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jueves, 2 de junio de 2022

Dance de Robres (Huesca) o "de los Embajadores"



El pasado domingo 29 de mayo como es tradicional y tras tres años de suspensión por la pandemia, se recuperó la romería de los vecinos de Robres (Huesca) al santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena (Zaragoza). Quince kilómetros y cuatro horas de camino. Buen ambiente y alegría por recuperar no solo esta bonita costumbre, sino también el dance a la Virgen que se celebra en la explanada que hay ante el santuario y con los Monegros como telón de fondo. 

El llamado dance Robres o de los “Embajadores” (llamado así por la presencia de dos embajadores; uno turco y otro cristiano o aragonés) está dividido en dos; una pieza teatralizada en primer lugar y una secuencia de mudanzas acompañadas por la gaita de boto monegrina, después. El sainete contiene elementos de las pastoradas; con el consiguiente diálogo entre el Diablo y el Ángel y los dances de moros y cristianos, lo que lo hace uno de los más completos que existen en Aragón, no obstante ha llamado la atención desde antiguo de muchos investigadores sobre el tema. En el diálogo entre el general turco y el cristiano no faltan términos curiosos como “rey de Aragón” “Aragón y Valencia”, “Españoles” "Caciques" o “echar a los moros de España” y sobre todo uno que me llamó la atención, varias citas a “Alí Bajá” el almirante turco que intervino en la batalla de Lepanto con menciones al “Gran Sultán” y por supuesto a Mahoma. 

Formidable intervención de todos ellos: el gracioso rebadán muy en su papel. El ángel que llevaba preparándose con apenas un mes de tiempo, pero bueno eso para un ángel no es nada. El general cristiano, el diablo haciendo de las suyas y que resultó al final ser el personaje gracioso de la trama y sobre todo el general turco. Según él mismo me afirmó, llevaba cuarenta años haciendo el papel y el domingo pasaba a la reserva activa, es decir que se “retiraba” de la milicia, al igual que el general cristiano. 68 años me confesó el señor, del cual no sé el nombre pero que me impactó nada más verle, pues parecía un auténtico emir árabe, su actuación rozó la profesionalidad y como me dijo un amigo de aventuras ¡casi le convence para hacerse musulmán! 

Estupenda representación, enhorabuena y a seguir al año que viene con más.


NP. Por desgracia la representación no está completa del todo, tan solo faltan unos párrafos al comienzo y al final de la misma pero en esencia, con lo visto nos podemos hacer una idea de en qué consiste esta representación de la cultura popular aragonesa.


lunes, 30 de mayo de 2022

Los danzantes de Robres (Huesca) en el santurario de Magallón


 

Impresionante la entrada de los danzantes de Robres (Huesca) en el Santuario de Nuestra Señora de Magallón, junto a Leciñena (Zaragoza) durante la tradicional romería que se lleva a cabo todos los años el último domingo del mes de mayo. Este año, tras tres suspendida por las causas conocidas. 15 kilómetros separan el Santuario de la localidad oscense, distancia que algunos hacen andando en un trayecto que dura casi 5 horas, una bonita tradición.

viernes, 18 de marzo de 2022

La "parlota" de los paloteadores de Leciñena (Zaragoza)

Los danzantes de Leciñena con sus parlotas a la cabeza


La anterior entrada, en la que hablaba de la vestimenta que llevan los paloteadores de Leciñena (Zaragoza) gustó bastante, lo que me alegra y además algunos de los comentarios que se hicieron, me dieron pie para ampliar ese hilo con éste. En principio quisiera decir que el Dance de Leciñena proviene de las pastoradas y esto se distingue en varias cosas: en primer lugar es un baile en el que no participan bandos, es decir no hay ni moros ni cristianos y en el que tan solo hablan el diablo y el ángel, en este caso sustituido por un pastor. En las pastoradas los danzantes suelen utilizar un blusón blanco con unos calzones oscuros en recuerdo a los ropajes de los curas en misa o como utilizaban los hombres que portaban el santo en las procesiones antiguas, aún existen fotos de eso, también y en la cabeza solían cubrirse con ramajes de flores o con un “cachirulo” con unas florecillas.

En esta fotografía, tomada en 1950 los danzantes lucen un atuendo distinto al tradicional, 
sin embargo siguen conservando sus tocados en la cabeza de siempre. (ARAFOLK)

En el caso de Leciñena y en un momento dado, los blusones fueron cubiertos con una chaqueta seguramente de color, para diferenciarla del blusón que llevaban debajo, el tocado de la cabeza es una boina llamada “renacentista” y que tiene su origen en las “parlotas”. Gorras originarias de Flandes y que se difundieron mucho en España a partir del siglo XVI, con la llegada de los Austrias. De hecho y en muchas recreaciones del siglo XVI se utilizan; tanto en España como en Italia, por lo que se cree comúnmente que son de origen trasalpino. Eran usadas tanto por hombres como mujeres, pero generalmente era un tocado militar, pues los soldados acostumbraron a vestirlas. La nobleza también se aficionó a este tipo de prenda y las usaban generalmente decoradas con plumas de colores o joyeles. En el siglo XVII la parlota pasó de moda y los soldados comenzaron a usar sombreros de ala ancha y copa más alta. Según Consuelo Sanz de Bremond la gorra flamenca la trae Carlos V, es grande, muy aplastada y con una vuelta ancha. Se le colocaba muchos adornos y aún hoy, la Guardia Suiza viste parlotas negras en su tarea diaria en el Vaticano. Esta gorra o boina está confeccionado con algodón, lo que la hace muy económica y práctica de llevar.

 

Carlos Maza Albero (Gentileza de su nieta Carmen Gracia Maza)

Por tanto la fotografía del abuelo de Carmen Gracia Maza que aparece en la página de Arafolk y que sirvió en la comparativa de mi entrada anterior (Carmen me envió en una copia, cosa que agradezco) es casi un documento arqueológico pues nos indica entre otras cosas que; siempre según la vestimenta que porta Carlos Maza en 1926, el paloteado tiene una antigüedad que se puede remontar fácilmente a finales del siglo XVI o XVII y que es heredero de una tradición anterior, seguramente pastorada. Por otra parte una fecha que coincide con la idea que tengo sobre el nacimiento de este tipo de manifestaciones en Aragón y que coincidiría con el final del Concilio de Trento.

En esta fotografía, tomada de un desfile celebrado en Florencia (Italia)
recreando una fiesta del Renacimiento. la chica que aparece en primer plano,
 luce una parlota muy similar a las que emplean los danzantes de Leciñena (Zaragoza)


Por otra parte la boina haría juego bien con la chaqueta, con el calzón o seguramente con ambos por lo que pienso que la foto, que efectivamente está coloreada, lo fue con los colores originales y no inventados a gusto del fotógrafo, no hay que olvidar que las imágenes coloreadas comienzan a estar de moda hacia 1910, que son bastante caras en esta época y por tanto si el cliente quería tener un buen recuerdo y dejar constancia de su vestimenta, quería que se pareciera lo más posible a la realidad y esta fotografía está muy bien trabajada. Por otra parte, Antonio Marcén, que nació en 1938 conocía perfectamente cómo iban vestidos los danzantes y se documentó para confeccionar el traje, recuperó la vestimenta de las pastoradas, dejando la boina como elemento distintivo de los paloteadores y representativo por su singularidad del dance de Leciñena.

Cuadro de Rembrandt titulado: "Hombre con boina o "parlota"
 

Las pastoradas son manifestaciones de la religiosidad popular muy antiguas casi medievales y en este caso se circunscribirían a la parte bailado o dance, es decir al diálogo entre el diablo y los pastores, el nombre les viene de las representaciones que se hacían en Nochebuena en las iglesias con motivo del nacimiento de Jesucristo y el anuncio del mismo a los pastores, era entonces cuando éstos iban al pesebre cantando villancicos y recitando poemas para adorar al niño Dios que acababa de nacer. Mientras que el paloteado puede tener varios orígenes, entre ellos el castrense. La parlota que lucen orgullosos los paloteadores de Leciñena, nos habla de un posible origen militar.



martes, 15 de marzo de 2022

Traje de los danzantes de Leciñena (Zaragoza)


Una de las características más singulares de los paloteadores, del dance de Leciñena es su vestimenta. A primera vista llama la atención ese atuendo italianizante que parece fruto de la inspiración de su diseñador, Antonio Marcén Arroyos un famoso modista aragonés del último cuarto del siglo XX que era hijo de la localidad y que en su día colaboró con una de las tradiciones más arraigadas de su pueblo a través del diseño y confección del atuendo de los danzantes. Destaca sobre todo; esas boinas que parecen sacadas de los “Tercios de Flandes”, de la Guardia Suiza del Vaticano o de algunas recreaciones históricas que se llevan a cabo en la Toscana. Pero el traje que lucen orgullosos los paloteadores leciñeneros, está inspirado en la vestimenta antigua de los viejos danzantes de esta localidad situada a la entrada de los Monegros y al pie de la Sierra de Alcubierre. 

En la página de Arafolk en la que se habla sobre el dance de Leciñena, aparece una fotografía sacada en 1926 a un miembro del grupo; se trata de Carlos Maza Albero, quien luce para la ocasión una vestimenta de color muy parecido a la que muestran los paloteadores actuales pero en lugar de blusa, una chaqueta sobre una camisa de color rosáceo, con mangas rojizas y calzón rojo. En este caso, Marcén quiso marcar su impronta sustituyendo la chaqueta por la blusa, que es el único elemento que cambia ya que Carlos Albero luce en su cabeza una boina de los tercios coloreada al igual que la que hoy lucen los danzantes de Leciñena. Mientras que en la vestimenta primitiva predomina el rojo en todas su variantes, en la moderna se combina el rojo con el azul por lo demás toda ella es muy similar. Esta característica hacen de la vestimenta del dance de Leciñena una peculiaridad muy distinta del resto de los tradicionales tajes de los danzantes aragoneses.

Kickleando aquí abajo, se puede pasar a la continuación de esta entrada:

LA "PARLOTA" DE LOS DANZANTES DE LECIÑENA

lunes, 14 de marzo de 2022

Pasacalles dance de Leciñena (12 de marzo de 2022)


Pasacalles del dance y paloteado de Leciñena en honor a Nuestra Señora de Magallón, virgen que se venera en esta localidad zaragozana a los pies de la sierra de Alcubierre

Paloteado de Leciñena en honor a nuestra señora de Magallón (marzo 2022)



Representación del dance y paloteado en honor a:

Nuestra Sra. de Magallón en Leciñena (Zaragoza)

Sábado 12 de marzo de 2022

Según pude recoger, las mudanzas que aparecen en el video son:

“La Revueltilla"

"Los angelitos”

“Tente perro”

“Leciñena”

“A la fuente va la niña”

“El pastorcico”

 

Las melodías de “Leciñena” y “A la fuente” me recuerdan a una copla que cantaba mi abuelo, pero aplicada al dance de Villanueva de Gállego (a escasos 20 kilómetros de Leciñena)

 

Letra villanovense:

“Yo Pensé que asaban carne

en la puerta del rincón

yo pensé que asaban carne

ajos y cebollas son

yo pensé que asaban carne

ajos y cebollas son”

 

Letra de Leciñena:

“San Mateo, Perdiguera

Peñaflor y Villamayor

De todos estos pueblos

Leciñena es el mejor

Porque tiene por patrona

A la virgen de Magallón” 

La mudanza “los angelitos” aunque el título parece muy espiritual y religiosa, el sonido de la música nos retrotrae a marcha militar, a guerra con cierto aire medieval o al menos del Renacimiento.

domingo, 13 de marzo de 2022

Grupo de dance y paloteado de Leciñena


Fotografía de familia del grupo de dance y paloteado que ayer representó en honor a la Virgen de Magallón, que está detrás de ellos en el interior de la iglesia de la Asunción de esta localidad zaragozana. El baile y el dance se rescató, tras tres años de interrupción por culpa de la pandemia. Que nada pueda con nuestras tradiciones y ánimo.


viernes, 27 de enero de 2017

El Llano de la Batalla (entre Perdiguera y Leciñena)

Llano entre Perdiguera y Leciñena (al fondo a la izquierda) donde tuvo lugar la batalla entre españoles y franceses el 24 de enero de 1809. En el centro de la imagen el santuario de Nuestra Sra. de Magallón.

El Barón de Lejeume cuenta en sus memorias que, el coronel Delage avanzó con su columna por la margen izquierda del Gállego hasta Perdiguera donde tuvo que batir a 2.500 hombres después de un reñido encuentro, volvieron por el campo hacia Zuera. “Los vecinos de estos pueblos huyen hacia la sierra soliviantados y atemorizados; bien a encontrar cobijo o refugio, bien a organizar la resistencia en el Santuario de Nuestra Señora de Magallón, junto a Leciñena”. Este será uno de los lugares donde mayores fuerzas se reunirán, de tal manera que por las noches eran visibles las fogatas y hogueras que iluminaban Monte oscuro, desde la misma Zaragoza. Al frente de todo este ejército se encontraba el coronel Felipe Perena.

Guirao Larrañaga relata cómo el Coronel, reúne una corta división de cuatro a cinco mil hombres que tendrá su base precisamente en el Santuario, llegando a ocupar una línea que abarcaba desde Villafranca en el Ebro, hasta Zuera. Puestos de nuevo en contacto Perena y Palafox el 18 de enero, éste firma un plan de operaciones señalando la fecha del ataque combinado para liberar Zaragoza dos días más tarde. Insistiendo en que Perena intentara entrar en Zaragoza por los montes de San Gregorio, repitiendo la hazaña del primer sitio, pero la situación ha cambiado. En estos momentos la zona está ocupada por una división napoleónica y con una presión mayor que la ejercida durante el verano. El oscense conoce las dificultades para desplazar a todos sus efectivos desde la margen izquierda del Gállego, debido a esta importante presencia militar francesa entre Villanueva y Juslibol, pensando que es mejor intentar el ataque por Villamayor. Perena, que se encuentra en Leciñena, se entera por el Alcalde de Zuera, Antonio Nasarre de Letosa, que los franceses se han replegado hacia Villanueva, dejando la villa de Zuera libre, por cual dispone que sus tropas ocupen dicha población. En definitiva se trata de repetir milimétricamente el plan efectuado en agosto.

El 22 de enero el mariscal Lannes toma el mando supremo del tercer y quinto cuerpo, éste a su vez ordena al mariscal Mortier que regrese de Calatayud con la división de Suchet, para que preste apoyo a la de Gazán, ocupado en el bloqueo del arrabal y acuda al encuentro de Perena. En esta situación se produce la ya conocida como “Batalla del llano” que recoge Matías Calvo en su manuscrito publicado por Juan José Marcén:

«Precisamente se hallaba en el Santuario, Perena con unos tres mil paysanos. De Huesca y Barbastro y como unos doscientos hombres de Voluntarios de Aragón y Saboya, que según digeron venían a levantar el sitio, ¡infelices! Tan pronto como los Franceses lo supieron vinieron a verlos, cuando no por quitar Estorbos y vinieron nada menos que un ejército de 16.000 hombres, que todos ellos se hallaron formados en columnas en el llano que se hallava muy cerca de ellos en el cubilar de Cabañas, que estabamos todos los tiradores del pueblo, debe de entenderse cazadores. Tan pronto como rompieron la marcha nos retiramos por las faldas del monte de las mulas, en dirección a Macerado, menos yo que ranque a la Virgen, que se hallaban allí los Padres de familia; pero cuando llegué ya no había otro que los artilleros haciendo fuego».

Matías Calvo escribe que ese día fueron muchos los que quedaron «en las sardas de la Virgen y de Bartolo que en aquellos tiempos estaban espesas de tanta sabina», que esa noche cada uno durmió en la sierra como pudo y donde pudo y, que ese día, murieron en Leciñena treinta y siete personas «además de niños y solteros fue quemada la Casa de Nuestra Sra. de Magallón». El párroco de la localidad dejó certificado que «con motivo del Sitio de la ciudad de Zaragoza y choque o pelea habida en esta mi parroquia de Leciñena en la tarde del día veinticuatro de enero de mil ochocientos nueve, del Ejército francés con el aragonés y español, pereció, rasgaron y se robaron el libro nuevo que hice yo. Los que murieron de y en esta mi Parroquia, en dicho pueblo de Leciñena y su territorio, huyendo a los montes y de dichos ejércitos en calidad de paisanos son treinta y tres»

Todo esto sucede a partir del 24 de enero cuando, los españoles son sorprendidos estudiando cómo llevar a cabo la acción. Mortier se pone en movimiento y pasa por Villamayor, simultáneamente otra columna francesa se dirige hacia Zuera. Seguramente en este contexto se produce una acción que refiere Lejeune cuando cuenta que «algunos millares de aldeanos, que afortunadamente estaban mal dirigidos, se arrojaron un día sobre nuestros puestos y nos causaron un momento de terror pánico. El mismo terror que se apoderó de ellos cuando al instante se presentó el Mariscal Mortier que avanzó en su persecución y huyeron» En este retroceso se tropezaron con Gasquet, que volvía del campo, y mató a unos 500 lugareños. Además el comandante regresó con «excelentes ganados merinos, muy apreciados por la finura de su lana». De los aldeanos combatientes se refiere a ellos como cazadores furtivos, buenos tiradores y contrabandistas que solían inquietarles con sus disparos después de las comidas de los lugareños «la división Gazán se encontraba por así decirlo, sitiada por ellos». Lejeume achaca estas intervenciones a la influencia que tenía el clero de la zona sobre los campesinos, a quienes excitaban continuamente para que les hostigasen; incluso él llego a ver alguno de estos clérigos redoblar su actividad y su ánimo para hacerles fuego a los franceses como un «Ejército de nueva leva pero numeroso y mandado por viejos oficiales (entre los que se encontraba Francisco Palafox, hermano del general), que resistió bien y conservó largo tiempo una actitud amenazadora en la excelente posición que había tomada sobre las alturas de Leciñena. Sin embargo lo atacó tan vigorosamente a la bayoneta, que lo puso en fuga tomando cuatro cañones y matando cerca de 1.000 hombres».
Santuario de Magallón en Leciñena (Zaragoza)


Bibliografía:
Juan José Marcén Letosa, El manuscrito de Matías Calvo. Mira editores, Zaragoza 2000.
Lejeume, Louis-François, Los Sitios de Zaragoza (Edición de Pedro Rújula) en Colección Letras Institución Fernando el Católico, Zaragoza 2009, pág. 50

Guirao Larrañaga, Ramón. Felipe Perena Casayus. Ayuntamiento de Huesca 1999

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