viernes, 27 de septiembre de 2019

Japón: los Emperadores del sol naciente



La familia imperial japonesa es una de las dinastías más antiguas del mundo, como así lo atestiguan sus tradiciones, su protocolo y su papel en la historia japonesa

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Bibliografía:
Varios: “Japón”. Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa-Calpe tomo XXVIII (Edición 1926) Madrid.
Fontdegloria, Javier. “Gente: Japón, una familia imperial en peligro de extinción” El País 9 de agosto de 2018.
WEB familia imperial del Japón: http://www.kunaicho.go.jp/e-about/

Película:
Peter Webber. Emperador, EE.UU. 2012: Después de la rendición de los japoneses al final de la Segunda Guerra Mundial, el general Bonner Fellers (Mathew Fox) debe decidir si el Emperador Hirohito debe ser juzgado como criminal de guerra.

Música:
Cagatu (Música de la corte imperial japonesa)
Puccini, Giacomo. Madame Butterfly “Aria” interpretada por Maria Callas: Ópera en tres actos con libreto en italiano de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica. Puccini basó su ópera en parte en el cuento "Madame Butterfly" de John Luther Long en el que relata los amores de un americano y una gheisa. Estrenada en La Scala de Milán en 1904.
Jean Kluger-Daniel Vangarde. Yamasuki’s: “Yamasuki” y “AIEAOA”. Belter (Single) Barcelona 1971.

Colaboración: Andrea Bonafonte & Luko5bertura
Fotografía: El emperador Hiro Hito con traje ceremonial

viernes, 20 de septiembre de 2019

Weimar: la república imposible



La de Weimar fue la historia de una república imposible que aun duró unos años, pero que desembocó en el nazismo, sin embargo fue un espacio de libertad donde casi todo valía, por desgracia la fiesta acabó bastante mal.

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Bibliografía:
Lorente Liarte, Jesús. Weimar: república, revolución y freikorps, EAS. 2018.
Varios. Muy Historia nº 112: “1919-1939 El mundo de entreguerras”
Díez Espinosa, José Ramón. Sociedad y cultura en la República de Weimar: el fracaso de una ilusión. Universidad de Valladolid 1994.

Película:
Josef von Sternberg. El ángel azul, Alemania  1930.
Bob Fose. Cabaret, EE.UU. 1972. (Basada en la novela “Adios Berlín” y protagonizada por Liza Minelli).

Música:
Los gandules “Hinderburg”
Parodia sobre el dirigible del mismo nombre que resultó un paralelismo sobre lo que pasó con la república de Weimar.

BS. El Ángel Azul; “Lili Marlen”
BS. Cabaret:
“Cabaret”.
“Money, money”
“Adiós querido adios”.

Colaboración: Andrea Bonafonte & Luko5bertura
Fotografía: Mariscal Hindenburg

domingo, 15 de septiembre de 2019

sábado, 14 de septiembre de 2019

Gistaín o Chistén



Gistaín es un bonito pueblo que se encuentra en el centro del valle de su mismo nombre, En casi lo más alto del Pirineo central, entre los valles de Bielsa y Benasque. El nombre del pueblo es muy curioso, tanto como su casco urbano y nadie ha sabido muy bien darle un significado. En la Gran Enciclopedia Aragonesa se dice que se llama también Gistau (Como el periodista David Gistau, también existe otro articulista llamado Mariano Gistaín) y que el dialecto del aragonés que hablan en esa zona se llama Chistabino o Chistabin. Alfonso Zapater en su obra Aragón pueblo a pueblo se refiere a la toponimia de Gistaín en los siguientes términos: “Gistaín bautizó el valle del Cinqueta (afluente del Cinca) la Val de Gistau, Xistau o Chistau ¿Qué importa?” y lo describe como un “reducto importante y maravilloso, donde se remansa el paisaje y se mantienen vivas las costumbres y tradiciones” y añado, donde han nacido personajes importantes e influyentes en la sociedad aragonesa, sobre todo en el siglo XX. Para Zapater el topónimo tiene origen “preindoeuropeo” llamándose en el pasado Chistau o Chistén (hoy en día también se le llama así “Chistén”). Es tan antiguo que “acuñó moneda en época visigoda, según Pío Beltrán” y entonces Gistau se llamaba “Cestauví”. Aunque el lugar se citaba en 1145 como “Iestab”.  Madoz por su part,e a mediados del siglo XIX lo cita como Gistaín y valle de Gistaín, nombre que parece venir de la pronunciación francesa, pues este lugar tenía muchas relaciones comercial con los valles de la vertiente gala y allí se le conocía así “Gistaín”.

Por curiosidad he consultado el Vocabulario de Aragón de don Juan Moneva, con el fin de encontrar algún significado a dicha palabra y la única que le he encontrado cierto parecido ha sido la voz “Chistar” que significa Hablar. De hecho en Aragón se dice “No chistar” cuando queremos decir “no hablar”. Chistain es el pueblo que da nombre al valle, es el único significado que le he podido encontrar “el que da nombre”. También se dice “Chitar” en la Ribagorza (Chistén se encuentra entre Sobrarbe y Ribagorza) a “lanzar o arrojar algo” la situación de Gistaín es al de un lugar colgado, encima de los pueblos de Plan y San Juan de Plan, es como si lo hubieran “lanzado” hacia ese lugar o como si se fuera a lanzar sobre el Plan.


Foto de Gistaín tomada de la GEA. Entonces, hacia 1980 el pueblo tenía 200 habitantes y el casco urbano era más pequeño que en la actualidad, poseyendo menos vecinos (137) y a pesar de que se controla el turismo se aprecia el boom de los últimos cuarenta años.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Nostradamus y la leyenda del Papa Negro



Desde que Bergoglio accedió al pontificado con el nombre de Francisco, ha tomado más fuerza si cabe la leyenda del Papa Negro y las profecías deMichel de Nostradamus, el adivino francés del siglo XVI.

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Bibliografía:
Sánchez, Manuel. Nostradamus: camino hacia el Apocalipsis, Creación 2011.
Fajardo del Castillo, Teresa (traducción). Las profecías de Nostradamus, Edad. Madrid 2011.

Anuncio de Jorge Bergoglio como papa

Película:
Richard Donner: La profecía, EE.UU. 1976: El destino del mundo está en manos de Damien, un niño con rostro angelical que, en realidad, es la encarnación del Anticristo.
Patrice Chéreau: La reina Margot, basada en la novela homónima de Alejandro Dumas. Francia 1994: Película en la que se narra lo sucedido en la noche de San Bartolomé ocurrida en 1572, matanza que de alguna manera profetizó Nostradamus cuando predijo la muerte del almirante Coligny, atentado que desató la matanza de hugonotes en París.

Música:
Beljar, Fernando. La profecía (Marcha de procesión)
Estrellita Castro canta a Manuel Mejías “El Papa negro” pasodoble compuesto por J.Lito, Fernández de Córdoba y Pedro Moreno en 1930. Manuel Mejías Rapela, torero del primer tercio del siglo XX y fundador de la dinastía “Bienvenida” era llamado también “El Papa negro”.
Louis Anstrong: Wonderful World: Tema de la película Good morning, Vietnam

Colaboración: Andrea Bonafonte & Luko5bertura
Fotografía: Retrato de Nostradamus pintado por su hijo César

martes, 10 de septiembre de 2019

Alto de la Cruz en el puerto de Sahún (Huesca)

Las Madaletas con el Aneto en el centro, el pico más alto de Aragón y de la Península Ibérica


Vista poco conocida de Monte Perdido, entre la Sum de Ramón a la izquierda y el Marboré o Cilindro a la derecha

El puerto de Sahún, entre Plan y Benasque es un lugar mágico por muchas razones, una de ellas es que, situado desde un punto determinado e intermedio del collado se puede ver equidistantes; a las dos cumbres más importantes del Pirineo aragonés, de un lado las Madaletas con el Aneto y justo enfrente las Tres Sorores con el Monte Perdido en el centro y rodeado por el Sum de Ramón y el Marboré. Están tan próximas que hasta uno se puede hacer una foto poniendo la mano haciendo el efecto de que está encima de una de las dos cumbres. Una bonita estampa que bien merece una excursión a través de una pista en buen estado y que se puede completar con una agradable estancia en el cercano refugio de Las Marradetas donde, con unas incomparables vistas al macizo del Monte Perdido, te puedes almorzar unos huevos fritos que te los preparará Manuel. Es sin duda uno de esos lugares con encanto de nuestro Pirineo, el aragonés.

Refugio de las Marradetas, al fondo y sobre el tejadillo de la terraza se puede vislumbrar la cumbre de Monte Perdido


jueves, 5 de septiembre de 2019

Historia de dos casinos: El Casino (segunda parte)

Balcón del casino La Unión. Villanueva de Gállego (Zaragoza) foto gentileza de Carmen Vergara


En la entrada anterior hablábamos de la relación existente entre los clubs ingleses y los casinos españoles y se ponía como ejemplo la reacción de los miembros de un club inglés ante un debate suscitado a raíz de un sermón dicho un domingo cualquiera en una iglesia anglicana a principios del siglo XX (se ponía por ejemplo el derrumbe de las murallas de Jericó que se cita en la Biblia) y se dejaba para otra entrada (ésta) que pasaría en un casino español, quizás el mismo domingo y como reacción a la misma lectura:

Llega un terrateniente del lugar al casino y entre partida de guiñote y partida, comenta con sus contertulios:
-         Hoy el cura ha dicho en el sermón que las murallas de Jericó fueron derribadas después de rodearlas con trompetas que dieron siete vueltas sonando sin parar.
-         Va!!!! Le contesta uno sin dejarle seguir con la conversación, cosas de curas, mentiras, tonterías para engañar a la gente.
-         Oye que lo dice la Biblia, añade el que ha comenzado la conversación.
-         Cuentos, te lo digo yo, eso de la Biblia son cuentos pa entretener a viejas, ¡¡¡ni caso!!! ¿Cómo se van a reventar unas murallas con el sonido de una trompeta?, ni de cien, eso son tonterías sin ningún sentido. Y, como reafirmando su idea dejó la carta en la mesa con un sonoro golpe de la mano sobre el tapete.
-         Hombre, repuso el terrateniente, Jericó existe…
-         Menos caso tendríamos que hacer a los curas, que solo nos cuentan mentiras para engañarnos, si lo sabré yo (muy enfadado repone el otro caciquillo del lugar).
Un tercero intenta poner un poco de calma y dice:
-         Bueno lo que dice en la Biblia son ejemplos, parábolas para enseñarnos cosas, a veces son hechos reales que con el tiempo se han engrandecido hombre y además hay que tenerle cierto respeto, son escritos sagrados y vete a saber cómo serían aquellas murallas, como las nuestras de adobe, a lo mejor.
-         ¡¡¡Ya salió el enteradillo!! Comentó el caciquillo ya pasándose de la raya. Que sagrados ni que leches. Aquí lo importante es la ilustración, dice el interpelado cada vez más alterado, la ciencia y la cultura y lo demás son mamarrachadas.

Salón de Baile del Casino de la Amistad en Épila (Zaragoza)

La cosa va a mayores y de la discusión se pasa al insulto y al enfrentamiento personal, enseguida se forman dos bandos, aparece un tercero que intenta mediar y propone una junta para dilucidar si se puede hablar de religión en el casino o no. Se reúne la junta y se decide por mayoría que no se hable de religión y que está prohibido en los estatutos. Los que han perdido se enfadan y discuten, los ánimos se acaloran y casi se llega a las manos si no es porque el presidente, en atención al reglamento expulsa a los que han querido agredir. Estos enfadados se van y una semana más tarde alquilan un local frente al casino, donde instalan otro centro. Están tan cercanos uno y otro local que se pueden oír las conversaciones de un centro en el otro, sobre todo en verano. En cierta ocasión una palabra pronunciada en alta voz en uno de ellos, es escuchada en el otro causando cierta alteración, uno de los socios enfadado por lo oído se asomó al balcón del casino, sacó una pistola de su bolsillo y la emprendió a tiros contra la fachada de enfrente. Los otros, que tampoco iban con los bolsillos vacíos, al oír el estruendo de las balas la emprendieron en respuesta al otro lado de la calle, no pasó una desgracia de casualidad.

Llegó la II República y el casino más proclive al nuevo régimen colgó en su balcón la bandera tricolor, mientras celebraban en sus salones el triunfo de su candidatura al ayuntamiento, en la cual figuraban varios miembros de la Sociedad. Esos años fueron los mejores del Centro, allí había bailes y fiestas, se hacían reuniones y mítines mientras el otro casino languidecía, pero llegó el 18 de julio del 36. El casino de derechas se convirtió en cuartel de Falange y más tarde pasó a desempeñar un papel logístico en favor de los sublevados. Muchos de los socios del otro casino (el republicano) fueron denunciados, detenidos y algunos fusilados, otros tuvieron que huir. El centro social fue incautado y clausuradas sus actividades, en su lugar se puso un hospital de campaña para las fuerzas nacionales y después de la guerra se cerró a cal y canto.

Bar del Casino Agrícola, Mercantil e Industrial de Calatorao (Zaragoza)


En la posguerra tan solo quedó un casino, el de los vencedores: allí había bailes y el centro comenzó a bullir de nuevo pero, los del bando perdedor juraron no entrar en ese lugar en la vida, lo habían pasado muy mal y no querían saber nada de aquel casino, al que hicieron boicot. Un comerciante del pueblo se dio cuenta de las posibilidades que tenía el cine y pidió permiso al ayuntamiento para montar en el desaparecido casino un cine, el consistorio por supuesto se lo negó y acto seguido lo hizo con la junta del casino, que también se lo negó, aquello era mucho jaleo y además, ellos ya tenían los bailes y la gente iba siempre allí, no querían más líos, además ¡vete a saber que películas echaban allí! El hombre al final consiguió un local que acondicionó para cine, la cosa no se notó mucho, salvo que cuando había películas en el salón, el casino se quedaba vacío. Pero en el cine se mezclaban rojos y azules y aquello no estaba bien visto. Al cura, que era del casino de derechas y que a la vuelta de sus viajes a ver al obispo traía las mercancías necesarias para el centro, se le ocurrió conseguir una máquina de proyección e instalar por fin un cine en el baile del casino, pero las películas eran todas muy melindrosas y no gustaba tanto como el otro cine. En esas apareció la Televisón, ¡Gran invento! El casino puso una en sus salones, era más barata que el cine y duraba más, había de todo y así fue, de nuevo se volvió a llenar las tardes de curiosos por ver aquella novedad. Poco después el cura nuevo del pueblo, que había sustituido al anterior por defunción montó una tele en el Salón Parroquial para los monaguillos y tras los monaguillos aparecieron por allí los “rojos” que también querían ver aquello, esto causó alguna protesta por aquello de que la sacristía se había convertido en un nido de republicanos, pero la cosa no pasó de ahí y al tele en el Salón Parroquial duró un tiempo, es más los chavales que acudían, pensaron montar un pequeño club social para hacer excursiones y alguna fiestecilla o como se decía entonces “guateque”.

El casino se mantenía  pero cada vez tenía menos público, la gente mayor iba desapareciendo y los de mediana edad o habían emigrado a la ciudad o si estaban en el pueblo ya no tenían el tiempo de antes, las costumbres y las necesidades estaban cambiando. Además el coche había llegado a algunas casas y el transporte, facilitaba marcharse del lugar.  Poco a poco el poder adquisitivo iba permitiendo a las familias tener una tele y a los jóvenes aquello de los bailes clásicos no les motivaba, comenzaron a funcionar tocadiscos que transmitían otro tipo de música. Fue por entonces cuando un grupo de jóvenes propuso en la junta general del centro que el club juvenil se integrara en el casino, comprar una “gramola” para escuchar discos en el salón de bailes e incluso adquirir una biblioteca o hemeroteca, además había algunos salones abandonados que podrían servir. La Junta del centro dijo que no, que la sociedad era casi centenaria y que siempre había sido como estaba y que aquello no se movía, no querían jaleos ni ruidos. El hijo del comerciante que había montado el cine, reconvirtió la sala en discoteca y justo al lado puso un moderno bar, con tele en color. aquello fue ya una auténtica revolución social que pagó muy cara el Casino, por su parte el cura del pueblo montó una pequeña biblioteca y un revistero para que los chavales pudieran leer. Los jóvenes no entendían aquellas discusiones de abuelos y veían en aquel centro algo trasnochado que se había negado a evolucionar y por tanto poco se podía hacer.

Casino en Castejón de Valdejasa (Zaragoza)

Poco a poco las posibilidades de diversión y de información se fueron extendiendo y el casino se iba quedando en un rincón. En estas murió Franco y vino la Transición y con ella las primeras elecciones municipales. El alcalde salido de las mismas no se le ocurrió mejor idea que montar un centro de la Tercera edad en el pueblo y eso fue la puntilla para el Casino. Los pocos abuelos que todavía quedaban emigraron al centro de la tercera edad, había razones de peso, pues era más barato pero allí se encontraron con los pocos abuelos que quedaban del bando republicano ¿qué paso? Nada, había muchas barajas para la partida del guiñote y además había una tele con un video que de vez en cuando les echaba películas “picantes”, también había calefacción central y aire acondicionado y el mobiliario era moderno, en definitiva la Tercera Edad ganó la partida.

Un día corrió la noticia por el pueblo de que el conserje del casino había desaparecido y con él, la caja registradora, nunca más se supo de aquel, ni del casino que ya no volvió abrir sus puestas, el centro desde entonces permanece lánguido, cerrado, sus salones decimonónicos llenos de telarañas con más polvo y recuerdos que esperanzas, ya nada volvería a ser lo que fue. Una historia que comenzó un día tras un sermón del cura del pueblo, seguramente sus socios nunca sabría lo que había ocurrido con el club inglés.

Hora de la partida en el casino de Calatorao (Zaragoza)


martes, 3 de septiembre de 2019

Historia de dos casinos (El Club)

Mesa de la ruleta en el casino de Aguarón (Zaragoza)


Hubo un tiempo, hace años en el que yo me dediqué a estudiar e investigar sobre los casinos de pueblo. Hice un amplio trabajo de investigación e incluso, llegué a plantearme hacer una Tesis sobre este tema y es que de siempre, me ha atraído bastante esos espacios de sociabilidad rurales y también urbanos que durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX fueron auténticos centros de poder, de información y también de cultura. Cuando voy a alguna localidad de cierta entidad, y aunque sea un pequeño lugar me gusta entrar en el casino, si todavía existe y sacarle alguna foto como documentación por si acaso, nunca se sabe, lo cierto es que me gusta ese aire decadente de principios de siglo, con sus columnas de hierro forjado, sus mesas que se asemejan a aquellas que en su día servían de apoyo a las viejas máquinas de coser “Singer”, pero éstas con su losa de mármol blanco encima y rodeadas por viejas sillas metálicas con asiento mullido, con viejos sofás corridos y forrados en piel, con sus viejas mesas de madera con su tapete en el centro, unas octogonales, cuadradas otras y que delimitaban la zona de juego con la de sociabilidad propiamente dicha. En un rincón olvidada, cubierta de polvo, periódicos viejos y algún viejo candelabro sobre ella, la pianola que animaba los bailes en las tardes de los domingos. Esa larga barra tras la cual había siempre unos diligentes camareros vestidos con uniforme y dispuestos a servir el vermuth, que sería de un domingo y los días de fiesta sin el “vermú” en el casino. Ese romanticismo que evocan sus salones, su biblioteca, su escalera en algunos casos ha desaparecido y ha sido sustituido por un aspecto más funcional, más acomodado a las circunstancias actuales. Los pocos socios que van quedando suelen ser personas mayores que todavía se entretienen en pasar el rato leyendo el periódico, hablando con algún viejo amigo o jugando al tresillo o al guiñote.

Hoy día escasos centros organizan bailes de sociedad, conciertos y espectáculos para sus abonados. La sociabilidad y la transmisión se ideas y noticias van por otros derroteros, pero hubo un tiempo que en España, para estar informado y saber lo que pasaba debías pertenecer a un casino.  Es más, su influencia fue tan grande que de sus juntas salieron diputados, alcaldes o presidentes de alguna diputación y en algunos casos originaron tales crisis sociales que fueron símbolo no solo de un determinado partido político, sino de toda una clase social, de esta manea había el casino de los ricos, el de los pobres, el de la aristocracia y así hasta un largo etcétera. Nuestros casinos tienen similitudes con los llamados clubs ingleses, centros que todavía hoy poseen gran prestigio y en los cuales todavía hay personas que hacen grandes esfuerzos por pertenecer, son auténticas instituciones que apoyan sociedades de investigación, organizan congresos internacionales y entre sus socios se encuentran personajes de gran influencia económica, política y social entonces ¿Por qué los clubs ingleses gozan de tan buena salud y los casinos españoles están desapareciendo?

Antigua sede del Casino Mercantil e Industrial de Zaragoza


Imaginemos un domingo cualquiera hacia 1900 en una iglesia española católica y otra anglicana inglesa, la misma lectura y los mismos textos sagrados, ambos son cristianos y en ambas se ha leído el mismo texto de la Biblia, por ejemplo la destrucción de las murallas de Jericó (vale cualquier otro texto):

Tras el oficio un inglés que ha asistido a los mismos aparece por el club y dice a la tertulia de amigos:
-         Hoy el reverendo Paterson nos ha contado como las murallas de Jericó fueron destruidas por trompetas que dieron siete vueltas a las mismas sin parar de sonar.
Uno de los que le escuchan que es músico le contesta:
-         Es un caso curioso éste, apurando un sorbo de té, si tenemos en cuenta que las susodichas murallas, por muy fuertes que fueran, serían de barro, no sería muy difícil derribarlas con el ruido de unas cuantas trompetas.
-         Otro de los que estaban en la reunión, de profesión arqueólogo dice: No eran de barro amigo, sino de piedra maciza, son las más antiguas del mundo y causaron impresión en su tiempo de hecho, todavía hoy en día impresiona ver la torre defensiva.
-         Un tercero, admirador de la cultura oriental dice, y no será que en realidad eran cañones, los chinos ya conocían la pólvora 5000 años antes de Cristo, no sería que los israelitas ya comerciaran con los chinos y éstos les suministraran pólvora y cañones.
-         El coronel Simpson que escuchaba interrumpe, amigo los cañones no se conocen hasta que no vino la pólvora a Europa en la Edad media, eso es imposible. Además tendrían que estar muy bien diseñados esos cañones, porque si no explotarían
-         Por eso lo digo coronel, el que relató la ofensiva dijo trompetas, porque le parecían trompetas, pero cuente que en China la pólvora ya se conocía por entonces.
-         Y el hierro, ¿de dónde sacaban el hierro? eso es absurdo colega.
-         De los Hititas coronel, los hititas ya lo conocían y lo manipulaban
-         Pero para hacer un cañón, hace falta mucho hierro y conocimiento.
-         Se podría organizar una expedición, comentó el arqueólogo, me han dado una buena idea para hacer una campaña de excavación en Jericó, mañana lo propondré en el departamento de la Universidad.
-         Cuente con mi apoyo, dice el que empezó la conversación, cuente con mi apoyo financiero, ya sabe que tengo una empresa editorial y estas cosas gustan mucho, además entre los socios del club tendría aceptación.
-         Muchas gracias, repuso el arqueólogo.

Lo cierto es que esta conversación se podría alargar hasta el infinito, e incluso añadir numerosas hipótesis como apuestas, viajes, etc. A la vuelta de la expedición, ésta trae objetos importantes, hallazgos de materiales que ponen en evidencia la importancia de Jericó en la Edad Antigua, así como planos y mapas de indudable valor estratégico. Con los restos arqueológicos, tras estudiarlos se envían al British Museum, como donación del club, los planos los observa muy detenidamente el coronel, que emite informe al ministerio y éste solicita copia para sus archivos. El equipo investigador, que ha estado enviando informes que se han publicado en la revista del club, termina por publicar un libro con fotografías del viaje y el amigo de las cosas orientales le sirve de inspiración para escribir una novela ambientada en oriente medio y así, un sinfín de cosas más. En definitiva la charla de té, tras el oficio del reverendo Paterson había servido para mucho.

Casino de Mallén (Zaragoza)


lunes, 2 de septiembre de 2019

Santo Dominguito de Val

El farol que representa a Santo Dominguito de Val
durante el Rosario de Cristal en Zaragoza


Hoy, dos de septiembre es Santo Dominguito de Val, santo patrón y mártir de los infanticos del Pilar y de la Seo en particular y creo que de todos los monaguillos en general. Cuando era pequeño y visitaba la Seo de Zaragoza (La catedral metropolitana de Zaragoza, ojo no confundir con el Pilar). Entre la penumbra y los claroscuros que se filtraban por entre los altos tragaluces del templo, me llamaba la atención poderosamente la imagen de este santo aragonés que aparecía crucificado  en su altar y vestido de monaguillo. A mí, la primera vez que lo vi me produjo una sensación entre inquietante y misteriosa, ¿Quién era aquel santo niño crucificado y sobre todo, vestido de monaguillo? Porque yo por entonces era monaguillo también. ¿Por qué lo habían crucificado? Yo sin saberlo ¿había adquirido un compromiso con el martirio, como aquel chaval que parecía más o menos de mi misma edad?  ¿Ese podría ser uno de mis finales? ¿Lo crucificaron por haberse bebido el vino de la misa untando en él las hostias sin consagrar? Mi abuela me desveló el misterio, que era más truculento de lo que yo había pensado. Parece ser que el tal Dominguito de Val era hijo de un importante notario de Zaragoza y que ejercía como infantico de la Seo. Iba un día, el bueno de Domingo a cumplir con sus obligaciones en la Catedral, cuando unos judíos le engañaron y lo secuestraron con el fin de revivir en la pobre criatura la pasión de Cristo, pues lo judíos de Zaragoza eran malos, muy malos.

Años después me enteré un poco más de la historia. Era hijo de un notario de la ciudad e infante o “seise” del Salvador. Cuenta la historia que el 31 de agosto de 1250 fue atraído con engaños por un judío llamado Albayuceto, quien lo entregó a otros correligionarios suyos de la Aljama cesaraugustana para renovar en él, la pasión de Cristo. Crucificado en una pared con tres clavos y abierto su costado, ocultaron su cuerpo en la ribera del Ebro tras seccionarle la cabeza y los pies. Fue encontrado días más tarde por unos barqueros que vigilaban sus pertenencias en el río quienes, sorprendidos por unas extrañas luces que se observaban en la orilla, dieron aviso a las autoridades eclesiásticas y civiles las cuales comprobaron que en ese lugar, desde donde partían las luminarias, se encontraba semienterrado el infante. Sus restos fueron llevados en solemne procesión hasta la Seo, donde recibieron sepultura y donde todavía hoy se veneran sus reliquias, sobre todo por la escolanía de Infantes que lo tienen como su protector y patrono. Esta historia, que posee similitudes con otras narraciones similares en el resto de Europa, se enmarca siempre dentro de la persecución a los judíos en la Edad Media. El cronista Andrés de Uztarroz, en un manuscrito titulado Incipit Passio Beati Dominici Martyris Innocentis Cesaravgvust, escribe que en las Actas del martirio no se dice que se castigasen a los Judíos, que concurrieron en aquella atroz impiedad «pero debemos creer que contra ellos fulminarían procesos los Inquisidores, ante la herética pravedad, porque ya, en este año de 1250 tenían este oficio los padres de la esclarecida religión de Santo Domingo…, dónde se verá la antigüedad que tiene este santo tribunal en la Corona de Aragón» . Bien es cierto que los reyes, firmes defensores de sus judíos, solían negarse en aplicar la tortura como instrumento procesal contra sus súbditos. Hace unos años leí que el desgraciado Dominguito quizás fue víctima de los abusos de alguna persona allegada a la Catedral y que pensando que podía delatarle, decidió matarlo y tirarlo al río. Seguramente ni una cosa ni otra sean ciertas, pues la palabra de un niño en aquellas épocas poco valían. Es posible que jugando cayera al río y se ahogara, he incluso que lo hiciera junto con sus compañeros y que estos callaran por complicidad. Es posible que alguien quisiera vengarse de su padre por alguna faena notarial que pagó el hijo, o cualquier cosa. Lo cierto es que lo pagaron los judíos aunque por lo que se ve tampoco se tenga muy claro, lo cierto es que al pobre de Dominguito le hicieron una judiada y lo subieron a los altares. Quizás porque hacía falta una referencia para el recién fundado colegio de infantes, aquí convergerían varias circunstancias; un accidente desgraciado, unos judíos a quien echarles la culpa y la necesidad de un patrono y modelo de virtudes.

Septiembre, el Febrero del verano


Ana Bolena en Añón de Moncayo

Ana Bolena sobre Añón de Moncayo, una fotografía gentileza de Antonia Abadía Mañana es día de gran fiesta, pues es el día del Rosario. Mañan...