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domingo, 12 de mayo de 2024

Trilladora en Prat del Compte (Tarragona)

 

Siguiendo con el tema de la entrada anterior. El verano pasado, volviendo del Delta del Ebro pasé por la localidad tarraconense de Prat del Compte. Un pequeño municipio con apenas 200 habitantes situado en la comarca de la Terra Alta, muy cerca de los Puertos de Beceite ya pegando con Aragón, en camino de la turolense Valderrobres. Pues bien, a la entrada del casco urbano, viniendo de Tarragona se encuentra esta trilladora cobijada bajo un tejadillo de uralita y bastante bien conservada, es más moderna que la anterior además, sirve como señal de aparcamiento para quien quiera descender hacia el barranco, donde se encuentra un molino y una zona recreativa. Es un buen ejemplo de conservación de patrimonio agrario, una pena que no haya panel explicativo de su procedencia u origen pero la máquina, además de estar expuesta sirve como referencia y es que lo ornamental, no está reñido con la utilidad o el buen gusto es más, en muchos casos se complementan. Por cierto en este pueblo tienen también un museo sobre la elaboración del orujo.






miércoles, 17 de enero de 2024

San Antón en Poblet

Hace unos días hice estas fotos en el monasterio de Poblet (Tarragona). Primero pensé que se trataba de san Roque pero, poco después me di cuenta que el santo representado en cuestión llevaba colocada en la cabeza una mitra y sujetaba un báculo de obispo en la mano y el del Rosellón no lo era además, siempre aparece como peregrino y acompañado por un perro y el animal que aparecía a sus pies, no tenía rabo y no es porque que Ramón Ramírez se lo hubiera robado, sino porque se asemejaba más a un pájaro que a un lebrel aunque, he visto iconografías del can de Roque que dan para una tesis doctoral. Me acordé entonces de san Vicente, el oscense que fue martirizado en Valencia y que fue rescatado por un cuervo pero, el bueno de Vicente no pasó de diácono traductor y por tanto, era difícil que pudiera ser representado como obispo. Así que llegué a la conclusión de que se trataba de un cuervo que sujetaba en su pico una hogaza de pan. Fue entonces cuando pensé que se trataba de san Antón, el patrón de los animales que cuando estaba en el desierto haciendo vida eremítica, todos los días se le acercaba un cuervo con un pan en el pico para que el hombre se alimentara con algo y si recibía alguna visita, el pájaro le traída dos. No es una representación muy habitual de san Antonio, que es considerado como Abad y de ahí que aparezca luciendo báculo y mitra, que son elementos propios también de los abades y no el clásico hábito con capuchón parduzco que vemos normalmente, de ahí su originalidad. Tampoco es habitual que le acompañe un cuervo, sino un cerdito rechoncho y de color rosa. Añadir que cuando he editado las fotos, el bueno de san Antón me ha parecido Akenatón y es que ambos, eran egipcios, será por eso.




lunes, 8 de enero de 2024

La gatita de Santes Creus

La semana pasada estuve en el real monasterio cisterciense de Santes Creus en la provincia de Tarragona y a unos 50 kilómetros de la capital, a mano izquierda de la AP7. Hacía años que quería visitar el cenobio, sobre todo desde que lo vi plasmado en unos cuadros que pintó una prima mía; que había estudiado Bellas Artes en Barcelona (en la escuela Sant Jordi) y que hizo una excursión al lugar. Lo cierto es que el monasterio me cautivó desde entonces y decidí organizar una escapada para conocerlo. El caso es que estaba a punto de salir del claustro viejo; cuando en la boca del pasadizo estaba ella. Mi prima no, que por desgracia falleció hace muchos años, sino esta simpática gata (digo en femenino porque me pareció que estaba preñada). El animal parecía estar guardando el corredor que comunica ambos claustros (el viejo y el nuevo). Le hice unas fotos y me fui para la iglesia, mientras ella se dirigía hacia el centro del patio a sus cosas de gata. Recorría el impresionante templo donde están enterrados Pedro III, Alfonso II y Blanca de Anjoy y al salir de la iglesia, a la altura de la tumba de esta última, la gata estaba de nuevo allí, como esperándome. Así que volví a hacerle unas fotos y cuando me cansé, la señorita se me colocó justo delante del altar Mayor de la iglesia, a modo de posado felino. Muchas gracias gatita y espero que tengas un feliz parto.


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Vuelvo a salir en la lista de los libros más vendidos en Aragón, en el apartado de “no ficción” con “Esto no estaba en mi libro de Historia ...