Alcalá de Ebro es un pueblo de
apenas 250 habitantes, situado a unos 40 kilómetros de Zaragoza, aguas arriba
del Ebro y muy cerca de Pedrola, aquí se dice que se inspiró Cervantes para su
Ínsula Barataria, llamada así por lo “barato” que le había salido el gobierno
del lugar a Sancho Panza, aunque todo lo barato, resulta siendo caro.
Madoz dice de Alcalá que se encuentra a orillas del Ebro, en un llano donde le baten libremente todos los vientos; disfruta de cielo alegre, atmósfera despejada, dilatado horizonte y clima saludable. Existe una barca para comunicar una orilla y otra del río “propia del señor duque de Villahermosa” y por el pueblo cruza el camino real conduce desde Zaragoza á Tudela. El nombre le viene de un gran castillo que defendía el pueblo de las avenidas del Ebro y del que en la actualidad tan solo quedan algunas ruinas, la fortaleza fue mandada destruir por Felipe V durante la guerra de Sucesión.
Una de las imágenes icónicas de
este pueblo son las torretas que se encuentran levantadas dentro del cauce del
río y que corresponden al antiguo teleférico que trasladaba la sal de las
cercanas minas de Remolinos a Alcalá, donde todavía se conservan instalaciones
utilizadas para el refinado y conservación de la sal. Esta infraestructura data
de 1901 y sostenía un cable aéreo de 7 km de longitud. Las fábricas todavía se
pueden ver a la entrada del pueblo, se trata de una serie de instalaciones
conectadas por raíles: naves, molinos, almacenes, locales para maquinaria y
motores, tolvas de sal, fragua, vivienda, corrales, cuadras y depósitos de
agua. De ahí, era cargada en la estación de Pedrola para su transporte
ferroviario.
También se levanta un monumento a
Sancho Panza obra de Carlos Pérez de Albéniz (1989). Situado a orillas del río
Ebro junto a un parque, muestra a un Sancho pensativo como gobernador,
acompañado de una placa con la inscripción sobre su toma de posesión de la
ínsula. Alcalá también posee una importante tradición de dances, en esta
ocasión el paloteado se representa en la festividad de San Gregorio de Ostia (9
de mayo).






