domingo, 29 de mayo de 2016

Reblar o no Reblar: esa es la cuestión

Reblar = acobardarse, cejar en un empeño, retroceder. Según Borao “hincar en la madera la punta de un clavo, cuando sale otro”. Vamos dimitir en su empeño, que es lo que deberían hacer algunos. Se imaginan algunos a Javier Lambán diciendo: “Voy a reblar como presidente de Aragón”.
Procede del Latín revirāre o roborāre que quiere decir retroceder o roblar remachar una pieza de hierro

Ha llegado a nuestros días, acompañada con negación, es decir “no reblar”, “no rebles”
No reblar viene a ser la negación de dimitir, es decir no acobardarse, no cejar en el empeño, no retroceder, etc., es decir que Lambán no rebla y Echenique tampoco y que vamos a decir del Alcalde de Zaragoza con el tranvía.

El Zaragoza no rebla por subir a primera, otra cosa es que lo consiga
El Zaragoza no ceja en su empeño por subir a primera, otra cosa es que lo consiga



Siguiendo en términos deportivos, a estos remeros la niebla en el Ebro no les rebla para bajar a practicar su deporte favorito, otra cosa es que, como decía mi abuelo (que ayer hizo 30 años que falleció) “si les hubiesen mandao hubieran protestao y no lo hubieran hecho y además en domingo, chasco me llevo” ¡porque era domingo!

Y es que "no reblar" ha pasado a ser un prototipo de la tozudez aragonesa. 

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