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| Claustro de San Pedro el Viejo en Huesca |
miércoles, 19 de septiembre de 2018
martes, 28 de agosto de 2018
El primer ayuntamiento de la Transición en Villanueva de Gállego
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| Tomás Calvo Ovedé, en el centro de la imagen con traje claro |
A raíz del fallecimiento de Tomás Calvo Ovedé, he
estado revisando lo que escribí y publiqué en su día; sobre la época en que fue
alcalde “Villanueva de Gállego: Un lugar
en la huerta (DPZ. 2008)”. Tengo que decir que Tomás me dijo en su día que
había leído el libro y que le gustó mucho, nunca me reprochó nada ni apostilló
nada sobre lo que dije o dejé de decir, lo que es de agradecer ya que suele ser
bastante frecuente que alguien ofrezca su visión desinteresada sobre
determinado asunto, fuera o no protagonista. Es cierto que su mandato fue
intenso, como lo son todas las épocas de cambio, no hay que olvidar que le tocó
vivir el 23 F como alcalde; es lo único que me interesaba realmente que me contara
de su experiencia y una vez me explicó que pasó toda la noche en el
Ayuntamiento esperando noticias, cuando vio que la cosa “estaba más o menos
controlada” se marchó a casa. He ampliado un poco y corregido sobre lo que escribí
en su día y más o menos, esto es lo más destacable de aquellos años en los que
éramos más jóvenes, más “rojos” y más idealistas:
Las primeras elecciones municipales, tras la
aprobación de la Constitución de 1978, dieron como resultado una composición
bastante heterogénea desde un inicial punto de vista. El primer Ayuntamiento
democrático, en cuarenta y tres años, estaba compuesto por 5 concejales de una
candidatura independiente conocida por “la UAGA” y, que estaba integrada en su
mayoría por agricultores locales, con una media de edad que oscilaba entre los
cincuenta años en la que había desde miembros procedentes de viejas familias
republicanas de la localidad hasta integrantes de la derecha tradicional. UCD
obtuvo tres concejales. Esta candidatura estaba compuesta por personas de
mediana edad, entre los treinta y cinco y los cuarenta años. Tenían en común no
depender básicamente de la agricultura además de no haber vivido la Guerra, en
esta se encontraba Tomás Calvo. Los tres concejales siguientes componían una
candidatura de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), agrupación
que había arraigado en el pueblo gracias a la implantación del Sindicato
Unitario de Trabajadores. Esta fuerza política se había fundado en 1969 a nivel
estatal, pero funcionada en Aragón desde 1975 en el seno de Comisiones Obreras,
estaba compuesta por un reducido núcleo de profesionales, obreros y
estudiantes, propugnaban un debate popular sobre la Constitución y la
autodeterminación de todos los pueblos de España, en la región llegaron a
obtener doce concejales en las municipales de 1979, de los cuales tres estaban
en Villanueva[1].
En realidad ORT tenía un poso menos radical del que parecían anunciar sus
siglas y estaba muy influenciada por el Cristianismo de baje, muy de moda en
aquellos días. Como Alcalde fue elegido Tomás Calvo de UCD, con el apoyo de los
concejales de ORT. Este acuerdo, que parece sorprendente, no lo es tanto visto
desde dentro. En definitiva se trataría de un pacto generacional tal y como lo
expresó en su día Calvo «La candidatura independiente era de personas mayores,
con arraigo, contra los que UCD no tenía nada en contra… Tal vez mi mayor
juventud, el tipo de vida más al ritmo de ahora, determinó el apoyo de la ORT»[2].
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| Tomás Calvo cortando la cinta inaugural de la Casa consistorial junto con el entonces Presidente de la DPZ y el Gobernador Civil de Zaragoza |
El espacio agrícola villanovense sufrió, tras la
expropiación del Castellar, una transformación sustancial importante. En un
primer momento el cambio fue debido a la escasez de terreno cultivable en
proporción a los medios de explotación que se poseían en la época. Villanueva
contaba en 1982 con casi un tractor por agricultor (en el pueblo había 112
personas dedicadas “al campo”) 32 cosechadoras y unas setenta herramientas
mecánicas de todo tipo[3],
aunque existía una diferencia considerable entre aquella maquinaria que había
quedado anticuada rápidamente y otra más moderna a raíz de las inversiones
realizadas en El Castellar. El bajo precio de los productos agrícolas, algo que
venía de años atrás, se vio agravado por la carestía del mantenimiento de esta
maquinaria así como por el precio de fertilizantes y carburantes. Por otro
lado, el salario medio en el campo era a principios de los años ochenta de unas
1.800 ptas. diarias, mientras en la industria era sensiblemente superior[4].
La carestía de terreno cultivable se intentó paliar mediante una reparcelación
del monte patrimonial, con todo muchos de los expropiados ya no pudieron volver
a dedicarse exclusivamente a la agricultura o ganadería y tuvieron que buscar
trabajos complementarios. La industria y la ciudad ofrecían mejores
expectativas. La superficie a parcelar fue de unas 4.000 has., en lotes de 5
Has., éstos fueron adjudicados mediante sorteo entre la mayoría de los vecinos.
El reparto se llevó a cabo en 1980[5].
En el año 1984 el rendimiento del monte fue de 250.000 Qm., sus efectos fueron
más simbólicos que efectivos con el paso del tiempo. Con todo la zona más
rentable son las 1.250 has., de regadío. El cultivo principal es el maíz y la
alfalfa, aunque en los últimos tiempos se han introducido nuevos cultivos
dedicados a la industria agroalimentaria e invernaderos. Otra víctima de la
expropiación fue la ganadería que pasó de ser extensiva a estabulada. Hacia
1990 la agricultura representaba un 14% de la actividad económica, en 1947 suponía
el 55%, seguida muy de cerca por la construcción. En este momento la industria
representa el primer lugar, con un 40%. La mayoría de la industria eran en ese
momento pequeñas empresas y talleres ubicados en los polígonos tradicionales
que recibieron un impulso definitivo en 1986 con la instalación del centro
regulador de SABECO, esta medida marcó el inicio de un proceso rápido de
asentamiento de industrias en la localidad. Según las cifras comparativas con
1947 tan apenas había subido un punto la actividad industrial respecto a ese
año sin embargo, unida a la construcción, la cantidad asciende a más del cincuenta por ciento de la actividad
económica local. Por el contrario el sector servicios tiene una fuerte subida
desde el 6%, cuarenta años atrás al 35% en 1991.
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| Las popularmente conocidas por "Cien viviendas" sociales |
Ya a finales de los años setenta, los informes de la
Cámara de Comercio de Zaragoza, indicaban sobre «las posibilidades de
instalación de nuevas industrias, que son muy excelentes por las ventajas que
el Ayuntamiento estaría dispuesto a dispensar a los futuros industriales»[6].
Sobre todo, ocurrió esto, tras la reforma del Plan de Ordenación Urbana del año
1982. Dicha reforma facilitó la ampliación de los polígonos ya existentes en
16.000 m2 de suelo industrial, para la ubicación de 15 industrias en
el año 1984[7].
En 1982 se inauguró la construcción de un centenar de pisos de protección
oficial, con préstamos a largo plazo que supuso también el asentamiento de
población en Villanueva, pues el número de vecinos no superaba los 2.500
habitantes, una cifra que se encontraba estancada desde la posguerra y que
amenazaba con disminuir en los siguientes años. Esta fijación supuso que muchos
villanovenses que todavía vivían en los extrarradios fijaran sus residencias en
el núcleo principal y que otras familias que vivían de alquiler, adquirieran
una vivienda en propiedad.
Con todo el aspecto del casco urbano era eminentemente
rural, con edificaciones de una y dos plantes y algunas calles sin urbanizar,
fue precisamente en el período 1980-85 cuando se llevó a cabo la finalización
de los últimos tramos que todavía quedaban por asfaltar en la población, se levantaron
parques, un pabellón municipal, se plantearon urbanizaciones y se construyó el
actual edificio municipal que ha demostrado tener una funcionalidad que no
poseía el anterior, mucho más antiguo a pesar de que poseía una fachada
bastante racional y modernista, sin embargo se prefirió por construirlo todo de
nueva planta. A pesar del futuro prometedor que podía suponer para
Villanueva estas infraestructuras y
sobre todo la construcción de la autovía, lo cierto es que el crecimiento posterior
de la localidad fue bastante convulso por culpa de lo que después se ha dado en
llamar “la burbuja inmobiliaria”, pero esto es otra historia.
[1] Javier Delgado Echevarría,
“Organización Revolucionaria de Trabajadores” GEA., tomo IX, pág. 2515.
[2]
Esfuerzo común.
[3]
INE & Ministerio de Agricultura,
Censo agrario de España, 1982 (información correspondiente a Vª.Gº. en el
volumen correspondiente a la provincia de Zaragoza).
[4]
Informes de la Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza: años 1975, 76, 79,
81 y 84.
[5]
Esfuerzo común,
[6]
Cámara Oficial de Comercio e Industria de Zaragoza. Desarrollo industrial y mercantil en la Provincia de Zaragoza.
Ejercicio 1979, pág. 460.
[7]
Ibídem, año 1984, pág. 366.
domingo, 26 de agosto de 2018
Tomás Calvo Ovedé
Hoy toca despedir a Tomás Calvo, el primer alcalde democrático de Villanueva tras la Dictadura franquista. Estuvo en el cargo durante ocho años, es el único que hasta ahora, ha logrado obtener el apoyo de siete concejales, cifra que alcanzó en su segundo mandato y fue, en los veinte años siguientes determinante en muchas ocasiones de la vida municipal. Hoy nos ha dejado todo un referente villanovense del último cuarto del siglo XX y es que, bajo su cargo, el pueblo tuvo grandes transformaciones que han sido visibles a lo largo del tiempo, unas veces mejor comprendidas que otras. Destacar que la actual casa consistorial fue idea suya.Estaba pensando que poner sobre él y me ha venido a la cabeza publicar el primer saludo que hizo como Alcalde de Villanueva en el programa de Fiestas del año 1979, cuando accedió al Ayuntamiento.
DEP. José Tomás Calvo Ovedé.
sábado, 25 de agosto de 2018
viernes, 24 de agosto de 2018
Efectos del Sol en las torres gemelas del Actur (Zaragoza)
Personalmente uno de los efectos más espectaculares que hacen los últimos rayos de Sol, ante de ocultarse, sobre las Torres del Actur en Zaragoza, no se produce todos los días, pero cuando ocurre es un espectáculo.
lunes, 20 de agosto de 2018
Escuelas del barrio del Comercio
El barrio del Comercio de Villanueva
de Gállego recibe su nombre de unos viejos molinos papeleros construidos sobre
el cauce de la acequia de Rabal
durante la baja Edad Media y que en el siglo XVIII se transformaron en fábricas
de la Real Compañía de Comercio. Fue
tal el éxito de la implantación de estas industrias, que la localidad dobló su
población en pocos años. Alrededor de aquellos telares y molinos había
viviendas de los obreros, algún labrador, tienda, cantina, una pequeña iglesia
y más tarde una escuela a la que acudían los habitantes de las torres o casas
de campo próximas, que eran bastantes. El núcleo se consolidó en la segunda
mitad del siglo XIX y aún pensó en emanciparse del ayuntamiento de Villanueva.
Cuando la papelera cerró sus puertas
a principios del siglo XX, en las naves y sus alrededores siguieron viviendo
los habitantes de esta pedanía villanovense hasta que durante la II República
se pensó en construir unas escuelas, en un solar ubicado junto a la entrada del
barrio viniendo de San Juan de Mozarrifar. Justo en un cruce de caminos entre
la cabañera del Merzalar, que discurría desde el viejo camino real hacia el río
Gállego y el que viniendo desde el barrio zaragozano y el Batán, se dirigía a
Villanueva. El ayuntamiento de la localidad pretendía paliar de esta manera los
efectos del paro construyendo, entre otras cosas unas escuelas en un barrio que
por entonces contaba con casi un 20% del padrón municipal, entre el núcleo del
Comercio y las casas de campo que había en la zona del Batán. Según me cuenta
Julián Fuertes el terreno fue donado por Pedro Alsina, un industrial cuya
familia tuvo la última fábrica de papel en Villanueva hasta finales del siglo
XX.
El proyecto es de 1936, así que es de
suponer que las escuelas no estuvieron a punto hasta finalizar la guerra. No
obstante la obra no es muy complicada; consta de dos edificios adosados en una
sola planta y a doble vertiente. Uno de ellos es la vivienda del maestro y el
otro la escuela propiamente dicha y que da a un pequeño patio de recreo cerrado
por una tapia, en la parte posterior de la casa existe un huertecito para
consumo del maestro. Las escuelas del comercio estuvieron en funcionamiento
hasta mediados de los años ochenta del siglo XX, cuando muchas personas del
barrio y de las torres adyacentes se mudaron a Villanueva, San Juan y Zaragoza.
Pero sobre todo a Villanueva, fue entonces cuando ya no quedaron niños en el
barrio y cerraron. Desde entonces permanecen abandonadas, aunque hay alguna
ventana abierta que permite el acceso desde el camino de San Juan y también desde
el cajero de la acequia de Rabal que pasa justo al lado.
Además de como escuela, funcionaba
como ermita pues tras la mesa del maestro existe todavía un armario empotrado
en la pared en el que se guardaba una talla de la Virgen. Yo personalmente
recuerdo cuando era monaguillo que, en cierta ocasión fui con el cura de
entonces de Villanueva, Mossen José,
a ayudarle a misa con motivo de las fiestas del Comercio, que eran el primer
domingo de septiembre o alrededor del 8 de ese mes, (Natividad de la Virgen).
Recuerdo como el cura abrió el armario donde se encontraba la imagen y el aula
de repente se transformó en una iglesia, en la que colgaba algún que otro mapa
de España y la pizarra, los pupitres servían para sentarse los fieles y la mesa
del maestro hacía las veces de altar. Esta experiencia se me quedó grabada y
treinta años después un día, pasando con la bicicleta por delante del edificio me
acordé de aquel armario y como vi que se podía entrar en las escuelas, accedí.
Aunque la casa ya parecía muy deteriorada y el huerto dejado, el aula estaba
casi intacta, igual como yo la había visto hacía tantos años. El armario estaba
cerrado y lo abrí y allí estaba esperándome la Virgen, como yo la había visto
de niño. Ante tal aparición hice lo que se suele hacer en estos casos (no
llevaba la cámara así que no le pude hacer fotos), informar de la sucedido a
las autoridades eclesiásticas del lugar es decir, al entonces párroco de
Villanueva, el recientemente fallecido Jesús Marín. Podría haber ido a casa a
por la cámara y volver, pero es que cuando se te aparece la Virgen no puedes
pensar en mucho más. Pocos días después el mismo párroco me informó de que la
imagen había sido llevada a la iglesia, Julián Fuertes me pasó una foto en la
que aparecía la imagen restaurada ya que suele llevarse al barrio cada vez que
se celebra la fiesta anual del barrio y en el que se juntan los viejos vecinos
de la papelera.
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| Gentileza Julián Fuertes |
Un dato histórico y curioso es que
muy cerca, o quizás en el mismo lugar donde hoy están las escuelas, se levantó durante
la Edad Media y hasta finales del siglo XVIII una ermita dedicada a la Virgen,
bajo la advocación del Merzalar, que es la zona que se encuentra justo al otro
lado del camino donde se encuentra el edificio. Posteriormente, en torno a la
cercana torre Lindar, se encontraba el anexo parroquial villanovense en honor a
San Bernabé y en las viejas fábricas del Comercio también existió una capilla
dedicada a la Virgen del Pilar, cuya imagen se conserva en la parroquia del
Salvador de Villanueva. La capilla existente en las escuelas vendría a
sustituir a todos estos centros devocionales anteriores.
Es una pena ver este edificio
singular de la historia villanovense cerrado y abandonado en un cruce de
caminos, perdido en medio de la huerta y expuesto a que alguien entre en su
interior y los estropee más de lo que está. Sería una bonita idea rehabilitar ese
edificio como era; con su capilla y sus pupitres de los años cincuenta, a modo
de museo escolar y que al menos una vez al año, los vecinos pudieran disfrutar
de él. Un pequeño lugar que nos recuerde a todos lo que fue el Comercio, lo que
representó y representa para Villanueva y para su historia y a la vez, con la
excusa de la ermita hacer un espacio de convivencia, ocio y entretenimiento.
sábado, 18 de agosto de 2018
Dance de las Pedrosas
El dance de las Pedrosas, como la mayoría
de este tipo de representaciones desapareció durante el primer tercio del siglo
XX. En el caso de este pueblo la última vez fue durante las fiestas de San
Bartolomé en 1931. Los republicanos pensaban, no sin cierta razón que este tipo
de actuaciones estaban vinculadas con el poder religioso y no dejaban de ser
una manera de control social, sobre todo en los hombres que eran los que menos
frecuentaban la iglesia. Tras la Guerra Civil y la posguerra vino la emigración
y el dance quedó casi en el olvido, hasta que la revista Suessetania recuperó
la memoria de supervivientes de aquella última representación (Gregorio Ibor y Francisco
Pérez Alegre. Fue entonces cuando un grupo de vecinos decidió recuperar
esta tradición perdida hacía sesenta años y que se viene repitiendo con
altibajos en los últimos tiempos.
El dance recorría las calles del pueblo
dos veces a lo largo del año. La primera era el 24 de agosto, durante las
fiestas en honor a San Bartolomé y la segunda el 26 de diciembre, fecha en que
se celebraba el Voto a San Roque. El actual se viene representando el 16 de
agosto en honor a ambos santos. La comparsa estaba integrada por ocho miembros
más el mayoral y el rabadán, todos eran hombres y siempre se actuaba por la
mañana. Una peculiaridad de este dance consiste en que no existen dos bandos
diferenciados (moros y cristianos que es la representación más habitual) sino
que todos ellos vestían de blanco con una chaquetilla ribeteada en rojo y una
faja roja (color cardenal), zapatillas con adornos y cascabeles y en la cabeza
luce un gorro con adornos (el uso de corbata es optativo). A partir de ahí,
cada integrante del grupo confeccionaba el vestido a su manera. El mayoral lo
hacía de verde y el rabadán de azul, muy similar a los trajes utilizados en el
dance oscense.
Según los testimonios recogidos por Tremedal
Casas Delgado, los danzantes iban en cabeza de la procesión a la ermita,
seguidos de San Bartolomé, San roque, la Virgen, el sacerdote y los fieles. La
liturgia se iniciaba en la puerta de la iglesia. Consistía el recorrido en dar
una vuelta al pueblo por sus afueras hasta llegar a la ermita de San Roque,
situada a unos 500 metros del casco urbano. Durante el recorrido se bailaba
tanto el Pasacalles con espadas como el “paloteao”. Se volvía de
nuevo a la iglesia tras haber efectuado cuatro o cinco paradas, una de ellas en
la plaza mayor donde, tras el baile de cintas hacía su aparición el rabadán con
una carga de leña, como si viniera del monte. Era entonces cuando se establecía
un diálogo con el mayoral, en el que aquél le contaba lo que había visto en su
regreso a casa (los dichos” tan esperados por toda la población). Después todos
se dirigían hacia la iglesia, en cuya puerta se recitaban los dichos al santo y
que comenzaban de esta manera:
yo
le tengo que pedir
que
nos dé buenas cosechas
y
que te acuerdes de mí.
En el dance antiguo la representación
estaba acompañada por la música que llegaba al pueblo durante las fiestas
(trombón, bajo, saxofón, etc.). En la actualidad y cuando se celebra, suele
hacerse acompañado por tambor y dulzaina que vienen de Tauste.
Revista del Centro de Estudios de las
Cinco Villas Suessetania, Junio 1989
nº11.
jueves, 16 de agosto de 2018
Romería en honor a San Roque en las Pedrosas (Zaragoza)
Hoy, festividad de San Roque, me han
invitado a la localidad zaragozana de Las Pedrosas para ver el Dance. Una pena
pues no ha podido ser por falta de componentes, aun así algunos de los miembros
de la comparsa se han vestido con sus trajes de rabadán, mayoral, y danzante
puro y duro para acompañar a San Roque y a San Bartolomé (que es también patrón
del pueblo y que se celebra el día 22). Es una pena que una manifestación tan
aragonesa, tan nuestra se esté perdiendo en muchos pueblos por falta de gente. El
dance forma parte de nuestra cultura popular y de una forma de expresión que se
ha tenido en esta tierra desde hace siglos y por ello merece la pena ser
conservada, protegida y mantenida, como otras muchas cosas que por culpa de la
despoblación, del abandono y de otras causas se va perdiendo poco a poco. Ha
sido admirable como algunos de sus componentes, aunque no han podido bailar
ante su patrón se han unido a la romería, que por otra parte ha sido muy bonita
y algunas fotos que he sacado las publico.
A ver si al año que viene hay más
suerte y muchas gracias a Mariló y a Fernando.
domingo, 5 de agosto de 2018
El Cristo de la Legión desfila por las Calles de Villanueva de Gállego (Zaragoza)
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| Gentileza Peña el Revuelto (Villanueva de Gállego) |
Ayer fue el tradicional desfile de
carrozas que año tras año discurre por las calles de Villanueva la víspera del
día grande de las fiestas del pueblo en honor a las Santas Reliquias. Este años
la Peña “el Revuelto” ha “revuelto el lugar” con su peculiar desfile parodiando
en una vez el acto de las fuerzas armadas que cada 12 de octubre se celebra en
Madrid, con asistencia de los Reyes y la procesión del Cristo de Mena el Jueves
Santo, a cargo de la legión. Cuando un grupo de chavales y no tan chavales, se
juntan para hacer una recreación como la que los revolvedores llevaron a cabo
ayer; con respeto, ironía y porque no cierta irreverencia, al fin y al cabo se
trata de una fiesta. Pero con la seriedad de verse un trabajo currado, bien
hecho, con esfuerzo y con horas, (una semana de ensayo me han dicho) como digo,
cuando un grupo puede hacer eso, puede hacer muchas cosas. Al fin y al cabo ese
es el genio verdaderamente aragonés, que salta cuando le pinchan. Enhorabuena
peña el Revuelto, lo habéis interpretado muy bien. Se hace historia con
detalles como este, cuando se pierde el miedo para expresar lo que se siente y
se sintoniza con lo que quiere ver y sentir la gente. Es curioso pero un
espectáculo como este, hace tan solo cinco años podría haber resultado extraño,
irreverente, incluso insultante y hoy se han convertido en el alma de la
fiesta, en la representación de un sentir popular y comunitario, como cambian
las circunstancias cuando las necesidades aprietan. Lo que he dicho a Edu, que
por fin ha resucitado, desde los años setenta del siglo pasado no se veía una
cosa tan bien hecha y a la vez tan rompedora, como un comentario que he leído “tanto
lo comentarios a favor como en contra no tienen término medio”.
Felices fiestas a todos.
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https://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza-provincia/2018/08/05/los-legionarios-alzan-con-premio-1260593-1101025.html |
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