Justo cien años
después de ese día, el 11 de octubre de 1996 se inauguró en el mismo emplazamiento
una escultura de cuerpo entero que representa a Eduardo Jimeno Correas, con una
reproducción de la cámara que utilizó para filmar su película. El caso es que
parece ser que el lugar no era el definitivo y por razones que en este momento
desconozco, la figura fue trasladada a la Plaza de Ariño, en plena calle de Don
Jaime o San Gil.
Hasta ahí todo
más o menos correcto pero uno se lleva dando cuenta de un pequeño detalle y es
que, han colocado a don Eduardo de espaldas a la calle y mirando hacia la
plaza, un lugar que aunque recoleto y bonito es poco transitado, al contrario
que a sus espaldas. Uno se pregunta, ya que Giméno se dedicó a plasmar un acto
multitudinario en el que aparecía mucha gente, ¿no sería mejor girar la estatua?
y que el bueno de don Eduardo siguiera plasmando la cotidianeidad de la gente
en lugar de darle la espalda. Al menos ya que no está en el lugar que
seguramente debiera, pues que siga filmando zaragozanos ¿no?
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