Mostrando entradas con la etiqueta Odón de Buen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Odón de Buen. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de abril de 2024

Derribo en la casa de Odón de Buen (Zuera)

Estas fotografías las hice hace un año aproximadamente, ya por entonces se decía que la casa corría peligro de desaparecer. Hacía tiempo se rumoreaba que su fin estaba próximo, pero parece que ahora ha ido en serio. Según me han contado desde la Fundación Odón de Buen, que es la encargada de mantener la memoria del oceanógrafo se intentó parar el derribo y se estudiaron posibles salidas para el edificio pero, ninguna salió adelante. Parece ser que el fallecido alcalde de Zuera, Luis Zubieta intentó por todos los medios salvarla pero, todo ha sido en vano. Como la casa de Pradilla en la vecina localidad de Villanueva, la casa de Odón de Buen no estaba catalogada de ningún tipo, a pesar de la historia que encerraban sus muros. Es curioso pero hace unos años, en un solar vecino a la casa y que forma parte del conjunto, aparecieron unas pinturas. Se paralizaron los derribos y esto de alguna manera salvó a la casa de Buen, hasta que éstas fueron sacadas de lugar y protegidas, por desgracia la casa no ha corrido la misma suerte, una pena. 

Tanto que se habla de “Memoria histórica” este edificio es un claro ejemplo de ello. La mandó construir un eminente republicano, con los mejores avances de la época como modelo a seguir. Durante la guerra civil; la casa fue incautada y todo lo que había dentro de ella, desapareció. Incluso una importante biblioteca. El mismo Odón de Buen se preguntaba en sus memorias, redactadas durante su exilio en México; que suerte habría corrido el lugar elegido para su retiro.



jueves, 11 de abril de 2024

Derribo de la casa de Odón de Buen en el Heraldo


En una anterior entrada me hacía eco del derribo de la casa en la que casi no llegó a vivir Odón de Buen en Zuera (Zaragoza). Hoy publico la noticia que aparecía ayer en Heraldo de Aragón.

domingo, 7 de abril de 2024

Tres tristes noticias


La vuelta a la normalidad suele traer en ocasiones, malas noticias. Cosas negativas que han ido sucediendo durante tu ausencia y que a veces, se agolpan según el tiempo transcurrido durante el viaje. En este caso son tres las novedades que ha traído el reencuentro. Por un lado el fallecimiento de dos personas de las que guardo un grato recuerdo; la primera se llamaba Ana Marí Millán Murillo. Esta señora hace años me prestó unas fotos muy interesantes de su etapa en la Escuela Hogar en Belchite (Zaragoza) y que dependía de la Sección Femenina en los años del Franquismo. Ella formó parte de las seguramente primeras promociones de jovencitas que iban allí a pasar lo que entonces se llama “Prestación social obligatoria” que era como la mili pero en femenino y que duraba unos tres meses. En este lugar tan emblemático para el Régimen las chicas aprendían labores propias de su sexo, hacían gimnasia sueca, se interrelacionaban y algunas salían capacitadas para desempeñar un futuro laboral, al amparo de las necesidades del Estado. El edificio todavía está en pie y lo pude ver hace unos meses. Allí me dijeron que data de 1950 y que la primera promoción fue en 1951, creo que la foto es de por entonces. Le pedí permiso para donar las imágenes a la propia Ana Mari que me lo concedió, desconocía que estuviera tan mal pero, no he tenido tiempo de mandarlas a Belchite no obstante, hoy público las fotos que me prestó y en las que aparecen las algunas de las labores que allí llevaban a cabo. 

La otra triste noticia es el fallecimiento de Mario Sabaté Aguado, un señor que durante años cuidó de los depósitos municipales en Villanueva y al cual debemos su dedicación. Hace años me pidieron de un programa para la TV aragonesa que colaborara mostrando algún oficio artesano o trabajo rural, Mario se ofreció para enseñar por la tele como se limpiaban las acequias que pasaban por el Término municipal. Quedamos para grabar y llegamos a al ribazo de una de estas acequias. Mientras el cámara y la locutora miraban la mejor toma, Mario, que ya era mayor se puso a la faena, cuando nos dimos cuenta, había limpiado medio brazal. El cámara, al darse cuenta le dijo, “hombre, guarde algo para la grabación” y es que Mario era así. Descansen en paz. 

La tercera no por menos temida y esperada, hace poco que la vi sentenciada no es menos triste por lo que respecta al patrimonio rural aragonés se refiere y es que, la casa que mandó construir en Zuera, el oceanógrafo Odónde Buen para retirarse en ella tras su jubilación y el lugar elegido para escribir sus memorias, según el mismo dijo en su día, ha sido derribada. Según me cuentan estaba hecha en 1926 y fue levantada con pequeños bloques de hormigón, muy sólidos y es la primera en el pueblo que tuvo agua corriente. Me dicen que por dentro no estaba bien pero la estructura, fachadas y muros estaban impecables y sólidos. No era la casa donde nació, ésta se encontraba en la calle Mayor a unos cien metros de allí en las llamadas “cuatro esquinas” pero no me consta que en este lugar haya alguna placa que lo recuerde. El caso es que esta casa fue una novedad en la época, pues lo normal era que se construyeran en adobe o ladrillo las de mejor calidad. Se dice que las personas elegimos donde morir y no donde nacer, en este caso Odón eligió este lugar para morir.

El más vendido en Aragón

Vuelvo a salir en la lista de los libros más vendidos en Aragón, en el apartado de “no ficción” con “Esto no estaba en mi libro de Historia ...