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lunes, 5 de enero de 2026

Los Reyes Magos en la Seo de Zaragoza

En la Seo del Salvador en Zaragoza, se encuentra una de las joyas del gótico en España y en Europa, me refiero a su retablo mayor, tallado entre 1434 y 1480 en dos fases, la primera a cargo de Pere Johan (de cuya obra se conservan sotabanco y banco) y a partir de 1467 por Hans de Suabia, que se ocupó de las escenas centrales, entre las que destaca la Adoración de los Reyes Magos al niño Jesús y a su madre la Virgen. Pero no es la única adoración que se conserva en esa catedral zaragozana. Muy cerca del Altar mayor, en la nave de la izquierda o de la Epístola, se encuentra la Capilla de San Agustín que previamente había sido la de Santa Isabel de Hungría. Entre 1720 y 1722 se instaló en este lugar un retablo procedente de la Capilla de Santiago, de la misma iglesia y realizado por Gil Morlanes el Joven y Gabriel Yoly entre los años 1520 y 1521. Sobre un banco se elevan cinco hornacinas con escenas de la vida de la Virgen. En el casetón central de este banco, podemos ver una curiosa representación de la visita de los Reyes Magos al portal de Belén. En la escena intervienen 7 personajes, a la izquierda de la foto la Virgen, sentada sostiene al Niño y a sus espaldas, se encuentra San José. En acción de reverenciar a Jesús, uno de los reyes magos le besa el pie mientras ha dejado su corona en el suelo. Detrás y en pie otros tres personajes que representan a otros tantos monarcas que esperan su turno. En el centro de la imagen uno de estos reyes que sostiene un cáliz y que parece le han dado precedencia sus colegas, posee ciertos rasgos amerindios, como si del gran Inca o de algún emperador azteca se tratara es decir, el artista quiso incorporar a esta obra un personaje que representara el Nuevo Mundo recién descubierto y para ello no dudó en incluirlo junto a los Reyes Magos pero, sin romper la tradición católica de que son tres y no cuatro, pues tan solo se ven tres coronas y tres ofrendas. No hay que olvidar que también era una época en que se inician las revueltas protestantes y quiso solucionar el problema distribuyendo coronas, ofrendas y colocando a uno de ellos en acción de reverenciar, mientras los otros esperan su turno, sin duda alguna una auténtica joya del patrimonio artístico aragonés que merece ser conocida.

lunes, 26 de mayo de 2025

La contorsionista de Alquézar (Huesca)


En una anterior entrada hablábamos de la bailarina contorsionista de las Cinco Villas pues bien, el otro día la volví a encontrar. Esta vez haciendo de las suyas en el claustro de la colegiata de Alquézar (Huesca) aunque ésta no es de la familia del maestro de Agüero por sus dimensiones y por su talle, quizás es incluso anterior por la forma tan sencilla en la que se representa el banquete del rey Herodes que contextualiza la danza de Salomé. Con lo que sí está relacionada es con el mundo de los trovadores, juglares, músicos y danzantes tan abundantes en la Alta Edad Media.

En la cara que da al claustro, el Bautista se muestra recriminando a Herodes, que se halla sentado en silla con cabecitas de leones en sus extremos (símbolo de realeza). En la cara opuesta y entre serpientes (según García Omedes) personalmente parece una palmera, aparece Herodías y la cabeza del Bautista rodeada de palmas, símbolo del martirio.



jueves, 22 de mayo de 2025

La contorsionista de las Cinco Villas

La contorsionista en Agüero. Ermita de Santiago (Huesca)

Según el doctor García Omedes, “En un momento avanzado del siglo XII hubo un genial escultor románico al que conocemos bajo la denominación de "el maestro de Agüero" o de "el maestro de San Juan de la Peña" por hallarse las más conocidas de sus esculturas en los lugares mencionados. Una de las escenas más características que aparece en la mayor parte de los lugares donde trabajó es la que conocemos como "la bailarina” o “la contorsionista” llegándose a convertir en una auténtica marca no solo del artista, sino del románico en la zona de las Cinco Villas, comarca aragonesa en la que aparece la mayoría de las veces esta danzarina románica. Según García Omedes esta virtuosa del baile no es otra que Salomé y hace referencia a la decapitación de San Juan Bautista. En ocasiones aparece acompañada por el arpa y en otras por un albogué. Especie de flauta simple y rústica, o doble y de mayor complejidad de forma, generalmente de madera, caña o cuerno, propia de juglares y pastores. Según la tradición de los Evangelios Salomé, hija de Herodias y sobrina de Herodes el Grande, bailó de esta manera ante su tío y éste, agradecido le dijo que le pidiera lo que quisiera que él, se lo concedería. La sobrina entonces, incitada por su madre le pidió la cabeza de Juan el Bautista, a lo que el rey accedió a regañadientes, pues le tenía en aprecio al Bautista a pesar de sus diferencias. Seguramente el modelo real sería alguna de esas bailarinas que acompañaban a los juglares y trovadores por los castillos y villas del reciente reino de Aragón y que alegraría aquellas gentes cansadas de luchar.


La Contorsionista bailando en la portada de la iglesia de San Nicolás en el Frago (Zaragoza). En el capitel superior se ve con cierta claridad; va acompañada por un arpa. En el capitel inferior y situado a su izquierda, se aprecia el músico apartado de la bailarina por una palmera, en este caso la contorsionista llega casi a tocar el suelo con la cabeza y los pies.


Iglesia del Salvador en Ejea de los Caballeros (Zaragoza)

Igleisa parroquial de Biota (Zaragoza)

Iglesia de Santa María en Uncastillo (Zaragoza) En la imagen de la izquierda la contorsionista aparece de frente y sostenida por un bailarín y en la de al derecha aparecen dos bailarinas en acción de ejecutar una danza

La bailarina en el claustro del monasterio de San Pedro el Viejo (Huesca)


sábado, 10 de mayo de 2025

Es la paridera de Gil

Al final se sabe que es la paridera de Gil y la realizó Aurelio Grasa

El sábado 19 de noviembre de 2022el Retabillo se hacía eco de una fotografía que circulaba por la red y en la que se aseguraba que se trataba de una paridera ubicada en el término municipal de Villanueva de Gállego (Zaragoza) y en la cual se habían realizado unas maniobras militares a principios del siglo XX. Descartamos la posibilidad de que ese recinto estuviera en la Sarda villanovense y pensé que se podía tratar de la “Paridera del Santísimo” muy cerca del pueblo pero en término zaragozano y junto a la urbanización del Zorongo. Con todo le pregunte a José Francisco Royo, que es uno de sus últimos propietarios y el, también puso sus reparos pero la publicación salió adelante.


Detalle del plano realizado por Dionisio Casañal, señalas en círculos
las parideras del Santísimo y de Gil
 

Ayer el mismo Fran me escribió y me mandó unas fotos más convincentes, la fotografía es de Aurelio Grasa y corresponde a la llamada “Paridera de Gil” situada aproximadamente un par de kilómetros en dirección a Zaragoza según he podido constatar en el plano del Término municipal de Zaragoza diseñado por Dionisio Casañal en 1892, tomando como referencia la paridera del Santísimo es decir, que el tiro fue cercano aunque no certero. Esta corraliza fue expropiada por el “Ministerio de Guerra” en lo que se llamó en su día “Campo de maniobras Alfonso XIII” y está situada tras las instalaciones de lo que hoy es el acuartelamiento de Castillejos, junto a la carretera de Zaragoza a Huesca. Me ha mandado una fotografía antigua en la que aparece la casa y un automóvil de época, junto a otra imagen del mismo lugar, pero ya en ruinas. Según me comenta Francisco, hoy en día es una explanada, el edificio no existe.

La paridera de Gil en sus buenos tiempos, y en estado de ruina (Gentileza Fran Royo Morte)



viernes, 3 de enero de 2025

El valor de la Lonja

El famoso “Salón de la Lonja” en Zaragoza está dividido en dos pisos, el bajo donde se llevan a cabo exposiciones y que es muy conocido y uno superior, cerrado y de difícil acceso pues bien; Ayuntamiento tiene el proyecto de aprovechar ese “altillo” como sala de exposiciones y no se sabe muy bien como lo va hacer. Hace un mes el profesor Guillermo Fatás publicó un artículo al respecto y hoy en Heraldo de Aragón, me han colgado una carta en la que hablo del tema y muestro mi opinión.





martes, 10 de septiembre de 2024

Crónica inauguración Teatro Principal en Zaragoza


Según recoge Faustino Casamayor en sus “Años políticos en la ciudad de Zaragoza” el día 25 de agosto del año 1799 se celebraba la festividad de San Luis rey de Francia. Con tal motivo hubo besamanos en el Palacio Real (Zaragoza) donde reside el Excmo. Sr. Don Jorge Juan Guillelmi, que ya era por entonces Capitán General y presidente de la real Audiencia aragonesa, le motivo era “ser de los días de la reina nuestra Señora, con cuyo motivo se cumplimentaron a sus Excelencias los principales sujetos y cuerpos de esta capital, habiéndolos celebrado su Excelencia con un banquete de 4 cubiertos donde se vivió con mucha magnificencia de toda clase de manjares”. 

Continúa diciendo el cronista zaragozano: “Dicho día se abrió el teatro nuevo de comedias, construido en el sitio llamado de los Graneros de la ciudad, de la cebada y pan existentes en la calle del coso, los que cedió el Ilustrísimo Ayuntamiento al cuidado de un Comisionado, don Vicente Ibáñez de Aoiz y Ciprés su caballero capitular habiendo tomado por modelo y norma lo mejor de los teatros de Madrid Barcelona y Sitios Reales, bajo las órdenes y modos de don Agustín y don Vicente Gracián, hermanos naturales de esta ciudad, maestros arquitectos del Ilustrísimo Ayuntamiento y académicos del a Real de San Luis. El cual [teatro] ha salido tan capaz y sólidamente construido en la forma de una herradura que no hay más de desear en esta parte, aunque por la precisión de representarse en estos días, no ha podido dársele toda la hermosura que necesita para la mejora decoración del teatro”. 

Se compone de patio, que es muy capaz. Con líneas de asientos divididos por medio, para la mejor comodidad de las entradas y salidas. La grada tiene cuatro líneas de asientos; siendo la primera de lunetas, luego dos líneas de palcos de altura en cada una y después, el gallinero con sus lunetas correspondientes además, están las lunetas principales que suben a …. El foro es muy ancho y dilatado, con su arco de portada y columnata donde están las damas de la ciudad. Los corredores altos y bajos son muy capaces y no son menos las escaleras, para evitar todo tropel y confusión. Cierra el teatro un cielo raso con tres óvalos de donde cuelgan tres arañas para la iluminación y además, un café en el mismo teatro para el servicio de los concurrentes. Tiene 4 estrados para el público y preparados contra los comediantes, pues para todo ha dado el lugar en el terreno que ocupaban dichos graneros, quedando bastante foso para escotillones y demás funciones anexas, siendo capaz de estar con comodidad 1.600 personas. Graduándolo algunos de muy grande y alto, pues sobresale muy bastante al que quemó el día 12 de noviembre de 1778, cuya hermosura jamás podrá tener este, al paso que su memoria será siempre triste por la Zaragoza. 

Se dio principio a su representación con una loa alusiva a los días de nuestra Reina y luego, se ejecutó una pieza trágica nueva, titulada “Gombelia y Sumi Ada. Huita de la Ysla de Ceylán, obra de don Juan Frnacisco del Plano, Abogado de este colegio y se dio fin con tonadilla y Sainete. Habiéndose iluminado el teatro y concurrido bastante gente, aunque no se llenó la cava en el nuevo teatro, se escribieron los siguientes sonetos. 

La obra del coliseo juntamente de los hombres sensatos, deseada por la fortuna se ve finalizada y que el pueblo la gradúa de excelente. La gradiña muy bien, pues no desmiente la sabia mano por quien fue formada mano patricia que será alabada de Nación en Nación, de gente en gente. Congratularnos hoy en la hora buena, ilustres y celosos directores porque pusieron fin vuestros sudores de admiración a una obra, toda llena y a sus puertas se grave en un escudo “El amor a la patria tanto pudo” 

A la aparación del nuevo teatro (Sonetro)

“Si Zaragoza ya llegó aquel día

En que viste cumplido tu deseo

Ya se abrió ese asombroso Coliseo

Con general aplauso y alegría

A la más delicada fantasía

Nada que anelar dexa según creo

Pues completa mundialmente veo

Del arte los primores a porfía

Que mucho por Marte autorizado

Y de un León valeroso defendido

Toda la dificultad ha superado

Noble Sentido, el parabién debido

Te doy aqui con zelo interesado

De sus aciertos el director ha sido". 

Con la nueva obra del coliseo, cesó de representar en la lonja de la ciudad donde provisionalmente se han hecho, desde el 11 de febrero de 1791 en que a impulsos del Excelentísimo Sr. Don Féix O’ Neille Capitán general de Aragón. Se vencieron las muchas dificultades que ocurrieron para hacerla en dicho “parage” que desde su erección había sido colocada en el Imagen del Santo Ángel Patrón de la ciudad, celebrándose en ella su fiesta la Dominica primera del mes de septiembre, por cuya causa se trasladó con bastante repugnancia de algunos individuos del Ayuntamiento, al oratorio donde se dice misa los días que se juntan y ahorrársela mandado deshace toda la maquina “dexado” despejada toda la lonja como lo estaba antes de representarse en ella










lunes, 22 de julio de 2024

Pascual Madoz y la Torre Nueva (4)


Pascual Madoz
, termina su artículo sobre la Torre nueva con negros presagios, pues se hace eco de un expediente incoado por el Ayuntamiento de Zaragoza con fecha 8 de enero de 1847 a «instancias de varios vecinos de esta ciudad y habitantes en sus inmediaciones, sobre la necesidad del derribo de dicha torre por el riesgo que suponía». El 27 de diciembre de 1846, tras unos días de fuerte viento y hielos, sobrevino en la ciudad un fuerte temporal (los documentos hablan de tormenta) que produjo importantes desprendimientos de ladrillos y escombros del monumento. El duro clima zaragozano y la falta de un mantenimiento adecuado, fruto de la época se encargó de dejar bastante maltrecha la edificación. Se fue creando, entre los vecinos próximos a la torre, un franco temor ante el riesgo de que pudiera desmoronarse, derivando en peticiones de derribo.  Parece ser que la amenaza se resolvió con algún trabajo de reparación, previos dictámenes facultativos de los arquitectos de la ciudad: Joaquín Gironza y don José Yarza así como los del gobierno político (Civil) don Joaquín Jordán y don Juan Jimeno, del ingeniero jefe de caminos del distrito don Manuel de los Villares Amor y del comandante del cuerpo militar de ingenieros don Pedro Ortiz de Pinedo. Todos los cuales determinaron que el edificio no se hallaba «en inminente peligro de desplome». Parece ser que detrás de esta operación se encontraba la enajenación de la dehesa llamada “Acampo de Ganaderos” que pertenecía a la ciudad y que fue desamortizada. Con el dinero obtenido de su subasta, se pudo pagar el importe de las obras de reparación necesarias, llevándose a cabo una intervención de refuerzo en el tramo inferior de la torre, trabajando en el interior y exterior de la misma. Madoz expresaba su deseo de «ver ejecutada esta reparación de tanta gravedad e importancia, a fin de calmar la ansiedad de justos temores que afligen por de pronto a los habitantes de la inmediaciones de este monumento, recuerdo tan venerado que no quisiéramos desapareciera bajo concepto alguno. Por desgracia para don Pascual, que no llegó a ver el turricidio, la mecha se había encendido con la excusa del proceso desamortizador. La sentencia era cuestión de tiempo.

viernes, 19 de julio de 2024

Casa Ruba en Fanlo (Huesca)


Hace un par de años más o menos hice estas fotos de casa Ruba en Fanlo (Hueseca). Una edificación fortificada del siglo XVI con una hermosa torre defensiva de planta circular que todavía conserva su matacán y una típica chaminera pirenaica. Es un monumento declarado Bien de Interés Cultural al igual que la casa del Señor, ubicada también en la misma localidad. Fanlo es uno de los pueblos más altos del Pirineo central (situado a 1400m sobre el nivel del mar) y se encuentra en el corazón del parque nacional de Ordesa y Monte Perdido dentro de la comarca de Sobrarbe en Aragón. 

Por desgracia la ruina se acelera en Casa Ruba, simbolizando una vez más la decadencia del patrimonio histórico al que está condenada en especial el Alto Aragón. El Ayuntamiento de la localidad ha tenido que declarar la ruina parcial y acometer algunos derribos de urgencia, porque se temía por la seguridad de los vecinos. Se ha prohibido el paso por esta calle, lo que ha supuesto cerrar el acceso en coche a la mitad del pueblo además, en las últimas semanas se han producido nuevos hundimientos en los edificios auxiliares de la casa principal, en concreto una borda por efecto de las intensas lluvias registradas en este municipio.

Foto de Alfonso Zapater para "Aragón pueblo a pueblo"

Foto publicada en "Heraldo de Aragón"










miércoles, 17 de julio de 2024

sábado, 13 de julio de 2024

La inclinación de la torre Nueva según Pascual Madoz


Se dice que fue la solera que se secaba antes por la parte suroriental que por la norte más de umbría y es que la torre se encontraba en el extremo noroeste de plaza, es la esquina de dos edificios que a su vez hacían sombra. Se comenta que fue por culpa de las prisas en terminar la obra (15 meses). El caso es que la torre comenzó a inclinarse levemente hacia el centro de la plaza Según los entendidos de la época; hasta los 2,5 metros del suelo la torre descansaba sobre su eje pero, desde esa altura hasta los 50 metros se inclinaba para en su tramo final, continuar vertical. Haciendo con esto un prodigio de la gravidez con casi 3 metros de desviación sobre la vertical del edificio. Nunca se consiguió corregir el error, lo que la hizo muy conocida en toda España y protagonista de relatos y pinturas. 

Pascual Madoz nos ofrece otra versión que desconocíamos hasta ahora y que también pose cierto interés. “A primera vista se nota una grande inclinación en la torre por parte del sur y que examinada por los maestros de obras en el año 1741 resultó ser de 9 pies y medio (dos metros y medio) cuya inclinación, según opinión de muchos profesores de adquirida reputación; se la dio al tiempo de fabricarla, para hacerse más célebre su constructor Gabriel Gombao (es decir que lo hizo adrede y de propio). No siendo admisible la proporción de aquellos que dicen que es un defecto motivado por la desigualdad del terreno en que se fabricaron los cimientos, porque la inclinación de la torre solo se advierte a unas tres varas encima del pavimento y sigue inclinada hasta poco más de los dos tercios de su total altura, desde donde continuando en línea recta, concluye el tercio siguiente sin ninguna inclinación.

En primer término el puente de Piedra, luego el Pilar y en segundo plano, la Torre Nueva en 1861


Pascual Madoz y la Torre nueva (3)


Continuando con las referencias a la Torre Nueva y sin salir de Madoz, en esta entrada vamos a hablar sobre la utilizada de la torre, que no solo fue la marcar las horas y ser un bonito adorno representativo de Zaragoza. Cuenta don Paascual: «La torre Nueva tiene muchos recuerdos en la historia de nuestra Independencia que jamás podrán olvidar los buenos españoles y que eternamente serán agradables a los habitantes de esta heroica ciudad». En los dos sitios de sufrió Zaragoza durante la guerra de la Independencia, la campana mayor de la Torre daba uno o dos golpes para cada granada o bomba que disparaban los enemigos y esta, era la señal para esconderse cada uno y por consiguiente, librarse de la furia del ejército sitiador, se cuenta que la condesa de Bureta, que tenía su palacio muy cerca del edificio, entregó al vigía de la Torre, unos prismáticos que habían sido de su marido cuando estuvo en la Guerra de Convención para que con ellos, divisara mejor el movimiento de las tropas francesas. Continúa Moadoz diciendo; «En la última guerra civil (se refiere a la primera guerra carlista) había colocada una guardia de bomberos de la Milicia Nacional (el cuerpo civil que tenían los liberales para mantener el orden y defender el régimen isabelino). Cuentan los viajeros que en el siglo XIX la visitaron que desde los balcones de la Torre, se descubre una circunferencia de 16 y tal vez de 20 leguas». Si una legua son 4 ½ km. se podrían divisar unos 100 km. a la redonda lo que propiciaba una «agradable, hermosa y pintoresca vista y a la vez observaba los movimientos de los carlistas» según Pascual Madoz. 

No parece descabellada la distancia de observación desde lo más alto de la torre, si tenemos en cuenta lo que se puede ver desde la torre del Pilar: Al norte y en días claros se divisan perfectamente los Pirineos centrales; desde Collarada hasta el macizo de Monte Perdido y a sus pies el valle del rio Gállego, que es el camino natural hacia la cordillera. Al Oeste el Moncayo y todo el valle del Ebro hasta Fuentes de Ebro y Pina al Este y al sur el sistema Ibérico con el valle del Huerva como vía de penetración.



jueves, 11 de julio de 2024

Pascual Madoz, describe la Torre nueva (2)

La Torre nueva vista por Martínez del Mazo en 1647, según un cuadro sobre Zaragoza que se conserva 
en el museo del Prado en Madrid.


Para dar ideas sobre la reconstrucción de la Torre nueva, Pascual Madoz nos ofrece una aproximada descripción de cómo era y nos habla algo de su historia, retomando la anterior entrada: 

Su figura es octogonal su diámetro mayor tiene 45 pies (12 metros) su muro interior 7. Paralelo a este, hay otro de 3 pies entre los cuales discurre la escalera. El espesor de la muralla es de 4 pies y 2/3. La escalera forma un espiral con suficiente luz, su subida es muy suave, de 4 pies y 2 tercios de latitud y toda ella está «sargueada» a modo de pasamanos. Se comunica con el espacio exterior por grandes ventanas. El edificio es todo él de ladrillo y en su exterior posee diferentes labores, en realces y fondos se eleva en 8 lados hasta los 2/3 de su total altura (unos 50 metros) siguiendo después en 16 lados que estuvieron divididos de los 8 inferiores. En cada lado había un escudo de armas de la ciudad, donde se veía de relieve un león rampante coronado. Sirven de repisa en su lugar ocho piedras labradas sobre las que cargan ocho torrecillas que siguen formando otros tantos ángulos hasta el plano superior, con adornos exteriores de ladrillo y mezcla de arquitectura gótica y árabe. Vuelan 8 balcones de hierro que estuvieron adornados con unas bolas doradas en sus ocho lados. Teniendo su salida por dos ventanas de hermosos arcos de herradura sobre los que corona la fábrica de ladrillo, una robusta y magnífica cornisa. La torre terminó primeramente desde esta altura con pirámides y bolas de piedras con sus 16 ángulos y cubierta de un capitel que formaba dos faldones de madera; emplomados uno sobre el otro y se remataba con una cruz veleta una bola dorada y la campana para los cuartos.


 

En el año 1680 se renovó el reloj y en el año 1709 se rompió la campana mayor, que se fundió por segunda vez en 1712. Su peso es de 200 quintales habiéndola bautizado el Sr. Obispo de Huesca y poniéndoles los nombres de María del Pilar, San Valero y Santa Bárbara (la de los cuartos). Así estuvo hasta el año 1749 en que habiendo reconocido que la cubierta estaba muy expuesta a destruirse, se trató de derribarla. Proyectando un diferente capitel para lo cual, se aprobó y ejecutó entre los muchos planos «graciosos que se presentaron» el que existe en la actualidad (1850) que es una cubierta de 3 cuerpos emplomada, concluyendo con una espiga en la que está colocada la campana para los cuartos que tiene 4 palmos y medio de diámetro y seis y medio de altura; una bola y un arpón dorados y luego la cruz, resultando de esta mutación haberse aumentado 15 pies la altura. Siendo ahora la altura de «312 pies castellanos el total de su elevación» (80 metros). «Los jornales pasaban en esta época a cuatro sueldos jaqueses» (moneda corriente en Aragón hasta mediados del siglo XIX). El reloj actual lo colocó Andrés Ester, zaragozano y «dio la primera hora, el día de San Miguel de 1827».


martes, 2 de julio de 2024

El mito de la Torre Nueva

Decía en una anterior entrada que la Torre Nueva es un símbolo, casi un mito e incluso un icono de la ciudad de Zaragoza, incluso en nuestros días y cuando lleva 130 años desaparecida, estas imágenes son buena prueba de ello.



Hace un par de años llegó a mis manos este libro con esta portada en la que aparece la Torre Nueva, se trata de un "Diccionario turístico" muy poco manejable para un turista por cierto, debido a su tamaño de español: francés e inglés. Escrito por Juan Salas Íñigo y editado por Crealibros, SA., en Zaragoza el año 1989.

 


Esta lámina pertenece a un libro que compré hace años en una librería de Viejo en la calle Mayor de Madrid, se trata de una colección titulada "España: sus monumentos y artes - su naturaleza e historia en su volumen dedicada a Aragón y está escrito por José María Quadrado. Fue editado en Barcelona en el año 1886 en el Establecimiento tipográfico editorial de Daniel Cortezo. Luego he visto que es una fotografía bastante popular, quizás de Laurent y todavía conserva su "chapitel" en el remate de la torre.




Este dibujo está sacado de la Crónica de la provincia de Zaragoza, escrita por José Fernando González en su “crónica general de España” que fue editada en Madrid en el año 1867 por Rubio y compañía. El ejemplar que yo tengo, corresponde a la edición realizada por Editorial Maxtor de Valladolid en el año 2003. El cronista describe la sensación de vértigo que se siente desde lo alto de la torre y en el lado por el que ésta se inclina.



Richard Ford era un inglés que vino a vivir a España en 1831 con el fin de cuidar la salud de su mujer. Instalados en Andalucía, mientras ella descansaba él, se dedicó a recorrer en caballo miles de kilómetros por toda España. Además de escritor, era un excelente dibujante y con el tiempo publicó el “manual para viajeros por el reino de Aragón” publicado por editorial Turner y traducido al español en 1983 por Jesús Pardo. Para don Ricardo la visita a la Torre Nueva es obligatoria en la ciudad de Zaragoza «con su reloj octangular se inclina mucho, desviándose de la línea perpendicular como las de Pisa y Bolonia» lo que para él resulta “desagradable” «ya que da una sensación de inseguridad que se opone a la esencia misma del principio arquitectónico. Parece estar vacilando hacia su propia caída "Ruituraque sempre stat mirum"» dice y prosigue; «está ricamente adornada con ladrillo que a distancia parece moro, pero es mucho más basto, tanto en diseño como en ejecución».




Corrían los primeros años de la Transición en España y el grupo aragonés La Bullonera, editó en 1976 este álbum con un disco de canciones en su interior. En la portada la Torre Nueva convertida en un símbolo de la lucha de los aragoneses frente a la especulación, el capitalismo, la opresión y el desarraigo. En aquellos años todavía estaba reciente el recuerdo, entre los más mayores de su injusto derribo.


sábado, 22 de junio de 2024

Contrucción de la Torre Nueva en Zaragoza

La Torre Nueva de Zaragoza sigue siendo noticia aun 130 años después de su desaparición y en estos últimos tiempos más, con el nuevo proyecto de neo-construcción. Lo cierto es que para Zaragoza y no solo la capital del Reyno, sino también para otras zonas aledañas, la Torre Nueva es un símbolo y un trauma que a muchos aragoneses nos es muy difícil de superar, hay que tener en cuenta que este monumento fue el más fotografiado y representado en el siglo XIX junto con el Pilar. 

Estos días, intentando documentarme sobre el tema, me he encontrado con un Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, publicado en enero de 1892 y en el que aparece un informe redactado por una serie de arquitectos y especialistas que, a petición del Ayuntamiento de Zaragoza realizaron una visita a la torre antes de su desaparición, con el fin de evaluar su estado. El documento está dividido en dos partes; la primera dedicada a la historia del monumento y la segunda al estado de la misma. 

Corría el año 1504 cuando el entonces arzobispo don Alonso de Aragón, hijo de Fernando el Católico pensó que sería una buena idea erigir en el centro de la ciudad de Zaragoza, una torre reloj-campanario que sirviera para que los vecinos de la misma supieran en que hora del día se encontraban y que el sonido de sus campanas avisaran a los labriegos que trabajan en la extensa huerta que rodea la ciudad y a los viajeros que llegaban a la misma el tiempo que acontecía. La idea gustó al rey; pues era similar a las de horas ciudades europeas que tenían su “torre del reloj” y aprobó la iniciativa de su hijo y de los jurados maños. La magna obra fue encargada al arquitecto Gabriel Gonvao y a los maestros: Juan de Sariñena, Ince de Gali, Ezmel Balladaz, y el Maestre Monferriz (cristianos, y moros). El lugar elegido fue en un angosto espacio junto a la iglesia de San Felipe, donde se unía la calle que enfilaba hacia la muralla romana de la ciudad (actual calle de la Torrenueva) y la del Temple. 

La construcción duró quince meses, para ello se empleó ladrillo a cara vista sentado con aljez. Era un edificio mudéjar representativo del arte civil cuya base octogonal tenía unos 12 metros de diámetro. El muro alcanzaba un espesor de 4 metros y la altura total de la torre era de unos 80 metros sin el chapitel, con este adorno sobrepasaba los 100. Poseía 4 pisos y su base en principio tenía forma de estrella de 16 puntas que más tarde se reforzó, por miedo a que se cayera con una base octogonal mucho más robusta. Se dice que fueron las prisas al montar la base que no dejaron secar los cimientos y uno de los lados fraguó peor, tomando la torre una inclinación hacia esa parte. Se dice que fue la solera que se secaba antes por la parte suroriental que por la norte más de umbría, y es que la torre se encontraba en el extremo noroeste de plaza, es la esquina de dos edificios que a su vez hacían sombra. El caso es que comenzó a inclinarse levemente hacia el centro del a plaza (el caso de la Torrenueva no es el único en Aragón, existen otros casos y alguno incluso muy cerca de este edificio, en un extremo de la plaza del Pilar, en la iglesia de San Juan de los Panetes). Según los entendidos de la época; hasta los 2,5 metros del suelo la torre descansaba sobre su eje pero, desde esa altura hasta los 50 metros se inclinaba para en su tramo final, continuar vertical. Haciendo con esto un prodigio de la gravidez con casi 3 metros de desviación sobre la vertical del edificio. Nunca se consiguió corregir el error, lo que la hizo muy conocida en toda España y protagonista de relatos y pinturas. Las campanas se colocaron en 1512 y el encargado de fundirlas se llamaba Jaime Ferrer. En total, la obra costó 4.688 libras jaquesas y 10 sueldos. Para su ejecución se contó con los recursos del impuesto de las sisas que era una especie de IVA en la época y es que, no hay nada nuevo bajo el sol. Lejos de sentir rechazo la obra en sí, rápidamente conquistó a los zaragozanos y a quienes les visitaban, causando admiración y cariño por la edificación hasta que llegó la piqueta del siglo XIX.




La imagen de la izquierda corresponde a un azulejo procedente de la Torre Nueva, en el centro una comparativa del campanario de san Felipe con la longitud de la Torre Nueva, ésta le saca casi un cuerpo de altura. A la derecha el reloj que todavía se conserva en el museo de la Torre Nueva en Casa Montal, situado muy cerca del lugar donde se levantaba el monumento, en la misma plaza.



Plano de situación de la Torre Nueva y su relación con la plaza del Pilar



Siguiente imagen: A la izquierda la Torre y a la derecha plano en alzada con sus secciones, realizado por Daniel Villar Martín en su trabajo fin de Grado, realizado en 2017.


Eso no estaba en mi libro de Historia de Aragón

Según me avisan de la Editorial Almuzara, el día 7 de mayo, saldrá a la venta mi segundo libro con ellos, que será la primera parte de la hi...