Esta expresión la vi impresa en una pared el otro día y me acordé de un suceso que yo viví hace casi medio siglo. Conocía una chica que era más o menos de mi edad, era una chica joven, con ganas de conocer mundo y en uno de esos viajes murió trágicamente. La conmoción fue enorme y los días que se sucedieron entre su fallecimiento y el entierro, el pueblo se paralizó. Al día siguiente volvió la normalidad, yo iba por la calle cuando de repente, subía por la misma su padre, montado en un carro tirado por un macho que tenía el hombre. El animal creo que iba solo, se conocía el camino del huerto a casa y casi llevaba a su dueño. El padre de esta chica, mirando al frente, seguía con su rutina aunque llevara el corazón destrozado. Esta imagen me impactó y todavía la recuerdo. Lo malo no es cuando lloras, sino cuando te das cuenta de que hay que seguir adelante.
lunes, 23 de septiembre de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
En la Feria del libro
Ernesto Arróniz, una servidora, Clara Fuertes, Magdalena Lasala, Manuel Laviña Enrique García Tengo que decir que no me gustan mucho estas c...
-
Hace unos podcast hablaba de la Hierogamia o Matrimonio Sagrado, hoy lo haremos de la Hierodulia o “Prostitución Sagrada” una práctica de la...
-
Luisa Orobia entrenando junto con Pilar Fanlo Como estamos en tiempo de Juegos Olímpicos, o al menos con el resacón que dejan uno de est...
-
El caciquismo es un mal endémico en España, aunque no es el único que lo sufre, en nuestro país posee unas características que lo hacen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario