sábado, 17 de agosto de 2019

Godojos en blanco y negro



Cuando saqué esta foto, me vino a la mente como habría sido la misma toma en los años cincuenta o sesenta del siglo pasado, en BN con el castillo airoso sobre el caserío como queriendo tocar las nubes y una tierra dura a su alrededor, un paisaje español de los años cincuenta pero en el año 2019, un paisaje anclado en tiempo, un castillo de los que le gustaba fotografiar a Ortiz de Echague

miércoles, 14 de agosto de 2019

Godojos Ayer y Hoy



Ambas fotografías corresponden al mismo pueblo, Godojos. Casi en los confines de la provincia de Zaragoza, en dirección a Guadalajara, entre Alhama, el pantano de la Tranquera y los baños de Jaraba se levanta este pequeño lugar de apenas 50 habitantes tocado por la despoblación. Nunca debió ser muy grande pero se adivina que en alguna época aun tuvo su vidilla. El pico de población en el siglo XX fue de 500 vecinos en 1930. En la década de los Ochenta no superaba los 100.

Ambas instantáneas están tomadas sobre el mismo lugar, aunque con algunos metros de diferencia. La primera aparece publicada en la obra “Aragón Pueblo a Pueblo” de Alfonso Zapater y la segunda la hice yo hace uno días. En la de Zapater todavía se puede ver cierta actividad en la plaza, un par de remolques, una tiendecilla e incluso se vislumbra un bar, todo ello presidido por el impresionante torreón medieval y la torre campanario de la iglesia. (La fotografía debió tomarse entre 1980 y el 84, es decir hace unos 35 años aproximadamente).

En la fotografía más reciente los árboles han crecido y tan apenas dejan ver la plaza, llena de coche aparcados, la instantánea fue tomada un domingo, habría que verla un martes a la misma hora. No existen ya ni la tienda, ni tampoco hay atisbo de bar. El torreón medieval sigue igual, con la pintada de “Viva los quintos del 49” pero la torre parroquial ha cambiado bastante de fisonomía, se ha reformado y el remate se ha cambiado por otro más sólido. Los coches son un espejismo como digo y tan solo un señor estaba sentado a la sombra del árbol en uno de los bancos que hay bajo ellos y que ya existen en la primitiva foto.

Ambas fotografías resumen lo que ha sido el Aragón rural en los últimos treinta años, la transformación de una sociedad netamente agrícola a una de servicios, un pequeño pueblo que se ha convertido en una segunda residencia para los fines de semana y poco más.

El Roncalés



El orfeón Julián Gayarre, acompañado por los hermanos Artuch (Mikel y David) originarios de Vidangoz (una de las villas roncalesas), interpretan "El Roncalés" Zortzico compuesto por Salvador Ruiz de Luna para Alfredo Kraus, quien lo interpretó en la película "Gayarre" (1984). Este vídeo fue grabado por Rafael Ezker en la iglesia de Santa María de Roncal el sábado 9 de agosto de 2019.

sábado, 10 de agosto de 2019

La corza de Sertorio y otras leyendas

La corza blanca encontrada en el Moncayo hace unos días


Parece ser que esto de encontrar corzas de color blanco en Aragón viene de lejos, independientemente de la leyenda recogida por Becquer, se cuenta que el general romano Sertorio (aquel que se hizo fuerte frente a Pompeyo en el Valle del Ebro y erigió su cuartel general en Huesca, entonces llamada Osca) encontró en cierta ocasión una corza de este color o unos celtíberos se la ofrecieron porque ellos consideraban a este animal sagrado. Él la adoptó (los romanos eran muy dados a recoger divinidades de la tierra para luego asimilarlas a las suyas) y no solo eso, sino que además se hacía acompañar por el animal en todo momento, pues según él decía a sus hombre, la diosa romana Diana le hablaba a él a través de la corza, dándole sobre todo consejos militares. Se cuenta que en cierta ocasión el cérvido se extravió en el fragor de una batalla, lo que dejó desorientados a los soldados sertorianos. En ese momento el general hizo que la corza reapareciera milagrosamente para que de esta manera, infundiera ánimo en los indígenas de su ejército.


En cuanto a la leyenda becqueriana, ésta me recuerda mucho a una leyenda, típicamente aragonesa que contaba mi madre. Un mozo de un pueblo se puso a festejar con una moza, cuando la cosa trascendió los amigos le advirtieron de que aquella chica era una bruja y que tenía poderes sobrenaturales. El enamorado joven no hizo caso de las habladurías y siguió adelante con su romance. Cierto día estando en la cuadra de su casa, echando de comer al ganado observó una extraña cabra que se encontraba subida en lo alto del comedero de los animales, el mozo enfurecido le lanzo un palo al animal dándole en una pata, mientras éste desaparecía de la escena.

Ese día por la noche le tocaba ir a festejar con su novia, así que se arregló y fue a casa de la joven. Le recibió en la puerta su madre diciéndole que la chica estaba en la cama, el preguntó ¿Qué le pasaba? Entonces la madre de la joven le contestó que de repente le había entrada un dolor muy fuerte en una pierna y que apenas podía moverse. Fue entonces cuando el novio se acordó de la escena de esa tarde en la cuadra y de los dichos de sus familiares y ahí acabó el festejo.

viernes, 9 de agosto de 2019

Villanovenses en campos de concentración nazis


En el día de hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE) publica el listado de los 4.427 españoles muertos en los campos de concentración nazi de Mauthausen y Gusen, en Austria. El objeto de dicha publicación es la de “facilitar a los familiares su registro como fallecidos”, estatus que hasta ahora no poseían.




Entre los mencionados se encuentra un villanovense; Francisco Ruiz Teresa que murió en el campo de Gusen (Austria) en 1941, lo que no deja de ser también un pequeño homenaje a su memoria. Francisco había nacido en Villanueva el 31 de marzo de 1906, pero residía en el Castellar, razón por la cual aparece en el listado del BOE. Como vecino de Zaragoza, pues este monte se encuentra dentro del término zaragozano. Huyó a Francia en los primeros días del Alzamiento dejando en el pueblo a su mujer y su hijo (Paco) recién nacido, ya nada más se supo de él, tan solo que terminó en el campo de concentración de Mauthausen.

Hace poco me dieron los datos de otro posible vecino de Villanueva  fallecido en otro campo de exterminio nazi, en este caso en el de Buchenwald. Su nombre era Antonio Barón y según me contaron había una confusión en cuanto a su domicilio pues se dudaba entre Villamayor y Villanueva de Gállego (algo que suele ser bastante habitual, sobre todo en Correos). El caso es que ni en Villamayor ni en el barrio de Montañana hay nadie con ese apellido “Barón” al menos nacido a principios del siglo XX. Sí que es cierto que en Villanueva  hay personas con el apellido “Barón” y en su mayoría proceden de Castejón de Valdejasa.

Hasta hace unos años vivió en Villanueva un señor que llegó a ser muy popular entre el vecindario que se llamaba Pablo Barón, Pablo era pintor, tanto de brocha gorda como haciendo pinitos con el pincel, famosos son sus cuadros de paisajes que adornan muchos hogares villanovenses. Según me contó en alguna ocasión, pues éramos familia lejana, se crio en una torre de Montañana e iba como alumno a la escuela que tenían los cartujos, éstos le enseñaron el oficio con el que luego se ganó la vida en Villanueva, es posible que Antonio Barón hubiera sido hermano suyo y que figurara como última residencia Villamayor o Zaragoza o ya viviera en Villanueva pero fuera menor de edad o marchara al otro lado siendo muy joven. El caso es que ahí está la incógnita que, de confirmarse, elevaría a dos villanovenses exterminados por los nazis.

jueves, 8 de agosto de 2019

Paloteado en Pallaruelo de Monegros (Huesca)



Gracias a la atención de José Luis Mermejo que me ha enviado cuatro videos tomados por él mismo el pasado 6 de agosto de 2019 en las fiestas de su pueblo, Pallaruelo de Monegros (Huesca). Se trata de la representación del Paloteao en honor a San Salvador.

En una sola película he reunido el pasacalle ejecutado por los niños aprendices de paloteadores y el mismo en la procesión por los danzantes mayores. Luego la intervención del Diablo y el Ángel y para terminar el Degollaú.

Según me dice José Luis, en esta localidad hay mucha tradición en cuanto al a representación del dance y del paloteao es más, en él participan hasta treinta personas del casi centenar de vecinos que quedan en el pueblo, se podría decir que hay casi más paloteadores que vecinos.

Sin duda se trata de un bonito documento gráfico de una de las costumbres más arraigadas y también olvidadas de nuestra tierra.

martes, 6 de agosto de 2019

Sertorio: La forja de un mito

Ruinas de Rodén viejo (Zaragoza), se dice que bajo sus piedras se esconde un campamento sertoriano

Una vez dominado el Valle del Ebro por las legiones, el paso siguiente sería penetrar hacia la Meseta. Hasta el año 138 a. C. la presencia transalpina en la depresión fue casi exclusivamente militar y se caracterizó por concentrarse en el mantenimiento de la paz mediante la ley o la fuerza, así como por la explotación de los recursos económicos, sin que apenas se asentara población civil. Paralelamente a la ocupación castrense, la población autóctona iba adoptando paulatinamente las formas de vida de la metrópoli, sobre todo los artículos de consumo como el vino y el aceite. Los yacimientos de la época muestran productos artesanales procedentes de Italia como la vajilla de mesa de engobe negro, conocida por «campaniense». También se construirán importantes vías de comunicación como la calzada que comunicaba el centro del valle con Osca e Ilerda con Tarraco, construidas entre los años 118-114 a.C. El río Ebro se convirtió en navegable para embarcaciones de poco calado que llegaban hasta la Rioja. De las decisiones del Gobernador instalado en Tarraco (actual Tarragona) dependían los indígenas peninsulares. Estos recibían anualmente su visita de inspección en la cual se impartía justicia y administraba la comarca. Uno de los bronces de Contrebia es un ejemplo claro de ello; aunque lo redacte el Senado local, el documento posee numerosos tecnicismos del derecho romano que lo delatan. Los nativos conocían latín, aunque en su mayoría utilizaban su lengua nativa y nombres vernáculos, algo que se puede apreciar en el Bronce de Áscoli, aunque en dicho documento también aparecen nombres latinos.

En torno al año 100 a. C., la metrópoli  romana está dividida en dos facciones; la de los Populares encabezada por Mario y Cinna y la de los Aristócratas u Optimes liderada por Sila. El Valle del Ebro será escenario principal en esta guerra civil que se desata en la Urbs y que se trasladará a tierras hispanas, destacando en estas operaciones Quinto Sertorio. Este general había nacido en Nursia hacia el año 123 a.C. en la región italiana de la Sabinia, cercana a Roma. Comenzó su Cursus Honorum al servicio de Mario, luchando contra cimbrios, teutones y destacando por sus cualidades castrenses. Tras adherirse al llamado Partido Popular romano pudo sobrevivir al asalto de Roma protagonizado en el año 88 por el Aristócrata Sila, lo que fue considerado en su momento todo un sacrilegio. El nuevo dictador se encaminará hacia oriente, donde realizará una brillante campaña militar contra Mitríades VI, de la que regresará con los laureles del triunfo y un gigantesco botín, es el triunfo definitivo de la facción aristocrática. A su regreso se enterará de que Cinna, a quien habia dejado al frente del gobierno de la Ciudad Eterna, se había aliado con el popular Mario y que ambos habían enviado a Sertorio a Hispania Citerior con el cargo de Pretor. Los optimates acusan entonces a los populares de haber abusado del poder durante la ausencia del César y comienzan entonces una campaña contra sus contrarios, entre los que se encontraba el Pretor de la Tarraconense. En el año 82 Sila publica la Lex Valeria que le permite ocupar la Dictadura por tiempo ilimitado y evita que sus enemigos puedan defenderse mediante la intercesión de los llamados tribunos de la plebe. Tampoco podrán apelar a los comicios romanos en caso de ser condenados a muerte, en definitiva se inicia la represión con listas de proscritos y condenados a muerte entre los que se encuentran la clase adinerada de los caballeros, a quienes se les confiscan sus fortunas.

Sertorio que durante su mandato como Pretor se había sabido ganar la amistad de los indígenas, con una conducta inteligente y moderada que le permitiría acercarse a la mentalidad de los hispanos. Cuando fue cesado por orden de Sila en el año 81 pudo hacer frente a las legiones en el valle del Ebro, ya que para él era un punto estratégico por ser el centro de la ruta hacia las Galias, sin embargo fue traicionado por el general romano Cayo Annio Lusco, quien consiguió expulsarle de la península. El general sabino embarcó con sus tropas en Cartago Nova con el propósito de trasladarse a la Mauritania Tinguitana. Una vez en territorio del actual Marruecos se ganó la confianza y amistad de las tribus mauris (moros) y organizó un ejército formado por exiliados romanos y africanos. Un año después de su marcha al norte de África, volvió a la península desembarcando en Baelo consiguiendo el apoyo inmediato de los lusitanos.

Derrotará al gobernador de la Bética afianzando su poder. Sila responderá enviando a la Hispania a Quinto Cecilio Metelo Pío, al mando de dos legiones. Pío sufrirá una primera derrota en Lacóbriga, (Lagos) viéndose obligado a retroceder a la línea del Guadiana. Corre el año 77 a. de Cristo y el poder de Sertorio se encuentra en su apogeo tras las victorias en las ciudades de Bilbilis (Calatayud) y Contrebia. En sus manos se encuentra todo el territorio ibérico, arrebatándole el dominio a Roma. Se hace fuerte de nuevo en el Valle del Ebro y controla, a excepción de algunas ciudades costeras todo el interior de la Citerior. Encontrará importantes refuerzos gracias al apoyo del general romano Perpenna y de las tribus celtíberas unidas a él, atraídas mediante el tradicional pacto de fides. Se calcula que llegó a tener bajo su mando directo unos 60.000 infantes y 8.000 jinetes. Movidos por estos fuertes lazos clientelares Tito Livio menciona como los soldados íberos arriesgaron sus propias vidas para salvar la de Sertorio, para quien en cierta ocasión construyeron con sus propios cuerpos una torre humana, que sirvió al general para escalar las murallas de una ciudad y refugiarse en ella. Se cuenta también que se hacía acompañar de una corza blanca, animal sagrado que representaba a la diosa Diana y se dice que esta última, daba consejos militares a Sertorio a través del cérvido. En cierta ocasión extraviada el animal en el fragor de una batalla, el Sabino hizo que reapareciera milagrosamente para que de esta manera, infundiera ánimo en los indígenas de su ejército. De nuevo los conceptos fides y devotio aparecen unidos. De nuevo los conceptos fides y devotio aparecen unidos. 
  

Huesca, la capital de Sertorio en Hispania

Gascón Ricao, Antonio. “El hechizo de El Castellar” en Cuadernos de Aragón nº 35. Institución Fernando el Católico & DPZ. Zaragoza 2007.
Utrilla Miranda, Pilar. Gran Enciclopedia Aragonesa, tomo XI (1981)  “Sertorio”, págs., 3063-64.

Garcia Morá, Félix, Quinto Sertorio, Roma Edit. Granada 1991.
Aguilar, Joao, Sertorio. Un general contra Roma, Edhasa 2009. (novela)

sábado, 27 de julio de 2019

Vozmediano treinta años después




La fotografía pequeña es de hace treinta años, un servidor es el de camiseta blanca y mucho pelo el otro es Jesús Peralta, maestro de la música y director de la banda de Villanueva de Gállego y natural del Moncayo. La imagen corresponde a un día que fuimos a ver el "Nacedero del Queiles" y a la vuelta nos hicimos la foto con el castillo de Vozmediano al fondo.

La fotografía grande es de ayer, con otra máquina y con otro objetivo claro, aunque ambas eran de la misma marca y de parecido diseño, Olympus.

En el recuadro de bolitas he querido señalar la zona del muro del castillo que se desprendió hace ahora un año y que se aprecia en la foto grande. Por lo demás la estructura del castillo no ha cambiado mucho, aunque el grado de deterioro es mayor. El paseíco hasta el nacedero está lleno de árboles que forman un bonito paseo y que disimulan un poco la piscifactoría que ya por entonces funcionaba y además dan al paraje un entorno idílico y agradable.

Como se salvó el retablo de Grañén (Huesca)



En la anterior entrada de El Rebabillo, incluí como según Apeles Fenosa rescató el retablo de Robres (Huesca), en la cual decía lo siguiente: “La Generalitat puso a disposición de [Apeles] Fenosa un camión, un chófer, un soldado y un arma [con ellos] recorrió Cataluña y Aragón, a menudo con su primo Ramón Florensa y así salvó del fuego, a veces en el último momento muchas obras maestras. En el semanario Mirador 27, el periodista Roe publicó una entrevista con Fenosa bajo el título “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” y así, en palabras del escultor describía sus heroicas actividades: “Intentamos salvar el tesoro artístico de Huesca y de Zaragoza poniendo remedio en la medida de lo posible a las destrucciones de la guerra y de la revolución. Intentamos salvarlo y posteriormente, una vez acabada la guerra lo devolvimos al pueblo de Aragón, después de haber procedido a los trabajos de restauración necesarios, como homenaje y testimonio de amistad y solidaridad del pueblo catalán”. Prosigue relatando Fenosa; “Es un trabajo ingrato y no comprendido por la gente. Un día me confundirán con un ladrón o por alguien que se dedica al pillaje y me matarán”. Ingrato a causa de los que, sabiendo todo esto y sin haber hecho nada para salvarlo, una vez que ven que está a salvo le tratan de ladrón y de vampiro de un pueblo [él mismo era consciente de lo que estaba haciendo y también otros]. “He recibido una carta [se explica él] de un individuo que nos acusa a todos los catalanes de aprovechar las circunstancias actuales para expoliar a un pueblo que no sabe lo que tiene”.  “A Grañén (Huesca) llegamos cuando estaban partiendo los trozos de un magnífico retablo, espléndido para hacer leña. Trozo a trozo lo recompusimos hasta la última astilla. Pero lo más bello, lo más precioso, ya se había perdido”.

Según la documentación conservada en la Causa Nacional referente a Grañén y que se encuentra en el Archivo Histórico Nacional (Madrid) la iglesia fue utilizada como cárcel y «al entrar las fueras de Carlos Marx, fueron profanadas la iglesia y ermita, siendo llevadas las imágenes en dirección al rio, donde tenían instaladas las cocinas, ignorando lo que hicieron con los objetos de valor que en las mimas había». Fueron los miembros del comité revolucionario local los encargados de realizar las incautaciones y se sabe que «fueron asesinadas seis personas». En otro apartado de la misma Causa se dice que las imágenes y objetos de cultos, se utilizaron como leña para el horno con el fin de «cocer el pan». Se dice que la profanación de la iglesia se produjo una vez constituido el comité revolucionario local e integrado «por individuos del pueblo pertenecientes a la CNT y a la UGT.» pero que fueron «milicianos» integrantes de la columna Carlos Marx y del POUM, los que profanaron la iglesia y la ermita de san Julián. En definitiva y según la Causa Nacional, los milicianos de la columna Carlos Marx y pertenecientes al POUM, eran quienes controlaban la situación en el pueblo y los responsables últimos de lo que allí sucedía.

Iglesia de Grañén (Huesca)

La profesora de la Universidad de Zaragoza doña Carmen Morte escribe en  “El retablo mayor de la iglesia parroquial de Grañén” dentro del libro Catálogo de la exposición del mismo, tras su restauración en 1992 (editado por la Diputación Provincial de Huesca). Hasta 1936 se conservaban en la iglesia de Grañén la imagen original del titular, el apóstol Santiago y algunos restos de la pintura gótica, envolviendo el remate del retablo como atestiguan fotografías realizadas antes de esa fecha. «En Julio de ese año, el Departamento de Bellas Artes del Gobierno de la República ordenó desmontar el retablo y trasladar las tablas de pintura [del mismo] a Barcelona. Entre 1936 y 1939 las pinturas estuvieron depositadas en el Palacio Nacional de la ciudad condal [actual Museo nacional de arte de Cataluña], tal como atestiguaban los albaranes que llevaban las tablas pegados en el reverso». El Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, trasladará estas obras a Zaragoza en junio de 1939, una vez finalizada la guerra y poco después vuelven a Grañén. Llegando a la década de 1980 muy deterioradas, por lo que es necesaria su rehabilitación. «De acuerdo a los documentos fotográficos anteriores a 1936, en el sotobanco había más de las seis tablas [que han llegado a nuestros días] con figuras de apóstoles que hoy no se conservan. Para la profesora es muy posible que antes de la vuelta del retablo a Grañén, se acometiera una restauración de las pinturas, a la vez que se hacían de nuevo la mazonería y la imagen de Santiago que hoy se conservan en la iglesia del pueblo. La última restauración de la obra  se realizó entre diciembre de 1986 y abril de 1989, restaurando las tablas de pinturas a excepción de las situadas en el guardapolvo.

Si hacemos caso a esta información Apeles no iba por libre sino todo lo contrario, estaba al servicio de la Generalitat y del gobierno de la República, depositando las obras allá donde le dijeron que debían estar, Faltan elementos pero de éstos nada se sabe, si fueron quemados con el resto de obras en el horno de Grañén o salieron de Cataluña una vez depositadas en Barcelona, por lo menos gran parte del retablo se ha recuperado, lo que también hace pensar que seguramente el fin altruista no lo era tanto. No obstante Fenosa se defiende antes de ser atacado y ya se sabe el viejo proverbio que dice "Acusatio non petita..." pero con todo hay aparece como un héroe, ya se sabe que de héroes a villanos tan solo hay un paso.



Referencias:
Sobre Apeles Fenosa:


Sobre la iglesia de Gañén (Huesca):


miércoles, 24 de julio de 2019

La Universidad San Jorge ayer y hoy




Hace unos días encontré la fotografía inferior, tomada desde el puente de la autovía entre Zaragoza y Huesca, a la altura de Villanueva. La imagen es de 2005, la derecha todavía se ve la enorme explanada sobre la que hoy se levanta la universidad San Jorge, totalmente plana, nadie ni nada hacía suponer hace casi 15 años la foto superior con el campus arbolado. El tráfico sigue siendo parecido, lo cual es significativo y las empresas siguen siendo más o menos las mismas ¿Efectos de la crisis? o ¿Descripción gráfica de lo que ha sido este país desde que se inició el siglo XXI?

La imagen superior es de hace unos diez días más o menos.

viernes, 19 de julio de 2019

Vuelta a las escuelas del Comercio

En la fotografía superior; solar que corresponde a las escuelas del Comercio (foto inferior y tomada hace un año)


El otro día volví por el Barrio del Comercio, en Villanueva de Gállego. Hacía un año que no pasaba por allí y tal como me temía, donde se encontraban las escuelas ahora existe un solar puro y duro, ya me lo habían advertido. Un vecino me dijo que en ese solar querían hacer un área de descanso y un merendero para los muchos ciclistas que pasan por ahí y la gente que va por el corredor verde del Gállego, que también pasa muy cerca del lugar.

En el centro del cuadrado de puntitos es donde se encontraban las Escuelas, justo en la intersección entre la cabañera (O/E) y el camino que une San Juan de Mozarrifar y el Comercio (S/N) barrio que queda fuera del área seleccionada, a mano derecha. Estas se encontraban junto al caminito bordeado de árboles que aparece como prolongación de la cabañera y que va en dirección al río, en el lado digamos de San Juan. La foto es de 1927 y en el lugar donde luego se levantaría el edificio ya parece que había otra construcción que según me dijeron, pertenecía al dueño de la Papelera de las Navas en el Batán , siguiendo el camino de San Juan más a la izquierda de la imagen.

Quisiera pedir al Ayuntamiento tan solo una cosa si es posible y antes de que hagan las obras, realicen catas en el terreno por si en un nivel inferior se encuentra algún resto arqueológico, cosa que no sería de extrañar pues, aunque las escuelas eran de 1935-40 anteriormente, y según la foto del vuelo de la Confederación Hidrográfica del Ebro realizado en 1927, en ese solar ya había un edificio. Sería muy interesante al menos datar que había en ese lugar antes de las escuelas.

Espero que con el nuevo consistorio las cosas cambien un poco porque de seguir así, nos quedamos sin patrimonio.


Fotografía del solar y las escuelas desde el camino de San Juan

martes, 16 de julio de 2019

Luces y sombras del patrimonio desaparecido en Aragón, durante la Guerra Civil

http://www.granen.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/idpag.76/relcategoria.460/relcategoriainicial.459/idmenu.1106/chk.c80a3a11b34f4c86de813499135b161c.html


Hace unos días un iluminao me decía que estaba cargado de odio hacia los catalanes porque dije lo que dije en mi anterior entrada, pues bien cuando hay que reconocer las cosas hay que hacerlo y buscando información sobre el patrimonio aragonés desaparecido durante la Guerra civil, he encontrado este enlace correspondiente a la página web “Desde Monegros” en el que se recuerda la labor que hizo un catalán en 1936 para salvar algunas obras de arte en la comarca de Monegros. Dentro de la cautela que merece la declaración del personaje, un escultor barcelonés llamado Alepes Fenosa, me permito reproducir parte de lo que aparece en dicha página para contextualizar el ambiente que se vivía en esa época y sobre todo para exponer que la gente era más consciente de lo que nos parece sobre lo que estaba ocurriendo, bien es cierto que lo expuesto por Fenosa está escrito en sus memorias, años después y seguramente en otras condiciones a las que se vivieron durante la Guerra, no obstante ahora no vamos a dudar de su buena fe, entre otras cosas porque hay cosas del reportaje que merece la pena ser recordadas

http://www.desdemonegros.com/index.php?id=noticiadesarrollada2&idnoticia=23&seccion=p_nosotros

Durante 451 años el monumental retablo pintado por Martín de Soria ocupó el frente de la capilla mayor de la iglesia parroquial de Pallaruelo de Monegros, gran parte de él desapareció en 1936. Se salvaron las tablas del banco con escenas de la Pasión de Cristo (Oración en el Huerto, Beso de Judas, Jesús ante Pilatos, Camino del Calvario y Crucifixión) y la escena de la Circuncisión (155 x 75 cm.). Salvadas gracias al escultor catalán Apeles Fenosa (1899-1988), al que no se le ha agradecido suficientemente su esfuerzo.

El 18 de julio de 1936 el alzamiento sorprendió a Fenosa en Barcelona y, desde el primer tumulto que se registró, se opuso al saqueo de las iglesias. En sus memorias recuerda que en la prensa de la época, los anarquistas exponían las razones de su actuación: “Nos hemos apoderado de aquello que nos pudiera ser útil para los fines revolucionarios y costeamiento financiero de la revolución y después, [hemos] incendiado los edificios religiosos; que son vergüenza de nuestro pueblo, para dejarlos reducidos a la nada, de donde no debieron haber surgido” (Solidaridad Obrera, 25 de Julio 1936).

La Generalitat puso a disposición de Fenosa un camión, un chófer, un soldado y un arma [con ellos] recorrió Cataluña y Aragón, a menudo con su primo Ramón Florensa y así salvó del fuego, a veces en el último momento, muchas obras maestras. En el semanario Mirador 27, el periodista Roe publicó una entrevista de Fenosa, bajo el título “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” y así, en palabras del escultor describía sus heroicas actividades: “Intentamos salvar el tesoro artístico de Huesca y de Zaragoza, poniendo remedio, en la medida de lo posible, a las destrucciones de la guerra y de la revolución. Intentamos salvarlo y posteriormente, una vez acabada la guerra, lo devolvimos al pueblo de Aragón, después de haber procedido a los trabajos de restauración necesarios, como homenaje, como testimonio de amistad y solidaridad del pueblo catalán”. Prosigue relatando Apeles Fenosa; “Es un trabajo ingrato y no comprendido por la gente. Un día me confundirán con un ladrón, por alguien que se dedica al pillaje y me matarán”. Ingrato a causa de los que, sabiendo todo esto, sin haber hecho nada para salvarlo, una vez que ven que está a salvo, le tratan de ladrón y de vampiro de un pueblo [él mismo era consciente de lo que estaba haciendo y también otros]. “He recibido una carta (se explica él) de un individuo que nos acusa a todos los catalanes de aprovechar las circunstancias actuales para expoliar a un pueblo que no sabe lo que tiene.

Nos cuenta su paso por Grañén, Lanaja, Tardienta y Pallaruelo:
“A Grañén llegamos cuando estaban partiendo los trozos de un magnífico retablo, espléndido, para hacer leña. Trozo a trozo lo recompusimos hasta la última astilla. Pero lo más bello, lo más precioso, ya se había perdido”. “En Lanaja, el viento ya ha debido de llevarse las cenizas de un tesoro muy importante, conocido en todo el mundo. Sólo hemos podido salvar dos tablas muy buenas del siglo XV. Sé que la historia reconocerá las preocupaciones y los malos momentos que pasé para salvarlas”. “En Tardienta, Shum salvó algunas cosas y estuvieron a punto de fusilarle. No lo comprendían”. “A Pallaruelo de Monegros llegué a medio día con una ambulancia. Aunque mucha gente se pasea en coche para darse importancia, nosotros, que estábamos salvando millones y millones, no conseguimos encontrar un coche de turismo. Descubrí un retablo soberbio de diez metros de alto que estaban desmontando en el patio del Comité. ¡Querían hacer leña con él para el invierno! Después de pelearme con todo el mundo, hasta el punto de pasar casi por fascista, conseguí meter tres piezas en la iglesia. El Comité me prometió que pondría a salvo el resto, mientras que yo iba a buscar un medio de transporte. Tenía miedo de que se pusiera a llover; fui todo lo deprisa que pude, pero llegué en el momento que caía un aguacero que destruyó casi todo el retablo. Entonces el Comité, al que yo había prometido un maestro de escuela y una biblioteca, no me dejó coger el retablo mojado, diciendo que quería una camioneta a cambio. Pero eso no vale nada para ustedes, pues dejen que se moje y se pudra (les dije). Para nosotros no, pero se puede utilizar para hacer leña, al parecer, para usted tiene mucho valor. Entonces páguelo. Y como no tenía camioneta que darles, el retablo se quedó allí. Era una maravilla pero, al estar expuesto a la lluvia y al sol, no quedó nada de él.”

Otro fragmento muy interesante que aparece en la biografía de Apeles Fenosa, es el siguiente: “Tenemos intención de devolver solemnemente los retablos aragoneses, una vez restaurados y puestos a punto. Pertenecen a un pueblo que tiene el derecho de quedarse con ellos. Cataluña tendrá el orgullo de haberlos salvado, de haber hecho un acto de civismo. En Aragón crearemos un Museo de Arte aragonés. Creo que lo conseguiremos. Pero si aumenta la desconfianza, tendremos que dejarlo todo tal como está. Tanto peor para ellos. Pero a pesar de todo, hay que esperar que comprendan nuestro esfuerzo y, al mismo tiempo, la honradez de nuestras intenciones. Y que no permitan que desaparezcan lentamente, en medio de las pasiones que despierta con razón la lucha antifascista, tesoros de los que mañana pueden sentirse orgullosos. Nuestro trabajo y nuestras penalidades se verán ampliamente recompensados el día bendito en que podamos ofrecer al pueblo de Aragón, junto con su libertad, sus grandes tesoros artísticos, una vez efectuados los trabajos de restauración y conservación, como una prueba de manifiesta solidaridad y fraternidad”.

Las obras salvadas que cita Fenosa de estas cuatro localidades de Monegros, se encuentran conservadas: una en su lugar, el retablo de Grañén; y las tablas de los otros retablos se hallan en el Museo de Zaragoza (las de Lanaja) y en el Museo Diocesano de Huesca (las de Tardienta y Pallaruelo).

Tablas de Lanaja (Huesca) que se conservan en el Museo Provincial de Zaragoza





jueves, 11 de julio de 2019

A vueltas con el retablo de Capella



Conforme van saliendo noticias sobre el asunto del retablo de San Bartolomé de Capella (Huesca) más en evidencia se está poniendo el gobierno aragonés y no solo nuestra Diputación General del Reyno, sino el Gobierno español y sobre todo la calaña que abunda en la Generalitat y su entorno “empresarial”.

¿Alguien en Italia se imagina que la Galeria de Turín exhibiera en sus salas, piezas procedentes de Pompeya? y que el motivo de las mismas fuera que; durante la guerra de unificación italiana, allá por mediados del siglo XIX y al paso de los garibaldinos por el sur, tras ellos hubiera una turba de mangantes ilustrados que aprovechando la ocasión y debido a que los napolitanos no le daban importancia a aquello, hubieran arramblado con frescos de Pompeya, Herculano y Capri, columnas de templos sicilianos  o calabreses y se los “vendieran” al monarca saboyano Victor Manuel para que adornara su palacio. ¿Alguien se imagina que eso hubiera ocurrido en Florencia o la misma Roma y ahora se exhibieran en museos de Milán como “trofeos”? o lo que es peor, ¿alguien se imagina que Berlusconi hubiera adquirido un cuadro procedente de la catedral de Palermo y se lo hubiese regalado al museo de Milán? porque claro en el norte ya se sabe que son más cultos que en el sur y Milán es una ciudad “uropea” en cambio Palermo ¡Ya se sabe! ¿Alguien se imagina eso? Pues eso ha pasado y pasa en España y por desgracia en nuestra tierra aragonesa. ¿Se imagina alguien que Berlusconi se hubiera apropiado de un cuadro de la talla de las Meninas? La Sexta, la empresa del que es socio el elemento este que ha donado el retablo a Lérida, LA SEXTA estaría ahora montando un pollo que no veas, desde el Ferreras hasta el Wayoming mañana, tarde y noche.

Alguien se imagina que el museo de Filadelphia en EE.UU. ¿Mostrara en su sala principal como trofeo de guerra, los cañones capturados a los enemigos del sur durante la guerra de secesión americana?, ¿alguien se imagina que en la Torre de Londres se exhibiera el trono de María Estuardo, reina de Escocia como trofeo por la anexión de ese país al Reino Unido? Pues algo parecido pasa en España y más concretamente en Aragón. En Barcelona, en una de las salas principales del museo de arte nacional de Cataluña, se muestran las pinturas de la sala capitular del Real Monasterio de Santa María de Sijena (Huesca) Mausoleo de reyes y reinas y archivo referencial de la historia aragonesa. Pinturas que fueron arrancadas (hace falta valor) por un personaje sin escrúpulos que se hacía pasar por entendido, para hacer negoçi con la Generalidad o con quien hubiera sido, estoy convencido de que esa obra no salió de España porque no pudieron colocarla y hoy se muestra como trofeo de una ignominia, algo procedente de un saqueo durante una guerra civil y los muestras sin ningún tipo de escrúpulos y eso que perdieron ¿Qué habría pasado si hubieran ganado la guerra?

Me enfurece no que en Cataluña haya una panda de iluminaos que se creen más listos que ninguno, no que el gobierno español esté templando gaitas, porque está fascinado con esta pandilla, al igual que los de aquí. Me cabrea bastante que los que dicen representar a mi tierra, a Aragón, los que nos dijeron que la autonomía valía para que no nos robaran más, los que nos dijeron que con la autonomía nos respetarían, los que dicen, dicen y no paran de decir nada. No solo no digan nada, sino que no hagan nada, se comporten como acomplejados que no tienen respeto por su patrimonio, ni por su historia que la desconocen, ni por lo que significa para muchas personas esas obras de arte, de culto y sobre todo de representación de lo que hemos sido. Como decía La Bullonera (hoy día con absoluta vigencia):

Como el perro el hortelano
son los amos de mi tierra
ni se atreven a salvala
ni nos dejan defenderla

Como comentaba ayer José Luis Ona, con quien he compartido en los últimos tiempos viajes por muchas zonas de Aragón, algunas devastadas en la guerra. El gobierno que nos dice representar, tendría que pedir daños y perjuicios a la Generalidad por los destrozos que hicieron durante la Guerra Civil, pero no de una manera formal o por medio de ley, no, de una manera institucional, con un inventario de bienes y de pérdidas y exigiendo lo que nos hicieron perder. Para la Diputación General tendría que ser prioritario recuperar todo lo perdido, o al menos paliarlo. Lo decía ayer José Luis, 22 de las 32 comarcas aragonesas fueron expoliadas, arrasadas y exterminadas por tropas republicanas y de la Generalidad; libros, archivos, obras de arte, edificios, etc. etc. etc. Sin contar las vidas humanas claro. Más del 50% del patrimonio aragonés desaparecido o reducido a cenizas o escombros, si no se hubieran entretenido en robar, matar, expoliar y se hubieran centrado en la acción militar, el bando republicano habría ganado la guerra en una par de meses y aun vienen algunos riéndose, tomándonos el pelo o siendo tiquismiquis, que vergüenza.

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/huesca/2019/07/09/lerida-exhibe-ante-quim-torra-un-retablo-gotico-de-una-iglesia-de-capella-1324519.html


miércoles, 10 de julio de 2019

Imágenes del Merzalar

Ayer subí una entrada sobre la histórica partida del Merzalar, hoy para completar el post subo algunas imágenes de ese trozo de huerta villanovense que ilustren un poco más lo dicho ayer.


El Merzalar desde el llamado paso sobre la acequia de Cascajo y el Ferrocarril,
la cabañera que discurre por el centro y al fondo, a ambos lado de la torre de alta tensión
la escuelas del Comercio (derecha) y algunas torres (izquierda).
 Al fondo, tras las escuelas y el soto, se quiere ver la torre de Alagón, junto a la cartuja de Aula Dei.


Fotografía tomada desde las escuelas del Comercio y en la que se ve 
el Campus de la Universidad San Jorge.
 Justo debajo a mano izquierda se encuentra la Balsa de las Pesqueras.


El paso del Merzalar, muy alterado por las obras de la Alta Velocidad 
que ha trasformado bastante el lugar.


Este paraje villanovense es muy atractivo para las cigüeñas, que lo visitan muy a menudo 

martes, 9 de julio de 2019

El Merzalar

Panorámica en la que se aprecia la balsa de las Pesqueras a mano izquierda, la calzada del Merzalar a la derecha y al fondo el llamado "paso del Merzalar".


El término villanovense conocido en la actualidad como Mezalar o Merzalar corresponde, sin duda alguna a la terminología árabe y podría responder a dos acepciones según el prof. Charif Dandachli de la Universidad de Zaragoza. La primera coincidiría con la palabra Mezarat o lugar de lugares donde se encontraría algún santo enterrado y por tanto, bien podría ser un lugar de devoción y peregrinaje. Esta acepción tiene su apoyo en la existencia de una antigua ermita, ya desaparecida dedicada a la advocación de Nª. Sra. de Mezalar y que aparece citada en diversos textos antiguos que describen la zona. Ya en el siglo XII se menciona a un tal Ginés como presbítero de Mezazal. Otro documento posterior fechado en 1223, menciona «tutam primiciam habeat ecclesia de Meçalal»[1] y un tercero, correspondiente a 1513, describe una «carrera pública que va a Santa María de Meçalar»[2]. Estas citan tan tempranas nos hacen suponer sobre la existencia de una comunidad mozárabe en la zona dedicada a la agricultura y mantenimiento de infraestructuras como eran la próxima acequia de Rabal e incluso Cascajo. Un registro parroquial fechado 1804 y que se conserva en Villanueva de Gállego, aparece anotado lo siguiente: “la ermita de Mezalar se encuentra arruinada y «...en dicha ermita existió el monasterio de Rueda...»[3]”. E intentado localizar la existencia de dicho templo pero no lo he logrado. Sí que es cierto que hasta hace muy poco, en el extremo oriental de la llamada “Cabañera de Merzalar”, que parte de la balsa de las pesqueras (ubicada justo debajo de la Universidad San Jorge) se levantaban las antiguas escuelas del barrio del Comercio, en las que había un pequeño oratorio dedicado a la Virgen. Justo en este lugar se encuentra un camino que lleva al rio Gállego y otro que cruza en dirección a San Juan de Mozarrifar y al mencionado barrio.

Localización aproximada del Merzalar, según fotografía aérea captada en 1957.

Una segunda acepción posible, siempre según el profesor Dandachli, sería “lugar donde se exprime la oliva o la uva”. Provendría de Mazarat, plural de Al-masara. Apoya esta idea la existencia ya en el siglo XII, de al menos un molino. Hacia 1162, un tal Pedro de Mecina, vende a Juan Abad una parte del molino de Mezazal[4]. Pedraza menciona la existencia de al menos dos molinos papeleros en la zona de Mezalar hacia principios del siglo XVI, uno de los cuales se encontraba situado junto a la acequia de Rabal y que regaba los campos «...de dicha casa, item, huna casa y campos en el dicho término y una vinya tapiada que eran quince cafizes y tres fanegas...». Tenía dicho molino «...cinquo pilas todas con sus aparejos, y huna posta de payal blanquo, y tres prensas para prensar el paper, y huna tina con la caldera que está en el dicho molino...»[5]. Esos molinos se encontraban precisamente en el actual barrio del Comercio, en el mismo lugar en que durante siglos se encontraban las fábricas de papel de La Zaragozana y la Blanca o “torre de la Blanca” que es como se le conoce hoy día.

Una tercera acepción, también posible es la de venta, posta o lugar de parada y descanso de viajeros y caballerías, Meza vendría de manzil, y tampoco sería de extrañar pues la balsa de las Pesqueras, que se encuentra en la cabecera del Merzalar, está a media jornada a caballo desde Zaragoza, unos 12 kilómetros aproximadamente. Junto a la balsa hace unos años, se encontraron restos de un enorme edificio que bien pudo pertenecer a un caserón o venta que se encontraba en ese lugar, más recientemente y con motivo de las obras de acceso al campus de San Jorge, también se encontraron restos de calzada o bordillo para encauzar agua a la balsa. El propio nombre de “Pesqueras” (según José Luis Ona) bien nos podría remitir a un yacimiento bastante antiguo. No obstante y a la hora de ubicar exactamente el término conocido por Merzalar, éste se encontraría entre la acequia de Cascajo, la cabañera que recibe el nombre del lugar y el barrio del Comercio, aproximadamente

Villanueva de Gállego, desde el Merzalar, con el cajero de la acequia de Cascajo en medio

La documentación conservada de los siglos XII y XIII nos hablan de la existencia de numerosas viñas y huertos en Mezalar. Tal como indica el profesor Lacarra, hacia 1129 un tal Raimundo Galindo compra una viña en Mezalatar que fue de «Abin Xarif»[6]. Luis Rubio también recoge diversas transacciones de viñas ubicadas en Mezalar durante la segunda mitad del siglo XII[7]. También transmiten dicha información Los Cartularios de la Seo de Zaragoza recogidos por Ángel Canellas López. Ésta permite una aproximación a la actividad económica de la zona, que debió de ser abundante precisamente por la proliferación de tierras de labor. Los Cartularios mencionan la existencia de huertos y campos de cultivo, no así la presencia de hábitat excepto en algún caso aislado. Éste es el caso de una señora llamada «Estefanía, esposa de Pedro Jiménez de Osia» quien con fecha 10 de febrero de 1203 entrega a San Salvador de Zaragoza «seis campos sitos en Mezazal» uno de la cuales linda con una casa de «Petri de Loçares», un segundo campo con otro de «Sancte Marie» y un tercero con la cequia de «Raval», lindando el resto con otras fincas pecuarias[8]. Se trataría este hábitat de un conjunto disperso-intercalar de población, más que de un núcleo homogéneo, por otra parte muy característico en toda la zona. A finales del siglo XVIII existían en este término tres casas de campo con «abexares» que eran propias de vecinos de Zaragoza y no se encontraban habitadas. Además existían «cinco casas de campo en el mismo distrito, aproximadamente a una hora de camino» de Villanueva. En ellas no se registra habitador alguno ya que se trataba de residencias estacionales por no estar en ellas «más que el preciso tiempo del cultivo», cosa muy habitual hasta fechas recientes.

Cabañera del Merzalar y al fondo las escuelas del Comercio


[1] Ángel Canellas López, op. cit. Doc. 919.
[2] Manuel José Pedraza Gracia, op. cit. Doc. 931.
[3] Mosen Marcos Antonio Cortés de Bernabé, op. cit.
[4] Ángel Canellas López, op. cit. Doc. 345
[5] Manuel Pedraza, op. cit. Docs. 931 y 846.
[6] José Mª. Lacarra. Documentos para el estudio de la reconquista y repoblación del Valle del Ebro II. Colecc. Textos Medievales (Institución Fernando el Católico) Zaragoza 1985, doc. 64.
[7] Luis Rubio. Op. cit. Docs. 111, 126, 142, 195, 215 etc…
[8] Ángel Canellas López, op. cit. Doc. 767.


Godojos en blanco y negro

Cuando saqué esta foto, me vino a la mente como habría sido la misma toma en los años cincuenta o sesenta del siglo pasado, en BN con ...