
Estas ceremonias me han recordado un poco a los
viejos ritos medievales de las coronaciones reales que se hacían en la Catedral
de la Seo, cuyo titular es El Salvador. Los estandartes ayer recorrieron un
tramo de las calles por las que desfilaba el monarca la víspera de su
entronización desde la Aljafería hasta la catedral. En este templo pasaba toda
la noche velando armas (la vigilia pascual). A la mañana siguiente se llevaba a
cabo la ceremonia de jura de los Fueros y coronación en sí, saliendo de La Seo rey
de Aragón y monarca de la Corona.
Es curioso cómo, casi sin saberlo, repetimos las
tradiciones que marcaron en su día la historia de este reino y como, de alguna
manera, las aplicamos a nuestras actuales costumbres.
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