Aguilón es una localidad aragonesa
enclavada en la provincia de Zaragoza, concretamente en el Campo de Cariñena y
en el somontano del sistema Ibérico. Cuenta con una población de 265 habitantes
(INE 2025). Se encuentra a una distancia de 55 km al sur de la capital del
Ebro, entre Fuendetodos y Cariñena, a una altitud de 683 metros sobre el nivel
del mar. Parece ser que su actual término municipal está poblado desde el
Paleolítico (hace unos 42.000 años). Existe un yacimiento arqueológico en las
cuevas del cerro del Pezón, datado por Carlos Mazo y Marta Alcolea entre otros,
donde los trabajos realizados han ofrecido numerosas evidencias de ocupación
humana: herramientas líticas, restos de talla, huesos de animales consumidos,
así como intensos vestigios de combustiones intencionales, propios de los
últimos Neandertales de la península Ibérica. Otros asentamientos de la zona
son los de Peña Foradada de la edad del Bronce medio y la edad del hierro.
El 20 de septiembre de 1921 se
produjo uno de los acontecimientos más graves acaecidos en Aguilón a lo largo
de su historia, una barrancada que atravesó el casco urbano dejando 17 víctimas
mortales, cuarenta casas hundidas, más de doscientas personas sin hogar y
numerosos heridos. Todavía hoy día existe una marca o “renglón” que recuerda,
hasta donde llegó el agua en ese día y que se encuentra a la altura del balcón
de una casa. Heraldo de Aragón en su edición del 22 de septiembre de ese mismo
año, se hacía eco de la noticia: “las casas hundidas son más de cuarenta y
dieciocho los muertos, yendo extraídos quince, Pasan de doscientas treinta personas
las que se han quedado gin albergue, ni más bienes que lo puesto, el pueblo
ofrece un cuadro de espantosa miseria. La avenida derribó la Casa Consistorial”.
El domingo de Pascua tiene especial
significación, tradicionalmente los mozos de la localidad instalan un arco durante
la noche anterior y tras la Santa Misa se organizan dos procesiones, las de los
hombres que acompañan al sacerdote con el Santísimo y las de las mujeres que
trasladan a Nuestra Señora en andas. Ambas marchas se juntan frente a frente en
el citado arco, bajo el cual se produce el encuentro entre la Madre y el Hijo
resucitado pero convertido en Eucaristía.
| Heraldo de Aragón (Portada) viernes 23 de spetiembre de 1921 (Hemeroteca municipal de Zaragoza) |
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