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lunes, 15 de diciembre de 2025

El libro de la Virgen del Pilar en la biblioteca de Villanueva


Continuando con lo que viene siendo una tradición y tal como manifesté en mi anterior entrada, he aquí a la actual bibliotecaria de Villanueva con el ejemplar del libro sobre la Virgen del Pilar por cierto, me he enterado de que se le ha homenajeado a la que fue durante muchos años bibliotecaria, Elena Larraga Sabaté poniendo su nombre al centro. Desgraciadamente ya no está entre nosotros, me alegro por ello, creo que si no fue ella la primera al menos, fue la que organizó este espacio y dedicó su vida a él y que hoy, todos pueden disfrutar, se lo merece.




viernes, 5 de diciembre de 2025

Libro de la Virgen del Pilar en las bibliotecas de Calanda y Villanueva de Gállego


Esta chica tan simpática se llama Marta y es la Bibliotecaria de Calanda (Teruel). Ayer le hice entrega de un ejemplar del libro “la Virgen del Pilar” para que pasara a formar parte en los fondos documentales de la Biblioteca del pueblo. Recuerdo que cuando estuve aquí, con motivo de mi investigación sobre el Milagro calandino y lo que rodea al templo del Pilar, me atendió también muy bien, Ascensión Hostaled a quien cito en la obra. Espero que les guste. Hoy he hecho lo propio en la biblioteca de Villanueva de Gállego, donde he depositado otro ejemplar pero, por razones que no son al caso no he podido hacer ninguna foto.

lunes, 2 de septiembre de 2024

Don José, el maestro

Gentileza: Chon Alquézar

Ha llegado septiembre y con él, el inicio del curso escolar. Hoy quisiera recordar con este motivo a Don José que fue un maestro muy particular. Por diversas circunstancias de la vida, mi educación siempre ha ido de alguna manera, en paralelo con la reglada y académica. En este apartado particular de mi vida, don José fue el inicio de una larga trayectoria. 

Todavía lo recuerdo, me dijeron cuál era su apellido pero en este momento no me acuerdo. Era de pequeña estatura, con una gorrilla estilo “Pichi” y una sonrisa siempre en los labios, su físico irradiaba bondad. Yo creía que se trataba de un maestro represaliado de los de la Guerra Civil pero no. Don José trabajaba en Madrid, en el Banco de España y en el verano del 36 se vino al pueblo de vacaciones entre otras razones; porque su madre era la maestra del lugar. Aquí le pilló la guerra y ya no pudo volver a ocupar su plaza en Cibeles. Parece ser que era significado republicano y temía, que si volvía a la capital lo iba a pasar mal sin embargo, en Villanueva se sentía seguro y así fue durante treinta años. Terminada la contienda y como tenía que ganarse la vida, comenzó a dar clases de repaso a los niños del pueblo y la verdad es que tuvo éxito, varias generaciones de chavales villanovenses pasamos por su aula. Por otro lado se casó con una señora del pueblo, a la que llamábamos respetuosamente “Doña María”. 

Su escuela era muy humilde, creo que todavía está en pie junto a la carretera y al lado de una plazoleta que han levantado hace poco con muchos aparatos para hacer gimnasia. Era una pequeña casa con dos pisos, en la planta inferior una ventada y dos en la superior, allí instaló unos pupitres como los de la fotografía y poco más, para acceder a su escuela, había que subir unas escaleras viejísimas. Siempre nos recibía doña María, subíamos por las escaleras a la zona superior que era donde estaba la clase. Alli había colocados cuatro o seis pupitres, en los que estábamos 10 0 12 chavales. Con Don José aprendí a leer, a escribir y no aprendí más, porque no le dejaron. Una orden ministerial hizo posible que los maestros nacionales dieran clases de repaso y esto, fue la puntilla para la humilde escuela de Don José. La casa se cerró y con él, los pocos ingresos que tenía. Poco después y durante la Transición, le fue reconocido su puesto en el Banco de España y con la indemnización que recibió, pudo comprarse un piso y bajarse a vivir en Zaragoza. Ya no supe más de él. Doña María falleció hace unos 20 años, era más joven, el matrimonio no tuvo hijos.

lunes, 26 de agosto de 2024

Una villanovense en los Juegos Olímpicos de París 2024

No pudo estar en los Juegos de Tokio celebrados en 1964 pero al final ha podido ir a los de París en 2024, aunque sea de espectadora. Aunque tuvo el honor de portar la antorcha olímpica en Barcelona 92. Tengo que decir que es una de las entradas más buscadas en el Retabillo. Enhorabuena Luisi.

jueves, 8 de agosto de 2024

Peña del cuervo

Hoy la prensa nos informa de la muerte de un joven con 30 años, se ha ahogado en la Peña del Cuervo. Parece ser que en los últimos años, el número de víctimas en este paraje situado al norte de la Cartuja de Aula Dei y junto al río Gállego, va en aumento.


Cuando yo era un chaval, todos los veranos ocurría un suceso de estas características; con más o menos consecuencias fatales en este lugar. La peña se puso de moda entre otras cosas porque, según cuenta la leyenda. Algún americano de la Base, a quien le gustaba hacer el “Salto del Ángel” que se había puesto de moda gracias al cine y a Acapulco, donde existe una cala de parecidas características. Alguien le dijo que cerca de Zaragoza existía un lugar muy similar al que había en México. El caso es que este buen señor no se le ocurrió mejor idea que preguntar y alguien, le indicó el lugar. Desde entonces fue habitual ver lanzarse desde el acantilado de más de 10 metros, sobre el cauce del Gállego. El lugar tiene su peligro porque es una zona con corrientes muy fuertes que revocan bajo el farallón, forman remolinos y pueden causar desorientación a los bañistas o ser arrastrados por la corriente en dirección equivocada. Es una especie de pozo de San Lázaro pero en el rio Gállego.

 

En los años 60 y 70 del siglo pasado, la Peña del Cuervo era un lugar de reunión veraniega para muchos zaragozanos. A pesar de los peligros, hay zonas donde la corriente es mínima y donde no solo es fácil el baño, sino incluso puede pasar un coche o andando, al fin y al cabo este lugar era un vado por donde pasa una cabañera real. Los años finales del siglo XX el paraje calló en el olvido, salvo un intento de hacer allí una playa nudista. Ha sido en los últimos años cuando la Peña del Cuervo ha recobrado la actividad pasada, incluso se montó un chiringuito playero, llegando en algunos momentos a superar los 200 bañistas que se concentran en el paraje, en su mayoría procedentes de sur América donde “El salto del Ángel” es muy popular. Hace unos años capté una foto en la que unos chavales lo hacían tirándose desde arriba de la peña.

 

Personalmente, este lugar sugiere leyendas, aventuras, la evocación de un paisaje lejano, apartado del que se dice incluso que se escondía el bandido Cucaracha. Sería interesante que la zona de baño se controlase e incluso se protegiese de alguna manera, independientemente de ser un lugar popular para pasar las tardes calurosas veraniegas, es también un entorno bonito que debería ser cuidado y potenciado, seguramente de esa manea se evitarían males mayores



lunes, 5 de agosto de 2024

La herrería del tío Isidro

La herreria de Isidro Cortés en primer término a mano izquierda (Foto Google)

Estos días alguien de la vecindad ha estado de reformas en casa y al tener las ventanas abiertas, me ha llegado un sonido inconfundible que me transporta directamente a los veranos de ni infancia, la herrería del tío Isidro. 

Isidro Cortés Ballonga era uno de los herreros de mi pueblo. Tenía su taller en un extremo del paseo y en verano, entonces no había climatización alguna, trabajaba con las enormes puertas de la herrería abiertas hacia los árboles del boulevard. De esta manera llegaban a los chavales que jugábamos en el paseo, los inconfundibles sonidos del cercano taller y si nos acercábamos, veníamos saltar las chispas de la soldadura lo cual, era todo un espectáculo. Esos sonidos calaron tanto que se han convertido en uno de los recuerdos de la niñez y sobre todo, de los veranos en la infancia. Cada vez que oigo esa musiquilla, sobre todo en verano y con las ventanas abiertas o en la calle, mis recuerdos se remontan a aquella lejana época en la que jugaba en el paseo junto a la herrería del tío Isidro.

lunes, 29 de julio de 2024

Torre del Bayle de Aragón



Esta casa de campo se encuentra enclavada en la huerta villanovense. Por su estructura cuadrangular recuerda una villae romana con su patio cerrado por los edificios que lo rodean, aguas adentro. Anexo a la casa principal están las dependencias auxiliares, almacenes y cuadras. Las tierras de labor que la rodean, también recuerdan a una cuadrícula o centuriación romana. No sería de extrañar que éste, fuera el origen de su construcción. En la actualidad es la única que permanece habitada de manera regular es decir, con presencia permanente de su administrador o torrero que cuida de la finca, constituye por tanto un resto etnográfico de primer orden del hábitat en la huerta zaragozana durante siglos.

 


Recibe el nombre de Bayle que era en el antiguo Reino de Aragón, el Oficial Real encargado de la administración del patrimonio regio. Según fuero aprobado en Cortes celebradas hacia 1300, tenía que ser aragonés y no podía ser judío. Entre sus atribuciones figuraba la recaudación de las rentas reales procedentes de los derechos de peaje, salinas, explotación de minas, ocupación de bienes, arrendamiento de cualquier derecho real como patrimonios sin herederos y en su defecto, ejercer su administración. Poseía jurisdicción civil y criminal en el empleo de su cargo. Para encontrar a los primeros oficiales con este rango hay que remontarse a Jaime I el Conquistador. Una diferencia entre las baylías generales de la Corona aragonesa era que, mientras en Valencia y Cataluña el Bayle General dependía exclusivamente del rey, dentro de la jerarquía institucional aragonesa se encontraba justo debajo del Gobernador del reino y del Justicia. También los antiguos monarcas aragoneses gobernaban “por baylia de Dios” o por “delegación” del Altísimo. A pesar de que el sistema de recaudación fue reformado en tiempos de Felipe II, con la creación del Receptor de las rentas reales el cargo sobrevivió hasta la abolición de las instituciones forales con los Decretos de Nueva Planta en 1714.

 


Durante la existencia del cargo se produjo cierta patrimonialización entre las casas de Bolea y Fuentes. Entre 1483 y 1490 fue Bayle general Manuel de Sesé, quien era camarero mayor y camarlengo del rey Fernando el Católico. Caballero del hábito de Santiago, estuvo casado con Clara de Agramonte que a su vez, fue camarera mayor de la reina Isabel la Católica (es curioso que cerca discurre la acequia de la Camarera que se refuerza gracias al azud de Urdan, que nace en los mismos terrenos que la torre del Bayle). Existe un dato que avalaría esta vinculación con la casa real aragonesa y es que en 1513 Don Alonso de Aragón, Arzobispo de Zaragoza, hijo de Fernando II el Católico y Virrey de Aragón (aunque no tenía el título de Bayle General) nombra procurador a su criado Juan de Aguerri y le ordena tomar posesión de las heredades «que el rey le ha dado» y que están situadas en el término de Mezalar». Precisamente la torre del Bayle se levanta en esta partida del término municipal. Entre 1593 y 1605 ocupó el cargo Alonso Celdrán de Alcarraz, quien estuvo casado con Juana de Gurrea, con quien tuvo a Jerónimo e Isabel. Jerónimo le sustituyó en el cargo y contrajo matrimonio con Elena de Bolea y Fernández de Heredia, hija de Martín de Bolea, señor de la baronía de Siétamo y de Ana Fernández de Heredia. Quizás por esta línea le llegó la torre al conde de Aranda en el siglo XVIII. Aunque en el cargo fue sustituido por Francisco Luis de Gurrea y Castro que era hijo de Francisco de Gurrea, señor de Gurrea de Gállego y gobernador del Reino de Aragón, así como de Leonor de Castro Pinós, hija del vizconde de Ébol. Precisamente en algunos documentos que se conservan de los siglos XVII Y XVIII se la cita como “Torre del Gobernador” o “cabaña del Gobernador”. Siendo a partir del siglo XVIII cuando ya se popularizó su actual denominación.

 


En el Amillaramiento de 1850 se dice que tiene una extensión superior a las cien hectáreas, en su mayoría poblada de sotobosque y una mínima porción de tierra cultivada (4 has.) Lo que nos hace pensar que se trataba de una finca de recreo, muy cerca por cierto de la cartuja de Aula Dei. En mi opinión se trataría más de una residencia campestre de la institución en sí, más que de una determinada persona que ocupó el cargo en un momento dado quizás, cuando ésta desapareció tras los decretos de Nueva Planta, pasó a pertenecer al Condado de Aranda. En el primer tercio del siglo XX la finca perteneció a Don José Baqué, comerciante zaragozano de aceites. Poseía entonces 91 hectáreas de cultivo, todas ellas de regadío. En ella trabajaban muchos vecinos de San Juan de Mozarrifar, esto hizo que durante la II República, el Ayuntamiento villanovense exigiera la aplicación de la Ley de Reforma Agraria en esta propiedad con el fin de que fuera administrada por los excedentes agrícolas de Villanueva, en total sesenta y seis vecinos del pueblo que en aplicación de la Reforma “llevarían” un tercio de las tierras. Por entonces el torrero de la hacienda era un primo hermano de mi bisabuela. En la actualidad es propiedad de los herederos de la familia Lozano Blesa.

 


Hace años, publiqué entre otras cosas que en el Cumplimiento Pascual celebrado en 1804 se dice que era posesión del Conde de Robres y una de las casas que más diezmos aportaban a la Parroquia en Villanueva de Gállego y hacía mención a que “El primer titular del condado se llamaba Bernardo de Pons y Turell y ocupó el cargo de Regente de la Chancillería en el Supremo Consejo de Aragón”. Pero esta institución, parece que no corresponde a las atribuciones del Bayle aragonés aunque podía actúa como juez de primera instancia en la que no podían interceder ni la corte del Justicia de Aragón ni la Real Audiencia. Siendo también juez de apelación en los peajes; bien fueran de realengo o de señorío.

 

viernes, 5 de julio de 2024

Francisco Pradilla en el padrón de 1857

Archivo Diputación provincial de Zaragoza

Hace unos años me encontré con estos documentos en el archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza. Ambos corresponden a los padrones municipales de los años 1857 y 1861. Desde 1857 en España se vienen haciendo padrones municipales regularmente cada cinco años hasta el 1 de mayo de 1996. Desde entonces se transforma en padrón continuo gracias a la gestión informatizada que facilita una revisión, cuya fecha de referencia es el 1 de enero de cada año y cuyo propósito es acordar las cifras oficiales de población. 

El de 1857 es por tanto el primer Padrón municipal oficial que se lleva a cabo en toda España. En Villanueva de Gállego (Zaragoza) se confeccionó en el mes de febrero de ese año. En el asiento superior izquierda aparece registrado Francisco Pradilla Ortíz como hijo de Miguel y Martina; también aparecen sus hermanos Baltasar y Brígida. Por entonces el joven Pradilla contaba con 8 años. El siguiente asiento corresponde al realizado en diciembre de 1861 y en él, ya no aparece Francisco que por entonces contaría con 13 años y ya se encontraba en Zaragoza, por el contrario aparece el pequeño de todos los hijos del matrimonio, Pascual. 

Archivo Parroquial Villanueva de Gállego (Zaragoza)

En el recuento pascual del año 1857, realizado un par de meses más tarde de la confección del Padrón, tan solo aparece el matrimonio formado por Miguel Pradilla y Martina Ortíz. Lo que indica que Francisco no había hecho la primera comunión. En el del año siguiente, es decir en la primavera de 1858 y a punto de cumplir los 10 años, tampoco aparece Francisco como miembro de la familia lo que indica que o bien habría recibido la Primera Comunión en el año anterior, es decir en mayo del 57 y que en el otoño de ese mismo año 1857 el joven ya se encontraba en Zaragoza o que recibió el Sacramento en mayo del año 58 con 9 años (8 o 9 años es la edad habitual para recibir la Primera Comunión). En el recuento de 1859 vuelve a aparecer la pareja Pradilla-Ortíz y no se nombran a ninguno de sus hijos (Francisco contaba con 10 años). Quien sí aparece acompañando a la pareja es la madre de Miguel, Joaquina Pina que aparece registrada como “viuda”. Lo mismo sucede en los años 1860 y 61 que es el último de los recuentos pascuales realizados en la parroquia de Villanueva. 

Por tanto y a la vista del Padrón y de los recuentos pascuales de esos años, Francisco Pradilla Ortíz se fue a Zaragoza con apenas 9 años recién cumplidos en el año 1857 o a los 10 en el año siguiente. Hay que tener en cuenta que en los cumplimientos parroquiales, se anotaban aquellos que habían comulgado con motivo de la Pascua de Resurrección y se tomaba esta obligatoriedad como referencia desde el momento de la Primera comunión.

domingo, 30 de junio de 2024

Una despedida


Esta fotografía tiene exactamente nueve años y dos meses justos. Corresponde a la última presentación que hice en Villanueva de un libro mío; “Retabillo de un municipio se llama” en esta ocasión me lo edito el Ayuntamiento de la localidad. La chica es Patricia Navarro con quien llevo tantos años colaborando en los medios de comunicación y el del centro es el alcalde que me publicó el libro. Se llamaba Jesús Gayán Carceller o “Chicho” que es como se le conocía en el pueblo desde que era pequeño. Todavía lo recuerdo cuando montamos bajo su dirección una hoguera en honor a San Antón, al lado de su casa y casi quemamos un campo. Por suerte para nosotros y desgracia por el trabajo que hicimos, la hoguera no duró nada. Hoy nos ha dejado y a mi memoria ha venido ese día, el de la presentación y el de la hoguera. Desde aquí darle las gracias y mi pésame a su familia.

sábado, 15 de junio de 2024

El conde de Aranda y Villanueva

Paisaje del Merzalar

Vimos en una anterior entrada que el anejo de San Bernabé (entre Villanueva y San Juan de Mozarrifar) coincidía plenamente con el territorio conocido por Merzalar y que éste, abarcaría entre la Torre de San Miguel, la de Lindar y el Comercio. Hemos visto también que esta enorme extensión de huerta pertenecía en su mayor parte al condado de Aranda en la segunda mitad del siglo XVIII y posteriormente al de Robres ya en el siglo XIX. En los recuentos parroquiales existentes hasta mediados el primer cuarto del siglo XVIII, se cita la torre del Conde pero, sin especificar título. Es a mediados del XVIII cuando comienza a ser conocida como torre del conde de Aranda; tanto la Lindar como la del Bayle es decir, que ambas posesiones pertenecían al entonces señor don Pablo de Abarca y Bolea es decir, el famoso conde de Aranda.


 

Por parte de su madre, María Josefa López de Mendoza Pons y Bournonville, heredó el condado de Robres entre otros títulos y de su padre el X conde de Aranda. Había nacido en 1719 y con 17 años se escapó del colegio para presentarse en el ejército español de Italia. Accedió al condado en 1741 y desde entonces desempeñó una amplia labor militar y política al servicio de la Corona Española. Después de ser herido en las campañas italianas, regresó a España y mientras se recuperaba, se dedicó a la administración de sus posesiones residiendo en su casa de Zaragoza, cuando no realizaba una serie de viajes que emprendió por Francia y el centro de Europa; con objeto de ilustrarse y aumentar sus conocimientos de militar y artillero. Paralelamente, enriqueció su pensamiento económico en la línea cameralista, al igual que los economistas aragoneses de la época y en el papel que debía desempeñar la nobleza militar, comerciante y política. Visitó fábricas, factorías y centros comerciales, especialmente en la ciudad alemana de Meissen, famosa por su porcelana y en la que recabaría fórmulas y métodos para mejorar su fábrica de loza y porcelana de Alcora (Castellón). Fruto de estos encuentros fue el contrato que poco después hizo con el alquimista y arcanista de dicha ciudad Juan Cristian Knipffer, quien se obligó a fabricar porcelana fina durante seis años y a enseñar sus técnicas a los aprendices de Alcora. Todo esto nos hace pensar que Pedro Pablo, conocedor de los recursos industriales que había en sus posesiones del Merzalar, fue uno de los impulsores para que se estableciera en esta zona de la huerta villanovense, las Reales Fábricas del Comercio que han dado lugar a este barrio y que se instalaron hacia 1749 aprovechando algunas instalaciones preexistentes. 

El conde de Aranda según Ramón Bayeu
(Cuadro que se conserva en el museo de Huesca)

Tras su muerte en 1798 sin herederos, sus títulos paternos pasaron a la casa de Híjar y posteriormente a la de Alba. Mientras que la casa de Robres se hizo con el patrimonio del Merzalar, tal como aparece en el recuento parroquial de 1804. El entonces conde de Robres se llamaba José de Altarriba y Colón de Larreátegui. Desconozco si el señorío del Merzalar le vino al conde de Aranda por el condado de Robres o por su padre, don Pedro Ventura de Alcántara Abarca de Bolea. Lo que si es cierto es que don Pedro Pablo tuvo a lo largo de su vida, diversos pleitos con familiares que le disputaron algunos títulos, enfrentamientos que finalmente ganó. 

El condado de Robres fue creado por Felipe IV el 20 de noviembre de 1646 a favor de Bernardo Pons y Turell, que era Regente de la Chancillería en el Supremo Consejo de Aragón, caballero de la Orden de Santiago y que estaba casado con Ana Catalina de Mendoza, quien había heredado de su hermano, Bernardino de Mendoza y Pérez de Pomar las baronías de Robres y Sangarrén. Ambos descendían a su vez del famoso marqués de Santillana y eran Señores de Sigüés.  El tercer conde de Robres y abuelo del conde de Aranda, se llamaba Agustín Pons de Mendoza y de Salvá, nació en Barcelona en 1668 y falleció en Sangarrén (Huesca) el 26 de septiembre de 1720. Es autor de unas Memorias en la que cuenta la historia de la Guerra de Sucesión Española.

domingo, 2 de junio de 2024

Un bonito homenaje a Francisco Pradilla



El otro día estuve en el cementerio de Villanueva y al ir hacia la tumba de mis padres, pasé por delante del panteón de los de Pradilla. Me llama la atención desde hace tiempo, que siempre que paso por allí siempre hay una flor, en esta ocasión había más acompañando el catafalco funerario de piedra. Este tipo de homenajes me parecen los mejores porque, parten del sentimiento individual y el reconocimiento que individualmente se tiene hacia el personaje que está enterrado allí o al menos lo que representa

Recuento parroquial 1804: El Merzalar


Finalizamos el recuento parroquial correspondiente a Villanueva de Gállego y realizado en 1804 con la mención a el Merzalar

Manuel Pedraza cita en su libro; La producción y distribución del libro en Zaragoza 1501-21. (IFC. Zaragoza 1997, págs. 57-62) dice que en el término de Mezalar, el entonces arzobispo de Zaragoza, D. Alonso de Aragón que era hijo natural de Fernando II el Católico y Virrey de Aragón, nombra en 1513 a su criado Juan de Aguerri, procurador. Ordenándole tomar posesión en su nombre de las heredades «que el rey (su padre) le ha dado» y que están situadas en el término de Mezalar». Existían por esas fechas una casa, una torre, un molino harinero y otro de papel. Un corral, un granero y dos huertos situados junto a la «cequia clamada de Rabal. Habla que este término confronta en dirección sur-oeste con el braçal mayor (que entiendo se refiere a la actual acequia de Cascajo y que en el siglo XVI no se llamaría de esta manera). Así, la finca contaría con varios campos de la dicha casa». Cercanos existían varias parcelas y una «vinya de siete cafizes, que “afruentan” con carrera pública que va a “Santa Maria de Meçalar”». Este camino es sin duda la actual cabañera del Merzalar que discurre desde el llamado “Paso del Merzalar” situado sobre donde hoy día pasa la línea de Alta Velocidad del ferrocarril y cruza la acequia de Cascajo y se dirige hacia el barrio del Comercio. 

Este documento es muy interesante pues no solo nos indica que esta zona de la actual huerta villanovense, perteneció al mismísimo rey Fernando el Católico sino que además, la legó a su hijo don Alonso de Aragón, quizás de ahí provenga la denominación de “torre del Bayle” pues el arzobispo gobernada el reino en “Baylía” o delegación de su padre y es que dicha torre se encuentra junto a la zona descrita pero entre la acequia Rabal y el río Gállego. Aunque y por las fechas del documento, es posible que don Alonso recibiera estas fincas no de su padre, sino de su madre Aldonza Ruiz de Iborra, que había sido amante del Católico y que había fallecido en ese mismo año aunque es posible, que a ella le podrían haber venido por parte de Rey y que una vez fallecida ésta, el monarca se las entregase a su hijo. El “brazal mayor” coincidiría con la actual acequia de Cascajo que atraviesa haciendo un “cuchillo” la huerta y la calzada de Merzalar la actual cabañera que cruza la huerta desde la balsa de las Pesqueras hasta el barrio del Comercio. Además, el documento menciona la existencia de un molino papelero y una torre, quizás la del Bayle o la del Seminario, que también es posible pues en un documento anterior, este edificio se sitúa en “el soto de Merzalar” así como una casa donde vivirían los encargados del molino, almacenes y otras dependencias. 

Otra alusión interesante es a la ermita de Nuestra Señora del Merzalar como resto del convento de la Juncería. La orden del Cister en su labor catequista se dedicó a santificar templos que hubiera cerca de sus casas y conventos siempre que éstos; hubieran sido abandonados previamente o se tuviera constancia de que en la antigüedad habían sido lugares sagrados. Es posible que este lugar fuera santificado por los monjes de San Bernardo bajo la advocación de la Virgen, algo que también era bastante habitual por tanto, es normal que los vecinos del Merzalar, asociaran este templo con la orden cisterciense, más todavía si era atendido por ellos. Por lo general y por mandato de Bernardo de Claraval, su fundador, la orden solía hacer esto en aquellos lugares que había habido una devoción anterior, ya fuera musulmana o cristiana que se hubiera abandonado o sobre un templo anterior. En este sentido San Bernardo es el gran difusor de la devoción a la Virgen en el alta Edad Media y en ese caso no sería una excepción además, la ermita se encontraba cerca de la casa de Juncería, seguramente en un cruce de caminos o espacio central donde incluso acudirían los monjes del cister a orar y decir misas a los vecinos del Merzalar, mi idea es que el templo se encontraba en el mismo sitio donde se levantaban hasta hace poco las escuelas del barrio del Comercio y que también hacía las veces de capilla.



Viejas escuelas del Comercio donde había una capilla dedicada a la Virgen (desaparecidas)


jueves, 23 de mayo de 2024

Las Fajas en primavera


Hace unos días vi publicadas unas bonitas fotos de las Fajas, pobladas de amapolas así que el otro día me subí al monte de Zuera. A los “Pinares” en la muela del Castellar, como me gusta decir o Montes de Castejón de Valdejasa, como también se llaman, para comprobarlo. En los alrededores de Zaragoza, este es sin duda uno de los parajes más atractivos para los zaragozanos ya desde antiguo, solo basta mirar la prensa a finales del siglo XIX y sobre todo, en la primera mitad del XX. Yo lo viví de niño en los años 60 y 70 del pasado siglo, cuando los domingos la calle en que vivía en Villanueva se llenaba de coches camino del pinar; con el fin de comprar carne para hacer a la brasa en el monte y pan. En las décadas finales del siglo XX aquello desapareció pero, creo que ahora se vuelve a repetir la costumbre, no tan extendida pero si practicada. 

La partida de las Fajas en el monte de Vallones es un terreno muy disputado desde antiguo por Zaragoza, Villanueva y Zuera, término municipal al que pertenece en la actualidad aunque y tal como decían los abuelos; el “vuelo” es de Villanueva de Gállego o al menos tiene derecho a él es decir y sobre todo, el aprovechamiento de leñas aunque antiguamente su uso y costumbre correspondía a este último municipio. Tengo una teoría a este respecto en la que intervienen nada más y nada menos que Sancho Ramírez, rey de Aragón y el mismísimo Cid Campeador. Para entendernos, las Fajas están presididas por la imponente “Cueva de Colandrea” que configura un paisaje muy singular. Ésta val, es bonita en cualquier época del año y hasta allí me fui el otro día para constatarlo una vez más con estas fotografías en las que se puede apreciar los trigos crecidos y los campos en flor, el nombre de Fajas lo recibe precisamente por ese aterrazamiento de las parcelas, separadas por árboles frutales y que atraviesan la zona cultivable ente la actual carretera a Ejea de los Caballeros y el viejo camino que subía de Zaragoza.















sábado, 18 de mayo de 2024

Recuento parroquial 1804: Torre del Bayle


En 1804 era la casa excusada y mayor dezmera del anejo parroquial correspondiente a San Bernabé y en ese momento era del My S. Conde de Robres, título que correspondía a don José de Altarriba y Colón de Larreátegui. Esta casa de campo villanovense se encuentra enclavada entre el barrio del Comercio y el río Gállego, junto al camino que conduce al azud de la Cartuja de Aula Dei. Por su estructura cuadrangular recuerda una villae con su patio cerrado por los edificios que lo rodean, aguas adentro. Anexo a la casa principal están las dependencias auxiliares, almacenes y cuadras. El patio está separado del exterior por un enorme portalón que comunica el conjunto con la tierras de labor, que también recuerdan una cuadrícula o centuriación romana. No sería de extrañar que el origen de su construcción fuera este período de nuestra historia antigua. La torre es la única que permanece habitada de manera tradicional en Villanueva, es decir con presencia permanente de su administrador o torrero que cuida de la finca, constituye por tanto un resto etnográfico de primer orden, dentro del hábitat dominante en la huerta zaragozana durante siglos. 

Bayle era en el antiguo Reino de Aragón y más tarde durante la Corona, el Oficial real encargado de la administración del patrimonio regio. Según fuero aprobado en Cortes celebradas hacia 1300, tenía que ser aragonés y no podía ser judío. Entre sus atribuciones figuraba la recaudación de las rentas reales procedentes de los derechos de peaje, salinas, explotación de minas, ocupación de bienes, arrendamiento de cualquier derecho real y en su defecto, ejercer su administración. Poseía jurisdicción civil y criminal en el empleo de su cargo. También los antiguos monarcas aragoneses gobernaban “por baylia de Dios” o delegación del Altísimo. Pero entonces ¿Qué importante personaje dio nombre a esta antigua casa de campo situada en Villanueva de Gállego? En algunos documentos que se conservan de los siglos XVII y XVIII se la cita como “Torre del Gobernador”, “cabaña del Gobernador” o incluso “torre del Rey”. Siendo a partir del siglo XVIII cuando ya se popularizó su actual denominación. Un dato que avalaría esta idea es que en 1513 D. Alonso de Aragón, Arzobispo de Zaragoza e hijo de Fernando II el Católico, nombra procurador a su criado Juan de Aguerri y le ordena tomar posesión de las heredades «que el rey le ha dado» y que están situadas en el término de Mezalar». En el Amillaramiento de 1850 se dice que tiene una extensión con más de cien hectáreas en su mayoría poblada de sotobosque y una mínima porción de tierra cultivada (4 has). 

En el primer tercio del siglo XX; la finca perteneció a Don José Baqué, comerciante zaragozano de aceites que poseía entonces 91 hectáreas de cultivo, todas ellas de regadío. En ella trabajaban muchos vecinos de San Juan de Mozarrifar, esto hizo que durante la II República el Ayuntamiento villanovense exigiera la aplicación de la Ley de Reforma Agraria en esta propiedad con el fin de que fuera administrada por los excedentes agrícolas de Villanueva, en total sesenta y seis vecinos del pueblo que en aplicación de la Reforma “llevarían” un tercio de las tierras. En la actualidad sus propietarios son la familia Lozano Blesa o más bien, sus descendientes.