lunes, 3 de noviembre de 2014

Casas de la Paul (Huesca)

Con esta entrada voy a iniciar una serie de extractos de mi libro Ontinar de Salz: Historia y Colonización en los llanos de Camarera, a modo de ilustración y contextualización. En este caso hablo de La Paul un pueblo que fue mandado construir en el siglo XVIII y que procede de los proyectos colonizadores llevados a cabo por la Ilustración y que se encuentra justo al otro lado del rio Gállego, muy cerca de Ontinar.

Vista de La Paul, desde su huerta

La Paul es un caserío fundado a mediados del siglo XVIII (1752) por don Cristóbal Pío Funes de Villalpando y Sanz de Latrás Abarca de Bolea, que era el VI Conde de Atares. Pensó poblar el lugar sobre una partida de su solar ubicado en Gurrea de Gállego y que hasta entonces «se componía de Prado y Monte para pastos y hacer leña». Conociendo La Condesa, su madre «la buena calidad del terreno» fomentó el establecimiento para hacer tierras de labranza y casas de labor «que llegasen a formar pueblo» mediante el establecimiento de colonos. Allí se establecieron unas once familias venidas de otras posesiones pertenecientes a la casa de “Gurrea” y “Luna” (Farasdués, Castillo de Santías, Figueruelas, Velilla de Ebro, etc..) e incluso de otros lugares de la geografía española (Navarra, Castilla o Cataluña) el Conde «consultando en ella la utilidad de la Baronía y el beneficio del Estado» dio habitación, auxilio espiritual, gracias a un oratorio regido por un coadjutor, y repartió 240 cahizadas de regadío del rio Gállego gracias a una «presa de piedra y rama»[i] mantenida a expensas del mencionado señor «a nueve colonos».
Calle Mayor desde el porche de la iglesia

Los arrendatarios recibieron el nombre de “Quiñoneros”, solían recoger unos 300 cahices de trigo, 150 de cebada y 50 de avena, aparte de judías y seda. De toda la producción, 85 cahices de trigo anuales se destinaban como Canon Enfitéutico, o treudo perpetuo, al Mayorazgo del Condado de Atares, con la condición de que estas utilidades irían aumentando conforme lo hiciera la proporción del vecindario, «con el aumento del cultivo de tierras, que para pan es de las mejores del Reino»[ii]. Estos primitivos colonos mantenían unas doscientas setenta cahizadas de tierra de
Iglesia dedicada a San Bartolomé
regadío, mediante una acequia procedente del rio Gállego y habían dado «de producto al Mayorazgo a más de la décima, ochenta y cinco caizes de trigo anuales de treudo perpetuo». Se dice mediante Real licencia y facultad concedida en fecha 23 de febrero de 1786: «Por la distancia desde dicha Partida de la Paúl a los Lugares inmediatos, y por las frecuentes avenidas del Río Gállego se quedaban dichos Colonos algunos días sin oír Misa, motivo para que se vieran precisados á desamparar las Casas, y por ello se había edificado un Oratorio por el expresado Conde; pero no siéndole posible conseguir Sacerdote que les dixera misa, se hacía indispensable y había determinado previa la licencia Real, fundar una Capellanía nutual y amovible, con la renta de doscientos ducados de vellón anuales, á cargo de los productos de la Baronía, y sin perjuicio de los derechos del Cura de Gurrea; teniendo el cargo de decir Misa todos los días de obligación oírla, explicar la Doctrina Cristiana, y demás que se expresan». Según el cumplimiento parroquial de 1808, correspondiente a la iglesia de Gurrea de Gállego[iii], en la Paul había por entonces una veintena de casas en las que vivían 263 personas. A principios del siglo XX vivían en el lugar unos 440 vecinos, hoy día cuenta con unos 220 habitantes.
 
Plaza mayor de la Paul en la que todavía se conservan las estructuras de las casas de los quiñoneros del siglo XVIII
El nombre es este lugar, según José Luis Ona, había que buscarlo en la palabra latina “palus” que en Aragón se traduce por terreno pantanoso o con abundancia de lagunas. Cerca de la Paul existía hasta hace muy poco una barca o Pontón y también un molino. Lugar que sería frecuentado por viajeros, comerciantes, contrabandistas que pretendieran burlar el Portazgo de Zuera, o simplemente cruzar de un lado al otro para ir de Cinco Villas a Monegros, por tanto no habría que descartar como factor determinante la idea de controlar dicho paso mediante el establecimiento de un núcleo de población. 
A mediados del siglo XIX, el Diccionario Geográfico y Estadístico de Pascual Madoz nombra a las Casas de la Paul en la que existe una ermita dedicada a San Bartolomé. En 1910 la Paul con 439 y en grupos inferiores o diseminados había 39 vecinos. 

Término de La Paul, en el que se puede ver la disposición de los quiñones del siglo XVIII, tiras alargadas hacia el rio Gállego. La barca se encontraba aproximadamente al final del camino que parte recto desde el pueblo hacia el río.



[i] Archivo Histórico Provincial de Huesca: Descripción topográfica del Partido Judicial de Huesca, 1792
[ii] Huesca, Ramón de. Teatro histórico de las iglesias del Reyno de Aragón (1808) reedit. Por el Instituto de estudios Altoaragoneses, Huesca 2007.
[iii] Archivo Diocesano de Huesca.

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