sábado, 6 de abril de 2013

Una riada del Ebro en imágenes (1871)

  A Principios de enero de 1871 se produjo una catastrófica riada en el río Ebro que, como es costumbre, afecto a todos los pueblos de la ribera, la Ilustración Española e Iberoamericana envió entonces a su dibujante, Tomás Padró, con el fin de que recogiera las imágenes que viera con motivo de esta crecida que, según fuentes de la época, no había tenido precedentes. Estas ilustraciones, que se publicaron en su día en la publicación madrileña, fueron tomadas antes de que se construyeran los actuales embalses y por tanto nos puede dar una idea de cómo eran las avalanchas del Ebro antes de que estos diques se levantaran.
El desbordamiento se produjo por el deshielo ocasionado por copiosas lluvias ocurridas hasta el 11 de enero de ese año. El desbordado cauce inundó vías férreas, carreteras, caminos y aislaron por completo los pueblos de la ribera, cubriendo campos, huertas y jardines. Arrastrando a su paso muebles, útiles, enseres domésticos, maderos y escombros de casas y cabañas destruidas, caballerías y reses de distintas especies, y «lo que es más sensible, hasta cadáveres humanos»
Tal como describía el corresponsal, el enfurecido torrente llegó a Zaragoza en la madrugada del 13, el agua quedo «a unos cinco metros del castillo de la Aljafería». En el puente de Piedra, «subió más de metro y medio sobre la argolla que marcaba la mayor inundación conocida hasta la época presente». Desapareció bajo las aguas el entonces recién construido puente de unión entre las vías ferroviarias de Cataluña y Navarra, juntamente con la parte de ferrocarril que se hallaba en construcción. «El tren de Navarra tuvo que regresar a Pamplona en la mañana del mismo día, por hallarse aún inundada parte de aquella vía». El arrabal también inundado y los vecinos que habitaban en las torres que se hallan situadas en la parte baja del castillo de la Aljafería tuvieron que ser rescatados con lanchas.
Un barquero llamado Juan Macioli, junto con sus dos hijos, despreciando el peligro que corrían, atravesaron el río por más arriba del Castillo y, dirigiéndose con una lancha a cierta torre inundada lograron sacar de ella y condujeron a un horno a los torreros, hijos y demás dependientes, salvándolos de una muerte casi segura.
Entre los pueblos de la ribera, el que peor parte se llevó fue Alcalá de Ebro pues «sólo quedaron en pié cuatro casas; el resto de la población desapareció bajo las aguas», salvándose la mayor parte de sus habitantes, que pudieron evacuar la “Ínsula Barataria”. Similar suerte corrieron Alovera, Pradilla, Utebo, Monzalbarba, Torres de Berrellén y otros lugares más de la Comarca.

miércoles, 3 de abril de 2013

Pompeya y Herculano

En la entrada del 26 de marzo de 2013, hablábamos de Roque Joaquín de Alcubierre, descubridor de las ruinas de Pompeya y Herculano. Hoy en Cadena SER bajo Gállego tratamos la historia de estas míticas ciudades de la Antigüedad sepultadas por acción del volcán Vesubio, que las destruyó en el año 79 d.C.
  
En el nº173 de la revista La Aventura de la Historia, aparece esta lámina que ilustra bajo qué condiciones Joaquín de Alcubierre inició las excavaciones de Pompeya, bajo las órdenes del entonces Carlos VII de Nápoles




















Bernardino Montañés, nació en Zargoza en 1825, tras estudiar en la Escuela de Bellas Artes de su ciudad y en la Academia de San Fernando de Madrid, donde obtuvo una beca como pensionado en Roma. Hacia 1849 visitó las ruinas de Pompeya y Herculano y dibujó algunas láminas de los tesoros que allí se encontraban y que la Institución Fernando el Católico, conjuntamente con Ibercaja, editó en 1999. La ilustración corresponde a una de esas láminas.
 
Un paisano de su mejor discípulo, Francisco Pradilla Ortíz, visitó en 1994 las ruinas de Pompeya y, casualidades de la vida, fotografío una instantánea muy similar a la que había plasmado Montañés casi 150 años antes, tan similar que hasta el Vesubio le dio por expulsar en ese momento una fumarola, como se aprecia en la foto y en la ilustración.
 
Bernardino regresó a España y ejerció como profesor ayudante en la Escuela de Bellas Artes de Madrid primero y de la de Zaragoza después como titular. Llegando a ser Director de la Institución.
Según la Gran Enciclopedia Aragonesa: "Dejó una abundante obra artística, aunque especializada en los géneros de pintura religiosa y de historia y, sobre todo, retratos, con los que se convirtió en uno de los pintores más solicitados por la sociedad zaragozana". A él se deben entre otras obras la decoración de la cúpula central del templo del Pilar.
Este otro aragonés que también recogió imágenes de una Pompeya decimonónica falleció en Zaragoza en 1893.

sábado, 30 de marzo de 2013

Fotos Semana Santa Zaragoza


Ayer hablaba del Cristo de la Cama, pues hoy me he acercado hasta la iglesia de San Cayetano, que es donde se ha expuesto a veneración pública, y conseguido hacer algunas fotos no solo a la talla del Cristo, sino también algunos pasos significativos como el de la Piedad. También me he tropezado con la procesión de las esclavas, que es realmente impactante.

 

 

viernes, 29 de marzo de 2013

Cristo de la Cama (Semana Santa de Zaragoza)

Cristo de la Cama
 (Guía Semana Santa Zaragoza 2013)
 La Guía de Semana Santa, que todos los años distribuye Heraldo, Edita la Hermandad del Santo Refugio de Zaragoza y en la que colabora la Obra Social CAI., y el Gobierno de Aragón dice que, aunque se desconoce el origen y el autor de la talla del Cristo de la Cama, se cree que podría datar del siglo XVI, destaca la delicadeza con que está realizada y el sufrimiento que recogen sus facciones. Este Cristo yacente que cierra el solemne Santo Entierro de la Semana Santa Zaragozana, y que se expone a la veneración popular durante todo el Sábado Santo, fecha en que es visitado por la Congregación de Esclavas de María Santísima de los Dolores (una cofradía fundada en 1866, compuesta solo por mujeres que van cubiertas con una mantilla negra que les envuelve el rostro, durante una procesión que comienza en la Iglesia de San Pablo y termina en el Santo Sepulcro) es propiedad de la Real Hermandad de la Sangre de Cristo, Cofradía nacida durante las pestes de la baja Edad Media (hay referencias a çella en el siglo XIII y documentos de mediados del XVI) con el fin de recoger los cadáveres que se encontraban en el extrarradio de la Ciudad y que más tarde llegó a hacerse cargo de los ajusticiados, de ahí que custodien también la arqueta con los restos del Justicia de Aragón, Don Juan de la Luna el mozo. Es esta institución la encargada de organizar cada año el acto central de la Semana Santa Zaragozana.
El Cristo de la Cama tiene una historia muy arraigada entre los zaragozanos y es que según Mario Lasala Valdés, en su Obelisco histórico de los héroes de Zaragoza (pág.323) una valiente vecina (a quien nombra como “La Heroína del Santo Cristo”) salvó la talla de la violencia del Segundo Sitio el 17 de febrero de 1809, «afrontando el fuego de españoles y franceses» rescató la figura de la iglesia conventual de San Francisco, actual Diputación Provincial, seguida de cuatro bravos labradores quienes «entrando en la capilla de la Real Hermandad de la Sangre de Cristo, salvaron la imagen de Nuestro Señor en la Cama, llevándola felizmente al Palacio Arzobispal y desde allí á la Capilla
Faustino Casamayor, quien seguramente conoció los hechos de primera mano, dice que la señora en cuestión se llamaba María Blánquez y que fue esta mujer, al ver «las muchas voladuras de casas en el Coso y en el Convento de San Francisco» se decidió a entrar en el Convento y rescatar la talla. «Tomando una bandera, aviso a unos hombres que sacaron la efigie del Señor en la Cama, que servía para las funciones de Semana Santa. Con ella y dos hachas marcharon al Palacio Arzobispal, donde se hallaba enfermo el general Palafox, que reverenció y adoró al Cristo, aunque en cama (Palafox se entiende que estaba ya aquejado por la peste) y mandó que se lo llevasen, con las hachas, y lo colocasen dentro de la Santa Capilla del Pilar. Por cierto en los documentos que se guardan del Archivo Palafox no se menciona para nada a esta heroína de los Sitios.No salió indemne de esta aventura Jesucristo, pues su figura presenta huellas de bayoneta y de una bala. Razón por la cual se le concedió en 1908, la medalla de oro de los Sitios y el Consejo de Ministros le otorgó honores de Capitán General (al igual que la Virgen del Pilar).



Gracias a mi buen amigo José Luis que encontró esta imagen de Unceta en la Ilustración Española y Americana, podemos apreciar cómo era la Procesión del Santo Entierro en 1885 y más concretamente el paso final que no es otro que el Cristo. Llama la atención la ya cohabitación entre los tradicionales terceroles franciscanos de la Pasión aragonesa, con los capirotes y también que el paso era llevado en “andas”, lo fue hasta 1935.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina es uno de esos lugares visitado por millones de turistas al año, pero a su vez menos visto, porque en realidad ¿Cuanto tiempo se necesita para asimilar todo lo que se aprecia? En Cadena SER bajo Gállego tratamos la historia y leyenda de la Capilla Sixtina, lugar de elección papal desde hace quinientos años, de oración y también de paso, nunca mejor dicho.
 
http://www.vigoenfotos.com/roma/miguel_angel_capilla_sixtina_1.html
Tan famoso como el techo de la Sixtina, lo es el retablo pintado por Miguel Ángel y que representa el Juicio Final. En la fotografía inferior se muestra una de las muchas escenas del Fresco y que se encuentra ubicada en el ángulo inferior derecho del cuadro. Se trata de barca de Caronte, junto a ella un señor atribulado, con unas orejas de burro y rodeado por una serpiente, cuya cabeza oculta aquello que nos distingue a los hombres de las mujeres. Este personaje representa a Minos, que en la antigua Grecia era el juez de los muertos pero que Miguel Ángel caracterizó con el rostro del Cardenal  Biaggio da Cesena, quien le censuraba continuamente por la obscenidad de sus pinturas. El personaje en cuestión está rodeado también por figuras grotescas que bien pudieron inspirar al mismísimo Goya para sus pinturas negras.
 

martes, 26 de marzo de 2013

Roque Joaquín de Alcubierre

 A puro machacar casi parece un estereotipo o un tópico el hecho de que Aragón es muy injusto con los aragoneses. Pero en el caso de Joaquín de Alcubierre casi es una definición. En cualquier otro país su nombre estaría no ya en calles o avenidas, sino que titularía centros públicos, bibliotecas, cátedras e incluso cursos monográficos y congresos sobre la labor de este Schlieman español. Con una sustancial diferencia a favor de nuestro arqueológo es que, Alcubierre no buscaba tesoros, encontró un tesoro y quiso administrarlo para que las generaciones futuras pudieran admirarlo.
Nació este zaragozano en 1702 y cursó estudios militares en su ciudad natal apadrinado por el conde de Bureta. Se hizo ingeniero y por su trabajo intervino en la reconstrucción de diversas fortificaciones en Gerona, Barcelona y Madrid.
En 1738 fue ascendido a Capitán y enviado a Nápoles, donde entonces reinaba el futuro Carlos III. Allí recibió el encargo de realizar unos trabajos de prospección con el fin de levantar una villa de recreo para el Monarca. Precisamente llevando a cabo estas catas descubrió la ciudad de Herculano hacia 1738. Inmediatamente lo comunicó al Rey quien le concedió permiso y financiación y una pequeña mano de obra auxiliar necesaria para continuar con las obras a mayor escala, aunque con escasos recursos humanos y materiales. A pesar de esto descubrió el teatro de la ciudad, varias estatuas y otros edificios. Diez años después de iniciados los trabajos, en 1748, comenzó la prospección de Pompeya que la encontró casi intacta, bajo las cenizas que expulsó el Vesubio en su erupción del año 79 d.C.
Alcubierre y su mecenas Carlos III no solo descubrieron un gran yacimiento arqueológico, que ofrecía información muy precisa e interesante sobre cómo era la vida en una ciudad italiana del siglo I, sino que cambiaron el concepto que hasta entonces se tenía de excavación y conservación. Del buscador de tesoros para beneficio privado o destinado solamente a colecciones reales, de la Nobleza o el Clero, se pasó al arqueólogo que recupera pasado con fines divulgativos y científicos, como lo demuestra que la mayoría de las obras encontradas están depositadas en el Museo de Nápoles y no solo eso, el descubrimento de Pompeya marcó todo un estilo artístico y creó una moda.
En 1750 fue ascendido a Teniente Coronel, fue entonces cuando sus subordinados comenzaron a cuestionar su forma de trabajar (era un hombre de fuerte carácter y muy estricto en su trabajo), lo que le hizo dimitir de sus responsabilidades como jefe de las excavaciones. Alcubierre prosiguió por su cuenta con sus investigaciones y en 1760 dio con el rotulo que le confirmaba que había descubierto la ciudad de Pompeya, además de realizar otras intervenciones en la zona como Sorrento, Capri, Pozzuoli y Cumas.
Llegó a Mariscal de campo (General de División) y falleció en Nápoles en 1780, fue enterrado en el Torreón del Carmen, del que era gobernador. En su ciudad natal es recordado con una pequeña calle paralela al Ebro, en el barrio de las Tenerías, junto a la desembocadura del rio Huerva.





 
Beltrán, M. ; Beltrán, A. ; Fatás, G. (dir. y coord.).Aragoneses Ilustres

miércoles, 20 de marzo de 2013

Nostradamus, el Papa negro y las profecías

El Papa Negro, según una cartela descubierta en la
Biblioteca Nacional de Roma en 1982
Después de tantas quinielas de papables e impapables ha salido como nuevo Pontífice de la Iglesia Católica Apostólica y Romana el Cardenal italo-argentino Jorge Mario Bergoglio, quien a adoptado el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís, paradigma de la pobreza y el ecologismo. En detrimento de los dos Francisco de la Compañía, San Francisco Javier (misionero impenitente) y San Francisco de Borja (Patrón de la Nobleza española, no obstante era Duque de Gandía). Y es que, por si alguno todavía no se ha enterado, el Papa Francisco quiere ser amigo de los pobres.
Pero a sus cualidades de nuevo ídolo de los descamisados, ser argentino y haber tenido una novia antes de meterse cura, hay que añadirle una con cierto morbo, es el primer Papa de Roma Jesuita y por tanto es lo más cercano a un Papa negro que estamos viendo en lo que Nostradamus vaticinaba el final de los tiempos, derrotando a la otra profecía, la de Pedro Romano que orgullosamente ostentaba el Cardenal Genovés Tarsicio Bertone. (Curioso, ambos son piamonteses de origen).
El actual Papa negro de verdad, es decir el Superior de la Compañía de Jesús, es palentino, se llama Adolfo Nicolás Pachón y nació en Villamuriel de Cerrato el 29 de abril de 1936.

http://www.ivoox.com/nostradamus-papa-negro-profecias-audios-mp3_rf_1884732_1.html

En Cadena SER bajo Gállego analizamos en el ultimo programa las profecías de Nostradamus en torno al Papa Negro, así como otras que vinculan el final del papado y de la Civilización.

La Profecía exacta que escribe Nostradamus, aparece en la Centuria X, Cuartela 91 y dice:
Clero Romano el año mil seiscientos y nueve,
En la cumbre del año se hará elección:
De un gris y negro de la Compañía salido,
Que nunca fue tan maligno.

La fotografía de al lado corresponde a la nave central de la Catedral de Siena, la cual está rodeada por bustos de 171 pontífices, como se puede apreciar, el ultimo y al que le corresponde la cartela del actual, es de color negro.

martes, 12 de marzo de 2013

El conclave: historias y misterios

Cierre de la Capilla Sixtina tras el Extra Omnes
En la época de la comunicación instantánea, de los twits, de Facebook, de wass up y de tantas tecnologías que transmiten las noticias y comunicaciones al segundo, en los próximos días vamos a estar pendientes de una chimenea conectada a una estufa.
¿A quien en medio de un oficio religioso no le ha sonado el móvil? pues ahora a los Santos Príncipes de la Iglesia, el Decano de los electores papales les habrá rogado que apaguen sus aparatos digitales antes de entrar en el Conclave, no sin antes haberse asegurado de que no funciona la zona wi.fi en el Vaticano.
En la época de los productos químicos y de los colorantes vamos a estar pendientes del color del humo que salga por la chimenea instalada sobre la Capilla Sixtina y si sale más blanco o menos negro, dependiendo de la humedad de la paja con que se han incinerado los votos de sus eminencias.
El Conclave que nació para huir de las presiones políticas en la Iglesia y para forzar a sus cardenales a elegir un Pontífice, cumple casi mil años de historia. en Cadena SER bajo Gállego y en "Con la Historia de tú a tú" tratamos hoy este tema

 
Los cardenales reunidos en Conclave, fotografías de "El mundo.es"
La ilustración inferior representa una imagen de como era un Conclave a finales del siglo XVIII, muy similar en cierto modo al actual, aunque con notables diferencias. Por ejemplo antiguamente tras cada cardenal había un dosel del que el purpurado tiraba tras la votación que había elegido al nuevo Pontífice, cuyo tejadillo quedaba en vuelo, primera señal de su dignidad. Esta práctica se abandonó en 1978 debido al gran número de electores que hacía necesario dos filas.
Hasta ese conclave, al menos el segundo de 1978, los cardenales se alojaban por los pasillos y dependencias que rodeaban la Capilla Sixtina en habitaciones improvisadas, aveces separadas por una tela, lo cual y visto como vivían antiguamente algunos príncipes de la Iglesia, no dejaba se ser sacrificado. En la actualidad se alojan en la residencia de Santa Marta.
Se va a dar la circunstancia de que va a ser la primera vez en seiscientos años que van a convivir dos papas, aunque en aquella ocasión las circunstancias eran diferentes, y si no que se lo digan al Papa Luna que fue uno de los afectados.
Por lo demás el rito sigue más o menos igual, las votaciones, las papeletas, las fumatas, las tres tallas de sotanas para el nuevo Papa, la aceptación y por ultimo la presentación ante el balcón de San Pedro para dar su primera bendición.
De la Enciclopedia Salvat, edición 1968


 


domingo, 10 de marzo de 2013

La "tía Ana" cumple cien años


Como ha sido recientemente el día de la Mujer y en muchos lugares se han celebrado “Semanas en su honor” voy a recordar a una señora a la que yo conocí siendo un niño y a la que todos en el pueblo llamaban “la Tía Ana”. Siempre iba acompañada por un pequeño perrito y una canasta de mimbre en la que llevaba mantas, colchas o cuberterías que rifaba y que ella misma bordaba, andaba muy erguida, casi tiesa y con temperamento. Se trataba de una mujer muy querida en Villanueva y todo el mundo la respetaba. Era muy mayor, vivía sola, era viuda y sin hijos y fue llevada a una Residencia para ancianos, entre otras razones porque la vivienda que habitaba se inundó en una tormenta, allí cumplió cien años.
Hace poco encontré un recorte de periódico donde se hacían eco de este evento y con ese motivo le hacían una entrevista, era en el Heraldo de Aragón del 25 de julio de 1985 y su onomástica se celebraba al día siguiente, Santa Ana. En realidad se llamaba Ana Íñiguez y había nacido en la localidad navarra de Valtierra. Se quedó huérfana de niña y con diez años se vino a Zaragoza. Sus hermanas mayores, que ya vivían aquí, la llevaron a las Oblatas como protegida, allí estuvo hasta los 23 años y allí aprendió todo tipo de labores, bordados, punto y también a leer, «para que conociera los santos y la Biblia» y a escribir, «solo lo necesario para defenderme, porque más no me convenía dice». Se planteó meterse monja pero al no tener dinero, solo podía llegar a lega, ante esta propuesta su hermana le dijo «para fregar aquí gratis, sales a servir a la calle» y ahí terminó la vocación del convento.
Se casó a los 26 años en la iglesia de Santa Engracia de Zaragoza y, con su marido, se vino a vivir a Villanueva de Gállego, donde era agricultor y a quien ayudaba en las faenas del campo, ya entonces comenzó a coser «lo que la gente me pedía» y centenaria seguía cosiendo «no me hacen falta gafas para enhebrar un aguja» presumía en la entrevista.
Lo cierto es que tenía mucha desenvoltura y sabía tratar bien a la gente, en la entrevista presumía de estar un poco sorda «cuando quiero; pero oigo lo que me conviene». Presumía de no haber estado enferma nunca, para ella era importante «vivir su vida y dejar vivir; me gusta la gente, pero sin profundizar. Así no riño y no tengo problemas. Voy siempre sola, que es como mejor se está; de esta manera no hay quejas de nadie». El periodista le pide un consejo para estar tan bien a esa edad, en un estado de salud perfecto: «No hay que hacer caso de nada y comer lo que se quiera, lo que a uno le apetezca. Además Dios me conserva así porque he sido buena y no he abusado de los negocios». Se levantaba a las nueve y tras desayunar se retiraba a su cuarto «que me lo hago yo». Después de comer no duerme siesta «porque si no por la noche solo se ven apariciones. A veces veo la televisión, pero no todo. También me gusta el vídeo (una novedad en esa época) y prefiero las películas picantes que las de muertes. Otras veces paseo, bien hasta Movera, Pastriz o a las orillas del Ebro».
El día de su centenario la Rondalla de Villanueva le acompañó con una misa baturra y mucha gente del pueblo participó en una comida homenaje, incluso le vistieron de baturra. La Tía Ana se despidió “hasta los 110 años”.

jueves, 7 de marzo de 2013

Como mataron al General Prim

Según recoge la revista La Aventura de la Historia (edición on line): "La Comisión Prim de Investigación que dirige Francisco Pérez Abellán, asevera que el General, no pudo sobrevivir durante tres días a las heridas causadas durante su atentado y que su cuello presenta laceraciones y marcas compatibles con la muerte por estrangulamiento". En "Con la Historia de tú a tú" de Cadena SER bajo Gállego, analizamos algunos ¿porqués? de este magnicidio que todavía hoy (140 años después) levanta pasiones.


Atentado de Prim en la calle del Turco, esquina Alcalá
Juan Prim y Prats sufrió un atentado el día 27 de diciembre de 1870 en la madrileña calle del Turco poco después de una sesión en el Congreso de los Diputados, cuando la berlina que lo transportaba al palacio de Buena Vista en Cibeles fue interceptada y tiroteada desde ambos lados de la calle. El Presidente del Gobierno recibió nueve impactos en el brazo y hombro izquierdos, ninguno de los cuales era mortal según la versión oficial, aunque durante el trayecto hasta su residencia, perdió mucha sangre.
Según estas informaciones las heridas evolucionaron negativamente durante tres días, hasta producirle una congestión cerebral que acabó con su vida. La citada "Comisión Prim", ha realizado un estudio forense del cuerpo embalsamado que se conserva en Reus, para esclarecer las causas de su controvertida muerte que coincide extrañamente, con la llegada el mismo día que el nuevo rey Amadeo Saboya.
La revista "La Aventura de la Historia" en su edición de febrero de 2013 asegura que, al menos el General Serrano (Jefe del Estado en ese momento) y el Almirante Topete (contrario a la llegada de Amadeo de Saboya) aprovecharan estos días para sus intereses políticos. Topete fue nombrado Jefe de Gobierno delante mismo del cuerpo ensangrentado de Prim. Dicha publicación defiende que al menos hubo dos conspiraciones, pero que seguramente en ninguna estuvieron involucrados ambos militares.
Amadeo de Saboya ante el cadáver de Prim. Tras él y entre los velones el General Serrano y el Almirante Topete
Tres días de diciembre:
27 de diciembre de 1870. A las pocas horas del atentado, el general Serrano, regente de España, nombra al vicealmirante Juan Bautista Topete ministro del Estado y, de forma interina, presidente del Consejo de Ministros y del Ministerio de la Guerra. El decreto no se publica en la Gaceta hasta el 29. También se nombra a Adelardo López de Ayala ministro de Ultramar.
Día 28: A pesar del nombramiento, Serrano comunica que el presidente del Consejo de Ministros, Juan Prim, sólo ha sido «ligeramente herido al salir del Congreso en la tarde de ayer por disparos contra su coche en la calle del Turco» y que «se ha extraído el proyectil [en singular] sin accidente alguno… ni complicación». Topete explica en las Cortes cómo Serrano le ofreció la presidencia delante del «cuerpo ensangrentado de Prim » y expresa su deseo de traer a Amadeo de Saboya al trono, a pesar de su oposición tan sólo cinco días antes.
Día 29: Se informa que «se levantó el apósito que se había aplicado al presidente sin haber tenido lugar los accidentes que suelen presentarse en esta clase de heridas tan sujetas a complicaciones. El estado del enfermo no puede ser más halagüeño».
Día 30: Por la mañana se apunta por primera vez a la fiebre y a la existencia de varias heridas, sin que se califique de grave. Amadeo desembarca en Cartagena a las 14.30 donde le recibe el almirante Topete. Esa noche se comunica que Prim ha muerto. El parte oficial habla ya de seis disparos, y concluye que la muerte se debe a una fiebre producida por «los grandes destrozos causados por las balas en codo, muñeca y hombro del lado izquierdo» que desembocan en una «intensa congestión cerebral que le produjo la muerte a las ocho y cuarenta y cinco minutos». / Fuente: Diario Oficial del Estado.
 

Tarazona (Zaragoza) 19 de junio de 2020

Tarazona de Aragón (19 de junio de 2020) recién salidos del confinamiento por el Covid hice esta foto. Hoy es la festividad de su patrón, Sa...