Aguilar del Alfambra es un pueblecito de apenas 80 habitantes que se encuentra casi en el centro geográfico de la provincia de Teruel y a 1.300 metros sobre el nivel del mar Mediterráneo es decir que se encuentra en la meseta entre el valle del Jiloca y el Maestrazgo. Su temperatura media anual gira en torno a los 8,2 °C y 530 mm de precipitación total. Son frecuentes las heladas en muchas noches de invierno, incluso en olas de frío se pueden alcanzar valores que bajen de los -8 °C. También son frecuentes las nevadas. Históricamente queda encuadrado este municipio dentro de la comunidad de aldeas de Teruel y a mediados del siglo XIX, el lugar tenía contabilizada una población de 261 habitantes. Madoz dice de Aguilar que “tiene 90 casas de mala construcción distribuidas en barrios y una plaza: hay un pósito cuyos graneros están en la casa municipal”. El terreno está regado por el río Alfambra y es llano, de buena calidad y fértil: “tiene abundantes aguas y no escasea de tierras de regadío; pero la naturaleza fría del suelo, hace inútil este beneficio: ni las frutas, ni las hortalizas, ni las legumbres pueden aclimatarse, pero en recompensa; abundan los prados y pastos naturales en los que crecen ricas y sustanciosas yerbas” Hasta 1916 la localidad se llamaba simplemente Aguilar, siendo en esa fecha cuando se le impuso el apellido de Alfambra en honor al río que atraviesa su término.
Las fiestas patronales se hacen en honor a San Pedro apóstol es decir, a finales de junio, a pesar de su tamaño sueltan toros embolados y es que según una leyenda local, en cierta ocasión fueron atacados por los moros y los lugareños, respondieron a la provocación soltándoles cabras con bolas encendidas en sus cuernos, el fuego de los animales asustó a los musulmanes. Una fiesta popular en el pueblo es la llamada “El trance”. Ésta se celebra cada año coincidiendo con el tercer fin de semana de enero o el sábado más próximo a San Antón (17 de enero). Los vecinos del municipio llevan diversos objetos, alimentos e incluso animales para donarlos a una subasta que luego se celebrará públicamente entre los asistentes. El dinero recaudado se destina a las labores de mantenimiento y reparación de la ermita o imagen de la Virgen de la Peña (patrona local). La jornada suele culminar con una cena popular para todos los vecinos y una verbena o discomóvil para fomentar la unión de la comunidad.
Entre los descendientes ilustres de esta localidad se encuentra el escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928. Sus padre, Gaspar Blasco Teruel había nacido en Aguilar y su mujer; Ramona Ibáñez Martínez era natural de Calatayud. Emigraron como han hecho tantos turolenses a Valencia donde se dedicaban al comercio, aquí es donde nació Vicente.
La foto fue realizada el 31 de
octubre de 2021
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