viernes, 12 de junio de 2020

La magia del Moncayo en todo su explendor



La otra tarde, tuve la suerte de poder captar esta puesta de sol desde la entrada del barrio zaragozano de Julibol. El Moncayo como siempre; marco incomprable en las puestas de sol de este valle del Ebro. Se adivina el agua de lluvia caer sobre la cima o el somontano del monte y las últimas luces del día producen un efecto espectacular con esa nube alargada en la falda del pico. Los colores no son muy espectaculares pero suavizan el paisaje ofreciendo un curioso juego de luces, pero el efecto óptico no queda ahí. Tras las peñas de Herrera, casi a la izquierda de la imagen y entre la neblina surge la cumbre de una montaña que antes no estaba, aparece de la nada, como si las brujas moncaínas nos quisieran embaucar con sus encantamientos. Su cumbre es casi tan alta como el Moncayo mismo, un efecto lleno de magia, misterio e intriga.

jueves, 11 de junio de 2020

Caciquismo y caciques en la España de la Restauración



El caciquismo es un mal endémico en España, aunque no es el único que lo sufre, en nuestro país posee unas características que lo hacen peculiar.

Bibliografía:
Costa Martínez, Joaquín. Oligarquía y Caciquismo en Biblioteca Virtual Junta de Andalucía (Editorial Delcardo):
Varela Ortega, José. Los amigos políticos: Partidos, elecciones y caciquismo en la Restauración (1875-1900) Alianza Universidad. Madrid 1977.

Película
Camus, Mario. Los Santos Inocentes, España 1985. Adaptación de la novela homónima de Miguel Delibes sobre las relaciones de poder y vasallaje en una finca extremeña, donde se manifiesta de manera clara y explícita lo que es el caciquismo en su vertiente social.
Antonio Jiménez Rico, Jarapellejos. España 1987: Extremadura, 1912. Don Pedro Luis Jarrapellejos es el cacique de La Joya, el dueño y señor de vidas y haciendas. Nombra o destituye alcaldes y gobernadores. Hace y deshace matrimonios. No hay nada que no pueda conseguir, excepto a Isabel, bella y humilde adolescente que lo rechaza. Un día, Isabel y su madre aparecen violadas y asesinadas en su propia casa.

Banda sonora:

Howard Leslie Shore. Banda Sonora de la película El señor de los anillos, 2001.
Joan Manuel Serrat, “Me llevo bien con todo el mundo” del álbum Cada loco con su tema 1983.
Extracto del dance de Albeta (Zaragoza) diálogo entre moros y cristianos durante el cual éstos, llaman caciques a aquellos. (Grabación: primer domingo de octubre de 2019).

Colaboración: Andrea Bonanfonte
Fotografía: Mapa del Caciquismo en España. (La Aventura de la Historia; Ilustración correspondiente a la Revista Gedeón 1897).

Corpus Christi en Zaragoza






martes, 9 de junio de 2020

Octavio Augusto: el César que fundó Zaragoza

Estatua de Augusto en Zaragoza con el fondo del Mercado Central iluminado


Cayo Julio César Octaviano, también llamado Augusto o César Augusto, nació en Roma 63 años antes de Cristo y falleció en Nola, en el golfo de Nápoles 14 después de nacer el Redentor. Procedía de una rica familia del orden ecuestre (su abuelo era banquero y su padre, pretor de Macedonia). Por parte de madre era sobrino-nieto de Julio César, el cual le adoptó en el 45 a. C. y le designó su heredero. Tras la muerte de César el Idus de Marzo del año 44, entabló la lucha contra el que había sido su lugarteniente, Marco Antonio; para ello contó con el apoyo de Cicerón y de los republicanos del Senado, que esperaban dividir a los cesaristas enfrentándoles entre sí; también contó con el apoyo de los grandes financieros de Roma, lo que le permitió costearse un ejército propio. Desde el año 43 Octavio fue cónsul y se hizo otorgar poderes extraordinarios a pesar de contar con apenas 20 años de edad. Octavio decidió aliarse con sus antiguos enemigos Marco Antonio y Lépido para formar con ellos un triunvirato. Comenzó entonces la persecución de los republicanos, en la cual murió Cicerón y que culminó en la batalla de Filippi en Macedonia. Marginado Lépido, Octavio se repartió el poder con Marco Antonio, dejando a este último la zona oriental, mientras él permanecía en Roma y controlaba la parte occidental. El matrimonio entre la hermana de Octavio y Antonio selló una paz que se mantuvo durante cuatro años. Mientras tanto, Marco Antonio había sucumbido a la influencia de la mítica reina Cleopatra VII de Egipto y practicaba una política orientalizante, poco propicia a los intereses romanos; Octavio explotó en su favor esta circunstancia declarando la guerra a Cleopatra en el año 32 («Guerra Ptolemaica»). Tras la victoria naval de Actium entró en Alejandría, donde Marco Antonio y Cleopatra se suicidaron. Con la anexión de Egipto, Octavio dio a Roma el control sobre todo el Mediterráneo.

Busto de Augusto encontrado en Tarazona (Zaragoza)

Aprovechando su prestigio, Octavio transformó el régimen político de la República romana en una especie de monarquía que recibe los nombres de Principado o Imperio; el nuevo régimen consistía en un equilibrio de poder entre el Senado y el pueblo romano por un lado y, el emperador y su casa por otro. Inicialmente se hizo renovar cada año el mandato como cónsul en solitario, al cual fue añadiendo nuevos títulos que reafirmaron su poder; Princeps senatus (el primero de los senadores) en el 28 a. C.; Augustus (título religioso que reflejaba su misión divina) e imperator proconsulare de Galia, Hispania y Siria (lo que le otorgaba el mando militar). En el 27 se hizo Tribuno vitalicio (con poder de veto sobre las decisiones de los magistrados). En el 23 Cónsul vitalicio y Prefecto de las costumbres en el 19; gran pontífice (jefe religioso del Imperio) en el 12; y «padre de la patria» en el año 2 a. C.

Pero todavía existía un reducto que se resistía a su poder y ese era Hispania. En el año 27 marchará al norte de la Península para someter a cántabros y astures. Tras la conquista de la ciudad cántabra de Aracelium, Augusto da por terminada la campaña en el año 24 y retorna a Roma, donde proclama la pacificación del Imperio cerrando las puertas del templo de Jano. Pero cuatro años después los cántabros se vuelven a rebelar bajo la dirección de un caudillo casi mítico y legendario llamado Corocotta. De él tan solo tenemos una referencia gracias al historiador romano Dión Casio quien dice: «Irritóse tanto Augusto al principio contra un tal Corocotta, bandolero español muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de 200.000 sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentó espontáneamente, diciéndole “Aquí me tienes, yo soy Corocotta; ahora págame lo que me debes”». Augusto no sólo no le hizo ningún daño, sino que encima le regaló aquella suma y le dejó marchar” (nunca más se supo de este legendario guerrero que desafió de frente al hombre más poderoso de su tiempo). Parece ser que en el año 24 a.C., tras la primera guerra cántabra, Corocotta y alguno de sus fieles fueron vendidos como esclavos en la Galia. Pudieron escapar y regresar a su tierra para organizar de nuevo la resistencia, en esta ocasión el general, amigo y yerno de Augusto, Agripa reprime el levantamiento tras la toma del monte Medulio sometiendo a los hispanos con métodos brutales como la crucifixión.

La estatua de Augusto es muy dada a juegos de perpectivas

Entre los años 16 y 13 visita de nuevo Hispania con el fin de nuevo de doblegar a estas tribus que se habían levantado contra su poder una vez más. En esta ocasión, Augusto tuvo que emplear siete legiones (más de 70.000 soldados) además de toda clase de máquinas de asedio y combate, varios cuerpos de tropas auxiliares y el desembarco de la flota de Aquitania. Tan solo nueve años antes de nuestra Era, concluyó oficialmente la conquista del territorio peninsular y el emperador pudo levantar por fin su Ara Pacis en Roma. Hispania se convertía de esta manera en auténtico granero para el Imperio gracias a su trigo, aceite y vino, pesca y ganado. Además de una fuente de riqueza por sus minas de oro, plata, cobre y hierro. Por el contrario, más de 50.000 romanos habían perdido la vida durante la conquista, es decir diez legiones completas.

Una vez pacificada la península dirige una amplia reorganización de su territorio que queda dividido en tres provincias; Tarraconense, Bética y Lusitania gobernadas por un Pretor, quien generalmente tenía poderes jurídicos y militares. El cargo era anual y podía acuñar moneda e imponer tributos. La Citerior seguía teniendo su capital en Tarraco y la Bética en la actual Córdoba y Emérita Augusta (Mérida) en la Lusitania. Cada Provincial tenía a su vez un grupo de asesores (Cohors amicorum) que le suministraban apoyo político y económico mediante el Consilium, integrado por cuestores, prefectos o delegados del Gobernador (estos tenían mando militar y poder para impartir justicia). La cédula básica de la civilización romana era la ciudad, que tenía como modelo la propia metrópoli, sobre todo en la zona occidental del Imperio, donde no existía la tradición urbana que tenía oriente.



Es posible que sea durante su segundo viaje a España cuando fundó la única colonia romana que llevará su nombre en exclusividad, Cesar Augusta. Se barajan dos motivos, uno que cerca de Salduba, Octavio sanara de una enfermedad y pudiera celebrar su 50 cumpleaños sin problemas, es decir que la fundación de Zaragoza sería en torno al año 13 a.C. El lugar elegido se encontraba situado junto a las confluencias de los ríos Ebro (camino de este a oeste) Huerva hacia el sur y Gállego (hacia las Galias). Ubicada por tanto en una posición estratégica dominante del cuadrante nororiental de la Península. La nueva colonia inmune fue poblada inicialmente por veteranos de las guerras cántabras pertenecientes a las legiones IV Macedónica, VI Victix y X Gemina, por tanto formaría parte también de un homenaje a su victoria definitiva en Hispania, además ordenó a estas legiones que construyeran y levantaran vías de comunicación con otros lugares de Hispania para que se orientaran su ciudad hacia el resto de colonias. Aunque otras fuentes indican que el lugar ya era utilizado por estas legiones como retaguardia desde la guerra del año 24. La colonia fue asignada a la tribu administrativa Aniense (del rio Anius o Aniene, un afluente del Tiber).

La copia regalada por Musolini, se conserva en el Hall del Ayuntamiento de Zaragoza



En 1940 el dictador italiano Benito Mussolini regaló a España varias reproducciones de una estatua de Augusto que se conserva en los museos vaticanos, el llamado Augusto de Prima Porta. Una de estas se encuentra en Zaragoza. El objetivo era recordar la fundación de la ciudad como Colonia Caesarugusta por las legiones romanas y seguramente además agradecer a la ésta, la hospitalidad tenida con los soldados italianos durante la Guerra Civil, no obstante en Zaragoza se encuentra el Sacrario Militar Italiano donde se conservan restos de muchos militares transalpinos muertos durante la contienda. El bronce  nos muestra al emperador en trance de arengar a las tropas, descalzo, con traje militar de gala, túnica, coraza y paludamentum, la capa encarnada recogida en el antebrazo izquierdo.

La escultura original está realizada en mármol y parece ser que también es copia de otra en bronce que se existió en el centro de Roma, seguramente en el Foro y que se ha perdido. Fue encontrada en 1863, la de mármol durante las excavaciones llevadas a cabo en una villa palaciega en la que al parecer se retiró Livia, la esposa de Augusto, cuando este murió (las malas lenguas, que nunca descansan, dicen que ella envenenó los higos directamente en el árbol del que él los comía, por precaución) lo cierto es que falleció el 12 de agosto del año 14 de nuestra era, a la edad de 77 años que ya es edad y además en agosto no hay higos, pero es que la fama de Livia en cuanto a venenos y muertes inesperadas le ha superado. La villa estaba en los alrededores de una zona llamada Prima Porta y de ahí el nombre con que se conoce la escultura. Parece ser que Livia no debía poder vivir sin tener cerca la imagen del hombre con el que compartió su vida (y parece que también la muerte; la de él, claro).

Inicialmente la estatua estuvo colocada en los jardines del centro de la Plaza de Basilio Paraíso de Zaragoza. Posteriormente fue situada cerca del Torreón de la Zuda, con motivo de la remodelación de las murallas en 1950. Años después se exhibió en el interior del Ayuntamiento y de nuevo volvió a ser colocada en la Plaza de Paraíso, hasta que finalmente en 1989 volvió a ser trasladada de nuevo a las viejas murallas, donde se encuentra en la actualidad, aunque esta es una copia, la copia original todavía se encuentra en el Ayuntamiento. En principio a la de las murallas se le adornó con una especie de arcos que simulaban la vieja puerta de Toledo, existente en ese lugar y que fue cárcel de manifestantes, hoy día se encuentra sobre un pedestal en piedra de Calatorao y sin ningún adorno alrededor. Un centro de ocio ubicado en la capital aragonesa, en plena plaza de España, luce desde hace unos años una gigantesca estatua del Augusto de Prima Porta, pero realizada en materiales de cartón piedra.

Recreación de la estatua que se conserva en el centro Puerta Cinegia de Zaragoza


Bibliografía:
Blázquez, José María (Director) Historia de España antigua: Tomo II Hispania romana. Cátedra ediciones “Historia serie mayor”, Madrid 1995.
Beltrán Lloris, Francisco. “Dominación romana” (IV) en Historia de Aragón (Mariano García Cantarero, editor) Heraldo de Aragón. Zaragoza 1991.
Beltrán Martínez, Antonio (Director): “Aragón romano”. Gran Atlas histórico de Aragón, Gobierno de Aragón & El Periódico. Aneto publicaciones. Zaragoza 1999, págs. 94-104.
Lorenzo, Javier. El último Soldurio. (Novela histórica sobre la vida y peripecias de Corocotta). Planeta, Barcelona 2005.


lunes, 8 de junio de 2020

Chimenea de Andorra a lo lejos



Esta foto la tomé ayer, creo que a unos cinco a diez kilómetros de Mediana de Aragón (Zaragoza) camino de Belchite, justo antes de acometer la interminable recta que termina justo detrás de la vieja iglesia semiderruida de San Martín de Tours.

Me di cuenta de repente que frente a mí, se dibujaba la silueta de la chimenea de la Central Térmica de Andorra (Teruel) esa que está en peligro o trance de desaparecer. Luego en casa miré la distancia desde la que tomé la imagen; Mediana está a unos 70 kilómetros de la localidad bajo aragonesa, por tanto yo estaría entre 65 y 60 en línea recta, muchos kilómetros para obtener una instantánea, tengo un buen objetivo, pero tampoco es para eso pero, independientemente de la calidad fotográfica o potencia del equipo, pensé que tenemos hitos y referencias que nos marcan el camino a lo largo de la geografía (regional, nacional, etc.) elementos que incluso se han integrado en el paisaje como uno más, parece mentira que una chimenea industrial como esta se integre en el paisaje pero es así (en cambio y es una opinión personal, los aerogeneradores es imposible que se amolden al terreno) y que no merecen desaparecer quizás por eso, porque forman parte de ese territorio y además se configuran como elementos de señal, orientación y símbolo arqueológico de un tiempo en que ese lugar tuvo su importancia.

sábado, 6 de junio de 2020

De oca a oca: Un juego cargado de simbolismo




El infantil juego de la Oca, esconde tras de sí todo un simbolismo y filosofía y vida que nos remonta a la Edad Media y al camino de Santiago como rito iniciático.

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Bibliografía:
Tejedor Salguero, César. “El Juego de la Oca: La simbología ancestral y enigmática del Camino de Santiago
Juego de la Oca” 28/02/2018. Revista de Historia:
Páez, Antonio (2000) El simbolismo del juego de la oca. Tempestas, Revista de Humanidades Nº 3 – Año XI. Págs. 56-62.
Sterckx, D. (2015) Diccionario de símbolos. VVEE.
Rafael Alarcón, H. (1986) A la sombra de los templarios: Los enigmas de la España mágica. Claves secretas del Camino de Santiago. Martínez Roca, Barcelona.

Música:
Sintonía del programa de RTV. “El Juego de la Oca”
Productora: Globomedia (1993-1994), Guadiana Producciones (1994-1995)
Eduardo Rodrigo & Teresa Rabal: “De oca a oca”
Sólo para niños... y mayores, Vol. 1 1987 Fonomusic S.A.


jueves, 4 de junio de 2020

Conde de Romanones: el gran cacique

El conde de Romanones, despachando con Alfonso XIII


Álvaro de Figueroa y Torres, el conde de Romanones ha pasado a la historia de España como prototipo de cacique, popular por sus frases, famoso por sus aventuras, Romanones pudo ser un personaje trascendental en la historia pero por desgracia, quedó en una caricatura.

https://www.ivoox.com/conde-romanones-gran-cacique-audios-mp3_rf_51742353_1.html



Bibliografía:
Figueroa y Torres, Álvaro de. Notas de una vida, Espasa Calpe. Madrid 1947
(Las memorias del conde de Romanones).
Moreno Luzón, Javier:
-        Romanones, caciquismo y política liberal, Alianza editorial. Madrid 1988.
-        «Romanones, cara y cruz de la Restauración». La Aventura de la Historia nº. 25 (2000)): págs. 28-35.
Rivera de la Cruz, Marta  «El Conde de Romanones». Grandes de España, Aguilar. Madrid 2004, págs. 251-265.
Calvo Poyato, José. “El gran cacique” Historia y Vida nº. 619 (Revista), págs. 58-65.

Banda Sonora:
Tomás Bretón (Libreto de Ricardo de la Vega) Verbena de la Paloma “Coplas de don Hilarión”. Estrenada en 1894 como “El boticario y las chulapas”.

Raphael:
“Escandalo” Ave Fenix (Album) 1992
“A mi manera” versión en castellano del clásico tema de Frank Sinatra. Del Album Black Jack 2000.

Entrevista a Guillermo de Cortázar sobre el conde de Romanones:

Colaboración: Andrea Bonafonte
Fotografía: El conde de Romanones, don Álvaro de Figueroa en Historia y Vida nº 619.

martes, 2 de junio de 2020

Santiago Ramón y Cajal en San Juan de Mozarrifar

El Barrio zaragozano de San Juan de Mozarrifar

Hace unos años me enteré de que en una torre situada en el barrio zaragozano de San Juan de Mozarrifar, había estado investigando sobre el cólera nada más ni nada menos que don Santiago Ramón y Cajal. Un frio, pero despejado domingo de diciembre por la mañana me dirigí hacia la llamada Torre de Canales (que es así como se llama el lugar) sita muy cerca del camino de Cogullada, en el barrio de San Juan. Por desgracia las "coordenadas" eran erróneas o al menos tengo mis dudas sobre el respecto. Tengo que decir en mi descargo, que me enfadó bastante la actitud del dueño del edificio pues; Estando tan feliz documentando este espacio tan histórico, apareció el dueño o el señor que llevaba las tierras aledañas. Se trataba de un hombre ya mayor y con muy malas pulgas. Fui con mi mejor intención a preguntarle si aquel edificio había sido del premio Nobel cuando el buen señor, sin atender a nada ni a nadie comenzó a insultarme, aquel tipo no atendía razones y como me había pillado infraganti, decidí marcharme, estaba a unos 200 metros del lugar y aún oía sus juramentos e improperios entonces, enfadado me revolví y el que se puso a gritar fui yo a él. Me parecía de una mala educación tremenda, de una grosería interesada, una ignorancia hipócrita y desproporcionada, cuando un servidor nunca le había mostrado violencia o prepotencia, sino que le había dado la razón y además, tan solo pretendía que me informara sobre la historia del edificio, el caso es que el que se cayó entonces fue él. De todo lo que me dijo, tan solo voy hacer caso a una cosa y porque en eso me podía obligar, voy a sacar fotos del edificio de lejos, pero lo que no va a poder evitar es que describa como una casa con tanta historia se cae en pedazos y además que cuente su historia. 

Otro médico aragonés, Fernando Solsona, en la Revista Española de Patologia, escribía en 2002 no solo la vinculación de Cajal con Zaragoza, sino con la torre de Canales: “Volvió a Zaragoza en cortas vacaciones de verano en el año de 1885; recién nacido su hijo Jorge (2 de julio) recibió el encargo de la Diputación Provincial de Zaragoza de investigar el cólera que acababa de penetrar en España. Llevó a cabo cuidadosos trabajos en la Torre de los Canales, en San Juan de Mozarrifar, a 7 kms de la capital. La Diputación en reconocimiento le regaló un espléndido microscopio Zeiss («que me equiparaba técnicamente a los investigadores extranjeros mejor dotados»), publicó su memoria sobre el bacilo Virgula de Koch y extendió un diploma de acción de gracias (17 de septiembre)”. Esta bonita casa de campo, era por entonces propiedad de Justo Ramón, el padre de Santiago. Es decir que durante un tiempo perteneció a la familia, no sabemos si todavía forma parte de su patrimonio. 

Hace unos días, el periódico El País se hacía eco de las investigaciones realizadas por Cajal en la mencionada torre (sin mencionarla) y titulaba el artículo; “El año en que Cajal inventó una vacuna y no se enteró nadie, porque lo anunció en español”. Quisiera destacar algunos párrafos del artículo; “A comienzos de 1885 solo existía una: la de la viruela… La esperanza de vida al nacer no llegaba a los 35 años en España”. Cuenta el propio Santiago Ramón y Cajal en sus memorias que aquel 1885 “una epidemia de cólera estalló en Valencia, donde él era catedrático de anatomía. Los hospitales “rebosaban de coléricos” y “la población, diezmada por el azote, vivía en la zozobra”, rememora Cajal. “Los médicos más veteranos recetaban el sabroso, pero inútil, láudano de Sydenham: vino con opio, azafrán, clavo y canela. Los más jóvenes recomendaban hervir el agua antes de beberla, sabedores de que un año antes el científico alemán Robert Koch había anunciado que un microbio era el culpable del cólera, una diarrea letal capaz de matar a una persona en cuestión de horas”. Cajal, según reivindicó él mismo, inventó una solución a sus 33 años y a la que llamó “vacuna química”. Esto lo añado yo, en una humilde casa de campo que merece mejor suerte en todos los sentidos y es que, como el propio Cajal podría resaltar, porque él lo padeció en más de una ocasión. Lo peor de algunos españoles no es su ignorancia, sino el interés en hacernos parecer ignorantes a los demás.




Bibliografía:
Solsona, Fernando. “Santiago Ramón y Cajal y Zaragoza en Revista Española de Patología, vol. 35, nº4 (págs. 385-394) 2002.

Asende, Manuel. “El año en que Cajal inventó una vacuna y no se enteró nadie porque lo anunció en español” El País 26 de mayo de 2020.

Para saber algo más sobre Ramón y Cajal:

https://carlosurzainqui.blogspot.com/2022/06/la-torre-de-canales-la-vacuna-y.html



Santiago Ramón y Cajal en su laboratorio






lunes, 1 de junio de 2020

Ermita de Nuestra Señora del Salz (Zuera)




Hablando del mes de junio y de romerías hoy, lunes de Pentecostés, como en el Rocío onubense, en la localidad zaragozana de Zuera se lleva a cabo la romería al santuario del Salz, una peregrinación de más de 10 kilómetros que los zurafienses inician a primeras horas del día hasta la ermita, que se encuentra en los límites entre la provincia de Zaragoza y Huesca, como otros muchos santuarios de la zona por cierto. Este año el Salz habrá estado más lleno que nunca, porque pocos serán los zueranos que no se hayan acordado de su virgen.

Comienza Junio, el mes de las romerías



Junio es el mes de las romerías por antonomasia y que mejor, que ilustrarlo con la más famosa y popular de las que se realizan en Aragón, la que se realiza en honor a Santa Orosia cada 25 de junio; con los danzantes de Yebra de Basa, su chiflo, su chicotén, sus romeros, su pase por debajo de la cascada y a la que acudimos con devoción todos aquellos que estamos un poco mal de la cabeza. Este año, como otras muchas de nuestra geografía no se celebrará, que mejor por tanto que este recuerdo no buscado.

Eso no estaba en mi libro de Historia de Aragón

Según me avisan de la Editorial Almuzara, el día 7 de mayo, saldrá a la venta mi segundo libro con ellos, que será la primera parte de la hi...