad natal aunque, según cuenta la tradición tuvo una juventud un tanto alborotada y revuelta. Pasó al monasterio leonés de Sahagún donde fue ordenado sacerdote y en unión de san Froilán, el patrón de Lugo. Ambos se retiraron a los montes leoneses para hacer vida de anacoreta pero tras pedirles ayuda el entonces monarca Alfonso III de Asturias y gracias a su carisma, se dedicaron a fundar monasterios en las líneas de avance cristiano del reino de León, consolidando de esta manera las fronteras cristianas a lo largo del río Duero. Se dice que huyendo de los musulmanes en Zamora, el puente de este río, se hundió tras ser cruzado por el santo, pereciendo así los moros. Fue obispo de Zamora, donde se conservan sus restos en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, donde son custodiados por la Real Cofradía de Caballeros Cubicularios de Zamora. Se cuenta también que peregrinó a Jerusalén, en penitencia por pecados de su juventud. Cuando abandonaba la ciudad al cruzar el puente, arrojó su anillo episcopal al Duero. Tras dos años volvió de incógnito a Zamora donde se alojó en la hospedería cercana al Hospital de San Vicente de Cornú. Preparando su comida, abre un pez recibido de limosna y dentro de sus entrañas encuentra su anillo episcopal que le reafirmó como pescador de hombres en el reino de León. Las campanas de la ciudad repicaron solas, y ante los zamoranos que acudieron a recibirle jubilosos, avisados por tal prodigio, apareció revestido milagrosamente con los ornamentos episcopales. Con el tiempo la hospedería se convirtió en la ermita de San Atilano (lugar donde se encuentra el cementerio homónimo). 

Pero Tarazona también tiene su “santo” laico, me refiero al Cipotegato. Un encapuchado disfrazado de arlequín con los colores amarillo, rojo y verde que a las 12 del mediodía del 27 de agosto sale del Ayuntamiento e irrumpe en la plaza de España, intentando hacerse un hueco entre la multitud que le arroja tomates, rodeado por amigos y antiguos Cipotegatos atraviesa la plaza, mientras es perseguido por la muchedumbre que tras él, realiza un recorrido por la ciudad. Si sale triunfante, será subido a la escultura erigida en su honor en la misma plaza de España, frente al ayuntamiento. El Cipotegato es elegido anualmente desde el año 1987, en un sorteo realizado entre vecinos de la población. Esta tradición turiasonense está documentada desde 1704, pero realmente se desconoce la real fecha de su origen. La fiesta como tal aparece documentada a principios del siglo XX, cuando el Ayuntamiento entregaba seis pesetas al encargado de representar el personaje que se dedicaba a perseguir a los niños. No es hasta la mitad del siglo XX cuando comienza la popular tradición de arrojarle tomates. El historiador Javier Bona lo relaciona con el antiguo "Pellexo de Gato" que, a lo largo de 200 años, habría ahuyentado a los niños para que no entorpecieran la celebración de la procesión del Corpus Christi. Algunos de esos niños se habrían enfrentado a él tradicionalmente, lanzando gallones y tomates. Posteriormente el personaje abandona su función religiosa y pasa a la órbita civil, participando en el dance de Tarazona, rol en que interviene en muchos paloteados de la zona del somontano del Moncayo, donde existen cipotegatos de similares características que se dedican a abrir el paso de los paloteadores y a recitar dichos. Con la llegada de la transición española y el aumento de libertades, más personas se sumarían al rito de lanzar tomates, del que también en 1974 fue víctima el alcalde y la policía local. Finalmente ha evolucionado hasta la fiesta que conocemos actualmente. 

Personalmente el Cipotegato se puede relacionar con la tradición de las máscaras en España que se manifiesta principalmente en los carnavales y que en algunos casos pueden proceder de ritos prerromanos y célticos relacionados con los ciclos de la naturaleza. Durante la cristianización, estas figuras zoomorfas y grotescas serían asociadas con demonios, quedando relegadas a los rituales del carnaval (antruejo). En el norte de España destacan más de 240 rituales únicos donde los vecinos usan pieles, cuernos y cencerros. Ejemplos conocidos son el Jarramplas (Piornal, Cáceres), el Zangarrón (Zamora), los Diablos de Luzón (Guadalajara) los Sidros (Asturias) o las mascarutas navarras. El Entroido gallego: Fiestas de gran arraigo donde figuran los boteiros o pantallas, éstos portan máscaras artesanales de madera y hacen sonar estruendosamente cencerros. En Aragón destacar los cipotegatos en el somontano del Moncayo, los podemos encontrar en las mascaradas pirenaicas, el Mesambartolo de Tauste o la Máscara de Ateca entre otros. Los populares cabezudos serían una evolución de los cipotegatos ya que cumplen parecida función.

jueves, 27 de agosto de 2026

Consideraciones sobre el incendio en San Juan de la Peña

San Juan de la Peña (Huesca) antes del incendio

Quisiera hacer unas consideraciones sobre el incendio en San Juan de la Peña y sus consecuencias. En primer lugar me pareció totalmente innecesario rescatar los restos de los reyes aragoneses que en teoría, se encontraban en el panteón del monasterio. Digo esto, porque sus huesos están ya de por sí bien resguardados en el interior de la roca y que yo sepa, las piedras no arden. A no ser que esos restos no se encontraran donde debían y si en otro lugar. Ha habido gente que se ha quejado porque primero son las personas y luego el patrimonio pero; sin patrimonio, sin paisajes y sin recursos económicos no hay personas que vivan en el territorio. No obstante independientemente del turismo o del patrimonio, existen lugares que por sus especiales características deberían estar protegidos y este es uno de ellos, hay figuras dentro del patrimonio del Estado que deberían haberlo protegido.

Los mallos de Riglos y al fondo la sierra de la Peña, donde se produjo el incendio

Este incendio, como los que han arrasado España en el último verano o la invasión de Ceuta han puesto de manifiesto que el Sistema está haciendo aguas (como el Titanic) por todas partes. Está claro que nuestros dirigentes están más preocupados por los intereses de determinados lobbies, lo que dicen algunos grupos de presión o de buscar un chivo expiatorio, que en solucionar los problemas de la gente es más, en la mayoría de las ocasiones los crean. No me extrañaría que dentro de un tiempo, aparecieran por las zonas arrasadas, algún oportunista proponiendo la instalación de aerogeneradores o placas solares comprando lo quemado por cuatro perras, espero equivocarme.

Santa María de la Peña (Huesca) lugar donde se inició la quema



Zona arrasada por las llamas del incendio en San Juan de la Peña



martes, 25 de agosto de 2026

Historia de San Licer


Posible representación de san Licer, encontrada en la iglesia parroquial de san Pedro en Zuera (Zaragoza)


Poco se sabe de la vida de San Licer, tan solo que este nombre proviene de Lizerio y a su vez de Glicerio. En las actas del Concilio de Adge (Francia) celebrado en el año 506, se menciona la diócesis de Conserans y a su obispo, de nombre Glicerio. Se sabe que fue a la vez que clérigo, militar y que lucho contra los godos y contra los sarracenos hacia el año 500 d.C. Por otra parte los Godos ya llevaban establecidos en la Narbonense, entre el actual norte de España y sur francés, casi cien años antes de la época de San Licer. Es difícil que el obispo Glicerio luchara contra los sarracenos entre otras cosas porque los musulmanes no llegaron a Francia hasta doscientos años después de que él viviera, a no ser que se trate de una mala traducción de un término geográfico o una población determinada de la zona pirenaica (existe el valle de Sarrance). También es cierto que existen “otros” santos con el mismos nombre “Glicerio”; uno de ellos en la zona entre Siria y Turquía. Según se cuenta fue un agricultor, discípulo de San Jorge y más tarde sacerdote y mártir. Otro Glicerio fue mártir en Nápoles aunque no está especificado en que época. También en Italia y más concretamente en Milán, parece ser que existió un obispo de nombre Glicerio en el siglo IV, que acabó siendo mártir[1]. Sea como fuere el culto a San Glicerio es bastante antiguo y extendido. 



Ahora bien, poco antes de la caída del Imperio Romano de occidente en el año 476, uno de sus últimos gobernantes de jure se llamó Glicerio, éste fue considerado usurpador del trono por otro de sus rivales, de nombre Julio Nepote, quien gobernaba en la parte oriental y que parece ser, por su apellido, era sobrino del emperador romano de Oriente[2]. Glicero por el contrario formaba parte de la zona occidental del Imperio y fue coronado por el príncipe burgundio Gundebaldo, que era magíster militar, el 5 de marzo del año 473. Los burgundios fueron una tribu germánica originaria de Escandinavia, que a partir del año 200 iniciaron una migración masiva hacia Europa central para, luego asentarse en la Galia[3]. A principios del siglo V se instalaron pacíficamente en la zona de Provenza, en un área entre las actuales Suiza, Francia e Italia, que por ellos acabaría tomando el nombre de Burgundia (y que más adelante evolucionaria a la actual Borgoña). Como muchas tribus germánicas, se convirtieron al arrianismo, aunque los católicos dominaron tras la conversión del rey Gundebaldo en el 500. 

Glicerio o Licerio, formaba parte en principio de una familia patricia-romana, la historia cobra sentido si se tienen en cuenta varias consideraciones. Al final del Imperio romano, éste se encontraba divido en dos mitades, Oriente con capital en Constantinopla y Occidente cuyo poder se había ido descomponiendo a pasos agigantados sobre todo a raíz de las invasiones bárbaras. Estos pueblos dominaban a principios del siglo V casi todas las regiones y tan solo tenían en común la figura del Cesar, que ni siquiera tenía su residencia en Roma, sino en Ravena, ciudad situada en el norte de Italia. Durante este período, los emperadores se sucedían de manera vertiginosa y tan apenas tenían más poder político y militar que el que le otorgaba la clientela que le había apoyado sin embargo, la suprema magistratura siempre era ostentada por un “ciudadano romano” seguramente esta fue una de las razones por la que los Burgundios apoyaron a Glicerio[4]. Cuando fracasó en su lucha contra Nepote accedió a ser nombrado obispo, seguramente como una manera de salvar la vida, refugiándose en territorio amigo, en este caso el sur de Francia. Según algunas noticias fue obispo de Salona en el norte de Italia y otras lo citan como obispo de Milán, aunque es más creíble la hipótesis de que terminara en la Galia. Mientras tanto el vencedor, el general Orestes, coronaría a su hijo llamado Rómulo Augustulo en el año 474, a la sazón el último de los emperadores romanos. Una tradición histórica francesa dice que en el siglo IX habitó en la zona de Aquitania un obispo de nombre Licerio que hizo frente a los normandos, cuando éstos invadieron la costa francesa destruyendo iglesias y matando a la población. Licer arengó a la población incitándoles a resistir. Durante un combate recibió un fuerte espadazo en la cabeza, a pesar de lo cual siguió peleando hasta que no le quedaron más fuerzas. Fue enterrado en Avignon y su tumba se convirtió en lugar de peregrinación. 

Cuenta la leyenda que fueron caballeros gascones, que venían a incorporarse a las tropas aragonesas que iban a combatir en las Navas de Tolosa, quienes trajeron, a lomos de una mula la reliquia de San Licer a Zuera. Entraron en la iglesia de San Pedro a orar cuando las campanas comenzaron a repicar de manera milagrosa, a la vez que el animal se negaba a seguir caminando, desde entonces el obispo es patrón de la localidad, la festividad de San Licer está datada en Zuera desde principios del siglo XVI. Se celebra el 26 de agosto pero en algunos lugares lo hacen el día 2 de septiembre o el 2 de octubre, como en Venecia[5].

 



[1] En el Santoral católico existen varias referencias a San Glicerio, San Licerio y San Licer.

[2] Roberts, JM. Historia Universal: de los orígenes a las invasiones bárbaras. RBA Ediciones, Barcelona 2009.

[3] Lardero Quesada, Miguel Ángel. Historia Universal: Edad media vol. II, Vicens Vives. Barcelona 1992.

[4] García Moreno, Luis, Historia Universal II (2): La antigüedad tardía. EUNSA, Pamplona 1989.

[5] Florez, España Sagrada, Madrid 1836. Villanueva, Viaje literario por iglesias de España, 1851

lunes, 24 de agosto de 2026

Incendio en la sierra de San Juan de la Peña


El pasado martes 18 de agosto Heraldo de Aragón, publicó una Carta al Director sobre el incendio en San Juan de la Peña, mal llamado de las Peñas de Riglos aunque en principio se originó en este municipio, este es el texto que envié y que me publicaron. 

Señor Director: 

Acabo de hablar con un amigo que vive en la zona del incendio en la sierra de la Peña y me ha dicho que está desolado, sin palabras. Es muy triste que encuentres un lugar en el mundo y por causas que no puedes controlar, te lo destruyan. Personalmente este paisaje me es muy cercano, pues he pasado muchas veces por ahí a lo largo de mi vida. Me da tristeza pensar como habrá quedado toda esa extensión entre el puerto de Santa Bárbara, San Juan de la Peña y el pantano, 10.000 hectáreas arrasadas por el fuego y a estas horas desconozco como estarán los monasterios tan vinculados con el viejo reino de Aragón. Siempre he pensado que este lugar tendría que haber sido protegido, mimado, cuidado por las autoridades no solo por su valor ecológico, que lo tiene, sino también por su historia, su relevancia en el viejo reino aragonés y porque forma parte del patrimonio de todos, en otros lugares este monte sería parque nacional. Es una pena lo que ha ocurrido y es que cuando una sociedad no valora, no cuida o no protege adecuadamente su patrimonio, ocurren cosas de estas. Hace unos años estuve en un lugar con características similares, me refiero a Covadonga, se podría aprender de los asturianos la verdad. Al menos que esta tragedia nos sirva para concienciarnos de lo que tenemos y lo que debemos hacer para no perder lugares como la sierra de la Peña, los mallos de Riglos y otros lugares tan significativos y representativos de esta tierra y no solamente turísticos. 

Carlos Urzainqui Biel

Zaragoza

jueves, 13 de agosto de 2026

Video eclipse en Zaragoza (12 de agosto de 2026)

Imágenes tomadas desde el puente llamado de las Fuentes o de la Unión en la capital aragonesa a las 20:30 horas del 12 de agosto de 2026. Si espectacular fue el eclipse, que no se veía en Aragón desde el año 1912, no menos impresionante fue la posterior puesta de sol. El inmediato cambio del día a la noche, la bajada de temperatura, el aire que se levantó, dejó un ambiente agradable y a la vez impactante, algunas aves de la ribera, volvieron apresuradamente a sus nidos y se hizo un silencio sepulcral, alguna madre explicaba a sus hijos pequeños que aquel fenómeno, había generaciones de personas que habían nacido y muerto sin haberlo visto y que por tanto era algo único. Efectivamente el ambiente no se puede transmitir en un vídeo, pero se puede expresar aproximadamente con palabras y con la impresionante voz de Bonnie Tyler y su “Total Eclipse of the Heart”.

Reflejos del eclipse en el rio Ebro





Formación del Eclipse

En torno al eclipse en Zaragoza


A pesar de los momentos que estamos viviendo con los incendios, el tema de Ceuta y lo bien que lo está haciendo nuestra clase dirigente. A pesar de que mucha gente no tenía el cuerpo para juergas y de que tuve la sensación de que sobre los puentes que cruzan el Ebro, a su paso por Zaragoza, en la tarde noche de ayer se hablaba más inglés que español y menos acento maño que el normal. El eclipse de ayer, miércoles 12 de agosto de 2026 fue un cúmulo de sensaciones que, a pesar de haberlas oído nunca las pude imaginar y es que esta es una experiencia que hay que vivirla y sentirla, a parte de las connotaciones científicas que pueda tener. No es extraño que gentes de todos los puntos del planeta se juntaran ayer para ver el fenómeno además, Zaragoza ha quedado como una de los ciudades más bonitas por sus atardeceres, esto ya se sabía antes pero desde ayer va a suponer un incremento turístico enorme, a pesar de los destrozos que nosotros mismos nos hemos encargado de hacer, tapando la visión del Moncayo y es que por algo Octavio decidió que llevara su nombre.











sábado, 18 de julio de 2026

El más vendido en Aragón

Vuelvo a salir en la lista de los libros más vendidos en Aragón, en el apartado de “no ficción” con “Esto no estaba en mi libro de Historia de Aragón”. En esta ocasión en el puesto número 1 de la lista es decir, el más vendido en la semana del 6 al 12 de julio en las librerías aragonesas. Muy agradecido a todos aquellos que han decido pasar un rato este verano con mi trabajo ya sea en la playa, en la montaña o en su casa. Muchas gracias por dejarme entrar en vuestros hogares y espero no defraudaros.

Tarazona (Zaragoza) 19 de junio de 2020

Tarazona de Aragón (19 de junio de 2020) recién salidos del confinamiento por el Covid hice esta foto. Hoy es la festividad de su patrón, Sa...