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lunes, 2 de septiembre de 2024

Dance de Mallén (Zaragoza)


Dance de Mallén (Zaragoza)

En honor al Santo Cristo de la Columna (Primer domingo de septiembre)

Director: Felipe Marco que lo recuperó en 1987 y se mantiene hasta hoy. Es un dance típico de los de Pastorada es decir, no hay enfrentamiento entre moros y cristianos. Hubo en tiempos “Dichos” Diablo, Ángel, Mayoral y Rebadán. En la actualidad solo existe el paloteado. Como todos los de su clase, tras la bienvenida del rabadán, llegan los improperios del diablo contra todo lo sagrado y lo humano, queriendo que solo se celebre el paloteado, el trenzado y que se dejen de sermones. El Ángel entra en escena y resuelve la cuestión. Continúa el rabadán, como es típico y habitual metiéndose con lo humano en general contra el sector femenino de la audiencia. El mayoral termina alabando al santo Cristo de la Columna y por último, tras las competencias y motadas, llegará por fin la representación.

 

32 danzantes (todo chicas) divididas en tres cuatros

Mudanzas:

Pasacalles de los mayordomos (popular en toda la comarca del valle de la Huecha)

El Francés

En honor al Santo Cristo

Jota de Huesca o de San Lorenzo

Trenzado sencillo

Trenzado doble

Pañuelos

Jota

Mallén, domingo 1 de septiembre de 2024

miércoles, 24 de enero de 2024

Ribera de la Huecha, nevada

Borja y al fondo las peñas de Herrera

La Ap2

Bisimbre (Zaragoza)



Bureta y las peñas de Herrera al fondo

Las "Burrenas"

Frescano (Zaragoza)


Gañarul (Zaragoza)

Magallón (Zaragoza)



Mallén (Zaragoza) y al fondo los Pirineos




viernes, 19 de agosto de 2022

Vuelta al Incendio en Añón


Ayer volví a la zona del incendio en Añón con intención de documentar lo que había pasado o al menos, constatar lo sucedido. Un señor de Alcalá de Moncayo me dijo que después de lo que había vivido, ni se le pasaba por la mente hacer siquiera una fotografía, le entendí pero no supe responderle y hoy 24 horas después, tampoco sabría que decirle. Quizás una serie de sentimientos encontrados, la necesidad de hacerme la idea del cambio de paisaje, de concienciar o de manifestar mi rabia con lo ocurrido o quizás de todo un poco. De repente y en quince minutos “todo aquello ardía” me dijo. Salir de casa sin saber si ibas a volver a verla, dejar tu vida a toda prisa porque el fuego avanzaba. Luego estaban los daños “colaterales” haciendas, propiedades, paisaje, etc. Unos vecinos de Alcalá ya andaban podando las ramas quemadas, todos se preguntaban unos a otros que ¿Qué tal? En el Mesón del Aceite, el alcalde de Bulbuente me dijo que hay que esperar al menos quince días para saber cuál es el alcance de los daños materiales. Me dijo también que el sábado todo aquello era un caos y que nadie sabía a ciencia cierta lo que iba a pasar, pero que el domingo ya comenzó a controlarse. Hablé con Víctor Peralta para preguntar por su abuela, que con 95 años tuvo que salir corriendo de casa, él fue de los que se quedó en el pueblo como retén para ver como evolucionaba la cosa. Por la tele he visto a Antonia y Simeón que están bien. Poco a poco supongo que volverá la normalidad, si se puede llamar normalidad convivir con lo que es tu vida calcinada alrededor. 

El señor de Alcalá me dijo una cosa que tiene cierto sentido; “¿no sería mejor tener en cada pueblo 5 o 10 personas encargadas de cuidar el monte para que no sucedieran estas cosas? Personas que vivieran en el lugar, sobre el terreno. La idea no es mala y visto cómo se gastan algunas cosas, menos además “¿Cuándo ha costado apagar todo esto?” se preguntaba. Lo cierto es que hay muchos lugares en Aragón en los que serían necesarios este tipo de “cuidadores” pero también serían un incentivo para que se repoblada la llamada “España vacía” pero, y como decía el alcalde de Bulbuente: “se trata de una cuestión de prioridades”. Mientras tanto los anemómetros continúan amenazadores en el horizonte.























lunes, 5 de octubre de 2020

Aurora del sol divino


Ayer fue el día de Nuestra Señora del Rosario, una festividad que se celebra en muchos rincones aragoneses. En especial en el valle de la Huecha y en particular en la ciudad de Borja, en días como el de ayer se canta una aurora que comienza con este estribillo: 

“Aurora del sol divino

Que al mismo Dios enamoras” 

Hay quien ha querido ver en estas estrofas un origen pre cristiano casi del antiguo Egipto, una especie reminiscencias del “Himno a Atón” (el de Akenaton) y es cierto, porque el segundo verso se puede sustituir por: 

“que al mismo Atón enamoras” 

Me vino ayer a la memoria este canto cuando al amanecer, observé como las primeras luces del día se proyectaban sobre las nubes que envolvían el Moncayo, creando casi una atmósfera mística y a la vez inquietante. 

“Aurora del sol divino,

que al mismo Dios enamoras,

dale consuelo al afligido,

y risas al que llora” 

Los dos últimos versos son de mi cosecha y los he añadido para completar la cuarteta.


viernes, 24 de julio de 2020

Día de Santiago en las cuevas de Añón de Moncayo (Zaragoza)


Mañana es Santiago apóstol y en Añón de Moncayo (Zaragoza) se celebra de una manera muy especial, tras la misa y procesión es costumbre inveterada de los vecinos de la villa, hacer una pequeña excursión hasta la chopera situada junto a las llamadas “Cuevas de Añón” para pasar el día con familiares y amigos. Las cuevas son unas hendiduras naturales en la roca, situadas justo debajo de la meseta donde se asienta el casco urbano y a unos 800 metros de la única puerta de la Villa que aún queda en pie. Bajando una larga cuesta y dejando a mano izquierda el puente medieval, se accede a este paraje donde, y en una de estas grutas nace un riachuelo que va a desembocar a la Huecha, que discurre a un centenar de metros del lugar. Personalmente este lugar me recuerda al Locus amoenus, es decir la representación literaria del Paraiso Terrenal con su gruta, su fuente, su bosquecillo, su prado, etc. (locus al que se ha querido hacer un poco menos amoenus, como se verá más adelante). En definitiva, un lugar ideal para hacer una comida en familia, con amigos y pasar el día además de ser refrescante en plena canícula. También le debió parecer esto a Valeriano Becquer, quien nos dejó un grabado bajo el título “En la fuente del prado” fechado el 7 de julio de 1864 y en el que aparecen un grupo de personas tomando una siestecita “después de la comida”. La Fuente del Prado se encuentra situada unos metros más arriba de las Cuevas, siempre siguiendo el cauce del río.

 


El lugar llama la atención por las connotaciones históricas o antropológicas que posee y en comparación con otros lugares. Primero los celtas y después los romanos solían sacralizar los nacimientos de ríos y fuentes y si pensaban que poseían propiedades curativas más todavía, aún es creencia popular que el agua de este pueblo tiene propiedades ferruginosas (por la abundancia de restos de minas de hierro que hay en la zona). Además el torrente provenía de un monte considerado sagrado ya por los celtíberos y donde los romanos levantaron un templo dedicado a Júpiter. En la antigüedad era habitual bendecir los nacimientos de los ríos y fuentes y si éstos nacían de alguna cavidad rocosa como es el caso, solían levantar un oratorio o santuario generalmente dedicado a la protección de la Virgen, si no se le aparecía ésta a algún pastorcillo por los alrededores. (La iglesia parroquial de Añón está dedicada a Santa María la Mayor, como el Pilar de Zaragoza). A unos 500 metros del lugar se encuentran las ruinas de la ermita de San Juan (cuyo culto también está asociado a las fuentes con propiedades medicinales). En Tarazona existe el llamado nacedero de San Juan, sacralizado con un pequeño oratorio o ermita y con más motivo si existe tradición de que al menos una vez al año, los vecinos se reúnan en ese lugar a pasar el día de fiesta, bien es cierto que ya salían del pueblo confesados, comulgados y procesionados. En la cercana localidad de Purujosa se encuentra el santuario rupestre de Nuestra Señora de Constantín, también con similitudes de las cuevas añoreras. La ermita se encuentra dentro de la roca, junto a un barranco que por entonces estaba seco, pero en el que existe una fuente junto a la roca de que le cae un pequeño salto de agua.

 

A lo largo de la toda la geografía existen muchos lugares con grutas y fuentes sacralizadas, bien con una ermita (de Añón se tiene constancia de la existencia de varias pero no en este lugar) o una imagen de la Virgen (“Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva” dice esta cancioncilla muy popular especialmente en el somontano moncaíno). De todas maneras un edificio o construcción singular, aunque solo fuera para resguardarse de la lluvia estaría mucho mejor que la alambrada que rodea las cuevas, que dificultan el paso y algún día darán lugar a algún percance, disgusto o milagro de la Virgen, que de todo puede ocurrir. Muy cerca de la entrada de la cueva más alta, se ha levantado una construcción moderna que no dice nada pero que se ve mucho, parece un almacén que tapa e impacta visualmente el entorno y que desde luego desmerece el sitio, por cierto no sé si el manantial que nace de la roca, es la Fuente del Rey que aparece en los mapas.




Grabado de Valeriano Becquer al que se hace referencia en esta entrada



Paraje de las Cuevas en la actualidad: en primer término el riachuelo que procede de una de las dos cuevas y a mano izquierda de la superior una caseta que se desconoce su función