viernes, 18 de agosto de 2023

El duende de la Seo

Zaragoza es una ciudad de “duendes” por aquello del genius flaminii que se adoraba por aquí en tiempos de los romanos. Este es quizás el más desconocido que no oculto, que existe en sus calles. Más bien en sus plazas pues se encuentra en la equina de la fachada principal de la Seo y el “Paño” mudéjar de la misma justo enfrente del palacio arzobispal. Por delante de él pasan cada día multitud de personas provenientes de muchos lugares y seguro que muy pocos recalan su mirada en él, atraídos por la fastuosidad del “paño mudéjar y el cimborrio gótico de la Catedral, nuestro “duende pasa desapercibido al a vista de todos y viendo a todos, aunque no posee rostros faciales que nos digas de que sexo es o a quién se parece. 

Lo de duende se lo he puesto yo porque no se sabe muy bien que es, ni que representa. Pensaba que era un músico tocando una zanfona pero, parece ser que lo que sostiene entre sus manos es una cartela en la que no se lee nada, quizás en algún momento hubo algo escrito, pero hoy por hoy no he encontrado nada. Tampoco posee cara, aplanada no se sabe muy bien porqué y cubierta por melenas de pelo y ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo que diría Ana Belén, vigilando una de las entradas y salidas más concurridas de la plaza de las Catedrales, como dando la bienvenida o la bien despedida, quien sabe, el caso es que nuestro duende de la Seo, bien merece que se le recuerde.





miércoles, 16 de agosto de 2023

Hoy es San Roque


San Roque "El agostero" de decía Joaquín Carbonell enseñando la garra, para que el niño Jesús le cure la herida y el perro con el pan en la boca. El perro de san Roque que además de protagonizar una coplilla popular, aquella que dice que “no tiene gabo pogque Gamon Gamidez se lo ha gobado” (como cantaría el Pilatos de la vida de Bryan) y cuya iconografía es digna de una tesis doctoral.

lunes, 14 de agosto de 2023

El apellido Salafranca y la inmigración francesa en Villanueva de Gállego

Gentileza Emiliano Salafranca y Fernando Barceló Salafranca del trabajo
sobre la familia Salafranca de Asunción, Antonio y Javier Miravete

Hace unos tres meses poco más o menos, se puso en contacto conmigo Javier Miravete, un gurú de las encuestas descendiente por parte de padre de Villanueva, todavía recuerdo la tienda que tenían en la calle Manifestación de Zaragoza donde atendía amablemente su madre y Antonio, su padre. Hablamos de ello un rato y también de encuestas, estábamos en plena campaña electoral de las municipales y porque a mí, también me interesa este mundillo pero el motivo de la llamada era otro. Me pedía datos sobre su familia ya que se encontraba ultimando un trabajo genealógico sobre sus dos apellidos villanovenses; Miravete y Salafranca y es que en la localidad existen muchas personas y familias con estos sobrenombres. Hace unos días me llegó una copia de este interesante trabajo en el que Javier y su hermano Antonio que es profesor en la Universidad de Zaragoza, explican una manera sencilla y amena la historia de Villanueva en apenas 30 folios sin necesidad de recurrir a grandes trabajos de investigación sino, a través de la Genealogía. Trabajos que si se hacen bien, no solo se puede saber el origen y evolución de una familia, sino también explicar la historia de un grupo social o la evolución de una localidad y en el caso, los dos apellidos son de libro y explican claramente el devenir del municipio en los últimos cuatrocientos años. 

Por lo que tenía oído y Javier también, el apellido Salafranca se da bastante en Ejea de los Caballeros y la zona de Cinco Villas. Me contaron hace mucho que casi todos los vecinos de Siresa, en el pirenaico valle de Hecho lo tienen también. Según el Instituto nacional de Estadística, existen 416 personas en España que poseen Salafranca como primer apellido y están distribuidas entre Madrid, Zaragoza, Teruel y Castellón, siendo esta provincia donde más viven. Como segundo apellido existen 322 no obstante, es un sobrenombre netamente aragonés y circunscrito en su mayoría a los antiguos territorios de la Corona de Aragón y Levante español y entre ellos hay un militar español que fue héroe en la guerra con Marruecos; JuanSalafranca Barrio, entre otros personajes con este apellido. Como Sallefranque hay algunos entre Aquitania y el Bearn y también en el norte de Francia y la zona de París. Esto último me da a entender que algunos Salafranca después de la guerra civil, marcharon exiliados a Francia, allí se establecieron y adoptaron la denominación gala. El anteriormente citado Juan Salafranca tuvo un hermano, Mariano que también fue militar y sirvió en el bando republicano durante la Guerra Civil. 

Leí y releí el informe atentamente y la primera sorpresa que me dio es que la palabra Salafranca, proviene de Salefranque y que los hermanos Miravete Salafranca han localizado al otro lado justo del valle de Belagua, en el Roncal navarro y dentro de la comuna francesa de Lannes en Baretous; entre esta localidad, Aramist, Arette y de la piedra de San Martín, que es la frontera franco española donde se celebra todos los años, el 13 julio el Tributo de las tres vacas, como digo se trata de una zona de pastos y viviendas llamada Salefranque, a escasos 10 kilómetros de la frontera española. Antonio y Javier Miravete dicen que el origen del apellido que se compone de la palabra “Salha (casa, en lenguaje vasco antiguo [aquitano o bearnés]) y franche (libre de impuestos, en francés en sentido medieval). «Las salha-franches, o maisons franches eran casas que no pagaban impuestos sino un don voluntario anual al rey. Estaban ubicadas en el país vasco francés y sobre todo en el Bearn”». Es posible que esta “Salle Franque” sea una zona de pastos comunales del valle de Baretous y que los que vivían allí, recibieran como apellido el nombre de la zona. 

Las razones por las que estos Salafranque y otros muchos franceses decidieron emigrar a España son varias; ya en el siglo XII existían “universidades de mercaderes” sobre todo bearneses, que realizaban intercambios a este lado del Pirineo. No hay que olvidar tampoco que Villanueva viene del francés Villeneuve y que seguramente fueron colonos ultra pirenaicos quienes se instalaron aquí ya tras la reconquista cristiana de Zaragoza. Christine Langé cita la presencia gala en Villanueva desde al menos 1570 hasta 1600, en una primera oleada y a partir de 1620 en una segunda serie de movimientos migratorios[1]. La primera marcada por las guerras de religión en Francia y la segunda por la expulsión de los moriscos y como agravante, la mejor situación en cuanto a oportunidades en España que en Francia o sintetizando, la mejor situación en Aragón que en el Bearn y es que en esta época, a los habitantes de esta zona de los Pirineos galos se les empezó a conocer por “gabachos” en alusión al valle de la Gave o Gabás una de las regiones más deprimidas de Francia en ese momento. También es cierto que a mediados del siglo XVII hubo en el reino de Aragón una terrible epidemia de peste que en algunos casos, como el vecino pueblo de Peñaflor diezmó la población tras lo cual se hizo necesario una urgente repoblación, tampoco hay que olvidar que muchos moriscos aragoneses, pasaron a Francia y regresaron a España después, reconvertidos en franceses. 

En el Registro de matrimonios de la Parroquia de Villanueva de Gállego, aparecen inscripciones de matrimonios franceses que se llevan a cabo en Villanueva desde mediados del siglo XVI. Así es posible observar apellidos fácilmente galos como Lumbierre, D’Arbanés (en 1582), D’Ausserre (1583) o Just, Allué, Blans, Baratet o Puyvirón entre otros. Existe documentación de cónyuges procedentes de lugares del sur francés como Santa Coloma (1586), Callén (1591, 92, 97), Mauleon (1597) o la procedencia genérica como, Pedro de Roda, natural de Francia. Entre los años 1630-44 se llevarán a cabo una veintena de uniones entre un contrayente masculino francés con una villanovense. El año 1639 los tres matrimonios realizados en la Parroquia poseen esta característica, aunque puede suceder que ambos sean franceses o incluso, que aunque los dos novios sean de Villanueva, uno de ellos sea hijo de francés, o ambos. 

La mayoría de estos inmigrantes franceses proceden del Pincipado de Bearne que es la región con la que linda al norte Aragón y de localidades como Aux, la Bastida, Aludin, Duason, Obispado de Lescun, (Tolouse) y un lugar cercano a Pau llamado Santa Coloma . Pueblo en el que he constatado que todavía existen apellidos como Basaled (Casaled) Porte, Guillaume, Bonet, Doumerge o Sarthou. Apellidos cuya castellanización llevan todavía muchas familias villanovenses. La emigración francesa en Aragón continuó siendo masiva no solo hasta la Guerra de Independencia, sino hasta mediados del siglo XIX. Según una matrícula ordenada por Floridablanca en 1791, en Aragón había 1.600 cabezas de familia de origen francés, de los cuales 1.100 residían en Zaragoza. 

Siguiendo el árbol genealógico creado por Asunción, Antonio y Javier Miravete, el primer Salafranca villanovense se llamaba Miguel Bernardo, nació en 1694 y era hijo de Michel Salafranca y Marie Ignes Charles, nacidos hacia 1660 en la región del Bearn francés. La pareja tuvieron dos hijos más; Teresa y Joseph. En el recuento parroquial de 1701 tenemos a Teresa casada con Tomás de Otal residiendo en Villanueva. En cuanto a sus hermanos varones aparecen en los encuentros establecidos en Villanueva hacia 1730 cuando Joseph contrae matrimonio y Bernardo aparece también como parroquiano del Salvador. En abril de 1808, justo antes del comienzo de la Guerra de Independencia y según el libro de recuentos parroquiales vivían en Villanueva las siguientes personas con apellido Salafranca: 

Casa 79

Sebastián Hernández

Rosa Salafranca (sm.)

Hijo (párvulo)

Bárbara Manero (Vda.)

Valeriana Nosellas (hija)

Joaquín Serrano

María Manero

Saturnina (párvula)

Casa 100

Josef Salafranca menor

Joaquina Predes (sm.)

Antonia Roca (vda.)

Casa 108

Licer Martínez

Fausta Salafranca (sm.)

Francisco (hijo)

Pedro (hijo)

Francisca (hija)

Bernardina (hija)

Casa 111

Felix Cativiela

Francisca Salafranca (sm.)

Antonia (hija)

Josefa (hija)

Silvestre (hijo)

Casa 115

Joaquín Salafranca

Josefa Bernal (sm.)

Joaquina (hija)

Manuel (hijo)

Ubicación de Salefranque según Google maps
 
Antonio y Javier Miravete de Marco

Fuente: Instituto nacional de Estadística (apellidos)

Carlos Urzainqui ("Un lugar en la huerta" 2008)


Padrón municipal correspondiente a 1857 (Archivo Diputación Provincial de Zaragoza)

Árbol genealógico de la familia Salafranca, confeccionado por Asunción, Antonio y Javier Miravete

 

Carlos Urzainqui Biel: 

Villanueva de Gállego: “Un lugar en la huerta” IFC 2008.

Villanueva de Gállego: "Retabillo de un municipio" Ayuntamiento VªGº 2015

Asunción, Antonio y Javier Miravete de Marco

Emiliano Salafranca Irache

Fernando Barceló Salafranca



[1] Christine Langé, La inmigración francesa en Aragón (Siglo XVI y primera mitad del XVII). Institución Fernando El Católico, Zaragoza 1993, págs. 25-27.

jueves, 10 de agosto de 2023

Pintadas en la Seo y arco del Dean (Zaragoza)

Hace unos días pasé por la zona menos transitada de la fachada de la Seo catedral de San Salvador, en Zaragoza pero no por ello menos interesante y además da igual, es un gran monumento representativo de nuestra historia y de nuestro arte y el entorno de la calle Pabostría nos traslada a la Zaragoza del siglo XVIII desde el palacio de la Real Maestranza de Caballería al Arco del Dean pues bien. En el primer tamo de esta calle, el que hace la plazoleta del corral de la Mestranza y la Seo, casi en la misma plaza de las Catedrales, el rincón que la hace la catedral estaba todo plagado de pinturas y graffitis, tal como aparece en la imagen. Más adelante, en la puerta sur de la Seo, la que da a la calle de Pabostría también adornada con graffitis y para terminar en el arco del Dean, uno de los pocos ejemplares de arco monumental que nos quedan en la ciudad, rayado. 

No sé, si será la falta de conocimiento cultural de lo que representan esos edificios, el que muchos chavales de 25 años para abajo no hayan estado nunca en la Seo, algo que hacía habitualmente cuando era joven para hacer tiempo a la hora del autobús de línea que iba a mi pueblo, pero aun con todo es injustificable esta falta de respeto a una zona tan representativa de la ciudad que esté con pinturitas y garabatos de este estilo, hace un año incluso al lado del paño mudéjar de la Seo, parece ser que se trataba de un chaval que se dedicó una temporada por pintar o decorar “amorcillos” o “corazoncitos” todo lo que veía, me da la sensación de que estamos fallando en algo.

Puerta sur de la Seo (calle Pabostría)

Arco del Dean







domingo, 6 de agosto de 2023

Torre de los Azudes: Candevanía y Camarera


Hacia el año 1060 la historiadora que llegó a ser Directora del Archivo Histórico Nacional, Concepción Contel Barea escribió y publicó un libro sobre los inicios del Cister en Aragón dentro de la Institución Fernando el Católico; en el que analizaba las abadías predecesoras del monasterio de Rueda en el siglo XII. En esta obra menciona una «torre de los Açuts» a través de un documento firmado por Alfonso II de Aragón en 1169; por el que este monarca entrega al monasterio de Juncería, que entonces se encontraba en la actual Villanueva de Gállego (Zaragoza) pastos, aprovechamiento de leña, cantera de piedras y aguas en tierras cercanas a la abandonada casa del Salz (actual santuario de Nuestra Señora del Salz) pero al otro lado del Gállego. El mencionado documento señala dicho término con estos límites: «Al Este la vía que sale de Val de Cervera y va a Huesca. Al Oeste la carrera de Violada. Al sur de la torre de los Acuts, hasta la de Santipulz y al Norte hasta la bolchera de Gornels». Contel identifica la bolchera con una acequia que se encuentra en la Violada, aunque bien pudo ser una laguna, subsistiendo los términos “carrera de la Violada” que iba más o menos por donde la actual autovía y val de Cervera que podría corresponder con la val de la Violada si bien, podría ser también una mala traducción de “Val Cerrera” término que todavía existe en la actualidad y que se encuentra en la margen derecha del Gállego, en la actual carretera a las Pedrosas y justo donde acaba el actual polígono de el Campillo, al norte de la localidad de Zuera. 

Identifica “la torre de los Acuts”[i] situándola en Burjazud y dice que la actual Virgen bajo esta advocación, no sería otra que la de Juncería pero cambiado el nombre, algo que no me parece muy exacto ya que el niño Jesús que acompaña a la talla, porta un vaso (algo extraño en las iconografías relativas a la Virgen) lo que indica que el origen de la devoción tienen que ver con el agua, su uso y aprovechamiento por otra parte, el mencionado documento habla de “torre de los Acuts” en plural y si existe un azud de estas característica, es decir doble, este es sin duda alguna el Azud de Camarera y Candevanía situado entre la actual Ontinar del Salz y el Santuario de la Virgen, en el río Gállego. De aquí parten dos acequias; Candevanía por la margen derecha que es la que riega Zuera hasta Villanueva y Camarera por la izquierda que riega San Mateo, Peñaflor, Villamayor y llega hasta la Puebla de Alfindén. En este caso; la torre de Santilpuz sería la actual fábrica y partida “del Salto”, situada justo enfrente a la ya mencionada “val de Cerrera” junto a la desembocadura del barranco de la Violada el cual era atravesado, según los mapas antiguos de mediados del siglo XIX y la fotografía aérea de 1927 por el llamado “Maripuente” del que partían a mano derecha el camino real a Huesca y a mano izquierda el Camino a Gurrea de Gállego que era la antigua “Via Lata” o “Violada” y que pasaba por Ayerbe, Jaca y terminaba en el Somport. Mientas la carrera de Huesca iba aproximadamente bajo el trazado de la actual autovía Zaragoza-Huesca. El camino de la Violada pasaba por delante de la torre del Salto, situada al sur de la torre de Camarera y bordeando la acequia del mismo nombre llegaba hasta su azud, de aquí se dirigía hacia Gurrea de Gállego (Huesca) siempre cerca del Gállego, con todo se dividía en dos, el llamado “camino viejo de la fábrica del Salto al Azul y el camino nuevo que iba recto, hacia Gurrea. 

Respecto de la Bolchera, situada al norte del Azud de Camarera, he tomado la distancia existente entre la torre de los Azuts y la del Salto y la he dirigido hacia el norte, llegando a un punto situado entre la actual localidad de El Temple y la Paul (ya en la provincia de Huesca) en la margen derecha del Gállego y un poco más al norte del santuario del Salz. Si tenemos en cuenta que el pueblo de La Paul recibe su nombre de las lagunas existentes en la zona y que fueron mandadas desecar con el conde de Parcént en el siglo XVIII, es muy posible que la bolchera fuera una de estas lagunas situada más o menos por donde en la actualidad se encuentra la localidad de El Temple y que ésta en su día, también fue desecada razón por la cual no aparece en los trazados del siglo XIX, ni tampoco en las fotografías aéreas anteriores a la parcelación de los años 40 y 50 del siglo XX. Por tanto y a la vista de los datos que ofrece el documento, esa extensión que fue donada en su día a la abadía de Juncería, corresponde a los actuales términos del Salto y Ontinar del Salz pero hay más. 

El nombre de la torre en plural, indica la existencia ya a mediados del siglo XII de dos acequias. Por lo que éstas serían anteriores a Jaime I el Conquistador de quien se cree que fue el fundador de ambos Términos. Es posible que bajo este monarca aragonés; las acequias se pusieran en condiciones y se establecieran los estatutos que las regulaban pero que éstas fueran más antiguas, seguramente se construyeron en época romana. Es posible que fue entonces cuando pasó a llamarse Camarera, la acequia que antiguamente se llamaba Candeclaus. En este sentido llama la atención que ambos canales de riego posean el mismo prefijo “Cande” diferenciándose en la terminación “Claus” para Camarera y “vanía” para la acequia de Zuera, Con la precaución que hay que tener con estos topónimos tan antiguos se podría indicar que ambas acequias parten de una misma fuente y un mismo lugar, aunque sus fines son distintos, Sé que se han barajado multitud de opciones pero prefiero no decantarme por ninguna ahora bien, en algo que casi todos están de acuerdo es en que el prefijo “Can” viene de “Casa”. Otro dato curioso es que “la Violada” no era la zona que va de Zuera a Almudévar, sino la que va hacia Gurrea y Ayerbe. Hoy día es al revés y para terminar, la existencia ya en el siglo XII de la torre del Salto que podría tratarse de algún molino que cogía la fuerza gracias a la acequia de Camarera que pasa justo por su lado occidental. Lo del nombre de “Mari puenste” seguramente hacía alusión al acueducto de camarera que atravesaba el barranco de la Violada justo aguas debajo de la torre del Salto.

En esta comparativa de los años 1850 y 1860, ambos croquis realizados con motivo de la 
construcción de la carretera de Zaragoza a Huesca y el segundo por la instalación del Ferrocarril
Zaragoza-Barcelona. Se aprecian como estaban las infraestructuras en la zona del Salto y Camarera 
a mediados del siglo XIX (Fuente: Biblioteca Virtual de la Defensa)


Esta fotografía aérea sacada de Google Maps aparece la zona que 
menciona Contel Barea en su libro sobre el Cister zaragozano en el siglo XII


Fotografía tomada por el vuelo catastral realizado en 1932, en la que se puede apreciar la vieja
torre de los Azuts o la "Casa de Camarera" desaparecida en los años 80 del siglo XX. En este lugar se reunían la junta de gobierno de Camarerra y allí se encontraban sus archivos

Esta composición, tomada a partir del vuelo de la Confederación en 1927
se ve el estado de las partidas antes de la transformación agraria de mediados del siglo XX

Nacedero de la acequia de Candevania, en la margen derecha del azud de Camarera, en el río Gállego

Santuario del Salz desde la torre de Camarera. Cuenta Concepción Contel que los cistercienses abandonaron la zona por la mala fe de sus moradores, hay quien ha querido ver en ello a los templarios que por entonces parece ser habitaban el Santuario y los intereses que éstos tenían en sus posesiones al otro lado del río Gállego.



[i] Contel Barea, Concepción. El Cister Zaragozano en el siglo XII Abadías predecesoras del Nª.Sª. de Rueda de Ebro. Institución Fernando el Católico Zaragoza 1966 pp. 60-65

jueves, 3 de agosto de 2023

Viaje al epicentro del terremoto de 1923


A principios de agosto de 1923 el geógrafo militar del Servicio sismológico de Toledo; Alfonso Rey Pastor se desplazó a la zona de la Canal de Berdún con el fin de evaluar los daños causados por el terremoto acaecido en la zona en el mes anterior, tras lo cual confeccionó un informe muy interesante sobre lo sucedido el día 10 de julio y posteriores. Según don Alfonso, el epicentro se encontraba entre los pueblos de Martés, Mianos y el río Aragón, en una zona de margas terciarias. En este punto y siempre según el sismógrafo, el seísmo alcanzó una magnitud de 8 grados en la escala Mercali (cuyo máximo es 10). Al norte del río y en la cercana localidad de Villareal de la Canal, se observaron también fuertes sacudidas. En la sierra de Olva, situada al oeste de este municipio y que está limitada a occidente por la foz de Sigüés y el término de Salvatierra de Esca al norte se notó, días antes del movimiento telúrico; que los manantiales de agotaron y por el contrario, aparecieron otros cerca del río Veral, que confluye con el Aragón precisamente muy cerca del epicentro pero en la margen derecha de éste río. Añade Rey Pastor que algunos de estos torrentes que antes eran sulfhídricos, dejaron de serlo después de la sacudida. Recoge una noticia que le dio Rogelio Escobés que era maestro nacional, quien le indicó que había observado la formación de grietas o hendiduras en el terreno antes de la sacudida principal y que tales fenómenos tuvieron lugar sin ruido ni movimiento sísmico alguno, las resquebrajaduras del terrero estaban situadas en dirección de Martes a Villarreal, es decir en el sentido de la falla trasversal. También añade, «debemos tener en cuenta que en el período sísmico de 1923 aunque el foco estaba situado al sur del Aragón, los fenómenos geológicos más interesantes tuvieron lugar en Villareal de la Canal y sobre todo en las alineaciones de los dos supuestas fallas una longitudinal y otra trasversal». 

También se hace eco de otro fenómeno que les llamó a la atención a los vecinos de la zona y es que observaron dos o tres días antes del sismo principal, resplandores en la Sierra de Orba. Los habitantes de los pueblos más próximos a este monte (Villareal, Majones, Asso Veral o Mianos que está frente a la misma pero en la orilla izquierda del Aragón, «expusieron algunos detalles que parecen explicarse por haber concurrido pequeñas explosiones de gases, emanados por el sinnúmero de grietecillas abiertas tal vez antes del mismo y como consecuencia de las descargas eléctricas, hubo la consiguiente inflamación de gases hidrogenados. También pudimos deducir que, como consecuencia de una serie de tormentas que precedieron o acompañaron al fenómeno, se produjeron notables efectos luminosos por las descargas eléctricas a distancia, cuyos resplandores se proyectaban sobre el monte Olba, lo cual dio lugar a que las gentes alarmadas, creyesen que se trataba de la aparición de un volcán». Concluyendo con el informe de Rey Pastor, las poblaciones más afectadas de la Canal fueron Bagües con 30 edificios dañados, de los cuales 21 estaban hundidos o arruinados. Berdún 135 edificios dañados. Martés con 18 hundidos o arruinados. Mianos 5 hundidos o dañados y Aso Veral 4 arruinados y 5 dañados. Por su parte Villareal tuvo 15 edificios entre derrumbados y dañados. 

Felipe Pordomingo corresponsal del Heraldo de Aragón, remitía una crónica el 19 de julio de 1923 desde Martes narrando lo sucedido. «A las cinco de la mañana del día 10 se notó un fenómeno sísmico que duró unos segundos, los suficientes para destruir varias casas, chimeneas y paredes dejando casi todos los edificios inhabitables». El miedo se apoderó de todos los habitantes del pueblo que salieron despavoridos sin rumbo fijo hacia el monte sin ropas de abrigo ni comestibles. «Daba lástima ver correr por todas partes a los vecinos llorando y más a las madres con sus pequeñuelos en brazos, adelantando el paso para librarlos de que fueran sepultados entre los escombros del hogar paterno. Cuando todos estábamos acampados en las afueras y obre las once y media [de la mañana] repitió el temblor de tierra. Volvimos a nuestras casas a recoger ropas de abrigo y comestibles dispuestos a pasar la noche a la intemperie y gracias a la benevolencia de sus dueños, fueron facilitados varios corrales donde nos albergamos todos y continuaremos mientras nos dejen pues es imposible habitar ninguna casa sin exponer la vida. Después de esto y cuando creíamos que no podíamos sufrir más, el día 12 a las tres de la tarde aproximadamente, se presentó una formidable tormenta de piedra y agua que quitó la mitad de la cosecha mala que había, la de hortalizas y completamente la de viticultura en resumen. Este pueblo se puede contar entre los arruinados por completo si el Gobierno no protege a sus habitantes pues sin albergue y sin cosecha no es posible vivir aquí» pronosticaba don Felipe y es que se puede asegurar que este fenómeno, junto con la construcción del cercano embalse de Yesa, estrangularon la vida en la Canal obligando a sus hijos a la emigración. 

Rey Pastor viene a resaltar que las tormentas bien antes, durante o después del movimiento sísmico es un «punto muy interesante si bien, no han podido ponerse en claro algunos detalles, por no coincidir los relatos de los moradores de aquellos pueblos». En Bagüés, uno de pueblos más afectados por el temblor de tierra, según informaba el Diario de Avisos de Zaragoza el 23 de julio en portada; «tras el seísmo también fue alcanzado por la tormenta que formó un terrible aluvión que arrastró todos los caminos, llevándose por delante las tierras laborables, hubo necesidad de agujerear varias casas para salvar a los vecinos y el pueblo quedó totalmente anegado. Su famosa iglesia románica de los santos Julián y Basilisa se rajó en dos en su ábside pero afortunadamente resistió.




 

Fuentes

Hemeroteca Municipal Zaragoza:

https://www.zaragoza.es/sede/portal/usic/hemeroteca/hemeroteca-digital

Rey Pastor, Alfonso. “El período sísmico de la Canal de Berdún (Pirineos)” 1923-25 Instituto Geográfico y Catastral – Servicio sismológico. Estación Sismológica de Toledo 1931

Universidad de Navarra: Informe nº. 15082.15 “Laderas de Yesa”.

martes, 1 de agosto de 2023

Terremoto en la canal de Berdún (10 de julio de 1923)

Onda expansiva del terremoto de la Canal de Berdún (Huesca) Google maps

Iniciaba esta serie sobre las tormentas del año 1923 con una mención a un terremoto que sacudió el norte de Aragón pocas horas antes del aguacero, en esta entrada nos vamos a centrar en esos sucesos cuyo epicentro se situó en la llamada "Canal de Berdún". Hacia las cuatro de la madrugada del martes 10 de julio de 1923 en la ciudad de Zaragoza, se sintieron varios temblores sísmicos. El último de ellos de cierta intensidad se registró hacia las cinco y media. Estos movimientos telúricos formaban parte de un terremoto que tenía su epicentro en la Canal de Berdún, entre las altas Cinco Villas de Zaragoza y los valles pirenaicos occidentales en la provincia de Huesca. El del día 10 de julio fue el primero de una serie, que se fueron repitiendo en días sucesivos entre el 13 y 21 de ese mismo mes de julio. Todos estos seísmos oscilaron entre una intensidad de 5 a 8 en la escala Mercalli, siendo el de mayor virulencia el primero ocurrido en la madrugada del día 10. El ingeniero, geógrafo y director del centro de sismología de Toledo, Alfonso Rey Pastor se trasladó a princios de agosto a la zona y ubicó el epicentro en la localidad oscense de Martes, situada a orillas del río Aragón y frente a la localidad de Berdún, villa que da nombre a esta canal que configura el valle del Aragón. Por noticias publicadas en la Prensa al día siguiente, se pudo saber que la extensión del área afectada por el terremoto abarcó toda la región del NE., peninsular. Llegando por el sur hasta la provincia de Madrid y por el norte a las regiones francesas de Aquitania y Bearn. «Los epígrafes de los telegramas comunicados por los periódicos anunciaban los grandes daños sufridos en numerosos pueblos de las provincias de Huesca y Zaragoza con la aparición de agrietamientos en el suelo, salida de llamaradas por los mismos, incendio de montes, etc. Los más agoreros dieron por seguro la aparición inminente de un volcán que hubiera estado apagado durante milenios en los Pirineos, lo que causó el pánico entre la población»[1]. En la localidad de Martes (Huesca) el terremoto destruyó dos casas y el resto de 98 que tenía el pueblo tuvieron que ser derribadas o reformadas. El vecino pueblo de Bagüés, el seismo derribó 7 casas. En Berdún hubo que demoler 11 y resultaron con daños considerables 249, del total de 260 con que constaba en ese momento el casco urbano.

Zona "Cero" del terremoto, señalado en rojo las localidades más afectadas
Google maps
 

Otra localidad vecina, Mianos en la que por entonces había 44 vecinos distribuidos entre 45 edificios. Se pararon todos los relojes, incluido el del templo parroquial en el que además, se desplazó la pila bautismal y el baldaquino tornavoz además, se agrietó la torre. Brechas que siguen hoy en día presentes en su cara oeste. El pueblo se situaba (y continua siendo así en la actualidad) en un lugar elevado y en terreno firme, constituido por margas arcillosas y areniscas datadas del eoceno superior (hace 56 millones de años). Las construcciones, por aquél entonces estaban hechas con areniscas y arcillas que resultaban muy baratas. Se usaba el mortero de cal, que muchas veces era sustituido por barro. Se sabe que en el año 1700 otro terremoto destruyó los pueblos de Bahón y Ena (también en el mismo valle del Aragón y próximos al municipio de Villarreal de la Canal) quedando únicamente sin caer las iglesias y un convento. Los supervivientes de esta catástrofe fueron autorizados a ocupar el convento abandonado por las monjas, otorgándosele toda clase de medios para levantar un nuevo pueblo; el propio Villarreal de la Canal. En Biniés, situado delante mismo de la foz que da entrada al valle de Ansó y tal como dicen algunos testimonios “se partió un monte con estrépito enorme” por lo que dicha montaña es conocida a partir de entonces como “El Trueno”. En el de 1923, localidades como Jaca, situada a 30 kilómetros del epicentro también se vieron afectadas. Lo mismo sucedió en las navarras Burgui y Castillonuevo, así como las zaragozanas de Tiermas y Salvatierra de Esca (todas ellas sobre la foz de Sigüés)[2]. En Tiermas la torre de la iglesia se desplomó y en el vecino pueblo abandonado de Escó, todavía son visibles grietas en las fachadas de algunos edificios producidas por este movimiento telúrico. 

Para hacernos una idea de la magnitud del fenómeno, el terremoto de Lorca acaecido en mayo de 2011, fue un seísmo de magnitud 5,1 según la escala de Richter, que es el baremo actual para medir la intensidad de los seísmos. Esta intensidad equivale a la magnitud VII de la escala Mercali, que es con la que se midió la fuerza del seísmo en la Canal. En el caso de Murcia l movimiento sísmico fue sentido también en las provincias de Almería, Albacete, Granada, Jaén, Málaga, Alicante, Ciudad Real y algunas zonas de la ciudad de Madrid, donde el tipo de suelo amplifica los movimientos en ciertos barrios. En esta ocasión, el temblor fue especialmente grave debido a la combinación de poca profundidad (a un kilómetro bajo la superficie es muy excepcional) y una magnitud moderada. Dio como resultado un gran temblor que se sintió en toda la región de Murcia. En Lorca, cerca del epicentro del seísmo, grandes movimientos de tierra registraron una intensidad de VII en la escala de Mercalli, mientras que otras zonas cercanas detectaron movimientos de. En total el evento desarrolló la misma potencia que una explosión de 200 toneladas de TNT[3].

La Canal desde Arrés (Huesca)

 


[1] Antonio Aretxabala: https://antonioaretxabala.blogspot.com/2012/07/el-terremoto-de-martes-huesca-de-1923-y.html

[2] Rey Pastor, Alfonso. “El período sísmico de la Canal de Berdún (Pirineos)” 1923-25 Instituto Geográfico y Catastral – Servicio sismológico. Estación Sismológica de Toledo 1931.

[3] Varios: “Informe geológico preliminar del terremoto de Lorca del 11 de mayo del año 2011” Instituto Geológico y Minero de España, Grupo de Tectónica Activa, Paleosismicidad y Riesgos Asociados de la Universidad Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid y Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. 47 págs

Agosto: frío en rostro


Eso no estaba en mi libro de Historia de Aragón

Según me avisan de la Editorial Almuzara, el día 7 de mayo, saldrá a la venta mi segundo libro con ellos, que será la primera parte de la hi...