Mostrando entradas con la etiqueta Sigena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sigena. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de diciembre de 2017

La Silla prioral de Sijena

http://www.artehistoria.com/v2/obras/21365.htm


Llevo leyendo todo el día de ayer y de hoy una serie de comentarios sobre los bienes de Sijena que están en otros lugares como el Museo del Prado, el de Zaragoza, en Burgos y en un sinfín de lugares más (creo que hay alguno hasta en Estados Unidos). Se preguntan ¿Por qué no se reclaman al igual que los de Lérida? Conozco un poco por encima la peripecia de las piezas rescatadas ayer, si no se reclaman será porque no se tienen argumentos para ello. Me explico: No se trajeron todas las obras del Monasterio que se encuentran en Lérida, la Silla Prioral no fue tocada y permanece en la misma sala donde se encontraban las demás obras que se trajeron a Villanueva. La Silla prioral es la obra de mayor valor de todas la que se conservaban en Lérida y permanece en Lérida. Según “ArteHistoria”: “se trata de una obra excepcional y emblemática, adscribible al gótico lineal. Se trata del trono prioral de Blanca de Aragón y Anjou, hija del rey Jaime II de Aragón y de Blanca de Anjou, que fuera priora entre 1321 y 1348 del monasterio de Sijena (Huesca). Es un mueble de líneas sencillas, cuyo valor radica, comprensiblemente en su policromía. A nivel iconográfico contiene, además de diversas representaciones hagiográficas, escenas alusivas a la vida y la ceremonia conventual y, en la parte posterior, una imagen entronizada de la Virgen de la Leche. En la parte frontal y en los laterales campea la heráldica de la priora, compuesta por las barras de la casa de Aragón y la flor de lis de la dinastía francesa de los Anjou”. Es una de las pocas piezas que se salvó del expolio producido durante la Guerra Civil, aunque el trono quedó prácticamente destrozado. El entonces obispo de Lérida, que si hay justicia divina veremos que ocurre el día del Juicio Final, convenció a las monjas de que fuera llevado al Museo Nacional de Cataluña para su restauración, esto era hacia el año 1968, la misma tardó ocho años en acabarse tras la cual, las monjitas fueron convencidas de que Lérida sería el mejor sitio para ser conservada y que se quedara allí por “donación” de las Sanjuanistas, esa es la razón por la que no se pudo traer a Aragón una de las piezas de mayor valor simbólico que todavía permanece en Lérida. Las que se trajeron lo han sido por que se ha demostrado que la venta fue ilegal, que ni las monjas podían vender aquello, ni la Generalitat o el obispado de Lérida podía comprarlas porque se trataba de Patrimonio Nacional, lo mismo que la silla o las obras que se encuentran en el Prado o en Zaragoza. Todas ellas pertenecen al Patrimonio nacional español y se encuentran catalogadas dentro del mismo conjunto y por tanto nadie ha incumplido nada al menos legalmente, moralmente es otra cosa. Y también gracias a que el padre del actual alcalde de Villanueva y que debía tener cierta vinculación con el cenobio, se dedicó a inventariar todas las obras que eran vendidas ilegalmente y que han aparecido en el Diocesano ilerdense, es decir que ni conspiración del 155, ni centralismo encubierto, ni otras cosas que se dicen por ahí, sino una labor larga judicial de más de veinte años.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Los bienes de Sijena vuelven a casa por Navidad



No son todos, tampoco quizás sean los más representativos o simbólicos, pero al menos unos cuantos ya están aquí, quizás nunca sabremos la cantidad de lo malvendido, saqueado, expoliado y destruido en Sijena, pero por lo menos se ha comenzado a hacer justicia. Da igual las tonterías que digan en televisión, seguramente muchos de los que esta mañana se manifestaban en Lérida no sabían nada de lo que estaba sucediendo y de ¿porque? Tan solo les interesaba que las cámaras les grabaran y luego sacaran por el mundo lo mal que les tratan los españoles. Curiosas las declaraciones de la Consejera de Cultura aragonesa, “de las 44 obras que tenían que devolver una desaparecida y algunas en mal estado de conservación” y eso que ellos sabían cómo cuidarlas y conservarlas, pues nada hombre muchas gracias. Me quedo con la emoción de los vecinos de Villanueva de Sijena que recordaban, como se fueron marchando las obras y las monjas y como ahora retornan al lugar de donde no debieron de salir nunca, a ese monasterio que es suyo y que es de todos porque, como ha dicho Mari Sancho Menjón, las obras del monasterio si no están en, Sijena no se entienden como no se entiende que los bienes de Sijena se encuentren en Lerida o en Barcelona o donde estén muchos, me gustaría saber ¿qué porcentaje representa lo hoy recuperado respecto de todo el patrimonio sijenense? ¿Un uno, un cinco por ciento? Quizás ni eso y es que el expolio que ha sufrido Aragón en los últimos cien años ha sido tan brutal, que el hecho de que se recupere una mínima parte sirve al menos para alegrarnos un poco. Aunque en los informativos nos hagan salir a los aragoneses como marcianos.

lunes, 24 de abril de 2017

Sigena: paradigma y paradoja


Últimamente se habla mucho del Real Monasterio de Santa María de Sigena y de sus bienes. Independientemente de todas las circunstancias que rodean al tema quisiera añadir que, Sigena y las pinturas de su sala capitular son a la vez un paradigma y una paradoja de lo sucedido en la región aragonesa a lo largo del siglo XX. El lugar, símbolo de un glorioso pasado medieval. Durante la pasada centuria fue olvidado, intentado rescatar, maltratado en la Guerra Civil, como mucho de su patrimonio y también de sus habitantes. Víctima de un expolio y del abandono, de nuevo fue el monasterio condenado al ostracismo. Hasta que los vecinos de la comarca, que seguramente nunca olvidaron lo sucedido a pesar de que en principio se les responsabilizó de lo ocurrido, decidieron rescatar su historia y reclamar sus bienes amparados durante los últimos tiempos y gracias a la aplicación de ley de Memoria Histórica y aquí es donde entra la paradoja. Una norma aprobada para redimir el pasado del bando perdedor en la contienda, ha servido para poner en evidencia sus propios errores y de paso para que los teóricos vencedores reivindicaran aquello que perdieron y que paradójicamente, el bando vencedor no restituyó al acabar la guerra y ha tenido que ser aprovechado por un municipio para reclamar lo que es suyo. No es la primera vez que sucede esto en España que, diciendo hacer una ley para beneficiar a unos termina compensando o intentando compensar a otros, lo que indica las injusticias y arbitrariedades de nuestras autoridades de cuando en vez cometen. La Dictadura de Franco terminó por ser cómplices de la destrucción del monasterio y de paso, del gobierno al que decían combatir y los que decían querer destruir la religión, el capital, el nacionalismo y no sé cuántas cosas más, en nombre de la libertad, la cultura y la solidaridad terminaron destrozando un patrimonio y beneficiando a los burgueses y al capital al que decían combatir, dejando a los pobres, a los que decían defender, sin su patrimonio, enhorabuena chavales os habéis lucido. Sigena nos da hoy una lección sobre las consecuencias del guerra-civilismo y la confrontación a veces innecesaria y gratuita. Así como de los resultados nefastos que tienen ciertas formas de entender la política o la organización de la sociedad como son los nacionalismos. Nuestros dirigentes deberían tomar nota para resolver el problema o al menos para querer hacerlo.

lunes, 10 de abril de 2017

Sala capitular de Sigena: antes de 1936 y en la actualidad

Sala Capitular del Monasterio de Sigena, según la acuarela que Valentín Carderera realizó en 1867 
La misma sala ayer por la mañana
Las pinturas al fresco de la imagen superior no han desaparecido, después de ser arrancadas, se muestran hoy día en el museo de arte nacional de Cataluña, que está en Barcelona. Mientras que la techumbre si que desapareció pasto de las llamas originadas en el incendio provocado por las milicias republicanas durante la Guerra Civil española, en verano de 1936.

Recordando en Sigena

Monasterio de Santa María de Sigena en Huesca

Ayer me acerqué hasta el monasterio de Sigena, me fui con la impresión que ya me temía. Los bienes que nos habían devuelto eran lo que tenían en los sótanos sin catalogar y sin ni siquiera estudiar es decir, lo que nos han traído es trabajo para restaurar, datar, catalogar, documentar, etc. Una especie de muestra a modo de decirnos: “mirad esto es lo que había aquí y punto” y “si quieres bien y si no también”. Por un lado me sentí triste y burlado, por otra parte, menos mal que todavía en esta tierra tenemos gente preparada y con ganas, como el guía que tuvimos dispuesto a trabajar, a investigar y a estar a la altura de las circunstancias para sacar mucho, de lo poco que nos han devuelto. Como escuché el otro día a Mari Sancho Menjón, por cierto voy a dejar aquí también el enlace de la entrevista que hizo con Olivier Villain en 15 Tv, no es cuestión de sembrar odio, pero si por lo menos que no nos traten por tontos.

Quiero referir aquí una historia que escuché durante la visita, hace unos días visitó el convento una persona que había nacido allí antes del incendio. En las dependencias destinadas a los laicos y en las que también había nacido Miguel Servet. Siendo muy niño asistió al expolio y recordaba a su padre ir y venir para sacar a las monjas del refectorio, montadas en un carro y disfrazadas de abuelas para llevarlas en dirección a Fraga y así salvarles la vida. El hombre recordaba sobre todo como sacaban los libros a la plaza del recinto y como en una pira quemaban todos los ejemplares, muchos de ellos pergaminos, incunables y registros notariales que se conservaban en Sigena (no olvidemos que fue archivo real) todavía recordaba el olor de las páginas ardiendo. Entre otras muchas cosas y emocionado, dijo que cuando se marchaban aun pudieron escuchar los disparos y los gritos de las personas que habían pillado y fusilado los milicianos, un horror que esta persona quiso que se supiera porque aquello había sido también Sigena y pertenecía a la historia de cenobio y debía saberse, así que yo hoy lo cuento.
Marcas del incendio al que fue sometido el cenobio durante la Guerra Civil

De toda esta historia hay una cosa que me indigna tremendamente y es que como la Dictadura de Franco, que decía defender la religión Católica y los bienes de la Iglesia colaboró de manera necesaria con el expolio efectuado por los milicianos republicanos y fue incapaz no solo de restituir los bienes de Sigena donde deberían de estar, porque ese era su sitio y como después de la Guerra y cretinamente se continuó con esa labor de desarraigo en un lugar que era Monumento Nacional desde 1923, no lo olvidemos. Marisancho en esa entrevista tiene fe en que se restituyan todas las piezas al Real Monasterio, yo no soy tan optimista al respecto.

Para los que dicen que la Generalitat y Companys no tuvieron nada que ver, el encargado de arrancar los frescos de Sigena cobró con dinero legal, un sistema que para el resto de habitantes de Cataluña en esa época les estaba vedado, pues la moneda de curso legal no estaba permitida en esa zona y era sustituida por vales, mientras que el dinero efectivo se encontraba en poder de la Generalitat, esto lo sé porque hace un tiempo conocí una historia de un señor, al que conocí, que trabajaba entonces en un banco en Barcelona durante la guerra y tuvo que sacar dinero de la caja fuerte de la entidad para poder pagar a unos estraperlistas y así poder sacar a unas personas de zona republicana por Francia, ya que estos contrabandistas no reconocían los “papeles” con que funcionaban en Cataluña.

Para tener una idea de lo sucedido ¿alguien imagina que durante el bombardeo de Guernica, la Luttwaffe hubiera arrasado la Casa de Juntas y el árbol sagrado de los vascos? cosa que no hicieron por cierto. Pues bien en Sigena ocurrió algo muy similar, no solo destrozaron viviendas, familias y vidas. A los aragoneses nos arrancaron nuestro pasado, se lo llevaron y quemaron nuestra historia.



PD.: Curiosidad, el primer concierto que ofreció Labordeta, tras la muerte de Franco en noviembre de 1975 lo hizo precisamente entre las ruinas del claustro del Monasterio de Sigena, sin duda todo un símbolo para el cantautor.

Días que la Virgen del Pilar no lleva manto

La Virgen el pasado 19 de octubre de 2026 La tradición cuenta que la Virgen del Pilar “se viste” con manto todos los días del mes excepto en...