miércoles, 27 de octubre de 2021

Beratón 8 de febrero de 1874: cuando se fueron más contentos que Chupina

Plaza de Beratón (Soria)

El pasado fin de semana estuve de nuevo en Beratón (Soria) y me volví a encontrar con un rótulo muy curioso en una de sus calles y en el que dice: “calle del 8 de febrero” así sin más, como si los pocos vecinos que tiene esta pequeña localidad soriana, fronteriza con Aragón y situada en la falda suroriental del Moncayo, supieran de antemano que sucedió un 8 de febrero de un año indeterminado y, ya lo creo que lo saben, como que a finales del siglo XIX circuló por los pueblos del somontano moncaíno el titulado “Romance de Beratón” en el que se habla del robo que acaeció en el pueblo el domingo 8 de febrero de 1874. 

En este pequeño enclave ha debido ser difícil la vida de siempre, primero como territorio de frontera, después por el clima extremo que sufre la localidad, tanto en verano como en invierno y sobre todo por lo alejado que se encuentra de sus pueblos vecinos. Como dice la página web de su ayuntamiento; “El carácter rural y pastoril de Beratón, más aislado y con peores accesos que otros pueblos del entorno de la sierra y de las cercanas tierras ribereñas de la llamada ‘Rinconada’, no dio protagonismos especiales a la rayana localidad soriana. Y eso que la estratégica ubicación de la comarca moncaína hizo que todos la desearan durante la Edad Media. Primero las disputas fueron entre moros y cristianos y luego entre los reinos de Aragón, Navarra y Castilla”. Esto sin duda alguna, lo han sabido bandoleros y bandidos a lo largo de los siglos y ya, a mediados del siglo XIX se tienen noticias de malechores que atacaban la localidad, para luego buscar refugio en las abruptas sierras que la rodean. Pero lo sucedido a principios del año 1874 marcaría un antes y un después en sus habitantes que decidieron dedicar una calle en recuerdo de aquella fecha. 

Según aparece en el Boletín Oficial de la Provincia de Soria (circular número setenta y publicada por el Gobierno civil de la Provincia): “En el pueblo de Beratón, el día 8 del que rige [febrero] ha entrado una partida latro-facciosa y sorprendidos todos los vecinos de dicho pueblo, dentro de la iglesia cuando estaban oyendo misa. Robaron seis casas; pero, cuando se disponían a marchar con el fruto de su rapiña, fueron atacados por el somaten de los pueblos vecinos [Purujosa, Borobia y La Cueva de Ágreda], [quienes dieron] muerte a cuatro de los ladrones, hiriendo y haciendo prisioneros a los seis restantes que aparecen ser vecinos de Noviercas, Serón, Ledesma, Buberos é Hinojosa del Campo, hallándose entre ellos el Regidor Síndico del primer pueblo. Soria, 10 de febrero de 1874, El Gobernador interino. Cándido Carretero”. 


Foto: http://soria-goig.com/Pueblos/pag_0549.htm


Por aquellas fechas España se encontrada sumida en el caos, había salido de la fracasada I República, tras un golpe de estado que se había transformado en un estado es excepción sine die bajo el mandato del general Serrano y no muy lejos del Moncayo, los carlistas habían comenzado su III Guerra. El vació de poder y las consecuencias socio-económicas que conllevaba la situación, eran un caldo de cultivo propicio para el bandolerismo, proliferando numerosos grupos por toda la geografía nacional, la banda del tío Chupina era una de ellas. Francisco Gómara Martínez, que así se llamaba en realidad, era natural del pueblo soriano de Serón de Nágima, creció en la Soria más empobrecida, desde muy joven era cazador (de ahí el mote pues utilizaba escopetas muy antiguas que hacían una explosión o “chupinazo” al ser disparadas) y también se dedicada al contrabando, sobre todo de leña. Estaba casado y tenía tres hijos, en el momento del robo de Beratón contaba unos 40 años. La Sentencia que lo condenó por el hecho dice de él que era un hombre “De malísima conducta, sabe leer y escribir y ha sido según sus propias manifestaciones, procesado dos veces en el Juzgado de Almazán y según testimonio que obra en autos, aunque no puede asegurarse de una manera indudable que se refiera a él, pues no conviene con su segundo apellido, edad ni naturaleza, pero si en el apodo y demás circunstancia cuatro veces en dicho Juzgado, una por atentado contra la autoridad y otros excesos se le impusieron diez y siete meses de prisión correccional y treinta duros de multa; otra no se expresa porque se le impuso mes y medio de prisión en la cárcel; otra por corta de leña, amenazas y lesiones al Guarda del monte se le impusieron nueve años de prisión mayor y cien duros de multa, y otra por amenazas a un particular y golpes inferidos al Juez Municipal suplente de Serón, la que se declaró falta.”. Así vivió hasta que encontró en el bandolerismo su forma de subsistir y cuando que decidió formar “una sociedad junto a un grupo de saltatumbas”. Cansados de esta actividad, decidieron llevar a cabo el “robo perfecto” con el que pasaran a la historia y nada mejor que robar a todo un pueblo, en este sentido Beratón tenía todos los boletos para ser agraciado con su aventura, aislado en un rincón lejano del somontano sur del Moncayo y alejado de todos sus vecinos, el pueblo más cercano es la Cueva y está a 10 kilómetros en línea recta. La partida de Chupina se dispuso a operar en esta pequeña localidad. Bueno, no tan pequeña pues se sabe que el pueblo contaba a principios del siglo XX con unos 400 vecinos, lo que nos hace pensar que 25 años antes, contaría con unos 500, digo esto para hacernos una idea de lo que ocurrió en esa fecha y de su trascendencia y es que por entonces era un pueblo de entidad. 

El 8 de febrero de 1874 era domingo y como de costumbre la iglesia de Beratón estaba llena para la misa dominical. La ocasión la pintaban calva debieron pensar los bandoleros quien, con Chupina a la cabeza y armados con trabucos, irrumpieron en el tempo y encerraron en él a todos los presentes. Una vez detenido todo el vecindario en la iglesia, fueron sacando uno por uno a los feligreses “acompañándoles” a sus viviendas con el fin de desvalijarlas. A alguno, después de robarle sus pertenencias fue degollado por los bandoleros. Éstos poco a poco se fueron haciendo con el botín y emocionados por la sorpresa, se dispusieron a celebrar lo recaudado. “Mala idea combinar el alcohol con lo delictivo” pues encerrados en una casa y celebrando el botín, varios jóvenes lograron descolgarse por la torre de la iglesia y fueron a pedir ayuda en los pueblos vecinos de La Cueva, Purujosa y Borobia. Mientras tanto, algunos parroquianos logran salir de misa y se deciden a atacar a los bandoleros quienes, al verse sorprendidos intentan huir, en estas llegan los somatenes de las localidades vecinas que les hacen frente; matando a varios e hiriendo a otros, entre ellos a Chupina que recibió un disparo en la pierna. Se cuenta que éste, después de varios años encarcelado, acabó sus días cojo y vendiendo pelotas por los pueblos sorianos. Las hazañas del bandolero han pasado al imaginario popular con un famoso dicho: “más contento que Chupina” expresión que se utiliza para describir como se queda uno cuando recibe una sorpresa o algo que no esperaba. 

La acción digna sin duda de una película, fue en cambio protagonista de un romance que se recitó en muchos pueblos de la serranía celtibérica a lo largo de unos años, este se recogió en el mismo Beratón y fue aportado por doña Dorotea Serrano y están basados en el saqueo sufrido por el pueblo el domingo 8 de febrero de 1874. Publicados en la web ‘Soria pueblo a pueblo’ de Goig Soler

 

Torre campanario de la iglesia de Beratón, por donde escaparon algunos feligreses para pedir ayuda

 

Salve, Reina de los Cielos,

amparo del afligido.

Dadme luz para explicar

el nuevo caso ocurrido,

en este presente año,

con diez facciosos bandidos. 

En el pueblo de Beratón

situado al pie del Moncayo

en territorio muy frío,

pero que habitan en él

algunos ricachoncillos,

cuyos bienes codiciaron

los desalmados bandidos. 

El día ocho de febrero

domingo, fiesta y festivo,

se plañeron las campanas

llamando a aquellos vecinos

al Santo Templo de Dios

a oír el divino oficio. 

Y cuando todos estaban

en el templo reunidos,

el párroco dio comienzo

al divino sacrificio.

Se encajaron en la iglesia

varios de los forajidos,

quedando los otros fuera

como tenían previsto. 

A las mujeres asustan,

amedrentan a los niños,

a los hombres boca abajo

mandan ponerse allí mismo.

Requiriendo los trabucos,

empuñando los cuchillos,

"Nadie se mueva” -gritaban

teniendo puñal en mano-

si no quieren obedecer

pronto irá un arcabuzazo.

Hubo uno que se hizo fuerte

y no se echó boca abajo,

le dieron con un cuchillo

y le rompieron un labio. 

Se aproximan al altar

donde estaba celebrando

el cura de la parroquia

y el sacristán ayudando.

"Prosiga usted con su misa

que todos somos cristianos".

"¿Cómo yo he de proseguir si,

como estáis observando,

los dos niños que ayudaban

se fueron amedrentados,

y hasta a mí el sagrado lienzo

se me cayó de las manos?". 

Sin ningún temor de Dios

se pasean por el templo,

haciendo mofa y escarnio

del divino sacramento.

Para aquellos bandoleros

aquél Dios de las alturas

sólo está en el firmamento

y olvidan los anatemas

al menos, por el momento. 

Ya se concluye la Misa,

y comienza el saqueo,

ya se cuadra el capitán,

muy valiente y muy severo:

"Salgan de aquí esos pudientes,

el Ángel, el Molinero,

los del barrio de la Plaza

que tienen mucho dinero,

y si pronto no lo entregan

van a pagar con el cuello". 

Tres fueron los que se echaron

desde el campanario abajo

con peligro de sus vidas

y al cementerio cayeron.

¡Oh qué acción tan prodigiosa

esos valientes hicieron,

al dar aviso a otros pueblos

como lo verá el lector

si procura estar atento! 

Uno se marchó a La Cueva

otro fuese a Purujosa

y un hijo del Molinero

a la villa de Borobia.

Los tres se fueron corriendo

como el caso requería

a buscar un buen auxilio

en los pueblos convencinos,

mientras que los sitiadores

registraban los bolsillos. 

A cuántos de Beratón

les quitaron sus ahorrillos.

Sacaron la Marinola

la mujer del Marianillo,

la mayor contribuyente

de todo este pueblecillo.

Entonces el capitán

o jefe de los malvados,

se retiró del altar,

coge a dos hombres del brazo

y los lleva hasta el altar

para que ayuden al párroco. 

¿Qué sabían de ayudar

aquellos pobres ancianos,

que habían estado siempre

con ganado en el Moncayo?

Pero a esto los bandidos

los tenía sin cuidado.

La llevaron a su casa

y mandaron degollarla

como se hace a un cabrito,

hasta arrancarle el postrero

cuarto, de los escondidos. 

Y así sucesivamente

hicieron a otros vecinos,

después de desvalijados

los llevaron a la iglesia

y los dejaron atados

pa sumarlos al martirio.

Terminada la tarea

los ladrones reunidos

llenos de satisfacción

y con regocijo henchido

metiéronse en una casa

a atracarse de chorizo. 

Muy pronto los de la iglesia

salieron pegando gritos.

Se querían escapar

pero no les fue preciso,

sufrir o morir han dicho.

Tal fue un Lucio, que armado,

los vio por una calleja

y tuvo tal advertencia

de bajarse y esconderse

tras la pared de una era. 

Los ladrones allí estaban

haciendo muy buenas cuentas

sobre la repartición

de unas robadas monedas.

Igual Lucio las arregla.

Yo puedo matar a uno

se dice, con honda pena,

pero, yo muero también,

que venga lo que Dios quiera.

Se santigua y dispara,

y fue su suerte tan buena

que atravesó al capitán

de lado a lado una pierna. 

Con otros diez trabucazos

los bandidos le contestan

y a la Virgen de los Santos,

cuyo escapulario lleva,

les saca y les da a correr

hacia el Valle como ciervas,

y pronto los purujusanos

asómanse a la cuesta,

cargados de hoces y palos

y otras ofensivas armas

que junto con los del pueblo

y otros que de lejos llegan

dan alcance a los bandidos

en las cercanas laderas,

y obligánles a rendirse

después de brutal pelea

dando por resultado

de estos tristes episodios

tres muertos tendidos quedan,

dos heridos, cinco presos,

los conducen al poblado

cruzados en cinco bestias

y pueblo y autoridades

piden a los cinco vivos

que se hagan los responsables.

 

Más noticias sobre el suceso:

https://sorianoticias.com/noticia/2020-02-04-el-tio-chupina-un-ladron-historia-beraton-64908 

http://soria-goig.com/Etnologia/pag_0813.htm 

http://soria-goig.com/historia/historia_13n.htm

 

domingo, 24 de octubre de 2021

Entrevista en el Periódico de Aragón

Jaime Galindo me hizo esta bonita fotografía en la Biblioteca Universitaria de Zaragoza,
que está en el Paraninfo de la Plaza de Aragón


La semana ha sido agotadora, tengo que reconocerlo, he rozado la divinidad. Bueno, el colofón fue ayer con la entrevista que me publicaron en el Periódico de Aragón y que me hizo Fernando Mantecón, muy buena tengo que reconocerlo. Quiero agradecer a Nuria Asín que se hiciera eco del ejemplar que le envié de mi último libro sobre la Guerra de Independencia y que pusieran el reportaje en la contraportada del periódico. Tengo que reconocer que era algo que soñaba, son las pequeñas vanidades de uno, que le vamos hacer. También quiero agradecer todas las felicitaciones que he recibido a lo largo de estos días. Espero no defraudar a quien lo lea. Como me gusta decir: un libro no es un fin en sí mismo, sino el principio de algo, una etapa en un camino que lleva a otra etapa.

https://www.elperiodicodearagon.com/aragon/2021/10/23/historia-local-maltratada-hay-intrusismo-58556564.html?fbclid=IwAR2m0HZ2zBBNIW8Gk3_pG_-cUKrONkpXHvx84lZiN0kPnjbnXDTCusLCq3Q


viernes, 22 de octubre de 2021

jueves, 21 de octubre de 2021

Los Windsor: The Crown


Sin duda alguna la serie televisiva The Crown, ha puesto de moda la familia más mediática de la historia de la realeza europea. Los Windsor.


https://www.ivoox.com/windsor-the-crown-audios-mp3_rf_77158848_1.html

 

Bibliografía:

Des Cars, Jean. La Saga de los Windsor (Historia de una dinastía) Casa del Libro 2013.

Kelley, Kitty. Los Windsor “Radiografía de la familia real británica” Plaza y Janés 1997.

Varios: Grandes dinastías. Queremón editores, Madrid 1977

Varios: “Isabel II de Inglaterra y los Windsor” en Muy Historia (Biografías).

 

Película:

Tom Hooper (Director) The King's Speech “El discurso del rey” Coproducción Reino Unido-Australia; UK Film Council, The Weinstein Company, Momentum Pictures, Aegis Film Fund, Molinare London, Filmnation Entertainment, See-Saw Films, Bedlam Productions. Reino Unido 2010: En esta película aparecen varios miembros de la dinastía Windsor.

Jean-Marc Vallée. The Young Victoria “La joven Victoria” Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; GK Films, Momentum Pictures. Productor: Martin Scorsese. Reino Unido 2009.

Peter Morgan (Creador), Stephen Daldry, Philip Martin, Julian Jarrold, Benjamin Caron (Dirección). The Crown (TV Netflix Series: Netflix, Left Bank Pictures, Sony Pictures Television International) Inglaterra 2016. Rupert Gregson-Williams (Música). En el episodio 2 de la tercera temporada titulado “Margaritología” aparece el diálogo entre la reina Isabel y su esposo que ha servido de inspiración para este podcast.

 

Música:

Trooping the Colour («desfile del estandarte») es una ceremonia realizada por los regimientos del Ejército británico y de otros países del Mancomunidad de Naciones (Commonwealth). Aunque la ceremonia propiamente militar se remonta más lejos, y tiene su origen en una ceremonia en el campo de batalla antes de entrar en combate, desde 1748 se celebra el Trooping the Colour también con ocasión del cumpleaños oficial del monarca, celebrado anualmente un sábado en junio en Horse Guards Parade, junto a St. James's Park, en Londres.

https://www.youtube.com/watch?v=7RbWbdimWwc

 

Colaboración: Andrea Bonafonte

Fotografía: Castillo de Windsor de donde toma la familia su apellido.

miércoles, 20 de octubre de 2021

El sable de Castejón de Valdejasa en el Heraldo

https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2021/10/20/castejon-valdejasa-carlos-urzainqui-sable-procesion-viernes-santo-1527700.html


Hoy el Heraldo de Aragón habla de un servidor, del sable de Castejón de Valdejasa y de su libro sobre la Guerra de Independencia en ese pueblo y alrededores. El artículo se puede ver tanto por internet, como en papel.


Texto completo:

Un sable polaco para la procesión de Viernes Santo

Un estudio histórico sobre la Guerra de la Independencia saca a la luz el pasado de una pieza emblemática de Castejón de Valdejasa

Aragón tiene una increíble riqueza etnológica y en buena parte es aún desconocida. El historiador Carlos Urzainqui Biel (Zaragoza, 1961) ha tenido numerosas oportunidades para comprobarlo, pero recuerda una en especial. "Me invitaron hace unos diez años, a que asistiera a la procesión del Viernes Santo de Castejón de Valdejasa (Zaragoza). En ella existe un paso muy original. Consiste en un niño de unos ocho años de edad que representa al Bien, y un señor de cierta edad y vestido con hábito franciscano, que representa al Mal. El niño se coloca entre la peana que lleva al Cristo crucificado y el señor mayor que lleva una pica y que hace ademanes de clavársela a la imagen. El niño, que lleva un sable, lo impide una y otra vez. Es alguien especial, nacido en el pueblo, que recibe la primera comunión ese día y sus familiares celebran un convite para toda la localidad".

El sable lo custodia la Cofradía del Santo Cristo del Castillo y Carlos Urzainqui, que hace años había recibido el encargo de escribir un libro sobre la Guerra de la Independencia en Castejón de Valdejasa, acaba de identificar su origen. Se trata de un cuchillo del ejército polaco que ayudó a Napoleón. "La tradición popular dice que se encontró después de una batalla y que pertenecía a un oficial francés, y esto último no es exacto -señala Urzainqui-. La hoja, que tiene medio metro de longitud, lleva marcas e inscripciones. En una de ellas se ve un nido de águila en el que se refugia un gallo. Los regimientos polacos al servicio de Napoleón solían mezclar símbolos de ambas naciones en sus distintivos. El águila representa a Polonia y el gallo a Francia... poco más se puede decir de la pieza". 

El sable en cuestión figura ahora en la portada del último libro de Carlos Urzainqui, 'Castejón de Valdejasa y la Guerra de la Independencia', presentado hace unos días en la localidad zaragozana y publicado por Comuniter Editorial. El estudio analiza cómo se desarrolló la contienda en la margen izquierda del Ebro, en el entorno de la muela del Castellar, aunque también aporta jugosos datos sobre el valle del río Gállego y las bajas Cinco Villas. En sus páginas palpitan los habitantes de la zona, algunos huidos de la represión francesa y sobre todo guerrilleros como 'Pesoduro', 'Malcarado' o Manuel Iguacel, cuyo papel fue clave en el hostigamiento a los invasores. En la zona; el peso de la guerra aún sigue marcado, como lo prueban algunos topónimos: Corral de la Contienda, Cubilar de los Muertos.., también queda memoria oral de escaramuzas y emboscadas. 

"El libro se remonta al año 2008 y parte de una serie de emisiones de radio que hice sobre el tema en su día. Siempre había creído que en esa zona, la Guerra de la Independencia había tenido especial repercusión, sobre todo durante los Sitios de Zaragoza y la verdad, la realidad no me defraudó. La muela del Castellar, en cuya parte sur se encuentra el actual campo de maniobras de San Gregorio, era una zona estratégica porque entonces constituía la vía de comunicación natural hacia Navarra y el Pirineo occidental. Las serranías de los Montes de Zuera, de Castejón y de Tauste fueron, asegura el historiador "una auténtica academia general militar para los guerrilleros". Es ahí donde el libro ofrece el relato más apasionante y los datos más sorprendentes. "El guerrillero más importante de la zona fue José Tris 'Malcarao' -relata Urzainqui-. Popularmente se cree que era de Gurrea de Gállego (Huesca) pero descubrí que era de Ejea de los Caballeros. El ejército francés arruinó a su familia, mató a algunos de sus miembros y él formó una partida de guerrillas. Luego estaba Mariano Larrodé, 'Pesoduro' que era de Tauste, en cuyos tercios se enroló junto con los vecinos de Castejón. Después de los Sitios fue cogido prisionero, se fugó y se refugió en los montes de Castejón, donde organizó una partida". 

El libro se ocupa también de personajes menos conocidos, como Manuel Yguaz o Iguacel, que era originario del valle de Borao (junto a Jaca) y que fue fusilado en Zuera o de Joaquín de Pablo y Antón 'Chapalangarra' navarro de talento militar innato y muy temerario... "Es difícil saber cuántos aragoneses formaron parte de las guerrillas -asegura Urzainqui-. Estaban dispersos a lo largo de todo el pinar y su número fluctuaba, pero parece que 'Malcarao' llegó a mandar una partida enorme, que en algún momento llegó a tener hasta 800 personas". Tampoco se tienen muchos datos acerca de la procedencia y edad de los guerrilleros, aunque el historiador ha llegado a alguna conclusión a través de datos indirectos. "Sabemos, por ejemplo, que en Gurrea de Gállego había entre 50 y 60 pastores llegados del Pirineo en la primavera de 1808. De estos, al año siguiente ya no quedaba ninguno. La composición de estas partidas de guerrilleros tuvo que ser muy heterogénea". Y también ha llegado a una conclusión con su punto de iconoclastia: "La visión siempre heroica de los españoles durante la Guerra de la Independencia no es muy exacta -sostiene-. Lo que he visto al estudiar todo tipo de documentación es que los aragoneses al principio eran bastante reacios a sumarse a la lucha contra los franceses. En esos primeros momentos de la guerra, a Palafox le costaba mucho convencer a la gente para que se sumara a la causa. Solo después del primer sitio los aragoneses fueron ya más conscientes de lo que estaba pasando y de que tenían que hacer algo, los impulsos más fuertes para la resistencia vinieron de otras partes de la geografía española como Navarra".





martes, 19 de octubre de 2021

Exposición de Francisco Pradilla en la Lonja


Una excelente oportunidad para ver una magnífica colección de cuadros del pintor aragonés que en algunos casos llega a sorprender por su vanguardismo, en otras por su técnica y en otras por la calidad de sus pinturas, en un marco espectacular como es la Lonja de Zaragoza, en la plaza del Pilar entre la Basílica y la Seo catedral, una excelente excusa para visitar la capital del Ebro.








La Lonja de Zaragoza, el gran salón donde se expone la obra de Francisco Pradilla Ortiz


viernes, 15 de octubre de 2021

Fernando I el emperador austríaco que quería ser rey de España



Fernando de Habsburgo era el preferido por la nobleza española para que ocupara el trono en los estados peninsulares, pero las razones de Estado hicieron que marchara a Viena, mientras Carlos V se reservaba la corona española.


https://www.ivoox.com/fernando-emperador-austriaco-queria-ser-rey-audios-mp3_rf_76871944_1.html

 

Bibliografía:

Alvar Ezquerra, Alfredo: “Fernando I de Austria” (Biografía) http://dbe.rah.es/biografias/10081/fernando-i-de-austria

Cervera, César “Fernando I de Habsburgo: el Emperador alemán que nació en Alcalá de Henares y ahora homenajea Irlanda” en ABC Historia publicado el 8 de junio de 2018.

Friedrich Rudolf, Karl (Historiador) “Fernando I de Habsburgo, el hermano desterrado de Carlos V que se convirtió en emperador” publicado en El Mundo el 15 de septiembre de 2015 (La Aventura de la Historia).

 

Banda sonora:

Oriol Ferrer, Salvador García Ruiz, Jorge Torregrossa, Joan Noguera (Dirección). Carlos Emperador (Serie de 17 capítulos) Diagonal Televisión – RTVE. España 2015: En el capítulo 1º aparece la figura de Fernando de Habsburgo.

Capella Prolationum y La Danserye “Carlos V y la música imperial” música del siglo XVI:  https://www.youtube.com/watch?v=iapJayOO7hM&t=2091s

Cancionero de Palacio (Siglos XV y XVI):

    “Dindirindín”

    “Batalla del Spagnol”

Carles Magraner: Pavana Gallarda de la ensalada; “La Trulla” de Bartolomé Cáceres

 

Colaboración: Andrea Bonafonte

Fotografía: Fernando I de Habsburgo por Hans Bocksberger der Aeltere

El más vendido en Aragón

Vuelvo a salir en la lista de los libros más vendidos en Aragón, en el apartado de “no ficción” con “Esto no estaba en mi libro de Historia ...