jueves, 8 de octubre de 2020

El geiser de el Pozuelo de Aragón


Hace unos días me enteré de que en la localidad de Pozuelo de Aragón (Zaragoza) existía un geiser. Suelo pasar por ahí de vez en cuando y no me había enterado así que pensé, la próxima vez que vaya por allí intentaré localizarlo. Además aproveché la ocasión para conocer el pueblo, que es una especie de pequeño oasis en el centro de la estepa que conforma el valle del Ebro y está lleno de rincones interesantes y de repostería excelente.

 

La surgencia se encuentra a pocos metros del casco urbano, en la salida por la carretera que va a Fuendejalón. Desde la misma vía se aprecia el chorro que aparece en el paisaje como una especie de fuente urbana de esas que hay en los parques, pero no es así. Se accede al manantial por una buena pista de tierra, un ancho camino que en tiempos debía rodear la población, además es fácil dejar el coche en la orilla del camino.

 


El geiser se encuentra en la intersección de esta pista con la margen derecha del barranco de “Huechaseca”, un cauce que baja de Fuendejalón, atraviesa el Pozuelo y desemboca en el valle del Ebro. El agua que lanza al exterior el chorro a presión es caliente o templada y se considera como un manantial de aguas termales. La altura del chorro puede alcanzar casi los tres metros, según parece ser si es en época seca o de lluvia pero siempre está activo, al menos desde hace unos cuarenta años, que es cuando floreció este pozo artesiano fruto de los sondeos para buscar agua en la zona. Según indica el blog del Centro de Estudios Borjanos, el acuífero alcanza una profundidad de 325 metros, con una antigüedad que se remonta al jurásico confinado. Sus aguas salen con casi 30º salinizadas, a presión y se le confiere la categoría de aguas termales. Además al salir atraviesa y disuelve una capa de yesos, dando como resultado sulfatos y calcio disueltos que corroen el tubo de hierro que en su día fue utilizado para la prospección, adquiriendo de esta forma el líquido un tono rojizo que se aprecia en el balsete donde cae el manantial. Este hierro se ha ido acumulando de barros y tierra en la superficie formando una curiosa estructura, asemejando el cono de un volcán”.

 


No es muy conocido la verdad, al menos fuera de la zona y hay poca información sobre él, sin embargo y estando haciendo fotos aun aparecieron unos chavales con unos “quarts” por allí. Otra cosa que me llamó la atención fue que el manantial se encuentra en el límite de una frontera geológica; hacia el norte las estepas del valle del Ebro y hacia el sur las tierras más húmedas del piedemonte de la serranía ibérica, pobladas de viñedos y frutales.

 


Es posible que en la antigüedad ya existiera algún otro manantial de similares características y que de ahí recibiera el lugar el nombre de “El Pozuelo”. Siguiendo la misma pista hacia el oeste, en dirección a Borja pero a unos 500 metros del geiser y a orillas de la misma pista, se encuentra el nacimiento de otro manantial que en este caso discurre hacia el casco urbano del pueblo, en cuyas puertas forma una balsa llamada en el pueblo “El Balserón”. En torno a ella ha crecido un pequeño bosque, vegetación y algún canal de riego lo que le hace parecer un oasis en medio de la estepa y es que esta zona de la provincia de Zaragoza siempre sorprende a quien la visita.






2 comentarios:

  1. Curioso, curioso, aunque un amigo motero ya me lo había descubierto...

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    1. Ya te digo que es un lugar que frecuentan moteros y personas por el estilo

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