Castillo de Roita visto por Mateo Suman
El castillo "gris" de Roita se ve en el plano intermedio que dibuja la línea de cumbres, a la izquierda y al fondo se vislumbra la cordillera pirenaica con las nieves de la primavera |
Siguiendo con los apuntes recogidos
por Mateo Suman para su Diccionario
Geográfico del Reino de Aragón “partido de las Cinco Villas” que se realizó
en 1802, hoy vamos a hablar de un castillo tan interesante como desconocido y
que a mí, me tiene atrapado desde que supe de su existencia, la llamada
“pardina de Rueyta” o castillo de Royta como ha llegado hasta nosotros. (Esta
obra fue editada en 2015 por la Diputación Provincial de Zaragoza, gracias a la
labor de Josefina Salvo Salanova y Álvaro Capalvo Liesa, IFC. págs. 129-130).
Roita más cerca del objetivo, rodeado de robles y quejigos, tras él, la Val d?Onsella y más a lo lejos la sierra de Leyre (Navarra) |
Suman
lo describe de esta manera: “Pardina de la colina llamada el Monte alto de la
sierra, sita en la suerte del monte de Arroita”. Se dice que el rey Sancho
Ramírez en 1068 dio a San Juan [de la Peña] la selva de Arrosta, sin
reservación alguna. La selva de Arrosta pasó a llamarse Ruita, Arroitia,
Arroita, Rueyta y en los tiempos actuales Royta. Describe el monte como coto o
pardina muy montuosa que tendrá una legua de largo y otra de ancho (5x5 kilómetros).
Situado en el partido de Cinco Villas, confronta por oriente con el enclave
navarro de Petilla de Aragón y por occidente con término de Sos. Por el sur con
el de Uncastillo y por norte con la Val d’ Onsella, a cuya orilla izquierda se
halla. Dista de Petilla a unos 8 kilómetros, de Uncastillo a 12, de Sos a unos
10, de Jaca a unos 50 kilómetros y de Zaragoza a unos 100. En su mayor parte es
monte alto vestido de pinos, robles, hayas, avellanos y manzanos silvestres.
También se pueden ver Bojes, gabarderas (rosas silvestres) grilloneras,
cardoneras y un sinfín de flores y plantas silvestres como espinablos, tomillo,
espliego, orégano, chordón, artos, aliagas y otros arbustos. “Hay mucha y muy
buena hierba para todo ganado en todo tiempo y pueden mantenerse en el monte 2.000
cabezas. Hay ganado vacuno, lanar y el necesario para las respectivas labranzas.
Se coge trigo, cebada, avena, centeno y aun lino bueno. Si se cultivase todo el
monte podrían cogerse más de 4.000 cahíces de todo grano, pero por haber tanta
hierba de pasto es menos. Con todo según me informan, la parte de este monte
que pertenece al conde Giraldeli y ahora a sus herederos o habiente derecho, se
arrienda cada año en 300 cahíces de grano, lo que prueba la gran cosecha de
éstos”. El conde de Giraldelli era el señor natural de las tierras de Petilla
de Aragón y al que se refiere Suman es Juán Evangelista Giraldelli Valiex, I
Conde Palatino de Giraldelli, título creado por el pontífice Benedicto XIV el11
de octubre de 1743. Este señor procedía de la vieja nobleza navarra y era
también Barón de Lardies, Señor de San Felices y de Pardinas. Con el paso de
los años, el título se incorporó al condado de Cifuentes, que en la actualidad
ostenta Jaime María de Berenguer y de Santiago que ha sido, entre otras cosas
Concejal del Ayuntamiento de Madrid, Diputado de la Asamblea de Madrid en la XI
Legislatura. Doctor en Psicología,
Premio Extraordinario de Tesis Doctoral y Profesor en la Universidad Autónoma
de Madrid. Desconozco si en la actualidad esta familia es la propietaria de
todo el monte. Lo cierto es que Suman
hace una muy buena descripción de la economía en la zona, de la que se puede
vislumbrar que era por entonces si no muy rica, si al menos daba para poder
vivir en ella y de ella.
Retomando a la descripción que nos
hace Suman de la pardina, se dice
que en la parte que se “reputa la sexta del monte” se cogen anualmente más de
600 cahíces de todo grano. Hay muchas y muy delicadas fuentes, así como un barranco que corre de sur a norte,
naciendo en la misma pardina y desaguando en el río Onsella. Como era de
esperar, también existe caza mayor de jabalíes, lobos, sarrios, ciervos,
corzos, zorros, liebres muy grandes, conejos, esquiroles (ardilla roja),
perdices, codornices, becadas (perdiz chocha o pitorra), palomas torcaces,
ruiseñores, aves de rapiña y comunes en abundancia.
Roita desde la carretera que discurre por la Val d'Onsella |
En la parte que pertenece al conde de
Giraldeli, sobre un monte muy alto que está al frente de Urriés y de la val de
Onsella, se ve el antiguo y nombrado castillo de Rueyta; está derruido, aunque
se conservan algunas paredes altas; a mitad poco más de este monte, está la
casa donde con la familia y criados vive el administrador del conde. Contiguo a
la casa hay un oratorio. Esta pardina, se divide en seis partes. Cinco son del
conde Giraldeli “quien la obtiene por venta Real hecha en 7 de mayo de 1759. La
sexta parte era de la Corona Real pero D. Pedro de Aragón, capitán general de
este reino en las cortes de 1677 y 1678, con autoridad del rey Carlos II, la
dio a D. Pedro Coloma, marqués de Canales en 30 de junio de 1677 y tomó
posesión en 20 de septiembre del mismo año; la han tenido sus sucesores, hasta
que Dª. María Teresa Coloma marquesa de Canales, la dejó al convento de San
Juan y Sta. Ana de monjas del Císter en Valladolid, donde profesó con nombre de
sor María Teresa Jesús en 1718. El convento tomó posesión en ese año y la
vendió en 1725 al doctor D. Pablo Lampérez por precio de 22.500 reales de
vellón, cuyos ejecutores lo cedieron a D. Josef Marco, de Sádava [Sádaba], con
el cargo de pagar anualmente 12 cahíces de trigo y 12 libras jaquesas para el maestro
de gramática de Salvatierra de [Esca] Aragón lo que se observa hasta hoy. De D.
Josef Marco y Lampérez la heredó su hija Dª. Mónica Marco, mujer de D. Bruno Borgas,
vecinos de Zaragoza y de éstos el actual poseedor que es su hijo heredero D.
Alejandro Borgas y Marco, regidor de la misma ciudad”. Este tiene en su parte una
gran casa con dos vecinos, serán en todo 14 personas; el oratorio, sito en un montecillo
cercano a la casa, “está dedicado a San Josef”. “En realidad respecto del
terreno, la parte de Borgas es la séptima, pero se dice la sexta, por ser más
pingüe y de mejor calidad”.
Posibles ruinas de las pardinas que Suman cita en su trabajo |
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