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martes, 27 de agosto de 2024

Cipotegato de Tarazona



La actual representación del Cipotegato en Tarazona, recuerda un poco a los rituales Pharmacos de la antigua Grecia y Roma o a la tradición del Próximo Oriente Antiguo, cuando en Mesopotamia se elegía un “rey” que sustituía al principal gobernante durante tres días y escogido entre los más bajos fondos, al finalizar este período que solía coincidir con el final de año y comienzo del nuevo, aparecía el rey de verdad y el farsante era ejecutado o expulsado de la ciudad a pedradas, que en este caso son sustituidas por tomates. Sin embargo y por el contrario que estos ritos pharmacos, el Cipotegato sale del Ayuntamiento el primer día de las Fiestas y es perseguido por la multitud, cómo preludio del comienzo del “caos”- En este caso, el cipotegato representa al poder municipal establecido que es subvertido a tomatazos dando paso a la fiesta en la que no existe orden y sí, mucho concierto. En este caso en el lictor que encabezaba las procesiones y las marchas de gigantes y cabezudos, se descargan todas las culpas del consistorio. 

Como cuenta Javier Bona: “Ya en pleno siglo XX, los años oscuros eran tan ordenados por el poder que ya nadie casi recuerda, pero el Cipotegato salía cada 27 de agosto por la puerta de la antigua lonja municipal tranquilamente andando y con un pasillo enorme. Solo algunos niños se atrevían a desafiar el poder de este personaje vivo y en permanente evolución lanzándole gallones y después tomates como manda la tradición. Poco a poco con la llegada de nuevos tiempos de libertad, la gente fue tomando la Plaza de España como suya y la fiesta comenzó a tomar cuerpo y fuerza, como se demostró aquel año 1974, cuando todo el pueblo por primera vez lanzó tomates contra la Policía Local, el Alcalde y la Reina de las fiestas de aquél año”. Aquel Cipotegato que era mal visto y al que “solo se le pagaban unas cuatro perras, unas alpargatas y un abono para los toros, ese personaje con más de 250 años de vida, muere en 1987 ya que ese año nadie quiso salir. A partir de aquí nace otro nuevo Cipotegato al que se presentan voluntarios para representarlo gratuitamente y con orgullo, cada año son más”. Larga vida al Cipotegato.




domingo, 5 de mayo de 2024

Cortesías y dance de Grisel (Zaragoza)


Una vez más, el Centro de EstudiosBorjanos ha tenido a bien publicarme algunas fotos que le envié, en esta ocasión con motivo de la celebración de las Cortesías y Dance en Grisel. Una pequeña localidad zaragozana, a escasos kilómetros de Tarazona y que no llega a los 100 vecinos empadronados pero que conserva una de las manifestaciones populares más bonitas de Aragón; como es el dance y las cortesías. Un rito que hunde sus raíces al menos en el siglo XVI.

 

A unos 3 kilómetros de Grisel se encontraba el poblado de Samangos, que era propiedad de los Pérez-Calvillo una importante familia turiasonense entre los que destacan algún obispo local. Mientras que el dueño de Grisel era el Cabildo catedralicio al menos desde 1351. En Samangos, como en Grisel la población era morisca o mudéjar en su mayoría. Parece ser que las condiciones de vida en Samangos no eran muy fáciles así que el poblado fue despoblándose por sus habitantes en varias ocasiones, yéndose estos a vivir a Grisel. Esta medida no gustaba nada al Cabildo de Tarazona, quienes ordenaban “... con todo rigor vuelban los vezinos de Samangos que tienen hacienda de quiñon a vivir en el lugar…”. En estas idas y venidas se produjo la expulsión de los moriscos en 1610. De Samangos según el censo ordenado para el destierro salieron ese 16 de agosto de 1610 unos 40 moriscos, que habitaban 8 casas, quedando así el poblado totalmente deshabitado. Tras esete acontecimiento, el Cabildo asumió rápidamente la repoblación de Samangos conjuntamente con Grisel con cristianos viejos de otros lugares. Pero la historia volvió a repetirse y los de Samangos preferían vivir en Grisel y no donde les había tocado en suerte hasta que por fin, el Cabildo turiasonense cedió y dejó que sus vasallos vivieran en el pueblo de al lado. Hoy el único resto que queda de aquel poblado de Samangos es su Ermita, donde acuden los de Grisel cada 23 de abril en procesión, para conmemorar una tradición inmemorial.

Resulta que en una de estas idas y venidas corría el año 1596, una vez más los moriscos de Samangos se habían venido a Grisel y una vez más, el Cabildo catedralicio de nuevo les ordenaba volver a sus tierras, poniendo como tope para hacerlo el día 23 de abril de ese año. En ese día, los griseleros les dieron a los de Samangos pan y vino (los moriscos en principio no podían beber alcohol) con que acompañar la primera comida, saludándose unos y otros en el camino mientras estaban a la vista. Desde entonces cada 23 de abril, festividad de San Jorge y patrón de Grisel, se va en romería a la ermita de Samangos, donde después de oír la Santa Misa se trae en procesión a la Virgen de las Mercedes, recorriendo los caminos que llevan a Grisel hasta llegar al alto del calvario, cercano al pueblo. Desde la iglesia de Grisel, ha salido otra procesión con la Virgen de la Huerta (que es la patrona de Tarazona). Las comitivas se encuentran a la altura del “juego” y a la salida del pueblo, los abanderados que presiden ambas procesiones se saludan con la bandera y el pendón, realizando las llamadas “cortesías” tras el cruce de ambas imágenes, la virgen de la Huerta cede el paso a la de la Merced y el saludo de los sacerdotes que las acompañan a unos y otros. Al son del pasacalles del dance de Grisel que pasa a encabezar la comitiva, llegan a la plaza donde ante todo el pueblo reunido y con las peanas portando ambas vírgenes presentes, en la puerta de la iglesia, repiten las mencionadas “cortesías” que tanto llaman la atención a quien acude por primera vez a Grisel este día. A continuación se representa el dance y el paloteado y posteriormente, tras entrar las imágenes en el templo parroquial, se organiza una nueva procesión hasta el Ayuntamiento donde se reparte la tradicional “culeca” y se entrega un litro de vino a cada vecino, en recuerdo del que dieron los griseleros a sus vecinos de Samangos hace quinientos años.

 

Según cuenta la página de la asociación cultural la Diezma. Hasta hace unos años, a mitad camino de vuelta de la ermita, el alguacil pasaba lista a los vecinos que habían ido a oír misa y luego una vez en el pueblo, solamente estos tenían derecho al litro de vino, salvedad hecha de las viudas y los enfermos. Los más pequeños acudían a misa con la “culeca” torta hecha de pan dulce con un huevo duro en el centro donde, tras ser bendecidas eran repartidas entre toda la familia. Aquel día la comida era especial y por la tarde se bailaba en la plaza donde se daba de beber vino de una “tineta” esta vez sí, a todo el que lo deseaba.

Durante casi toda la segunda mitad del siglo XX el dance no se representó, fue en la última década del siglo cuando la asociación cultural la Diezma comenzó con la labor de recuperación, unos preparativos que no vieron su feliz culminación hasta 2006, año en que pudo volverse a ver completo el dance y paloteado en honor a San Jorge, parece que contribuyó en esta recuperación no solo la asociación, la Diezma, sino también el interés de los vecinos que aprovechaban la circunstancia de que San Jorge era festivo para poder volver a su pueblo, una localidad que apenas llega al centenar de habitantes en la actualidad. El dance de Grisel es de los llamados “pastorada” con Mayoral, Rabadán, Ángel, Diablo, Cipotegato, y ocho danzantes, llamados paloteadores. Para su recuperación tanto de la música como de las mudanzas se contó con la colaboración de varios de los músicos y paloteadores que lo hicieron por última vez en 1958. Se confeccionaron todos los trajes e indumentarias según los modelos que aparecen en las fotografías que se conservan de los Dances celebrados en 1917, 1927 y 1958 y que son muy vistosos. También para los textos se emplearon manuscritos antiguos escritos por D. Sancho Bailo Tejero, el más antiguo de ellos fechado en 1898. Se volvió a representar completo los años 2007 y 2008 y ha estado presente en la Ofrenda de Flores para el Pilar en Zaragoza, en Expo Zaragoza 2008 así como en numerosos encuentros de dances. En 2009 Ramón Alcaine Baquedano y Manuel Lozano Magallón presentaron el libro “El Dance de Grisel”. Obra en la que se recopila toda la información que sobre el Dance se encontró durante el proceso de recuperación: fotografías, textos, músicas, etc..., junto a la descripción de la indumentaria y accesorios, las mudanzas, actuaciones y textos recientes, partituras musicales, etc., acompañado de casi doscientas fotografías que hacen al libro muy visual; una obra hecha con mucho esfuerzo y cariño por sus autores, con la esperanza de que el Dance continúe vivo. Según contó el mayoral en esta última representación, el Dance sobrevive a duras penas y que este año se habían retirado cinco integrantes de vez, algo que en un pueblo del tamaño de Grisel es importante pero, afortunadamente han podido salir gracias a una familia que se ha apuntado, hice una foto de una de estas familias en las que participan el matrimonio y los hijos. Me llevé la impresión de que el dance de Grisel es uno de los más auténticos en el somontano del Moncayo, no solo por las mudanzas, que tan solo interpretaron un par y el pasacalles, sino por la vestimenta y la representación.


Otra cosa que me llamó la atención fueron las “culecas” que tienen una forma curiosa, con un agujero en uno de los extremos de la torta. Me da la impresión que este agujero tenía en tiempos una función práctica. Me da la impresión que estas culecas se hacían una en cada casa y que un “mayordomo” recorría el pueblo con un enorme palo en el que se introducían las tortas por el agujero al palo que las sujetaba, de esta manera se llevaban después a la iglesia donde se bendecían y luego se repartían.


























domingo, 4 de junio de 2023

Una premonición del atentado contra el cardenal Soldevila



Con motivo del aniversario del magnicidio del cardenal Juan Soldevila Romero, me ha venido a la memoria una anécdota que en su día recogió el cronista turiasonense Jesús Asensio y que viene a ser un tanto premonitoria sobre cual, fue el final de nuestro protagonista. Nació en la localidad zamorana de Fuentelapeña el 20 de octubre de 1843, contaba en el momento de su muerte con casi 80 años de edad. Realizó sus estudios en la ciudad de Valladolid, en cuyo seminario finalizaría la carrera eclesiástica. Se cuenta de don Juan Soldevila que siendo joven sacerdote fue carlista exagerado; pero poco a poco cedió en su intransigencia y se hizo muy amigo del político liberal Germán Gamazo, diputado por Valladolid y ministro en Madrid a quien le debió también su apoyo. Ordenado sacerdote en 1867, el obispo de Orense se lo llevó consigo como secretario y más tarde, lo nombró canónigo. La oración fúnebre que pronunció con motivo de la muerte de la reina Mercedes, esposa de Alfonso XII en junio de 1878 le valió el nombramiento de predicador de Su Majestad y la distinción de caballero de la Orden de Isabel La Católica. El 14 de febrero de 1889 fue designado para el obispado de Tarazona en Aragón, como titular en la cátedra de san Prudencio. Otro turiasonense ilustre, San Atilano fue obispo de su Zamora natal. Estando como obispo titular de Tarazona fue elegido senador del Reino hasta en tres ocasiones como representante del clero episcopal. Compartió obispado en la ciudad del Queiles con el cargo de administrador apostólico de Tudela (Navarra) hasta que el 16 de diciembre de 1901 fue promovido a la sede arzobispal de Zaragoza, como sucesor del cardenal Cascajares.

 

Victor Azagra recoge una noticia sobre el futuro cardenal, que he conocido a través de Jesús Asensio y que paso a relatar. Versa sobre una polémica que tuvo don Juan, durante una visita pastoral a un pueblo de su diócesis, allí encontró un coadjutor que no obedecía a su párroco y obraba a su libre albedrío, oficiando en un oratorio público que existía en una finca particular de algún cacique local enterado de esto, el obispo destituyó al sacerdote. Poco después de esta decisión, Soldevila fue designado Arzobispo de Zaragoza, corría el año 1902 sustituyéndole en Tarazona don José María Salvador y Barrera. Poco después de llegar a la diócesis, don José María realizó una visita pastoral precisamente a la localidad afectada con la decisión de su predecesor y en la cual, los ánimos de sus feligreses se encontraban todavía excitados. Estaba celebrando misa el obispo en la iglesia parroquial, cuando los asistentes comenzaron a proferir insultos, amenazas y frases soeces contra su eminencia, a tal grado de tensión llegó la cosa que don José María tuvo que salir rápidamente del templo y coger el coche que se encontraba en la puerta para trasladarse a otro pueblo. Mientras el vehículo se marchaba con el obispo dentro, los vecinos del lugar apedrearon cobardemente al automóvil, se decía que entre los amotinados había alguna que otra autoridad local y que incluso “el mismo sacerdote, objeto del anterior castigo, capitaneaba a las masas agresoras”.

 

Bibliografía:

Forcadell, Carlos: “El asesinato del Cardenal Soldevila 1923” en Tiempos de Historia, núm. 47, octubre 1978 (págs. 16 – 23).

Real Academia de la Historia sobre Juan Soldevila Romero:

http://dbe.rah.es/biografias/8336/juan-soldevilla-romero

Jesús Asensio Coscolín (Administrador) “Fotos antiguas de Tarazona (Zaragoza) y sus gentes” (Facebook).

lunes, 10 de abril de 2023

Fotografías Viernes Santo en Tarazona (Zaragoza)


Para terminar un video con las fotografías que pude hacer en la tarde del viernes Santo 7 de abril en Tarazona alrededor de los actos de la Semana Santa en esta ciudad. Entre las imágenes que más me llamaron la atención se encuentran las de niños curiosos, expectantes a que aparecieran los encapuchados. Hoy día no les tienen tanto miedo como cuando yo era un crío. Niños participando en la procesión con los instrumentos de la Pasión como aprendiendo lo que harán de mayores o tocando el tambor. Jovencitas con mantilla aragonesa y el traje típico del luto aragonés, en contraste con las adultas con mantilla, tengo que reconocer que será por influencia de mi paisano Francisco Pradilla, pero el caso es que siento cierta atracción por este atuendo en Semana Santa, me resulta muy fotogénico. Me llamó la atención que los cofrades que portaban y acompañaban al cristo yacente, lucían en sus blancas capas la Cruz del Santo Sepulcro. 

El marco “incomprable” del paseo de la catedral que da al río Queiles y la ribera de éste con la torre de la Magdalena al fondo que hacen del sonido de los tambores, un ruido que penetra en los oídos de tal manera que, aun pasada la procesión resuenen sus ecos todavía unas horas. Un efecto que se reproduce por las estrechas y empinadas callejuelas del casco histórico. Los penitentes “ensacados” que nos retrotraen, a una imagen de la Semana Santa que creíamos que estaba desaparecida: con sus pies descalzos, sus cadenas y cargando cruces. Los viejos socios del casino Turiasonense, asomados a los balcones del Centro para ver pasar la procesión como espectadores privilegiados. La banda de música con sus sones. Los alabarderos con su pequeño centurión al frente, que aguantó toda la procesión como si fuera un auténtico soldado y que luego se reveló como auténtico protagonista de la jornada, cuando le tocó dar tres vueltas al sepulcro de Jesucristo sellando de manera simbólica su tumba y dando por finalizados los actos del Viernes Santo y de toda la semana de Pasión. Imágenes que reflejan la devoción, la tradición y el respeto que les infunde a los turiasonenses la Semana Santa con su obispo a la cabeza. Intentaba captar las imágenes más representativas de la ciudad como fondo de los pasos de la procesión, algunas tallas auténticas obras de arte por cierto. Muy bonita y muy representativa esta procesión de Viernes Santo en Tarazona. 

Como banda sonora de este vídeo, en esta ocasión he preferido acompañarlo con la adaptación de la Saeta de Machado, interpretada por Serrar y adaptada a la música para Banda como marcha de procesión.

Viernes Santo en Tarazona: “Sellado del Sepulcro”


Los actos del viernes Santo en Tarazona (Zaragoza) se cierran con el “Sellado del Sepulcro” donde se coloca el cuerpo yacente de Jesucristo, al final de la procesión del Santo Entierro. En este momento cobra sentido todo lo realizado en la tarde del Viernes desde que Jesús es descendido de la Cruz hasta que vuelve de nuevo a la iglesia de San Francisco, para ser depositado en la urna y es que todo gira en torno al pequeño legionario que encabeza a la compañía de alabarderos que vestidos de romanos, escoltan al Santo Cristo durante toda la tarde. Este pequeño centurión será el encargado de sellar el sepulcro dando tres vueltas al mismo y dando fin a la Semana Santa turiasonense.

 

Nos acompaña en esta ocasión la música del maestro Abel Moreno con su obra dedicada a la Hermandad de los Estudiantes de Sevilla.


domingo, 9 de abril de 2023

Procesión Santo Entierro en Tarazona (Zaragoza)



Procesión del Santo Entierro

Tarazona (Zaragoza) Vienes Santo 7 de abril de 2023

Desfile de todas las cofradías en la salida de la Catedral y a su llegada a la plaza de la Constitución.

La procesión de viernes Santo en Tarazona es quizás una de las más bonita de Aragón, en ella se unen el estrépito de los tambores en torno al rio Queiles, los pasos y sobre todo la devoción de quienes participan en ella.

Banda Sonora:

Moreno Gómez, Abel & Rubén Navarro Gonzalo “Al Santo Cristo” Compuesta en 2004 en honor al Santo Cristo de la localidad zaragozana de Magallón, próxima a la ciudad de Tarazona, como marcha de procesión para la Semana Santa.

Desfile de la tamborrada celebrada en Tarazona en 2014

https://www.youtube.com/watch?v=YQbOMV7Zauk&t=1043s

Acto del descendimiento de la Cruz en Tarazona (Zaragoza)


Solemne acto del descendimiento de la Cruz, anterior al Santo Entierro de Jesucristo en la tarde del Viernes Santo en Tarazona (Zaragoza). La ceremonia se desarrolla en la iglesia del convento de San Francisco y, tras unas breves palabras comienza con la jura y promesa de los nuevos hermanos para seguir con el descendimiento de Cristo; que es trasladado a la peana donde será escoltado por los alabarderos, mientras la gente pasa a venerarlo. 

Como banda sonora se escucha la obra de Óscar Navarro González “Hosanna in Excelsis”. Durante el descendimiento de Jesús, una coral de la localidad interpreta un himno y posteriormente, los sonidos de los tambores y trompetas de los alabarderos de Tarazona.

lunes, 15 de agosto de 2022

Incendio en el valle de la Huecha (Zaragoza): Muela de Borja y El Buste

El incendio avanzando con fuerza por la muela de Borja (Zaragoza)

Entre Borja y Maleján (Zaragoza) la Guardia Civil me cortó el paso y me desvié por la carretera que une la capital de la comarca con Mallén y que bordea la muela. Tras salir de Borja en dirección a Fescano pude ver las primeras más llamas que habían sobrepasado el Santuario y se dirigían hacia el norte y como unos helicópteros trataban de impedirlo. Al llegar a Mallén tomé dirección Navarra hasta el cruce que lleva a la localidad de Ablitas. A la altura de su famoso “neocastillo” pude observar la extensa panorámica del incendio que rodeaba la muela entre Borja y El Buste y que amenazaba con unirse a la altura de esta última localidad zaragozana. Un poco más apartado hacia el sur, una enorme columna de humo se levantaba delante mismo del Moncayo, era el incendio de Añón, la zona cero de la catástrofe. Allí estuve un rato entretenido hablando con un señor que sabía mucho de fuegos, había sido trabajador en Fosforera Española en Tarazona y él me contó cómo había visto repostar los hidroaviones en el pantano del Val, además me traslado el temor extendido de que si viraba el viento un poco de Cierzo a Bochorno es decir, de Noroeste a Este las llamas llegarían al Moncayo, no nadaba descaminado el hombre y por muy poco no llegó el incendio a la Montaña.

El incendio desde el neocastillo de Ablitas (Navarra9

Columna de humo procedente del término de Añón

La Quema desde Mallén (Zaragoza)

Vista cais panorámica del incendio, a mano izquierda el Buste y a mano derecha Añón


Incencio en el valle de la Huecha (Zaragoza): Borja

Ainzón

Ayer de parte tarde me acerqué hasta el incendio que se estaba produciendo en el valle aragonés del río Huecha, lo nombro así porque el recorrido de “la quema” ha sido casi todo el cauce de este afluente del Ebro desde su nacimiento en Añón (Zaragoza) hasta cerca de Mallén que está muy próximo a su desembocadura, casi 30 kilómetros. Ya por la autopista se percibía el olor a leña quemada y una espesa neblina cubría desde el Moncayo a mi izquierda a los montes del Castellar situados a mi derecha. Opté por acercarme a la zona desde el Pozuelo, al sureste de la comarca incendiada. Tras pasar este último pueblo y tomar la bajada hacia Bureta, ya se percibía claramente la magnitud de la tragedia. Toda la muela de Borja envuelta en humo y el tramo del valle desde Ainzón hacia el Moncayo, cubierto por una espesa neblina provocada por el siniestro. Las llamas habían pasado por detrás de Borja, dejando su rastro en el Santuario de Misericordia y por la ladera de la Muela, se dirigían hacia el norte.

Bureta en humo, envuelta

La muela de Borja rodeada por el fuego


El fuego había sobrepasado Borja y se dirigía hacia Mallén

Una extensa columna de humo no dejaba ver el Moncayo


León Pérez Ledesma

Tengo una pequeña debilidad con los nombres de calle dedicados a personajes con trascendencia local, pero este es un caso especial. La calle...