Su nombre más popular y
actual es el de Torre Guallart, pero a mí me gusta llamarle “Juncería” porque
aquí estuvo la abadía cisterciense de este mismo nombre, tal y como aparece
documentada hacia 1160 cuando Gerardo de la Marca dona su tenencia situada entre
el río Gállego y la acequia madre de Rabal, el desagüe de ésta en la cabecera
del Merzalar y la almenara de Burjazud que se situaría al final del actual
camino de la Virgen, seguramente en el lugar que hoy se conoce como “el puente
de la Muela”. También aparece citada como granja de Juncería en 1460 y más
tarde hacia 1500, como molino papelero. El título le viene por la cantidad de
juncos y cañas que había en su alrededor, de hecho todavía es posible ver en
las cercanías y en el soto de la torre, abundante vegetación de ribera con
especies arbustivas de estas características.
El edificio tiene muchas leyendas
como las que narran que existen pasadizos que atraviesan el río Gállego y
llegan incluso hasta la cartuja de Aula Dei o las misteriosas pinturas que
encontró el dueño de la torre y que pudo hacerlas algún habitante olvidado en
la casa.
La torre se divide en tres parte;
una, seguramente la más antigua, está rematada con una galería de arcos
renacentistas, en esta zona se encuentra la cripta y la vieja capilla, es
posible que se tratara de la vivienda principal, a su lado la vivienda de los
torreros y de las personas de servicio y al norte la zona de molinos, fábricas
y almacenes, no quedan restos de cuadras y graneros. Destacar la actividad
papelera que se mantuvo durante quinientos años, al menos hasta la década de
los veinte del siglo pasado, cuando era conocida como fábrica de papel de
Estremera. La fabricación de papel en Villanueva tuvo su importancia, no
obstante perduró desde finales del siglo XV a fines del XX cuando cerró la
papelera de Las Navas en el Batán. Pero ahora vamos a realizar un repaso de
cómo se hacía papel manualmente.
Comentarios extraidos de Facebook:
ResponderEliminarJosé Luis Ona González Magnífica torre y magnífica historia. Solo falta algún sondeo arqueológico para intentar localizar restos de la antigua abadía.
Carlos Urzainqui Biel Gracias José Luis: esta semana he estado enseñándosela a los chavales de quinto y sexto de primaria de Villanueva y ha sido una experiencia muy postiva, hay restos que podrían darnos pistas sobre la abadía pero creo que lo importante es conservarla y menos lo que va quedando
Pilar Gutiérrez de Lachica Carlos, esta torre me retrotrae a paseos en mi adolescencia; me gustaba mucho ir allí, y el río quedaba muy cerquica.
Manuel Bernal Gálvez Felicidades por la historia de la Juncería.