Mostrando entradas con la etiqueta Lituénigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lituénigo. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de octubre de 2023

Pesaje de niños en Lituénigo (Zaragoza) el rito

La ceremonia consta de tres partes: La Llega que consiste en recoger el trigo que aporta la familia y que se deposita en el pórtico de la iglesia con el nombre del bebé marcado en la tela del saco, todos son de color blanco. Después y una vez finalizada la misa, se realiza un pasacalle durante el cual se colecta el cereal o dinero que los vecinos quieren aportar a la fiesta. Una vez recogidos el cereal, el dinero y a las parejas con sus niños recién nacidos todos, precedidos por la música y los mayordomos, éstos son los encargados de organizar la fiesta a razón de seis por año elegidos en Capítulo el último día de las fiestas del año anterior y son los encargados de recoger el trigo y llevarlo al pórtico de la iglesia que se unirá al que hayan aportado los familiares de los niños y los vecinos que quieran. Público en general y precedidos por la música, se dirigen todos hacia la plaza de la iglesia donde ésta, les espera cerrada pero con la llave puesta en la puerta. Aquí y frente al pórtico se hace el pesaje propiamente dicho de los chavales. 

El acto se desarrolla entre las 12:30 y las 13 horas es decir a medio día, se hace un pasillo por el que van desfilando las parejas camino de la balanza que está colocada justo delante del pórtico parroquial. Mientras los niños son pesados delante de sus padres, detrás de ellos se van colocando familiares y amigos que terminarán posando para la posteridad en una fotografía. Antiguamente se pesaban cada año entre 7 y 8 niños y hubo años en que estuvo a punto de desaparecer pero, la tradición se impulsó de nuevo en los años 80 del siglo XX y desde entonces no ha parado de crecer. Según comentó el speaker en la actualidad, cuando aparece una embarazada por el pueblo, la gente no le dice otra cosa; “¡¡Este año pesamos eh!!”. En el centro de la plaza se coloca una “romana” de las que se usaban antiguamente para la trilla, con un fiel en el centro y dos platillos en los extremos, es sujetada por dos mayordomos. Los platillos son sustituidos por capazos y en uno de ellos se coloca al niño que se va a pesar y en el otro se va llenando de trigo hasta que ambos capazos se equilibran. Se obtienen por cada niño de entre 4 a 12 kilos de trigo. 

Una vez terminado el pesaje comienza la subasta. En el extremo opuesto del pasillo, más o menos a la entrada de la plaza y frente a la iglesia, se coloca un mayordomo con un enorme palo, que es el que ha servido para sujetar la balanza durante el pesaje. Cada postor hará su oferta en puntos y cada punto equivale a una cantidad de dinero, en este caso 3 cts., de €., es decir 0,03 €. El vecino que quiera participar tendrá que situarse en el pórtico de la iglesia y anunciar que una cantidad de puntos, todo esto antes de que el anterior llegue a tocar y sacar a llave del cerrojo de la iglesia. Saldrá al pasillo y desde el pórtico, se dirigirá hacia el palo que tendrá que rodear y volver de nuevo sobre sus pasos todo ello con parsimonia, se dirigirá de nuevo hasta la puerta del templo para recoger la llave. Si lo consigue en ese momento se termina la subasta y a él se le adjudicará todo el trigo resultante del pesaje, Durante este itinerario de ida y vuelta las demás postores podrán realizar una oferta que supere en puntos la del que hace el recorrido. Si un nuevo postor surge, el anterior se irá del pasillo y entrará el nuevo, que hará el mismo camino que el otro había hecho anteriormente y así hasta que se acaba la subasta y se adjudica al que más haya apostado. Este desfile suele ser emocionante, pues los postores suelen esperar a que el que recorre el pasillo esté a punto de coger la llave de la iglesia, para obstaculizar de esta manera sus propósitos y de paso darle mayor emoción al remate final. El que más puntos haya ofertado, se hará cargo del trigo y al año siguiente en el Capítulo de la cofradía, deberá pagar el grano. Destacar que este año se han recogido casi mil kilos de trigo y que aproximadamente la cifra que se alcanza suelen ser entre los 1.500 y 2.000 €. La ganadora de este año es una hija del pueblo llamada María Soria Jimeno y participaba por segunda vez. Ella deberá abonar la cantidad adjudicada el año próximo. 

Aquí me surgen varias dudas, en la subasta supongo que puede participar quien quiera, no solo los del pueblo y que se puede llevar el “premio” (lo pongo entre “” porque no deja de ser singular que el ganador, tenga que pagar) cualquier persona que no sea de Lituénigo y otra duda; si alguien ha pujado una cantidad y no ha ganado la subasta ¿Esa cantidad la puede aportar al remate que tiene que abonar el ganador? ¿O, no?















Pesaje de los niños en Lituénigo (Zaragoza) Contextualización


El domingo pasado 24 de septiembre, se celebró el rito-tradición del pesaje de niños en Lituénigo (Zaragoza). Ceremonia que se viene realizando desde al menos finales del siglo XVII aunque se cree que es anterior, hay quien atestigua que ya está fechada en el año 1295. Cuenta la leyenda que la fiesta partió de un voto hecho por un matrimonio que no conseguía tener hijos o al menos los que nacían, no sobrevivían ni siquiera al año. En aquella época (segunda mitad del siglo XVII) las epidemias eran muy frecuentes y la mortandad infantil exagerada, por tanto no era extraño que sucedieran estas cosas. El caso es que este matrimonio que vivía en Lituénigo, bajó a Tarazona con el fin de hacer unas gestiones. Enterado el cura del lugar, les encargó que fueran al convento de los Capuchinos, con el fin de comprar unas velas para la fiesta de la Candelaria, es decir el día 2 de febrero. Según cuenta la tradición, llevaban 7 años casados y todavía no les había visitado la cigüeña. Una vez en el cenobio, coincidieron con un fraile que era hijo de Lituénigo y por tanto, había sido vecino de la pareja. Éste se llamaba Fray Matías. La pareja le expresó sus deseos por tener descendencia y en un momento de la conversación, el marido prometió ante el fraile que “si Dios me diera un hijo, al año de su nacimiento lo pesaría y daría a la Virgen, tantos talegos como kilos pesara el mocete”. Fray Matías le dijo entonces sonriendo: “Vete preparando los talegos, que en la fiesta de San Miguel tu mujer parirá un hijo sano y robusto. Y así fue como predijo el religioso y el hecho vaticinado, se convirtió en una hermosa realidad ese mismo 29 de septiembre. La esposa estéril fue madre, siendo éste un motivo enorme de alegría para la familia y también para el pueblo entero. Al pasar el año y con gran solemnidad, el vicario de la localidad, acompañado por el pueblo y no sé si también por fray Matías, fueron a casa de los padres de la criatura para que cumplieran su promesa. La madre llevó al niño en brazos, mientras el padre guiaba una pareja de burros que portaban los talegos de trigo prometidos. Al llegar a la ermita de la Virgen del Río, la comitiva cantó la Salve Regina y los Gozos de San Miguel con gran devoción. Luego pesaron a la criatura, que dio un total de ocho kilos en la báscula, por lo que el padre hizo entrega de otros tantos talegos de trigo. Posteriormente se subastó dicho grano y así comenzó una costumbre que el tiempo ha respetado y que aún continúa. 

En principio eran pesados los niños nacidos en la localidad a lo largo del año, empezando a contar con el día de las fiestas del pueblo que son con motivo de San Miguel Arcángel, es decir el 28 de septiembre. En esta ocasión el rito se ha celebrado el domingo más próximo a los Ángeles custodios y dentro del mes de septiembre. Según he leído; antiguamente se realizaba el pesaje en el día de “San Miguelico”[i] es decir, el día siguiente a las fiestas patronales de San Miguel, a finales del mes de septiembre. En la actualidad, acuden a ésta ceremonia parejas no solo de Lituénigo, sino también de la comarca del Moncayo, Zaragoza e incluso Madrid, Barcelona y otros puntos de España, pues su participación es libre y puede entrar en el rito quien quiera y se sienta creyente. Esta pasada edición había 25 recién nacidos menores de un año (dos eran gemelos) procedentes de las provincias de Soria, Navarra, Zaragoza y algún madrileño. El único requisito es aportar trigo para el pesaje del recién nacido. 

Hay que decir que durante toda la fiesta el protagonismo infantil es absoluto y ya desde el momento de la Llega, es emocionante ver como los más pequeños del pueblo echan el trigo en los capazos y como incluso en algunos casos, los portan ellos mismos, se sienten protagonistas y lo saben. En cuanto a los orígenes de la tradición, éstos pueden ser variados y no solo el voto de este matrimonio. En primer lugar podría tratarse de una peculiar manera de pagar los diezmos y primicias a la iglesia, aportando cada vecino el peso de sus hijos en trigo, en épocas en las cuales no era extraño que nacieran niños en cada casa del pueblo y de esta manera participar toda la parroquia de forma mancomunada. Lituénigo es uno de los pueblos del somontano moncaino con mayor presencia morisca, sería también una manera de que éstos participaran en la colecta. Hay elementos con cierta carga simbólica en la tradición como el que la idea surgiera en la fiesta de la Candelaria, la fiesta de San Miguel y los 7 años que llevaba la pareja sin hijos. Otro elemento curioso es que el mismo palo que sirve para sostener la balanza, sirva después como medida para la subasta y aún hay otro elemento que me parece interesante, que el peso se lleve a cabo con trigo, el cereal por excelencia en la cuenca mediterránea, símbolo de fertilidad y abundancia, un cereal que comienza su siembra justo después de la sanmiguelada. Según me contó un señor, el pesaje en la fiesta de San Miguel tiene que ver también con los símbolos del Arcángel, es decir la báscula que pesa a las almas. En definitiva un rito ancestral con una carga social y hondas raíces antropológicas que ha llegado a nuestros días que merece ser conservador, estudiado y sobre todo divulgado.







[i] Cebrián González, Carlos. Así celebra Aragón sus fiestas, Asoce editores. Zaragoza 1993.

lunes, 25 de septiembre de 2023

Pesado de niños en Lituénigo (Zaragoza)

 

Ayer 24 de septiembre, se celebró el rito-tradición del pesaje de niños en Lituénigo (Zaragoza). Ceremonia que se viene realizando desde al menos, finales del siglo XVII aunque se cree que es anterior, hay quien atestigua que ya está fechada en el año 1295. En principio eran pesados los niños nacidos en la localidad a lo largo del año, empezando a contar con el día de las fiestas del pueblo que son con motivo de San Miguel Arcángel, es decir el 28 de septiembre, en esta ocasión el rito se ha celebrado el domingo más próximo a San Miguel, dentro del mes de septiembre. En la actualidad acuden a esta ceremonia, parejas no solo de Lituénigo, sino también de la comarca del Moncayo, Zaragoza e incluso Madrid, Barcelona y otros puntos de España, pues su participación es libre. Esta edición había 25 recién nacidos menores de un año (dos eran gemelos). El único requisito es aportar trigo para el pesaje del recién nacido.

La ceremonia consta de tres partes: 

La Llega que consiste en recoger el trigo que aporta la familia y realizar un pasacalles tras la misa, durante el cual se colecta el cereal o dinero que los vecinos quieren aportar a la fiesta.

La segunda parte consiste en el pesaje propiamente de los chavales en la plaza, justo delante del pórtico de la iglesia. En este rito las parejas con el niño, desfilan por un pasillo hasta el lugar donde se va a efectuar el pesaje.

El tercer momento llega con la subasta de todo el trigo obtenido durante la ceremonia del peso. 

No cabe duda que estamos ante un rito ancestral con hondas raíces antropológicas que merece ser divulgado.

Carlos Urzainqui Biel es Producciones el Retabillo

Zaragoza 25 de septiembre de 2023